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El amor desde la mirada de la Psicología Positiva

pareja enamorada

Hoy hablemos de amor…el de verdad.

 

En otras ocasiones ya he mencionado a la Dra. Barbara Fredrickson, quien es una distinguida profesora de Psicología de la Universidad de Carolina del Norte. Ella se ha dedicado sin descanso por más de 20 años al estudio científico de las emociones específicamente positivas (uno de los pilares del bienestar).

Para esta investigadora el amor es una emoción positiva, una relación interpersonal además de una experiencia de intercambio social de una o más emociones positivas.

Al igual que el resto de las emociones positivas, el amor puede ser fugaz, es una emoción breve, un micro momento de bienestar, el secreto del mismo es que es renovable y es por eso que la sabiduría popular siempre nos dice que el amor es como una planta que debemos regar siempre.

El amor no es un sentimiento incondicional, tampoco es eterno ni necesariamente exclusivo, podemos amar a más de una persona, ese momento de conexión incluso podemos sentirlo con un extraño, lo que diferencia un vínculo casual de uno más profundo es el peso de la historia compartida y las oportunidades que tenemos de renovar esa emoción una y otra vez.

El amor nos nutre en todos los sentidos, mientras más lo sentimos, más queremos experimentarlo. Si dejamos que esta emoción esté presente seremos personas más sabias, más saludables, más felices y más espirituales.  El amor es tan poderoso que incluso puede afectarnos positiva o negativamente a nivel celular. Si estamos embebidos en esta emoción podemos sentirnos conectados con todos y con todo, seremos capaces de ser parte de algo más grande que nosotros mismos.

El amor es pura conexión, ocurre gracias a la resonancia positiva que implica tres eventos:

  • El compartir una o varias emociones positivas con otra persona
  • Una sincronización entre nuestras conductas y bioquímica con las de la otra persona
  • Invertir en el bienestar del otro para que ambos sean beneficiados.

Gracias a la resonancia positiva nos convertimos en algún punto el reflejo y la extensión de otro ser humano. El amor no pertenece a una persona en particular, sino que éste fluye entre todas las personas involucradas.

Cuando estamos realmente conectados con el otro es como si estuviéramos en sincronía con el cerebro de la otra persona. El amor se manifiesta a través de la sonrisa, gestos corporales amistosos, el asentimiento y el acercamiento físico

El amor nos transforma y está en nuestras manos decidir construirlo. Amar es un arte, una habilidad que podemos ir desarrollando mediante la práctica de diversas técnicas. Ser honesto con nosotros es un primer paso, ser conciente de nuestras limitaciones y valorar nuestras cualidades positivas nos acerca más a realmente respetarnos y cuidarnos.

El amor es COMPASIÓN, es tener empatía hacia el otro y comprender su dolor. Las experiencias dolorosas por las cuales debemos atravesar pueden ser oportunidades para despertar nuestra esperanza y fortalecer nuestra resiliencia.

La compasión nos empuja a realizar acciones, ya sean estas pequeñas o grandes. Podemos demostrar compasión simplemente estando junto a alguien, escuchándolo, sosteniendo su mano. O podemos hacer actos más complejos como quizás recaudar dinero para alguien. De esta manera, una situación dolorosa se convierte en oportunidad para los involucrados de transformar la experiencia en amor.

En nuestra rutina diaria podemos encontrarnos con incontables oportunidades de demostrar compasión hacia los demás. Incluso estando inmersos en nuestras tareas cotidianas, podemos ser capaces de ayudar, quizás sea simplemente dejando pasar a alguien primero en la cola del supermercado, o darnos el tiempo para charlar con alguien que está sentando solo y taciturno en una plaza. Realizando estas sencillas prácticas de simplemente estar más atentos a lo que las personas a nuestro alrededor están vivenciando, ya nos podemos llegar a sentir más abiertos a nivel emocional y conectados. Podemos comenzar a vivir momentos que cambien positivamente a los demás y a nosotros mismos en el proceso.

 

¿Cuáles son los beneficios del amor?

 

El amor crea recursos que beneficia directamente a nuestra salud, nuestros lazos sociales, nuestra personalidad y mejora nuestra resiliencia. Es un ida y vuelta recíproco, los micro momentos de resonancia positiva ayudan particularmente en estas áreas y estas áreas nos permiten que podamos experimentar más micro momentos.

El amor nos conduce a ser la mejor versión de nosotros mismos,Nuestras acciones y atención están en mejor sintonía con las personas que están a nuestro alrededor. Experimentamos más calma, estamos más abiertos y somos más amistosos.

El amor tiene el poder de reestructurar nuestro sistema neuronal, conduciéndonos a que podamos experimentar lazos sociales fuertes y además vernos motivados a implementar hábitos saludables.

El amor nos protege, nos ayuda a decirle adiós a esos sentimientos de soledad. Los beneficios son compartidos, no solamente yo me veo beneficiado con la resonancia positiva, sino que también la persona con quien la estoy vivenciando. Nos hace estar más atentos a las necesidades de los demás y los protegemos.

Nos brinda reacciones positivas automáticas hacia aquellas personas con quienes hemos compartido estos hermosos micro momentos. Las interacciones con amigos y compañeros de trabajo se convierten en algo más disfrutable. Las conversaciones que compartimos son más significativas y profundas.

El amor, como dice Fredrickson, es nuestra emoción más suprema, tiene el don de inspirar todo aquello que hacemos, sentimos, pensamos y también en lo que nos podemos llegar a convertir.

En Psicologia Positiva no se habla solo del querer, sino se trabaja desde la mirada del amor como emoción positiva que está en nosotros invitar a nuestras vidas, podemos amar con pasión, profundamente, a un hermano, a un vecino, a una mascota. Esta emoción no se esconde solo tras los besos de los enamorados, sino que es una emoción tan magnífica que podemos sentirla todo el tiempo, con todos los hermanos de nuestra tierra.

El amor nos hace seres más compasivos y alegres, más completos y respetuosos, nos beneficia de numerosas maneras y depende de nosotros continuar alimentando experiencias que nos acerquen a vivirlo todos los días como el amor se merece.

 

¿Te Gustaría Que Trabajáramos Contigo Para Potenciar Tu Bienestar Emocional y Tu Optimismo?

 

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El arte de amarse

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El Club de los Optimistas convoca a una nueva reunión, en esta oportunidad trabajaremos en tu autoestima, tu auto concepto positivo y te enseñaremos a autorealizarte.

Si eres de:

Compararte con los demás en exceso
Sientes inseguridad
Jamás estar conforme con lo que haces
Criticarte
Avergonzarte
Autosabotearte

Este espacio es para ti.

Sábado 10 de junio
17 horas
Centro Psicología Positiva Uruguay (Presidente Gral.Oscar Gestido 2587 esq Brito del Pino)
Inversiòn: 400 pesos

Inscripciones: 098 165 994

Taller Encuentra el amor de tu vida, amándote (Uruguay)

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Te presento un taller único de 3 horas donde aprenderás técnicas que te ayudarán en el amor y en tu crecimiento personal

 

Taller teórico práctico dirigido a mujeres y hombres de 18 años en adelante donde aprenderás a:

 

–          Reconocer cuál es el patrón negativo de elección que tienes, no es casualidad que siempre elijas al mismo tipo de persona

–          Cuáles son tus creencias limitantes y pesimistas en torno al amor y las parejas

–          ¿Cómo y por qué te saboteas?

–          Validar la experiencia de relaciones pasadas

–          Identificar comportamientos alienantes

–          Conocer tus fortalezas y buenas cualidades

–          Respetarte y amarte

–          Inculcar límites saludables

–          Reforzar tu confianza y autoestima

–          Crear un patrón sano de relacionamiento y elección de pareja

 

Sábado 11/02

11 am a 14 pm

Coffee break y materiales incluidos

Inversión: 900 pesos

Centro Psicología Positiva Uruguay (Presidente Gral. Oscar Gestido 2587 esq Brito del Pino)

Informes e inscripciones al 098-165- 994/ mariana.alvez@psicologiapositiva.com.uy

http://www.psicologiapositiva.com.uy/encuentraelamordetuvida/

¡Muy felices Fiestas!

Querida comunidad optimista,

Les deseo unas Fiestas estupendas repletas de amor, optimismo y alegría. Espero que podamos continuar caminando juntos este 2016 que se aproxima. Gracias a todos por estar ahí, por sus comentarios, sus opiniones, por el compartir.

Un abrazo desde Montevideo, Uruguay.

 

 

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¿Existe una epidemia de egoísmo? Empatía al rescate

Analicemos la empatía y por qué esta maravillosa herramienta puede brindar más felicidad a tu vida

¿Qué es la Empatía?

 La empatía es la capacidad que tenemos para poder ponernos en el lugar de otra persona, es poder comprender su perspectiva ante las distintas situaciones, sus emociones y acciones.

Ahora bien, parecería que nos estamos enfrentando a una epidemia de narcicismo y egoísmo en el mundo.

En Estados Unidos psicólogos han llevado a cabo una investigación que comprendía a personas nacidas entre los años 1980, buscaban identificar si los niveles de empatía han bajado y lamentablemente la respuesta parece ser afirmativa.

Este importante cambio se debería a que muchas personas en la actualidad están viviendo solas y se alejan de las actividades sociales, lo que atentaría con sentir sensibilidad hacia los demás.

¿Sabías que la empatía te ayuda a ser más feliz?

ayudar a otro

Neurocientíficos han descubierto que nuestro cerebro posee una especie de circuito de empatía, este circuito si por alguna razón es dañado, inhabilita nuestra capacidad para comprender lo que sienten los demás.

Nuestra habilidad para cooperar con los demás es muy fuerte y el ser humano es un ser sociable por naturaleza, nuestro impulso empático puede ser tan poderoso como el egoísta.

La empatía tiene la capacidad de ayudarnos a ser más felices por una simple razón, uno de los pilares del bienestar son las relaciones positivas, y aquellas personas que están en contacto con su comunidad y sus vínculos son más felices.

La empatía te ayuda a tener relaciones saludables, comprensivas, con una comunicación abierta y constructiva.

La ambición desmedida reduce tu empatía

Las personas que se trazan objetivos demasiado ambiciosos, que nunca se conforman con sus logros y van por más sin detenerse a disfrutar lo obtenido, son quienes padecen más depresión y ansiedad.

A veces los objetivos económicos pueden ser tan poderosos que nos alejan de cultivar otros aspectos de nuestra vida que pueden llegar incluso a ser más importantes.

Trabajar en exceso puede alejarte de tus relaciones y no brindarte el tiempo para realmente conectarte con las emociones de la gente de tu entorno.

¿Cómo puedes ser más empático?

Aprende a escuchar: En vez de estar concentrado en qué le vas a responder a la persona, concéntrate en qué es lo que te está diciendo. No hables todo el tiempo de ti, conoce lo que el otro necesita. No temas mostrar vulnerabilidad, esto en realidad profundiza las relaciones.

Medita: Barbara Fredrickson en su libro Love 2.0 nos habla de la meditación amor amibilidad, que nos conecta con nuestros sentimientos más hondos de compasión hacia los demás. Alegrarnos por otro, desear el bien a otros, nos ayuda a potenciar la empatía.

Conoce otras maneras de vivir distintas a la tuya: personas distintas, con creencias diferentes, o situaciones sociales o culturales que difieran a la tuya.

Quiero compartir un video contigo que habla de la diferencia entre simpatía y empatía, click aquí: https://www.youtube.com/watch?v=ALh6NYPSanI

Y dime, ¿estás listo para ser más empático?

¿Te Gustaría Que Trabajáramos Contigo Para Potenciar Tu Bienestar Emocional y Tu Optimismo?

Descubre a los hombres tóxicos

La Dra. Lillian Glass fue quien acuñó el término gente tóxica y en uno de sus libros posteriores, Hombres tóxicos, nos hablaHombres tóxicos Lillian Glass acerca de los hombres crueles, sexistas, manipuladores, mentirosos, controladores y mucho más, hombres que si se te cruzan en tu camino te empujarán a sufrir. 

Los hombres tóxicos no solamente pueden convertirse en tu pareja, sino que también puedes encontrarlos  bajo la forma de clientes, compañeros de trabajo, jefes y en todo ámbito en el cual te desenvuelvas. Estas personas hacen que una mujer se sienta menospreciada, culpable, con baja autoestima, que dude de sí misma, que no sienta apoyo, que se sienta sola e incomprendida. Son hombres que provocan en las mujeres emociones negativas, personas que las tratan de una manera pésima, siendo las féminas las que sufren desconsoladamente.  Todas podemos ser víctimas de ellos sin distinción social, cultural, racial, religiosa ni física. 

En su libro Glass describe once tipos de personalidades masculinas, algunos tóxicos pueden incluso padecer patologías mentales, pero no todos ellos necesariamente las padecen.  La lista sería la siguiente: 

  • El competidor celoso: Intenta siempre tener la razón, poniendo en duda todo lo que la mujer dice, provoca discusiones, interrumpe cuando la otra persona habla, contradice. Busca superioridad y es alguien que maltrata mediante sus palabras.
  • El volcán pasivoagresivo: Ellos nunca dicen lo que sienten hasta que estallan de rabia, confunden a quienes los rodean, son críticos y sarcásticos. Evitan el conflicto y el compartir demasiado de sí mismos.
  • El sabeloto arrogante: Soberbio y seguro de ser poseedor de todas las respuestas. Ofenden, desprecian, intelectuales con mente cerrada, no les agrada que los contradigan.
  • El mentiroso seductor, manipulador e infiel: Halagadores, convincentes, les encanta coquetear, te dicen lo que quieres escuchar.
  • El obseso del control, furioso y déspota: Controladores en tu manera de comportarte, de vestirte, de decidir. Intimidan con su agresividad verbal. Juzgan demasiado y no soportan que los confronten, desatando su ira cuando esto sucede.
  • El metomentodo cizañero y traidor: Se entrometen en todo y manipulan las situaciones para conseguir que las cosas se hagan a su manera. Dan opiniones acerca de la vida de los demás, son críticos y directos. Hábiles con los argumentos para salir airosos de las discusiones.
  • El víctima autodestructivo que lo ve todo negro: Pesimistas, se auto boicotean, suelen sufrir demasiado, no creen en sus relaciones de pareja.
  • El espantapájaros débil y sin iniciativa: Incapaces de tomar decisiones, influenciables, miedosos, irritantes.
  • El narcicista egocéntrico: Únicamente piensa en sí mismo y en las ventajas que puede extraer de las personas y situaciones. Espera de sus parejas que lo traten como un rey y que la mujer esté dispuesta a hacer cualquier cosa por él. Aman hablar de sí mismos, sino se aburren. Suelen desvalorizar a los demás, ya que ellos son únicamente los estupendos.
  • El congelador emocional: Ser frío, a quien no le agrada mostrarse, no habla demasiado y siempre se debe adivinar lo que le está sucediendo.
  • El sociopsicópata: El tóxico más peligroso, conoce tus puntos débiles y sabe explotarlos, es mentiroso y sádico.

Si bien todas las mujeres podemos caer en sus redes, existen ciertas personalidades que son más proclives a ceder a sus maléficos encantos. Estas mujeres serían aquellas sobreprotectoras, maternales, quienes tienen la fantasía de domar al “chico malo”, quienes buscar arreglar a los demás, quienes detestan estar sin pareja, las mujeres adictas al drama, las más temerosas, quienes creen que la violencia es sinónimo de verdadero amor. 

Si bien no existen las personas perfectas y seguramente en mayor o menor medida podamos encontrar estos rasgos en los hombres de nuestro entorno, lo que sí es relevante es el grado de intensidad con que estos rasgos se despliegan y qué tanto daño puedan llegar a hacernos tanto a nivel emocional como físico. 

Nadie tiene derecho a faltarnos el respeto, a hacernos daño, a dudar de nosotras mismas. Seamos cuidadosas con nuestras elecciones amorosas, seamos cuidadosas con aquellos sujetos crueles que pueden estar a nuestro alrededor. Aprende a cuidarte.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

 

Aceptando nuestra discapacidad

Aceptando nuestra discapacidad

Yo nací enferma, ni siquiera había visto la luz del sol cuando me tuve que enfrentar a dos patologías que fueron las responsables de años de sufrimiento, de limitaciones, de humillación, de dolor. Una especie de bichito raro que hacía que profesionales de distintas partes del mundo vinieran a examinarme como si fuera un extraterrestre. Hasta recuerdo que en un simposio de medicina llevaron mi caso. Fui famosa ahí también, no por lo positivo de mi trabajo, sino por lo peculiar de mi caso.

De todas maneras, desde pequeña tuve la sabiduría de fortalecerme en la adversidad, de renacer en el dolor, de convertirme en una guerrera y agradezco a la vida lo que me sucedió, porque eso me ayudó a convertirme en quién soy hoy en día, una persona que comprende el dolor en su magnitud, alguien que puede entender e intentar aliviar el dolor de los demás, me convertí en una sobreviviente y luego en una persona capaz de maravillarse con todos los detalles de la vida. Jamás asesiné a mi niña interior, la mantengo muy viva y la vida para mi es una oportunidad, un parque de juegos, una aventura y es lo que intento transmitir a los demás, el dolor es parte de la partida, pero no tiene por qué ser el ganador, nuestra rebeldía y amor propio puede liberarnos.

Yo nací enferma, de cierta manera nunca sabré lo que es ser sana físicamente en todo su esplendor, es lo que conozco y es desde donde me construí. Sin embargo, siempre me pongo a pensar qué sucede con las personas que son sanas, que han tenido la dicha de disfrutar físicamente una excelente salud, hasta que ocurre una tragedia y en un segundo les arrebata esa fortuna. Quizás es peor perder algo que nunca haberlo tenido, no se puede extrañar lo que no se conoce.

Imagínense poder ver, poder caminar, poder hablar, poder escuchar, tener todos tus miembros funcionales y de repente por un accidente o alguna enfermedad genética dormida que de pronto hace su aparición ustedes cambian con todo lo que eso implica. La sociedad puede ser muy cruel con quien es diferente, la accesibilidad no siempre es sencilla, los familiares o amigos pueden reaccionar de una manera inesperada y poco facilitadora. Y quizás lo más complejo es cuando nosotros tenemos que hacer el duelo de quiénes éramos, olvidarnos de lo que podíamos hacer, ver nuestro cuerpo diferente o incapacitado. Creo que todos podemos imaginarnos lo negativo del proceso.

Ahora en este dolor y angustia también podemos ver una luz. Creo que una de las primeras cosas que tenemos que aprender es a no segregarnos a nosotros mismos y tratar de no convertirnos en nuestros propios enemigos. El aprender a perdonar a nuestro cuerpo por habernos traicionado, es uno de los primeros pasos. Comprender que por más que ahora seamos diferentes, también podemos aprender a lidiar con esto de otra manera. Siempre digo que si hay algo que no podemos solucionar seguramente lo podremos compensar, y es nuestra labor encontrar maneras alternativas de hacer las cosas, ensayar, equivocarnos, darnos el permiso para experimentar y tratar de explotar nuestro potencial, sin importar qué tan limitado sea este.

La sociedad…cuidado con la sociedad, no siempre lo que digan algunas personas será lo cierto, hay cosas que no valen la pena escuchar, sino aporta, sino ayuda, si nos empuja a sentirnos víctimas, definitivamente no será el camino que debamos emprender. Nuestro trabajo puede ser ayudar a concientizar a la sociedad, crear lugares con mayor accesibilidad, entender que hay actitudes que no sirven como burlarse de los demás, podemos tratar impartir amor y conocimiento acerca de todo lo que sucede a nivel de salud física y mental. Todos podemos aportar nuestro granito de arena desde nuestros diferentes roles.

La patología no limita tanto como nuestro convencimiento de que ya no podemos, si nos compramos este discurso y encima lo alimentamos nos vamos perdiendo y ahí nos convertimos en verdaderos discapacitados, tenemos la excusa perfecta para abandonarnos. Y es algo que no podemos darnos el lujo de hacer, todos tenemos una razón de ser, todos podemos encontrar significado en la adversidad, va a llevar tiempo, muchos procesos internos, tenemos que atravesar la rabia, la impotencia, el sentimiento de injusticia, pero cuando logramos dejar todo esto atrás comenzamos a renacer y podemos llegar a sorprendernos de nosotros mismos.

Vamos a elegir rodearnos de personas que aporten en nuestra vida, no de aquellos que nos empujen a quedarnos estancados, o que nos miren con condescendencia, necesitamos gente que nos apoye emocionalmente, que entienda nuestros tiempos, pero también que nos inspire y aliente a convertirnos en nuestra mejor versión.

Entiendo que a todos nos gustaría estar rebosantes de salud y nunca perder nada, pero uno tiene que aprender que la vida no siempre funciona como uno espera y que tenemos que hacer lo que podemos con lo que tenemos. El destino nos brinda las cartas, pero somos nosotros quienes elegimos cómo jugarlas y esta libertad de elección no nos la puede arrebatar nada ni nadie.

La patología no tiene que ser más limitante de lo que es. Quiero compartirle algunos ejemplos que demuestran que podemos ganar y convertirnos en ejemplos de vida.

Becky es psicóloga y directora del área de discapacidad de la Comunidad Israelita del Uruguay. Es cuadripléjica desde los cinco meses de vida.

Pablo Pineda, español, es la primera persona con síndrome de Down que obtiene un título universitario en Europa, tiene una licenciatura en magisterio y le falta poco para obtener una en pedagogía.

Nick Vujicic es un orador motivacional, predicador cristiano, y director de Life Without Limbs (vida sin miembros) una organización para personas con discapacidades físicas. Viaja alrededor del  mundo para llevar su mensaje de amor y aceptación.

Abraham Lincoln fue presidente de los Estados Unidos, padecía trastorno bipolar.

Y podemos nombrar muchos ejemplos más, estas personas son conocidas, pero cuantos héroes anónimos hay entre nosotros, la discapacidad no siempre se lleva por fuera, no siempre es algo que se pueda ver a simple vista y sin embargo puede estar ahí.

Para aquellas personas sanas que ahora se enfrentan a un cambio de vida, les digo que tengan paciencia, que busquen ayuda profesional, que se den el tiempo a adaptarse, a buscar nuevas posibilidades en ustedes. La aceptación, el amor y sobre todo el tiempo es lo que nos cura. No dejemos que el cuerpo y la mente nos jueguen en contra, todos podemos ser resilientes si decimos trabajar activamente en ello. Date tiempo para atravesar por la rabia, haz todo lo que tengas que hacer, pero sobre todo no te rindas, tú no sabes aún lo que eres capaz de hacer.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com