El síndrome de Estocolmo

El síndrome de EstocolmoEste síndrome toma su nombre gracias a un psiquiatra, que por el año 1973, trabajó en un caso donde unas personas en Estocolmo robaron un banco y mantuvieron consigo rehenes por un período de seis días. Los cautivos, una vez rescatados, mostraron una simpatía peculiar hacia sus agresores, incluso decidieron pagar por sus abogados y pedir misericordia por ellos.

En estos casos, las víctimas se identifican con el agresor de manera inconciente, hay un involucramiento a nivel emocional, la víctima puede asumir “su responsabilidad” por la agresión recibida. Se da una especie de agradecimiento por parte de la persona de haber resultado ilesa de la agresión cometida, porque a pesar de la situación dolorosa por la cual se atravesó, aún está con vida.

El síndrome no deja de ser una reacción de supervivencia ante el temor experimentado, un mecanismo de defensa, una especie de sensación de poder estar en control de aquello evidentemente incontrolable que le sucedió.

Para desarrollar el síndrome, la persona se debió haber sentido en algún punto cuidada, sin recibir maltrato o demasiada violencia. Para diagnosticar el síndrome tenemos que ver que la víctima se sienta identificada con su agresor en actitudes, maneras de pensar, comportamientos y que se prolongue por un largo tiempo una sensación de gratitud hacia sus captores.

Algunos autores dicen que el síndrome de Estocolmo no sucede únicamente en aquellos individuos que debieron tolerar situaciones de secuestros, sino también en mujeres víctima de violencia por parte de su esposo, novio o padre. Estas mujeres defienden a quienes las agreden e incluso los llegan a justificar, no se alejan de la situación ni disuelven el vínculo a pesar de contar con recursos para poder llevar esto a cabo.

Estas relaciones enfermizas ocurren por el desequilibrio de poder y una combinación de buenos y malos tratos por parte del otro, en algún punto la mujer niega lo violento y dañino y se queda estancada solamente con lo positivo de esa relación.

El tratamiento para el síndrome es una combinación de medicación con tratamiento terapéutico, psiconoanalítico o cognitivo conductual. La duración del mismo será variable en cada caso pero es algo de lo cual se puede escapar y ser realmente libres. Las peores prisiones son aquellas que nuestra propia mente crea oprimiendo nuestro ser.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

 

Consejos para la mamá profesional

Atrás han quedado los días donde las mujeres se dedicaban 100% a su hogar, en la actualidad por razones económicas o por desafíoConsejos para la mama profesional personal, las mujeres nos vemos en una disyuntiva, nuestro hogar/pareja/bebé (o sus múltiples variables) y nuestra carrera profesional, trabajo, obligación y  crecimiento. En el artículo de hoy les voy a hablar de cómo ser madre y compaginar el trabajo dejando atrás la culpa, las dudas, los miedos y demás sentimientos contradictorios que nos pueden llegar a surgir.

Podemos ser madres y trabajar, sin duda alguna y además poder estar presentes en la vida de nuestro hijo. Así que lean con atención los siguientes consejos.

Si nuestro hijo está en sus primeros años de vida:

Vamos a necesitar que alguien lo cuide cuando no estemos, podemos contar con alguien de confianza en nuestra familia, una niñera, o también tenemos la opción de guarderías. Muchos padres se organizan los horarios de manera tal que mientras uno trabaja, el otro integrante de la pareja puede cuidarlo, aquí veremos cuál es la opción más conveniente de acuerdo a nuestro caso.

Lo importante es hacernos presentes de alguna manera mientras estemos afuera, como por ejemplo, llamar por teléfono para que alguien haga que nuestro bebé escuche nuestra voz.

La organización va a ser vital, poder dilucidar entre lo urgente y lo importante, utilizar una agenda para tener en claro nuestros horarios, una rutina definida será una excelente aliada.  Los asuntos ordenados van a ayudarnos a manejar nuestro tiempo con soltura.    

Si nuestro hijo está en etapa escolar:

Los expertos concuerdan que más que la cantidad de horas que compartimos con los hijos es la calidad de las mismas lo que en realidad importa. Podemos estar todo el día en casa y aún así no brindarle la atención que necesitan. Así que cuando regreses a tu hogar intenta haberte quitado de arriba tareas extras del trabajo, o al menos realízalas cuando el niño ya esté dormido, de esta manera podrás compartir un lindo momento con él concentrándote en disfrutarlo.

Cuando el niño quiera hablarte de su día, préstale atención, demuestra interés por sus pequeñas aventuras, anécdotas y sobre todo juega con él, permítete perderte en su mundo de fantasía.

Llevar a los niños en el coche, al colegio, a la casa de alguien, también puede ser un buen momento para compartir juegos, cantar canciones, hacer adivinanzas. Los momentos que podamos robarle al día para poder divertirnos con ellos van a ser intensamente apreciados.

Como les había mencionado, la agenda es súper importante, en ella también vamos a tener los números de teléfono de compañeros de escuela, de sus madres, del colegio. Tenemos que tener en claro los horarios de las actividades de los pequeños, si van al club, si van a inglés, si van a jugar a la casa de algún amiguito, si van a visitar a algún familiar. Estar al tanto de sus tareas, ayudarlos y saber cuándo les toca paseos es también algo a tener en cuenta.

Así como a los bebés les reconforta escuchar nuestra voz, con nuestros hijos más grandes podemos tener ciertas atenciones para que se sientan especiales, como dejarles mensajes en sus almohadas, algún dulce, pequeños detalles para que sepan que estamos pensando en ellos.

Sé que es difícil no sentir culpa por tener que dejarlos, cuando nos miran con sus rostros inocentes y no quieren que nos vayamos, pero en algún punto tenemos que hacerle entender a los pequeños que ellos son lo más importante y el trabajo simplemente es una parte más de nuestra vida.

Como mujeres no tenemos que olvidarnos que somos mujeres, eso quiere decir que tenemos derecho también a nuestro espacio individual para arreglarnos, comprarnos algo, disfrutar con nuestra pareja y no sentirnos culpables si queremos crecer profesionalmente. Si bien nuestro hijo es la prioridad, los demás aspectos de nuestra vida son importantes y tenemos que brindarle la atención que necesitan. Vivir únicamente para nuestro hijo es contraproducente para nosotras y para ellos, porque con el pasar de los años van necesitando su independencia y la sobreprotección solamente genera personas inseguras y dependientes.  Y si vivimos exclusivamente para ellos vamos a terminar, sin quererlo, anulándonos como personas lo que en un futuro nos va a generar frustración y amargura.

Así que pon en práctica estos consejos, disfruta de tu maternidad sin olvidar tu individualidad y sí, quizás tengas que hacer malabares con tu tiempo, pero lo importante es que estés ahí emocionalmente para tu hijo, sin temer poner límites saludables y sobre todo disfrutando de esta hermosa experiencia.

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Muy felices fiestas y cuidado con los excesos

Felices Fiestas

Les deseo una muy Feliz Navidad y un próspero año nuevo a todos ustedes, mis fieles lectores. Aquí les comparto una nota para el diario El País donde participo que calza a la perfección para esta época. A seguir viviendo cada día con optimismo y en estas fiestas, sobre todas las cosas, a cuidar nuestra mente y nuestro cuerpo.

Primero llegó el maní, el queso y el fiambre cortados en cubitos, el salamín, las aceitunas y las papas chips. La entrada de tomates rellenos. Después vino el lechón, frío y picadito. La lengua a la vinagreta, el vitel toné, el carré de cerdo con ciruelas, la ensalada rusa. Es hora del brindis con ananá fizz o, en el mejor de los casos, champagne, que se suman a la cerveza y el whisky, todopoderosos en la mesa. Para cerrar está el postre: helado de varios sabores, salsas y confites. Y cuando parecía que la cena había terminado, llegaron los turrones y el pan dulce.

La suculenta sucesión de comida y bebida es un clásico de Nochebuena y Fin de Año, pero también de cualquier reunión o despedida de amigos o compañeros de trabajo que se precie de tal. En diciembre, sin comida no hay evento. «No solo en este país, para muchas culturas el encuentro es sinónimo de consumo de alimentos», explica la licenciada en nutrición Sonia Nigro. La aspiración, señala, es que no se trate solo de una comilona, sino que «sepamos transformarlo en un grato momento en donde compartir una comida sea un pretexto para estar». Y no a la inversa.

El problema no es una comilona puntual, sino la seguidilla, que no suele resultar inocua para el cuerpo. Además de la preocupación por los kilos, señala Nigro, hay que estar atentos a la hipertensión arterial, la diabetes y las gastritis. «Las familias deberían actuar con la moderación que corresponda para cuidar a sus integrantes», asegura.

Visto en cifras, Uruguay está en problemas. Una de cada tres personas es hipertensa, una de cada cuatro tiene colesterol alterado, una de cada diez es diabética y una de cada dos tiene sobrepeso. «Entonces, ¿no será que tenemos que cuidarnos más», reflexiona la nutricionista y profesora titular de la Universidad de la República.

SANA COMILONA. Si una comida para un adulto, en promedio, significa entre 600 y 800 calorías, una cena de Navidad probablemente no baje de 2.000. Aunque no hay una «cifra formal» que surja de trabajos de investigación y depende de cada familia, desde su experiencia Nigro estima que el aporte «por lo menos se multiplica por tres». Sin embargo, no todos los alimentos son enemigos, ni todos los consejos de los nutricionistas sean un rotundo «no».

Se puede comer lechón, pero quitando las partes más grasas y acompañado por ensalada (si es de hojas verdes, mejor). Los frutos secos tampoco son un problema, siempre y cuando no se consuman en exceso. «Tienen fibras y ácidos grasos saludables, además de muchos antioxidantes. Son maravillosos», explica Nigro.

La consecuencia más frecuente del exceso de comida y alcohol son las molestias digestivas. Según la nutricionista, «puede aparecer malestar gástrico, diarreas o dispararse el dolor en aquellos que ya tenían cálculos en la vesícula o un intestino sensible». Además, los días de calor dificultan la conservación de los alimentos en «formas óptimas de higiene», habitual causa de infecciones intestinales, señala la gastroenteróloga Silvia Lissman.

Respecto al alcohol, la recomendación de los especialistas es la misma que el resto del año: hay que tomar poco. «Los excesos siempre son malos y en verano cuando uno toma mucho en general baja la presión», sostiene Mario Zelarayán, director ejecutivo de la Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular. Para los hombres, la sugerencia es no sobrepasar los 200 cc. diarios; para las mujeres no más de 150 cc.

Contrariamente a lo que podría pensarse, esta es la época del año en que hay menos infartos. «Se ven mucho más en invierno, salvo que haya verdaderos golpes de calor con temperaturas extremas, superiores a 35 grados y muy de golpe», asegura Zelarayán. Durante el año, estudios señalan que los lunes son los días que hay más infartos.

PROBLEMAS FRECUENTES. Las de estas semanas son situaciones extremas que se pueden evitar sin grandes sacrificios. La primera «medida inteligente», dice Nigro, es no llegar a la reunión con apetito excesivo, «pues entonces se pierde el control». La siguiente es tratar de «ser selectivo» y no comer «porque todo pasa frente a nosotros». Además, recomienda «moderar o evitar» el alcohol. «Un poco de bebida espirituosa (si está permitida) alegra, pero que la chispa esté dentro de cada uno».

Zelarayán coincide y agrega que tampoco es bueno ser demasiado restrictivo. «Con el alcohol no hay concesiones, pero en estas fechas uno sabe que la gente come muchas más calorías de lo que es necesario y no se condice ni con la hora (porque es en la cena) ni con la estación (porque es verano), pero es muy importante también mantener la cultura, la tradición y la unión familiar, que es parte de nuestra idiosincrasia». No en vano, agrega, en Uruguay el 25 de diciembre es el Día de la Familia.

ZAFRA DE ESTRÉS. Pero comer y beber de más y peor no es el único cimbronazo que sacude el equilibrio físico. El estrés que genera esta época de cansancio, consumismo y balances también tiene sus repercusiones en el cuerpo. Lo más frecuente son las jaquecas, contracturas, dolores de espalda, falta de sueño o de apetito, náuseas, arritmias, erupciones en la piel o disminución de la libido.

En el plano emocional, advierte la psicóloga Mariana Alvez, también son semanas de menos paciencia, tolerancia y fuerza para «soportar» determinadas situaciones. «Cuando estamos cansados nuestras defensas psicológicas bajan», explica. «A esta altura del año estamos más vulnerables ante nuestras emociones y no siempre vamos a reaccionar de la mejor manera».

Para bien o para mal, todas las personas están «concentradas» en las fiestas, sostiene Alvez. Están aquellos que «esperan con ansias pasar en familia» mientras que para otros «es una verdadera pesadilla» que implica viajar, reunirse con parientes no tan cercanos o tener más gastos de los habituales.

Aunque no hay recetas mágicas, Alvez recomienda no caer en la vorágine del consumismo, no endeudarse todo el año sólo para dar buenos regalos, aprender a disfrutar de lo que «se posee aquí y ahora» a todo nivel -emocional, espiritual y material- y plantearse metas claras que se puedan cumplir en un tiempo realista. «Lo mejor es que no nos presionemos por alcanzar todo, que vayamos disfrutando el proceso de ir llegando adonde queremos o de ir construyendo lo que anhelamos», advierte la psicóloga.

Los organismos internacionales recomiendan comer cinco porciones de frutas y verduras al día y corregir el sedentarismo, dos materias que los uruguayos todavía tienen en el debe. Si estos objetivos se cumplieran, salirse del buen camino alguna vez al año no tendría efectos tan nocivos. Si una persona sana «tira la chancleta», sostiene Sonia Nigro, tiene «buen pronóstico»: puede aumentar 1 o 2 kilos que «reordenará rápidamente».

LAS CIFRAS

54%

De los adultos uruguayos tiene sobrepeso, según la Segunda Encuesta Nacional de Sobrepeso y Obesidad realizada en el país.

2.5

Son los litros de líquido -agua, jugo, mate- que se recomienda consumir en verano. De vino, basta con un sólo vaso al día.

800

Son las calorías de un plato medio de lechón con ensalada rusa. En las fiestas, una comida puede alcanzar unas 2.000.

UN FESTEJO SALUDABLE

La opción de ser saludables aún cuando se trata de un festejo existe, es sólo cuestión de dejar los prejuicios de lado. La nutricionista Sonia Nigro sugiere una picadita con dips de quesos o atún, acompañados de tostaditas o mini galletas de arroz. Se pueden sumar tomates cherry, palitos de zanahoria o apio. Para el plato principal sugiere asar o poner al horno cualquier carne magra. Y para los postres, una ensalada de fruta. El cierre: frutos secos y budines que se pueden comer «con moderación».

UNA CUESTIÓN DE HÁBITOS TODO EL AÑO

Los organismos internacionales recomiendan comer cinco porciones de frutas y verduras al día y corregir el sedentarismo, dos materias que los uruguayos todavía tienen en el debe. Si estos objetivos se cumplieran, salirse del buen camino alguna vez al año no tendría efectos tan nocivos. Si una persona sana «tira la chancleta», sostiene Sonia Nigro, tiene «buen pronóstico»: puede aumentar 1 o 2 kilos que «reordenará rápidamente».

FUENTEhttp://www.elpais.com.uy/suplemento/ds/llego-el-tiempo-de-los-festejos-y-sus-excesos/sds_681867_121216.html

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Pensamiento positivo vs Psicología Positiva

Pensamiento positivo vs Psicología Positiva

El pensar en positivo fue cobrando fuerza ya desde la década del 70 y podemos observarlo hoy en día en un sinfín de manifestaciones, desde libros de autoayuda, gurúes del desarrollo personal, empresas con slogans “Destapa la felicidad” “Drink positive” (bebe positivo, un juego de palabras con think positive: piensa positivo). La ley de atracción y sus múltiples variables, donde en algunas situaciones el simplemente pensar en positivo nos traerá cosas mágicas a nuestra vida. Vamos a reflexionar sobre la diferencia que tiene este tipo de pensamiento con la corriente psicológica desde donde trabajo.

La Psicología Positiva es una ciencia, la ciencia de la felicidad, la ciencia de aquellas cosas que hacen que la vida valga la pena ser vivida, la ciencia del florecer en varios aspectos. Como ciencia tiene tras de sí el sustento científico e investigativo correspondiente. Su teoría de la felicidad ha cambiado por la teoría del bienestar, es una ciencia en plena expansión que trabaja las emociones positivas, la esperanza, el perdón, las relaciones positivas, el compromiso, el sentido con la vida, la espiritualidad, entre muchos elementos más. 

El pensamiento positivo se nos muestra como algo muy importante a la hora de curar una enfermedad. La Psicología Positiva por su parte entiende que las emociones positivas, por ejemplo,  tienen un fuerte nexo con la salud, aunque muchas veces este se limita a la prevención, no podrá curar una enfermedad genética por ejemplo. 

El pensar en positivo nos dice que si no estamos donde queremos es porque algún pensamiento negativo nos está impidiendo alcanzar lo que deseamos. La Psicología Positiva comprende que los pensamientos y sentimientos negativos existen, son parte de nuestra vida las emociones negativas en contexto son necesarias, tiene sentido sentir miedo cuando estamos siendo realmente amenazados, tiene sentido sentir un poco de ansiedad cuando nos tenemos que enfrentar a algún evento importante para nosotros.  No es necesario sentir emociones positivas todo el día, Barbara Fredrickson nos dice que lo ideal sería sentir 3 emociones positivas y una negativa, la negativa va a estar ahí en algún momento,  esto es esperable y hasta saludable. 

Las afirmaciones utilizadas, las que debemos repetir como loros, no van a funcionar necesariamente. No hay que forzarse a estar bien, tenemos que darnos nuestro tiempo para sufrir, para hacer el duelo correspondiente a la situación que nos genera angustia.  

El verdadero optimismo, es un optimismo más bajado a tierra, donde somos capaces de evaluar con coherencia y justicia qué cosas funcionan en nuestra vida y qué no.  Quizás uno de los beneficios más importantes del optimismo es la mera intención de permitirnos pensar distinto, de no siempre ver lo que nos falta, lo que no funciona. En algunas situaciones el pesimismo es necesario, en el sentido de que tenemos que entender que la vida tiene muchos vaivenes, que las cosas no siempre salen como esperamos. Tenemos que aprender a aceptar, tenemos que aprender a frustrarnos, lo cual no quiere decir que no podamos salir airosos,o al menos en paz,  de nuestras batallas si aprendemos a desarrollar herramientas psicológicas para incrementar nuestro bienestar. 

Lo positivo de la vida, el aprender a disputar pensamientos que son poco productivos basados en el miedo o una baja autoestima, es un tema muy complejo que requiere de mucho más que simplemente pensar en positivo. Día a día, investigación tras investigación, la Psicología Positiva intenta acercarnos a comprender la complejidad de nuestra vida y cómo ampliar nuestra perspectiva. No existen recetas mágicas para ser feliz, pero sí herramientas para construirnos y descubrirnos, estilos de pensamiento que contribuyen a tener una vida con sentido. Con paciencia, con realismo, entendiendo nuestras limitaciones, entendiendo que no somos perfectos y vamos a tener que pasar por malos momentos, podemos construir un verdadero optimismo que finalmente hará que nuestra vida florezca.

 

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Cómo desarrollar nuestra empatía

Cómo desarrollar la empatíaLa empatía es la habilidad de  sentir las emociones de los otros como si fuesen propias. Es distinta de la simpatía, en el sentido de que esta última nos permite sentir los mismos estados emocionales que los demás sin importar si los comprendemos o no, es un proceso netamente emocional.  La empatía, por su parte, además de involucrar nuestras propias emociones también nos permite una comprensión desde el plano mental,  sentimiento y raciocinio juegan de la mano. La empatía incluye la comprensión de las perspectivas, pensamientos, deseos y creencias ajenos. Al sentirla somos mejores leyendo a los demás, logramos captar las sutiles señales que indican lo que ellos están necesitando o deseando.

Desde que somos pequeños nuestros vínculos primarios nos acercan a la empatía, aunque ésta continua desarrollándose por el resto de nuestra vida. Es una herramienta excelente que puede acercarnos a la transformación social.

¿Qué podemos hacer para desarrollar nuestras habilidades empáticas?

Una actividad interesante es hablar con extraños. Cuando estamos esperando el autobús, cuando vemos a alguien cabizbajo, si podemos ayudar a alguien en el supermercado, todas estas pequeñas actitudes pueden contribuir a que desarrollemos más interés  por el otro, curiosidad, así como oportunidades de practicar nuestro altruismo.

Seamos cuidadosos con los prejuicios. Abracemos la diferencia e investiguemos acerca de nuestras ideas, a veces repetimos las cosas como loros sin realmente tener la información de fondo. Te invito a pensar en todas aquellas cosas que nos unen a los demás, no en las cosas que nos separan. Siempre tenemos que ser cuidadosos con los críticas, jamás tenemos toda la información de una situación como para juzgar a alguien, el contexto lo es todo y si bien existen cosas poco justificables, al menos pueden llegar a ser más comprensibles si estamos receptivos.

Vamos a “ponernos en los zapatos del otro”. Intentemos sentir, pensar, observar, como si fuéramos otra persona. Hagamos cosas distintas, escuchemos opiniones diversas, aceptemos la diferencia.

Aprendamos a escuchar. A escuchar propiamente dicho, no quedarnos perdidos en nuestro propio discurso pensando qué es lo que le tenemos que responder a la persona. Una escucha activa implica concentrarnos realmente en lo que el otro nos está compartiendo, tratando de discernir en qué estado emocional se encuentra en este momento. Tenemos que permitirnos un poquito de vulnerabilidad, mostrarnos cómo somos para poder generar un vínculo con el otro.

Juguemos con nuestra imaginación. Imaginemos cómo piensan los demás, podemos descubrir muchas cosas interesantes si jugamos a pensar como otra persona, con distintas perspectivas, con distintas fortalezas.

La empatía es fundamental en todos los ámbitos, en todas las relaciones. Es vital para que seamos más humanos, más comprensivos, más sensibles y podamos disfrutar de nuestras relaciones a un nivel más íntimo. Toma estos consejos, aplícalos en tu vida diaria y sigue viviendo una vida con sentido.

 

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Herramientas psicológicas para superar una crisis

Herramientas Psicológicas para superar una crisisCuando estás atravesando un mal momento, cuando te sientes absolutamente perdido, solo y angustiado, en medio de una crisis, debes apelar a una serie de recursos tanto internos como externos para poder liberarte.

A continuación voy a compartir contigo una serie de estrategias que tienes que tener presente a la hora de escaparte de este poderoso laberinto emocional.

Es importante que desarrolles tu capacidad de poder estar solo y a gusto contigo. Hay que darse el tiempo para descubrirse, apreciarse, aceptarse. Realizar tareas que te mantengan entretenido, al menos por breves momentos. 

Cultiva la capacidad de calmarte. Piensa qué estrategias te son útiles para relajarte, puede ser escuchar música, mirar una película, salir a caminar, bailar, cualquier actividad que permita conectarte con esa paz interior que estás buscando. Hablate a ti mismo con respeto y cariño.

Cuidado con el odio que sientes hacia ti. No tomes las críticas del exterior o ciertas situaciones de rechazo como verdades absolutas, aprende a disputar lo que el exterior te devuelve.

No tengas miedo de buscar ayuda. Apoyo familiar, de amigos, apoyo profesional, son útiles a la hora de hablar, desahogarse, distraerse o simplemente sentir contención.

Lo malo siempre termina. Si bien ahora puedes estar atravesando un momento muy complejo no quiere decir que sea eterno, siempre puedes escoger tu actitud ante lo que te sucede. Céntrate en lo que sí está funcionando en el aquí y ahora, sea lo que sea.

Abraza los cambios. Los cambios son positivos, a lo largo de la vida atravesaras distintas etapas,  creciendo, desarrollándote a nivel personal. Siéntelos como un desafío divertido.

¿Qué es lo que esta crisis te puede enseñar? Cuando transitas situaciones dolorosas muchas veces tienes que apelar a la parte más fuerte y sabia que hay en ti, te percatarás  de fortalezas que creías que no tenías.  Las crisis pueden abrirte los ojos y hacerte apreciar más la vida o a quienes te rodean. Puedes intentar extraer conocimiento, aprendizaje de estas circunstancias. 

Confía en tu capacidad. Sabes que siempre podrás contar contigo mismo. Que los cambios nazcan del amor y la paciencia hacia ti, sé tu mejor amigo y no temas ponerte en primer lugar y establecer límites con los demás para protegerte. 

Aférrate a la esperanza.

Que el buen humor sea tu aliado

Estas estrategias pueden servirte a la hora de superar un momento de angustia intenso. ¿Qué otras estrategias crees que puedes utilizar? Nos gustaría leer tu opinión.



¿Te Gustaría Que Trabajáramos Contigo Para Potenciar Tu Bienestar Emocional y Tu Optimismo?

 

Cómo protegernos del pesimismo ajeno

Cómo protegernos del pesimismo ajeno

La mejor manera de poder protegernos del pesimismo ajeno es aprendiendo a ser optimistas nosotros. Cuando nosotros tenemos en claro nuestras creencias, cómo queremos desenvolvernos en la vida, cómo queremos actuar, cuáles son las mejores estrategias para poder ser establemente felices, nada puede fallar. Por supuesto que tendremos nuestros malos días como todo el mundo, o tendremos situaciones difíciles que afrontar, aunque con las herramientas adecuadas siempre podemos volver a nuestro estado de calma y plenitud.

El pesimista comienza diciendo no puedo, es muy difícil, fácil decirlo pero… En su manera de pensar no hay cabida para las posibilidades, para los nuevos intentos, para la esperanza, para la creación de oportunidades. Se estanca, mira con desprecio o desconfianza a quien sí puede, a quién piensa diferente, cuestiona hasta el cansancio, descreído, sin fe. Estas actitudes nocivas lo afectan a él y también a las personas que lo rodean, aunque no suele ser demasiado conciente de esto.

Si de antemano sabemos que vamos a fracasar en algo, ¿para qué perder nuestra energía en intentarlo? El pesimista no elige ser así, es lo que conoce, lo familiar, lo que ha aprendido, su manera particular de ver el mundo. Creo que por eso es tan importante que siempre nos demos un minuto para cuestionarnos, para reflexionar acerca de nuestras acciones. Si no estamos dónde ni cómo queremos, algo debió haber sucedido, las cosas no pasan porque sí, siempre tomamos decisiones, todo el tiempo, y a veces sin darnos cuenta, tomamos las decisiones equivocadas que van a terminar afectándonos de alguna manera.

Nosotros tenemos que ser cuidadosos de nuestras actitudes, de nuestras respuestas, somos los responsables de nosotros mismos y jamás vamos a cambiar a nadie que no desee cambiar. Tampoco caigamos en la excusa de que porque ciertas personas de nuestro alrededor no nos apoyan, entonces dejamos de lado lo que realmente queremos hacer con nuestra vida. Más allá de las adversidades, los contratiempos o la falta de apoyo de aquellos de quienes queremos, tenemos que ser concientes de que quiénes pueden controlar sus decisiones y sus acciones somos nosotros. Nadie puede vivir por ti.

Como optimistas, tenemos que comprender que cada uno tiene derecho a pensar a su manera, respetemos las diferencias. Cuando alguien te dice que no puedes es porque en algún punto está intentando protegerte de su propio fracaso. Los pesimistas no creen que ni ellos ni nadie puede con los desafíos o la “mala suerte”, es más fuerte para ellos pensar de esta manera. Si tratamos de convencerlos de lo contrario no va a tener sentido, los estamos invadiendo y vamos a caer en una discusión que no va a llevar a nada. Si algún día quieren aprender a pensar de otra manera será su decisión, pero no podemos andar forzando ni imponiendo nuestro punto de vista a nadie.

No tomemos sus comentarios a modo personal, si no nos están dando apoyo en un proyecto o creen que estamos locos por intentar algo nuevo, o por no preocuparnos en exceso, comprende que tenemos modos diferentes de ver la vida.

Creo que sería estupendo que pudiéramos contagiar de optimismo al mundo, pero no todo el mundo está preparado para el desafío. Todos tenemos procesos distintos, momentos particulares, y tenemos que respetarlo. A veces incluso en el pesimista hay un destello de optimismo, una necesidad de cambiar que poco a poco se torna imperiosa.

Sé que existen personas que constantemente están brindando un refuerzo negativo, que más que pesimistas creo que aquí entramos en el terreno de la frustración y el descontento general por la vida. De estas personas que constantemente nos están atacando de una manera u otra, sí hay que cuidarse. Existirán vínculos que podamos dejar de lado si no nos ayudan en nuestra búsqueda de crecimiento personal. En otros casos, como pueden serlo el de los familiares cercanos, tendremos que plantearnos un vínculo más superficial y no siempre compartir con ellos nuestros proyectos, ideas, sueños y demás cosas importantes.

De todas maneras insisto que la mejor manera de protegerse es plantarse firme en el optimismo de cada uno, en todo el tiempo intentar cultivarlo, aprender, hacer cosas diferentes, rodearnos de personas que nos sumen, cuidarnos, amarnos, aprender a poner límites saludables, a alejarnos de la culpa. Un montón de actitudes que debemos asumir a partir de hoy y para siempre, nuestros escudos positivos en un mar de negatividad que fácilmente podemos aprender a sortear si elegimos nuestra manera de pensar.

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Insomnio: la incomodidad que aletea en la noche

Insomnio: La incomodidad que aletea en la nocheEl insomnio, mal que aqueja en su mayoría a mujeres y ancianos, es la incapacidad o dificultad para dormir por diversas razones. Inevitablemente esto genera agotamiento y perjudica la calidad de vida de aquellos quienes padecen este trastorno.

El insomnio no solamente es molesto durante la noche, cuando entramos en esa desesperación por dormir y no lo logramos, sino que al día siguiente también debemos sufrir las consecuencias de este mal descansar.

Existen varias razones por las cuales lo podemos padecer y vamos a mencionar algunas de ellas. El insomnio puede ser producto de unos hábitos poco saludables y una “mala higiene” del sueño. Los hábitos negativos de una persona pueden alterar el sueño, como por ejemplo la ausencia de horarios estables para irse a dormir, levantarse a cualquier hora, acostarse demasiado lleno o con hambre. El no desayunar también puede afectar el ciclo vigilia-sueño.

Cuando abusamos de sustancias estimulantes como el café, el té, refrescos azucarados, fármacos, alcohol, también podemos estar alimentando nuestro trastorno del sueño.

El insomnio psicofisiológico es el que sucede cuando asociamos nuestra habitación y nuestra cama con el estar despiertos. Muchas veces se dispara gracias a una situación estresante por la cual hayamos atravesado, insomnio que suele remitir sólo aunque a veces perdura más de la cuenta.

Ciertas alteraciones psiquiátricas se asocian con el insomnio. Se podría decir que tres de cuatro pacientes con insomnio crónico tienen como causa un trastorno psiquiátrico. Entre los más habituales encontramos una fuerte depresión, ansiedad, dependencia de sustancias o psicosis. 

Para el correcto tratamiento de este trastorno del sueño, lo importante es identificar la causa que lo está provocando.

En algunas situaciones tendremos que recurrir al tratamiento farmacológico. La utilización de hipnóticos en realidad no son aconsejados en los casos de insomnio crónico. Deben tomarse no más de dos  o tres veces por semana, de lo contrario nuestro cuerpo se va a acostumbrar al fármaco y dejará de hacer efecto. 

El tratamiento psicológico cognitivo conductual trabaja desde el enfoque de que la persona insomne ha perdido el automatismo que habilita el paso desde la vigilia al sueño y las herramientas psíquicas adecuadas para defenderse de situaciones que pueden perturbar el sueño, están alteradas.

Dentro de las técnicas más utilizadas desde este tratamiento psicológico tenemos la relajación (respiración conciente, yoga, meditación), el estímulo control (fortalecer la relación entre la cama y el dormitorio como un lugar netamente de descanso), y la reducción del sueño.

Así que si estás atravesando por este molesto trastorno, no dudes en consultar con un especialista, Morfeo te espera con los brazos abiertos.

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Yo quiero ser feliz, ¿y usted?

La felicidad en última instancia es una elección, es elegir mirar las cosas desde otro ángulo, es escoger lo que nos hace bien, esYo quiero ser feliz ¿y usted? permitirnos amarnos y estar orgullosos de nosotros. No es una sola cosa la que brinda bienestar, sino la sumatoria de pequeños actos, actitudes y vínculos lo que nos acerca a una nueva manera de pensar. 

Siempre digo que tenemos que intentar ser la mejor versión de nosotros mismos, y nada mejor para comenzar que simplemente intentando ser esa persona. A veces caemos en la tentación de mentirnos, nos mentimos acerca de lo que realmente queremos por temor a fracasar o por temor al rechazo. Intentemos descubrir nuestro potencial, intentemos descubrir nuestra pasión, lo que realmente nos motiva. No temamos hacer cosas diferentes, el que nunca intenta nada jamás se equivoca, pero tampoco jamás aprende ni logra nada. 

Seamos concientes de aquellas cosas que podemos o no controlar. Si perdemos nuestras fuerzas intentando cambiar a alguien quien no quiere cambiar o luchar contra una situación donde no controlamos todas las variables, nos vamos quedando sin energía psíquica para otras cosas que sí dependen de nuestro control.

El pasado influye pero no tiene por qué condenar nuestro presente, es hora de dejarlo ir, dejar atrás las culpas, los reproches sin sentido. Sigue construyendo desde el ahora para tener cimientos fuertes para tu futuro.

Bríndate permiso para ser optimista, usualmente si pensamos que el resultado será el mejor, tendremos razón. Quizás no salga algo exactamente como lo esperamos, pero puede ser el puntapié inicial para otras ideas. Una vez leí que los proyectos hay que transformarlos, ¿y por qué no? Tal vez una situación no haya salido tal cual la planeaste, pero eso no quiere decir que evites intentarlo desde otro enfoque. Jamás los esfuerzos son en vano.

Sé generoso con tu tiempo, tu energía y tu disposición, aunque no te extralimites. Recuerda que tienes que ser honesto con lo que sientes y si estás atravesando un mal momento, primero cuídate a ti mismo antes de solucionar problemas ajenos.

Sé valiente, si quieres ser la mejor versión de ti mismo tienes que escoger hacer la acción correcta, no la más sencilla. Ve tras tus sueños, sé perseverante, admite tus errores y aprende de ellos, cuida tus vínculos, sé agradecido con todo lo que ya posees y camina siempre hacia adelante. Elige ser feliz, nadie dijo que fuera sencillo, aunque sí es posible. Al final del día, sólo depende de nosotros y lo que estemos dispuestos a hacer para lograrlo.

 

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Invitación a la charla PADRES TÓXICOS (Uruguay)

Invitación a la charla PADRES TÓXICOS

 

 

Aquí les comparto un breve resumen de los distintos padres tóxicos que existen:

 

TÓXICOS CONTROLADORES

El terror a que ya no sean necesarios, motiva a los padres controladores a asegurarse de que sus hijos continúen necesitándolos eternamente. El rol parental es todo para estos padres, no saben ser otra cosa. El control toma la forma de preocupación, le dicen a sus hijos que hacen las cosas por su bien. El control puede ser sutil, escondido bajo “sabios consejos” o puede ser directo, con amenazas.

 

TÓXICOS MANIPULADORES:

Los padres manipuladores son tan hábiles en ocultar sus verdaderas intenciones, que sus hijos viven en un mundo de confusión constante. De alguna manera saben que los han engañado, pero no pueden entender cómo. A veces esta manipulación suele presentarse como una ayuda muy bienintencionada, pero que esconde otra intención detrás. ¿Cómo podemos ser malos con alguien que se muestra tan bueno con nosotros? Los padres manipuladores a veces utilizan a sus propios hijos, unos en contra de otros.

 

TÓXICOS QUE HIEREN CON SUS PALABRAS

Insultos,  comentarios que nos humillan, críticas crueles. Quienes eligen el maltrato verbal pueden hacerlo de una manera abierta, directa, que busca degradar a sus hijos. Otros lo hacen en forma más indirecta, mediante burlas, sarcasmos, apodos insultantes y humillaciones sutiles.

 

TÓXICOS COMPETITIVOS:

La necesidad que tienen algunos padres de aplastar a sus hijos emocionalmente, es porque ellos han sido personas frustradas en su vida y si ellos no pudieron, entonces sus hijos tampoco.  Es como si estos padres no quisieran ser superados en su nivel de felicidad y tratan de impedir que sus hijos sean mejores. Sus hijos tendrán dificultad en destacarse en la vida, siempre autosaboteándose en sus proyectos para no superarse.

 

TÓXICOS PERFECCIONISTAS

Existen padres que son demasiado exigentes con sus hijos, colocan en ellos expectativas imposibles, desean en algún punto que ese hijo perfecto convierta a toda la familia en perfecta. Imponen a sus hijos objetivos inalcanzables, expectativas imposibles y reglas cambiantes.

 

TÓXICOS QUE GOLPEAN

Muchos padres no pueden controlar el impulso de golpear a sus hijos, se frustran y se descargan con ellos. El maltrato físico no es justificable y un niño solamente se asusta ante este abuso y no es una manera saludable de poner límites. Estos tóxicos ven a sus hijos como si fueran una especie de sustituto parental, quienes tendrán la responsabilidad de colmar necesidades emocionales de las cuales carecieron.

Como les mencioné en el post anterior, estas actitudes traen consecuencias negativas para ese niño que luego se convierte en adulto y muchas personas continúan eternamente bajo el poder de estos tóxicos, no logrando ser libres, ni independientes emocionalmente, faltos de confianza y seguridad en sí mismos. 

Es importante aprender a identificar si hemos sido víctimas de alguno de estos diversos abusos y cómo podemos cambiar nuestras emociones para finalmente poder vivir una vida con una mejor calidad. Los espero el 17, toda la información se encuentra en la imagen compartida.

 

 

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com