Si quieres ser exitoso en tus vínculos, esto es lo que necesitas

Tú tienes distintas maneras de comunicarte y hoy quiero mostrarte cuáles son las clásicas para poder descubrir la que te ayudará a fortalecer tus relaciones.

 

Uncomunicacion-activo-contructivaa buena comunicación se convierte en tu mejor aliada a la hora de cultivar relaciones positivas. Tus vínculos son una fuente de bienestar y felicidad, por lo tanto debes trabajar en ellos, ampliarlos y cuidarlos.

Activa destructiva: este tipo de respuestas apuntan a comprender lo que tu interlocutor te está transmitiendo, pero le agregas un tinte negativo: así que te ascendieron, todas las responsabilidades que tendrás ahora, qué agotador. 

Pasivo  constructiva:  es una respuesta fría, carente de entusiasmo. Es como decir qué bueno, en un tono sin emoción.

Pasivo destructiva: la persona ignora por completo lo que la otra acaba de comentar, además de cambiar el tema de conversación y continuar hablando de un tópico completamente distinto.

Por último, la más sana de todas las respuestas y la cual alentamos a probar en Psicología Positiva es la:

Activo constructiva: Esta respuesta es entusiasta y demuestra un interés genuino hacia lo que la otra persona nos está compartiendo. Además de la emoción que demuestras, querrás hacer más preguntas y si es una buena noticia hasta celebrarás con tu interlocutor.

Cuando te cuentan una historia, en cualquier ámbito de tu vida, deberías responder de acuerdo a este modelo.

Al compartir las cosas buenas que te ocurren estás capitalizando tus experiencias y ampliando un efecto positivo en ti. Sin embargo, tu felicidad puede verse truncada si te encuentras con una respuesta sin alegría ni entusiasmo, o peor aún, ignoran tu comentario.

Los intercambios positivos son los responsables de afianzar nuestras relaciones, comunicarnos desde el interés, la escucha atenta y el respeto, es lo que hace que los vínculos se nutran y crezcan.

Si tu interlocutor se alegra por tu noticia y a la vez tu muestras alegría por lo que él comparte, ambos estarán compartiendo un momento de resonancia positiva y podrán disfrutar del evento feliz, mientras el bienestar de ambos se incrementa.

Cada vez que te olvidas de responder una manera activa constructiva, estás perdiendo la oportunidad de hacer crecer tu vínculo. A veces la envidia o los celos podrían interferir en estos momentos de mostrar algarabía, pero recuerda que si las personas que amamos son felices, nosotros también lo seremos.

Te invito a estar atento a reconocer cuál estilo de respuesta eliges en tus interacciones sociales. Prueba con el más positivo y verás cómo el mundo te sonríe más.

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¿Por qué nos gustan las películas de terror?

Varias somos las personas que disfrutamos de una buenaterror película de terror (me confieso una) y se podría pensar que es porque existe cierto lado oscuro que debemos sacar de paseo de vez en cuando, sin embargo, hoy quiero compartir con ustedes las verdaderas razones que se esconden detrás de esta predilección.

 

Tal vez esto te sorprenda, pero la empatía (esa capacidad de ponerme en el lugar del otro) juega un rol muy importante en las historias. Los personajes deben ser cuidadosamente trabajados para que sus historias puedan seducirnos y de esta manera sentirnos identificados con sus aventuras y padeceres.

Es vital que existan antagónicos, personajes buenos algunos y crueles otros. Nos identificaremos con las personas buenas y sus desdichas, sentiremos compasión por los episodios terribles que deben transitar. Desearemos que cosas buenas sucedan a los buenos y nuestro sentimiento de justicia aflorará.

Nos mantendremos en vilo esperando la resolución, tenemos ya en nuestra cabeza una idea armada de cómo debería finalizar la historia y cuando usualmente el desenlace es el que esperamos obtendremos placer y alivio ante el mismo.

Mientras más cosas terribles van sucediendo, en algún punto vamos perdiendo las esperanzas de una resolución positiva, pero cuando al final ésta se cumple mayor será el disfrute.

La tensión que se genera ante los sustos o los hechos dramáticos tiene cierto componente adictivo.

Quienes aman las películas de terror son también más propensas a la adrenalina, por ejemplo también pueden sentir fascinación por deportes extremos o montañas rusas. En algún punto acariciar la muerte nos hace sentir más vivos, esta clase de películas son la oportunidad perfecta para experimentar situaciones por las cuales (esperemos) nunca atravesaremos.

Podemos estar tan compenetrados con lo que estamos observando, que nuestro cerebro puede entender que es real lo que estamos mirando, al menos por unas fracciones de segundo. Nuestro cerebro está programado para asumir que todo lo que miramos es real. Debido a esto, sus partes más primitivas, las cuales suelen activarse en estos momentos, no comprenden que estamos ante una fantasía. Y gracias a esto nuestro cuerpo reacciona.

A nivel fisiológico se incrementa el ritmo cardíaco, parece ser que una película de terror genera un aumento de 14 pulsaciones por minuto en el mismo. El cuerpo comienza a responder como si estuviera ante un agente agresor.

La sudoración se hace presente, los músculos se tensan, estamos ante la expectativa de que algo ocurra (usualmente asociado a la música que acompañan las escenas), aumenta la adrenalina y el cortisol y hasta pueden desencadenar algunos recuerdos traumáticos.

Las películas de terror podrían oficiar como ventajosas a la hora del tratamiento psicológico de algunas fobias específicas, experimentar este miedo ficticio ayuda a desensibilizarnos ante situaciones difíciles reales.

Así que si te agradan las películas de terror, seguramente seas una persona con un alto grado de empatía hacia los demás, alguien que disfruta de la adrenalina y le gusta el placer que se genera ante el alivio de una situación fuerte.

Y a ti, ¿te gusta el terror? ¿Alguna buena trama que nos recomiendes?

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Taller de Resiliencia Individual y Organizacional

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Te invitamos a un TALLER UNICO DE RESILIENCIA a cargo de Isabella Meneghel, Doctora en Psicología del Trabajo, de las Organizaciones y RRHH, investigadora en Psicología Positiva. Ella nos visita desde España para que trabajes:

 

– Resiliencia: ¿Qué es? ¿Por qué y para qué?

– Estrategias individuales para el desarrollo de la resiliencia

– Factores de Resiliencia Organizacional

– Nuestro árbol de resiliencia

Viernes 7/10

Hora 10:00 a 12:00 del mediodía

Inversión: 500 pesos

Centro Psicología Positiva Uruguay

(Presidente Gral. Oscar Gestido 2587 esq Brito del Pino)

 

EMITIMOS CERTIFICADO

Informes e inscripciones:

mariana.alvez@psicologiapositiva.com.uy

098-165-994

Trabaja en tu resiliencia

Si bien existen personas en el mundo que han sido bendecidas con este don, no quiere decir que tu, mi querido optimista, no puedas comenzar a desarrollar esta habilidad también. Veamos juntos unos sencillos consejos para incrementarla.

 

resilienciaSin importar cuál sea la situación dolorosa o estresante por la cual debas atravesar, lo esencial es cómo tú respondes a la misma. Las buenas noticias son que puedes aprender a convertirte en una persona con una mentalidad más flexible, auténtica, con confianza y capaz de enfrentar a los desafíos con energía.

Los matices de la vida: a pesar de que algunas personas creen que la vida es blanco o negro, en realidad no lo es. Existen algunas variables que tal vez dejes pasar en una situación, los extremos son malos, así que pensar en puntos intermedios te ayudará a tener más respuestas ante distintas problemáticas.

El stress existe: Especialmente en el mundo en el que vivimos, nadie escapa a su cuota diaria de locura rutinaria, así que en vez de escaparte del mismo, aceptemos aquellas situaciones más estresantes, comprende que existirán ocasiones donde estés sobrepasado o agotado. Abraza esos sentimientos, cuidate y continua con tu camino.

Diferencia lo que puedes cambiar y lo que no (consejo que ya habrás leído varias veces por estos lares)

No te focalices en el pasado: torturarte por los caminos no escogidos, las oportunidades perdidas, las cosas que no funcionaron, no aporta en absolutamente nada. Así que concentra tus fuerzas en lo que puedes construir a partir de hoy y en adelante.

Busca ayuda: Cuando te sientes mal lo que haces es esconderte, huir, alejarte de todos, te invito a que en vez de encerrarte busques activamente una mano amiga, un oído que te escuche, alguien que te funcione como un sostén mientras pasa el temblor.

No te culpes: Sí te equivocarás, no eres perfecto, pero no todo es tu responsabilidad, lo malo siempre termina. Sé bueno contigo mismo y deja de castigarte tanto.

Elige: las personas resilientes siempre creen que tienen una opción, así sea aceptar aquello que está fuera de su control. Sentirte capaz de elegir, así sea simplemente tu actitud ante la adversidad, te hará sentir a cargo de tu destino.

Espero que pongas en práctica estos pasos lo antes posible, convertirte en una persona más fuerte lleva mucha paciencia y sobre todo depende de ti, con tus limitaciones, con tus tiempos, con lo que puedas hacer ahora con lo que tienes, pero depende de ti.

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¿Cómo convertir lo ordinario en algo mágico?

Un escritor debe escribir, tendría que permitirse inspirarse por todo lo que lo rodea. En manoeste momento estoy en mi consultorio mirando por la ventana mientras el gélido viento golpea sin piedad a unos pobres arbustos. Las  tímidas flores rosas del duraznero ya casi han muerto

¿El simple hecho de estar vivos no es maravilloso? Lo complejo de nuestro organismo funcionando a la perfección como un reloj, a veces no tan perfecto, pero siempre complejo, siempre luchando por sobrevivir.

¿Te has puesto a pensar en todas las cosas que están funcionando en tu vida en este momento? Usualmente nuestro foco de atención está en todo lo que falta, pero en este  preciso, precioso,  instante todo puede estar bien.

Respirar hondo, calmar el tumulto de nuestra cabeza, decidir compartir un momento con alguien, sentirte conectada incluso en el medio de la soledad. Ahora se me ocurrió escribirte, sí a ti. A ti querido lector que te tomas el tiempo de leerme, a ti que me conviertes en una parte que amo, tú al leerme me das vida. Así que quiero devolverte el favor.

Para un instante, deja de hacer lo que estás haciendo y respira hondo, una, dos, tres, todas las veces que sean necesarias hasta que sientas que los latidos de tu corazón se relajan. Observa tu alrededor, fúndete con los muebles, o las plantas, o el aire, piérdete en ellos. No existe nada más que eso en este momento. Respira de nuevo.

Conéctate con la gratitud, esa bella herramienta que nos permite volver a valorar todo lo que poseemos, ya sea físico o emocional. Tantas veces pasamos por alto todas las experiencias maravillosas que hemos vivido, o somos tan inconcientes ante nuestra salud, olvidamos por completo esas personas que nos aman y nos sostienen, tantas nimiedades pueden nublarte y alejarte de la belleza de tu vida. No estés tan ciego como para desdeñar lo hermoso, abre tu corazón y podrás ver más allá de lo que crees.

Hoy, ahora, en este día lluvioso, de viento implacable, de silencio amoroso, te invito a que te conectes contigo mismo y con todo lo increíble que te está sucediendo. Porque lo increíble no es lo inalcanzable y lo perfecto, es el poder mirar, hablar, compartir, sonreír, es el hecho de estar vivo y de seguir teniendo la oportunidad de simplemente seguir respirando.

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Hefesto o cuando tus padres no te valoran

 

Hefesto

Canta oh musa melodiosa, a Hefesto célebre por su inteligencia,
a aquél que justamente con Atenea, la de los ojos de lechuza, enseñó aquí
en la tierra trabajos espléndidos a los hombres, que antes vivían en las
montañas, dentro de cuevas, y ahora, gracias a los trabajos que les enseñó
Hefesto, el ilustre artífice pasan agradablemente el tiempo, durante
el año, en sus tranquilas casas.

 

Hefesto es un artesano, dios del fuego, habilidoso, experto en herrería. Un dios rechazado por sus propios padres, ignorantes de su talento. Deforme en algunas versiones, cojo, lejos de los cánones de belleza, monstruoso y despreciado por su físico.

En la Mitología Griega encontramos dos explicaciones acerca de su deformidad. En una versión su madre Hera, al observar que su hijo era poco atractivo, se sintió horrorizada y lo lanzó lejos del Olimpo, cayendo por nueve días y nueve noches hasta el mar. Sus salvadores fueron Oceáno y Eurímone, a quienes Hefesto obsequió miles de joyas creadas con sus propias manos.

En otra versión, el dios de los dioses Zeus está sosteniendo una disputa con Hera cuando Hefesto sale a defender a su madre. Enfurecido, Zeus lo tomó de un pie y lo arrojo hasta la Isla de Lemmos, donde los parias de la zona fueron quienes lo cuidaron, sanaron y educaron. Sin embargo, quedó lisiado eternamente.

¿Por qué te comento de este dios? Porque con su maravillosa luz, su talento, su fortaleza, su astucia, su fuerza, él era digno de ser amado. Pero sus padres no pudieron ver esto, por una u otra razón, Hefesto es ignorado, alejado, expulsado de su propio hogar.

Y con todas las consultas que día a día me llegan por un artículo anterior (Cuidado con los padres tóxicos) veo que es tan frecuente que tu propia sangre ignore quien eres en verdad. Es muy angustiante luchar para que, quienes supuestamente deberían amarte incondicionalmente, te aprecien y te valoren. Tus padres deberían amarte tal cual eres, deberían enseñarte, establecer límites saludables.

Tus padres te dieron la vida pero no son tus dueños. No tienen el derecho a insultarte, a humillarte, a golpearte, a agobiarte, a generarte culpa.

Existe un instinto natural en todos donde deseamos ser amados y queremos a toda costa que nuestros padres sean capaces de comprender que hay algo bueno en nosotros. Sé lo frustrante que es para ti cuando no lo logras.

Creo que lo peor es la culpa, la culpa por decidir independizarte, por pensar diferente, por intentar rebelarte sanamente. Los mandatos de tus padres no siempre son coherentes, muchas veces son egoístas.

Lo digo como hija, lo digo como madre, tenemos que respetar las diferencias de otro ser humano. No podemos moldear a alguien a nuestro capricho ni obligarlo a seguir nuestro camino.

El mejor obsequio que podemos brindar es sana libertad, seguridad física y emocional, felicidad. Como padres somos guías que acompañan este estupendo camino llamado vida. Como hijos merecemos ser respetados, comprendidos.

Sé que muchos van a decir que tienen hijos desagradecidos, pero a veces me pregunto, ¿qué han generado esos padres en esos niños para que ocurran esas cosas? Nada es por qué sí. Las ausencias, la falta de comprensión, la violencia, adquiere muchas formas. Sin saberlo a veces hacemos mucho daño a quien supuestamente amamos más. Y eso tarde o temprano los hijos lo cobran.

Cada vez que escucho de un consultante su historia con su padre tóxico se me estruja el corazón, ahora que soy mamá me duele mucho más. Como padres tenemos que proteger, que brindar sostén, que obsequiar alas.

Padres, no se sientan atacados, hagan algo para cambiar esas horribles conductas que harán que sus hijos se alejen corriendo para siempre.

Hijos, tienen derecho a seguir su propio camino sin remordimiento, nosotros fuimos quienes decidimos traerlos al mundo, en realidad no nos deben nada.

Que cada uno sea capaz de reconocer su luz propia, sin apagar la de los demás.

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¡Enfócate en lo bueno ya!

Analicemos una maravillosa herramienta para aprender a ser más optimistas

Lamentablemente, nuestro cerebro ha sido preparado para centrarse en lo negativo. ¡No lo culpes! Solamente busca protegerte del dolor, del daño, los peligros. El pobre está tan concentrando en esta magnánima tarea, que muchas veces deja de lado algo sumamente enriquecedor para tu bienestar, el enfocarse en aquellas áreas y situaciones de tu vida enfocate en lo buenodonde todo marcha sobre ruedas.

¿Quién presta atención a las cosas que están bien? Pues debo admitir que la mayoría de las personas no lo hace y es así que el pesimismo va ganando terreno. Así vamos sobreviviendo…pero no viviendo.

Vivir de verdad implica ser conciente también de las estupendas cosas, personas, situaciones, experiencias, aventuras, que te rodean. Dime la verdad, a que algo sí está funcionando en tu vida en este momento. Por favor, piénsalo bien. No lo descartes, eso es lo que haces todo el tiempo.

Vas descartando lo bueno, sucede y te atragantas la experiencia como si no importara y ahí va tu mente de nuevo a buscar todas las razones por las cuales debes sentirte miserable.

Los problemas existen, las cosas malas ocurren por supuesto, ¿pero te has puesto a reflexionar en todas las cosas que sí están funcionando en este momento? 

Si estás demasiado tiempo pendiente de las derrotas, de las cosas que no salieron como esperabas, de aquellas personas que te ignoran, y sobre analizas todo esto, el problema va creciendo sin control hasta devorarte.

Tus pensamientos son solo eso, pensamientos, interpretaciones de la realidad. Sí, a veces ni siquiera te acercas a la realidad objetiva. En algunas ocasiones sé que tu cabeza te ganará, pero si comienzas a entrenarte, tendrás cada vez más poder sobre tus pensamientos.

Si tus pensamientos son saludables, traerán consigo emociones acorde a esto. No todo en la vida es un desastre, no todas las personas te ignoran, no estás tan solo como crees, no eres tan poco capaz como te piensas.

Aunque te parezca extraño, ser feliz es una decisión. La decisión de alimentar pensamientos optimistas, de conocer mis puntos débiles pero teniendo muy en cuenta mis fortalezas. Es aceptar que existen cosas que sí están en mi control, aunque no todo. Es crear deliberadamente emociones positivas en mi vida. Es decidir hacer lo que me apasiona sin importar el resultado o los aplausos.  Todas decisiones concientes que puedes hacer día a día, momento a momento.

La vida se hizo para vivirla, no para pensar ni cuestionar tanto. No digo que cometas locuras ni caigas bajo los hechizos de tus impulsos, pero ya sabemos que el sobre pensar y analizar todo solamente te paraliza y te hace creer que no es el momento para ser feliz. Y si no es ahora…¿entonces cuando?

La mente puede ser tu fiel sirviente, si la alimentas con pesimismo es lo que te brindará siempre, si decides concientemente pensar en el lado optimista de la existencia, también comenzará a hacerte caso. No quiere decir que sea sencillo, pero la práctica y la perseverancia te harán triunfar.

Saber cómo te estás sintiendo y qué estás pensando, puede ayudarte a volver a tu camino.

Cuando eres capaz de apreciar lo positivo que existe a tu alrededor y además decides dedicarle tiempo a pensar una y otra vez en tus buenas experiencias, éstas se irán impregnando en ti.

Sé que es difícil cambiar, reescribir lo que conoces. El cerebro se ve fácilmente seducido por lo sencillo y lo que le es familiar, por eso el desafío es grande. Piensa lo siguiente, si eres lo suficientemente perseverante podrás ser el creador de tu optimismo.

Enfócate en lo bueno, en lo que funciona. No te pierdas en el pasado ni en el futuro, puedes ser feliz ya, en este momento, con todo lo que has vivido, con todo lo que has logrado, con todos a quienes has amado.

La felicidad real tiene que ver con la paz, con disminuir la ansiedad y saborear las experiencias.

Ser feliz en el aquí y ahora no implica ser conformista, significa ser agradecido. Con el poder de la gratitud llegarás mucho más lejos aún.

Por favor, enfócate en lo bueno, todos los días, todo el tiempo, en las más mínimas cosas y cuéntame cómo te sientes.

¿Te Gustaría Que Trabajáramos Contigo Para Potenciar Tu Bienestar Emocional y Tu Optimismo?