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Y entonces…¿dónde está la felicidad? Está en tu….

Quiero compartirles un material que escribí hace un largo tiempo para la revista Más Vida, es mi artículo favorito y los invito a reflexionar conmigo

 

Mis dedos se entrelazan para tocar la taza caliente. Observo los movimientos rítmicos del café mientras  pequeños besos de humo se contonean  en el aire. Miro hacia la izquierda y Alan, mi bebé de cuatro meses, está plácidamente dormido en su cochechito.

tu silencio mariana alvez

Paseo rápidamente mis manos por el teclado mientras me sumerjo en esta mágica experiencia de paz. Silencio…amor…inspiración…perfume a café.

 

Tenues rayos de sol acarician tímidamente mi ventana, como si tuvieran miedo de interrumpir tanta paz. Respiro hondo, baja mi ansiedad.

 

Absolutamente perdida en el aquí y ahora. En esta habitación no hay lugar para la violencia, las malas noticias, el mundo cruel, los problemas cotidianos. Ya sabemos que esos siempre están presentes, sin embargo, hay otras situaciones que todos los días también están presentes y las ignoramos, no nos damos el permiso para jugar y sentirlas vibrando en nuestro ser. Experiencias tan increíbles como un rato de silencio, en una cálida mañana, acompañada por mi hijo, mi gato perezoso y una taza.

 

En nuestro interior es bueno que de vez en cuando reine el silencio…que los pensamientos negativos se callen, que la ansiedad se duerma, que el miedo se apague, que los problemas se disuelvan.

 

El silencio interior es una oportunidad para escucharnos de verdad, para escuchar desde un lugar más positivo, desde un sitio más saludable.

 

Problemas, ¿a veces son tan reales? ¿Acaso no somos nosotros los que a veces nos ahogamos en un vaso de agua? Lo que me está sucediendo, ¿es realmente un problema? Y sí asi fuera, ¿de dónde puedo sostenerme?

 

Hay tantas experiencias que no tienen precio, que son tan íntimas, secretas. Hay tanta alegría que desborda en el silencio, que danza al compás de una profunda paz.

 

¿Qué es lo que eres capaz de escuchar en tu propio silencio? ¿Qué parte sabia se conecta contigo? ¿Cuáles son las experiencias más sencillas y deliciosas que te permites disfrutar? Hay personas que le temen a la felicidad, existe cierta creencia en muchas culturas que ser feliz es ser egoísta, que cuidarse uno mismo es algo perverso, seguramente muchas creencias te están contaminando el corazón, y todo lo que sientes es puro ruido avasallante que no te permite conectarte con tu parte más saludable.

 

Todos nos perdemos en el ruido muchas veces, nos dejamos llevar por las trivialidades, comenzamos a competir, nos embriagamos en ego, sin embargo, si prestas atención, la verdadera felicidad, la más intensa se encuentra mucho más allá de las metas superficiales. Qué importa el ascenso, ser el mejor, tener más dinero, ser el más delgado, el más famoso, el más hermoso. Eso pasa rápido, dura un segundo, no te colma.

 

¿Sabes por qué la gente  busca tanto la felicidad y no la encuentra? Por qué es tan obvia, tan simple, tan cotidiana, que está escondida en el mejor lugar: a la vista de todos. Y es así que existen personas que dedican toda su vida a encontrarla y son incapaces de lograrlo, porque cuando la encuentran, creen que la felicidad es algo más y la dejan pasar. La desechan e ignoran como un trapo, solo para darse cuenta con el tiempo que ya eran felices y simplemente no lo sabían.

 

Muchos de mis consultantes  me han tildado de adivinadora, porque varias veces he predicho con exactitud ciertas situaciones. No es de bruja, es de experiencia. Conozco a las personas y sus patrones de comportamiento, en la intimidad de un consultorio, en ese otro increíble silencio, se desnuda el alma y ellos me enseñan, como eterna estudiante aprendo. Tengo mi sabiduría más las de todos quienes me han confiado sus historias. Y es por eso que con propiedad puedo decirte que eres mucho más feliz de lo que crees.

 

Conéctate ahora con una caricia, la brisa del mar, tu mascota en tu regazo, un bebé dormido en tu pecho, el beso de tu amante, el sonido de la música, el aroma de un perfume, la ducha acariciando tu piel, la esperanza de que todo estará bien, la alegría de estar vivo, una comida deliciosa, un techo sobre tu cabeza, la revista que estás leyendo en este preciso instante, un arrebato de inspiración, el cuadro que hay en tu comedor, los pétalos de una rosa seducidos por el rocío, aquella vez que ayudaste a alguien y le robaste una sonrisa, un fuerte y apretado abrazo, el calor del sol besando tu cuerpo, un masaje en el cuello, cuando recibiste tu diploma, cuando te dijeron que ibas a ser padre, cuando te independizaste, conéctate con el césped frío, conéctate con una simple y caliente taza de café.

 

Y entonces…¿dónde está la felicidad? Está en tu silencio.

 

¿Te Gustaría Que Trabajáramos Contigo Para Potenciar Tu Bienestar Emocional y Tu Optimismo?

Taller Diseña tu Felicidad y tus Sueños (Montevideo)


Happy Holiday (1)

Taller teórico vivencial para conectar con tu felicidad y poder comenzar a materializarla en tu día a día. Un espacio donde además trabajaremos en aquellos anhelos para que se conviertan en metas realistas que puedas concretar.

 

Trabajaremos:

 

  • Pensar en grande, trabajar desde el hoy
  • Crear tiempo y espacio para tus sueños
  • Hacer que las cosas sucedan
  • Técnicas prácticas y sencillas para incrementar tu felicidad diaria

 

Miércoles 20 de marzo

19:00-21:00 hrs

Inversión: 500 pesos

Centro Psicología Positiva Uruguay (Presidente Gral. Oscar Gestido 2587 esquina Brito del Pino)

Facilitadora: Lic. Mariana Alvez experta en felicidad y bienestar

¿Qué es la alimentación emocional y cómo combatirla?

Cuando las emociones te abruman sueles recurrir a la comida para gratificarte, es probable que te sientas incómodo con tu cuerpo y hayas saltado de dieta en dieta, sin éxito. Hoy analicemos qué es la alimentación emocional y cómo comenzar a dominarla.

 

Cuando comes para tapar tus emociones en lugar de lidiar con ellas, es altamente ¿Qué es la alimentación emocional_probable que puedas recurrir a comidas “pecaminosas” a escondidas, te cuesta controlarte cuando hay comida calórica a tu alcance, te cuesta mantener los hábitos saludables y tarde o temprano tus pensamientos pesimistas o extremistas terminan ganando a tus mejores intenciones.

Existe una relación entre desencandenante, pensamiento, acción y emoción, todos podemos tener ciertos disparadores que nos empujan a comer en exceso y en general, es la falta de tolerancia a emociones que pueden ser negativas, como la ansiedad, el aburrimiento, el estrés, la soledad,  la tristeza, la vergüenza y también la baja autoestima. La comida genera placer y además tiene una función social, no es fácil aprender a manejarla ya que está en todas partes y nuestro cuerpo la necesita para sobrevivir.

La alimentación emocional no colma, no es la verdadera solución a los desencadenantes que nos llevaron a utilizarla en primer lugar, y es muy probable que la misma termine en un exceso del cual te arrepentirás más tarde, generando un ciclo de culpa y vergüenza que afectan a tu valoración propia.

¿Cómo comenzar a manejar la alimentación emocional?

Lo fundamental es comenzar a escucharte mejor, ser conciente de las señales de tu cuerpo, ¿realmente estás sintiendo hambre? ¿Necesitas comer porque algo malo ha ocurrido? ¿Quieres alimentarte o comer algo para saciar tus emociones? En general cuando buscas algo para saciar lo emocional, serán alimentos altamente calóricos y ricos en azúcar. Para poder ganarle, hay que cortar el impulso, aquí algunas técnicas:

  • Salir a caminar.
  • Darte una ducha
  • Hablar con alguien por teléfono
  • Beber agua o infusiones
  • Realizar actividades relajantes, aprender a manejar la ansiedad y tolerar las emociones “negativas” son fundamentales a la hora de manejar esta hambre que en realidad no es fisiológica.
  • Practicar yoga o pilates

 

Escucha tu cuerpo, se conciente de tus desencadenantes negativos, comienza a trabajar en reestructurar tus pensamientos, aprende a tolerar las emociones negativas y verás como el hambre emocional comienza a desaparecer. Si no puedes solo, cuenta con nosotros.

 

 

¿Te Gustaría Que Trabajáramos Contigo Para Potenciar Tu Bienestar Emocional y Tu Optimismo?

 

 

Taller de Resiliencia Individual y Organizacional

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Te invitamos a un TALLER UNICO DE RESILIENCIA a cargo de Isabella Meneghel, Doctora en Psicología del Trabajo, de las Organizaciones y RRHH, investigadora en Psicología Positiva. Ella nos visita desde España para que trabajes:

 

– Resiliencia: ¿Qué es? ¿Por qué y para qué?

– Estrategias individuales para el desarrollo de la resiliencia

– Factores de Resiliencia Organizacional

– Nuestro árbol de resiliencia

Viernes 7/10

Hora 10:00 a 12:00 del mediodía

Inversión: 500 pesos

Centro Psicología Positiva Uruguay

(Presidente Gral. Oscar Gestido 2587 esq Brito del Pino)

 

EMITIMOS CERTIFICADO

Informes e inscripciones:

mariana.alvez@psicologiapositiva.com.uy

098-165-994

Trabaja en tu resiliencia

Si bien existen personas en el mundo que han sido bendecidas con este don, no quiere decir que tu, mi querido optimista, no puedas comenzar a desarrollar esta habilidad también. Veamos juntos unos sencillos consejos para incrementarla.

 

resilienciaSin importar cuál sea la situación dolorosa o estresante por la cual debas atravesar, lo esencial es cómo tú respondes a la misma. Las buenas noticias son que puedes aprender a convertirte en una persona con una mentalidad más flexible, auténtica, con confianza y capaz de enfrentar a los desafíos con energía.

Los matices de la vida: a pesar de que algunas personas creen que la vida es blanco o negro, en realidad no lo es. Existen algunas variables que tal vez dejes pasar en una situación, los extremos son malos, así que pensar en puntos intermedios te ayudará a tener más respuestas ante distintas problemáticas.

El stress existe: Especialmente en el mundo en el que vivimos, nadie escapa a su cuota diaria de locura rutinaria, así que en vez de escaparte del mismo, aceptemos aquellas situaciones más estresantes, comprende que existirán ocasiones donde estés sobrepasado o agotado. Abraza esos sentimientos, cuidate y continua con tu camino.

Diferencia lo que puedes cambiar y lo que no (consejo que ya habrás leído varias veces por estos lares)

No te focalices en el pasado: torturarte por los caminos no escogidos, las oportunidades perdidas, las cosas que no funcionaron, no aporta en absolutamente nada. Así que concentra tus fuerzas en lo que puedes construir a partir de hoy y en adelante.

Busca ayuda: Cuando te sientes mal lo que haces es esconderte, huir, alejarte de todos, te invito a que en vez de encerrarte busques activamente una mano amiga, un oído que te escuche, alguien que te funcione como un sostén mientras pasa el temblor.

No te culpes: Sí te equivocarás, no eres perfecto, pero no todo es tu responsabilidad, lo malo siempre termina. Sé bueno contigo mismo y deja de castigarte tanto.

Elige: las personas resilientes siempre creen que tienen una opción, así sea aceptar aquello que está fuera de su control. Sentirte capaz de elegir, así sea simplemente tu actitud ante la adversidad, te hará sentir a cargo de tu destino.

Espero que pongas en práctica estos pasos lo antes posible, convertirte en una persona más fuerte lleva mucha paciencia y sobre todo depende de ti, con tus limitaciones, con tus tiempos, con lo que puedas hacer ahora con lo que tienes, pero depende de ti.

¿Te Gustaría Que Trabajáramos Contigo Para Potenciar Tu Bienestar Emocional y Tu Optimismo?

¿Cómo convertir lo ordinario en algo mágico?

Un escritor debe escribir, tendría que permitirse inspirarse por todo lo que lo rodea. En manoeste momento estoy en mi consultorio mirando por la ventana mientras el gélido viento golpea sin piedad a unos pobres arbustos. Las  tímidas flores rosas del duraznero ya casi han muerto

¿El simple hecho de estar vivos no es maravilloso? Lo complejo de nuestro organismo funcionando a la perfección como un reloj, a veces no tan perfecto, pero siempre complejo, siempre luchando por sobrevivir.

¿Te has puesto a pensar en todas las cosas que están funcionando en tu vida en este momento? Usualmente nuestro foco de atención está en todo lo que falta, pero en este  preciso, precioso,  instante todo puede estar bien.

Respirar hondo, calmar el tumulto de nuestra cabeza, decidir compartir un momento con alguien, sentirte conectada incluso en el medio de la soledad. Ahora se me ocurrió escribirte, sí a ti. A ti querido lector que te tomas el tiempo de leerme, a ti que me conviertes en una parte que amo, tú al leerme me das vida. Así que quiero devolverte el favor.

Para un instante, deja de hacer lo que estás haciendo y respira hondo, una, dos, tres, todas las veces que sean necesarias hasta que sientas que los latidos de tu corazón se relajan. Observa tu alrededor, fúndete con los muebles, o las plantas, o el aire, piérdete en ellos. No existe nada más que eso en este momento. Respira de nuevo.

Conéctate con la gratitud, esa bella herramienta que nos permite volver a valorar todo lo que poseemos, ya sea físico o emocional. Tantas veces pasamos por alto todas las experiencias maravillosas que hemos vivido, o somos tan inconcientes ante nuestra salud, olvidamos por completo esas personas que nos aman y nos sostienen, tantas nimiedades pueden nublarte y alejarte de la belleza de tu vida. No estés tan ciego como para desdeñar lo hermoso, abre tu corazón y podrás ver más allá de lo que crees.

Hoy, ahora, en este día lluvioso, de viento implacable, de silencio amoroso, te invito a que te conectes contigo mismo y con todo lo increíble que te está sucediendo. Porque lo increíble no es lo inalcanzable y lo perfecto, es el poder mirar, hablar, compartir, sonreír, es el hecho de estar vivo y de seguir teniendo la oportunidad de simplemente seguir respirando.

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Hefesto o cuando tus padres no te valoran

 

Hefesto

Canta oh musa melodiosa, a Hefesto célebre por su inteligencia,
a aquél que justamente con Atenea, la de los ojos de lechuza, enseñó aquí
en la tierra trabajos espléndidos a los hombres, que antes vivían en las
montañas, dentro de cuevas, y ahora, gracias a los trabajos que les enseñó
Hefesto, el ilustre artífice pasan agradablemente el tiempo, durante
el año, en sus tranquilas casas.

 

Hefesto es un artesano, dios del fuego, habilidoso, experto en herrería. Un dios rechazado por sus propios padres, ignorantes de su talento. Deforme en algunas versiones, cojo, lejos de los cánones de belleza, monstruoso y despreciado por su físico.

En la Mitología Griega encontramos dos explicaciones acerca de su deformidad. En una versión su madre Hera, al observar que su hijo era poco atractivo, se sintió horrorizada y lo lanzó lejos del Olimpo, cayendo por nueve días y nueve noches hasta el mar. Sus salvadores fueron Oceáno y Eurímone, a quienes Hefesto obsequió miles de joyas creadas con sus propias manos.

En otra versión, el dios de los dioses Zeus está sosteniendo una disputa con Hera cuando Hefesto sale a defender a su madre. Enfurecido, Zeus lo tomó de un pie y lo arrojo hasta la Isla de Lemmos, donde los parias de la zona fueron quienes lo cuidaron, sanaron y educaron. Sin embargo, quedó lisiado eternamente.

¿Por qué te comento de este dios? Porque con su maravillosa luz, su talento, su fortaleza, su astucia, su fuerza, él era digno de ser amado. Pero sus padres no pudieron ver esto, por una u otra razón, Hefesto es ignorado, alejado, expulsado de su propio hogar.

Y con todas las consultas que día a día me llegan por un artículo anterior (Cuidado con los padres tóxicos) veo que es tan frecuente que tu propia sangre ignore quien eres en verdad. Es muy angustiante luchar para que, quienes supuestamente deberían amarte incondicionalmente, te aprecien y te valoren. Tus padres deberían amarte tal cual eres, deberían enseñarte, establecer límites saludables.

Tus padres te dieron la vida pero no son tus dueños. No tienen el derecho a insultarte, a humillarte, a golpearte, a agobiarte, a generarte culpa.

Existe un instinto natural en todos donde deseamos ser amados y queremos a toda costa que nuestros padres sean capaces de comprender que hay algo bueno en nosotros. Sé lo frustrante que es para ti cuando no lo logras.

Creo que lo peor es la culpa, la culpa por decidir independizarte, por pensar diferente, por intentar rebelarte sanamente. Los mandatos de tus padres no siempre son coherentes, muchas veces son egoístas.

Lo digo como hija, lo digo como madre, tenemos que respetar las diferencias de otro ser humano. No podemos moldear a alguien a nuestro capricho ni obligarlo a seguir nuestro camino.

El mejor obsequio que podemos brindar es sana libertad, seguridad física y emocional, felicidad. Como padres somos guías que acompañan este estupendo camino llamado vida. Como hijos merecemos ser respetados, comprendidos.

Sé que muchos van a decir que tienen hijos desagradecidos, pero a veces me pregunto, ¿qué han generado esos padres en esos niños para que ocurran esas cosas? Nada es por qué sí. Las ausencias, la falta de comprensión, la violencia, adquiere muchas formas. Sin saberlo a veces hacemos mucho daño a quien supuestamente amamos más. Y eso tarde o temprano los hijos lo cobran.

Cada vez que escucho de un consultante su historia con su padre tóxico se me estruja el corazón, ahora que soy mamá me duele mucho más. Como padres tenemos que proteger, que brindar sostén, que obsequiar alas.

Padres, no se sientan atacados, hagan algo para cambiar esas horribles conductas que harán que sus hijos se alejen corriendo para siempre.

Hijos, tienen derecho a seguir su propio camino sin remordimiento, nosotros fuimos quienes decidimos traerlos al mundo, en realidad no nos deben nada.

Que cada uno sea capaz de reconocer su luz propia, sin apagar la de los demás.

¿Te Gustaría Que Trabajáramos Contigo Para Potenciar Tu Bienestar Emocional y Tu Optimismo?