Déjalo ir

Hosted by imgur.com

Cuando una relación se termina atravesamos por un duelo y una de las fases que lo componen es la negación. Nos cuesta entender que la historia terminó, que el amor eterno que nos habían prometido llegó a su fin y aquí es cuando puede generarse un problema.

Hay personas que si bien no pueden comprender que la relación terminó no actúan en consecuencia. Sin embargo, existe otro grupo de individuos que experimentan tantos problemas para superar lo que ya no se tiene, que harán todo lo posible por intentar reavivar una llama que se apagó hace tiempo. Las personalidades dependientes, quienes necesitan de otra persona para que les demuestren que ellos valen, quienes basan su autoestima específicamente en situaciones externas y conceptos de otros, intentararan desesperadamente recuperar aquella sensación de seguridad y bienestar, no están preparadas para lidiar con el mundo ellas solas, así que harán hasta lo imposible por regresar a una etapa que ya fue superada por el otro.

Al no poder darle un cierre a la relación amorosa, lo que se intentara antes que nada es no perder contacto con la ex pareja. El contacto puede generarse de manera sútil, un simple email, un mensaje de texto, una ocasional llamada. Las excusas son variadas, desde el simple «me gustaria saber cómo estás» hasta el pretexto de que quieren recuperar algún objeto que han dejado olvidado. Una vez que se da inicio a estas comunicaciones, es díficil detenerse. En la mente de una persona, ciertas acciones inocentes pueden tomar significados caprichosos que distan mucho de ser ciertos. Por ejemplo, si la ex pareja responde, puede querer decir que todavía siente algo por nosotros, que no todo está perdido, que hay otra oportunidad, una esperanza por la cual luchar.

Estos contactos se harán cada vez más frecuentes provocando malestar en la ex pareja, no solamente porque interfiere en su vida, sino que también puede comenzar a molestar en una nueva relación que ha dado comienzo. La ex pareja deberá reaccionar de manera firme, no dejándose llevar por las demandas del otro y en ciertos casos lo mejor que se puede hacer es ignorar por completo a quien está molestando. Si esto no da resultado, hay que dejar las cosas bien en claro mediante una charla, pero en todos los casos, siempre habrá que dar por terminada la relación ya que en estas situaciones ni siquiera una relación amistosa puede sostenerse.

Si eres tú el que se encuentra en la situación de necesitar al otro, debes entender que no puedes hacerlo y hay que seguir adelante, el único perjudicado serás tú y uno debe tener la humildad suficiente para saber cuando algo ya no tiene solución. Si realmente te cuesta superar la ruptura busca ayuda, pero por tu propio bien debes terminar todo contacto con tu ex pareja, solamente te ocasionara dolor y hasta humillación.

El juego del amor es un juego delicado, donde dos personas deben estar comprometidas y respetar al otro, pero se necesita de dos, cuando alguien ya no nos ama no importa qué hagamos para recuperar su atención, lo único que lograremos es que sienta desprecio y lástima. Seamos inteligentes y cuidemonos, no podemos forzar los sentimientos de los demás, pero siempre tendremos el poder de manejarnos y ser los dueños de lo que hagamos. Seamos responsables de lo que sentimos y trabajemos en superarnos, los ruegos no convencerán a nadie.

27077699/098165994

Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Buen Día Uruguay

Estimados lectores,

Les informo que el día 16 de octubre estaré presentandome en el programa uruguayo Buen Día Uruguay, para hablar sobre el tema de la Psicología Positiva. A partir de las 9:30 de la mañana podrán sintonizar el canal cuatro,  charlaremos sobre esta interesante rama de la psicología que no está lo suficientemente difundida en mi país.

Los espero…

La ansiedad

¿Qué es la ansiedad?

Es un sistema de defensa, un mecanismo natural de supervivencia, el responsable de prepararnos para luchar o huir de una situación que se nos presenta como peligrosa. Cuando la ansiedad se convierte en algo patológico observamos respuestas exageradas y presencia de angustia ante eventos en particular sin justificación aparente, genera un malestar que afecta diversas áreas vitales, provoca una falta de equilibrio y la persona sufre demasiado. A diferencia de la ansiedad normal, la patológica se caracteriza por una intensidad muy alta, es de duración prolongada y los episodios suelen darse con mucha frecuencia. Veremos respuestas fisiológicas, cognitivas y conductuales, entre las reacciones más frecuentes encontramos palpitaciones, sudoración excesiva, temblores, sensación de ahogo, náuseas entre otras.

¿Qué son los ansiolitícos?

Son fármacos que provocan un enlentecimiento de las funciones nerviosas generando una sensación de calma en el sujeto que los consume. Son utilizados en un número importante de patologías y su propósito específico es atacar la ansiedad. Dentro de los ansiolitícos que actualmente están en el mercado encontramos las Benzodiazepinas que pueden ser de acción prolongada, corta o intermedia.

Los efectos secundarios que pueden presentarse incluyen fiebre, debilidad muscular, movimientos involuntarios, confusión, estos varian de acuerdo a cada persona. También podemos ver casos de dependencia, por lo cual es necesario tener un control médico adecuado para evitar complicaciones severas.

Como decían mis profesores en la Universidad, somos seres bio-psico-sociales, todo influye en nuestro comportamiento. Somos un ser indivisible que oficia de campo de juegos a un número importante de variables. Personalmente creo que cuando la mente se enferma tiene el poder de enfermar al resto, cuando hay una dolencia espiritual se trasladara a nuestro cuerpo y se expresara mediante manisfestaciones físicas, reacciones químicas, el dolor que comienza en el corazón se imprime de manera tangible.

Ciertos psicológos están en contra de la utilización de medicación debido a los efectos secundarios que estos causan. Ciertas personas hacen un uso inescrupuloso de los medicamentos, algunos profesionales hasta recetan sin cuidado ansiolíticos por un mero propósito estético ya que su consumo disminuye la ansiedad por comer. Algunos psiquiatras basan su tratamiento únicamente en pastillas teniendole sin cuidado la historia de vida del paciente. Muchas barbaridades podemos observar en el mundo de la salud cuando los profesionales no tienen un genuino interés por los demás, siendo los únicos perjudicados los que realmente necesitan de ayuda.

Considero importantísimo el tratamiento psicológico para comprender la raíz de las dolencias de una persona y si bien estoy de acuerdo conque lamentablemente algunos medicamentos tienen fuertes efectos secundarios, también soy conciente que en ciertos casos no podemos prescindir de la medicación. A veces es necesario recurrir a ella, la medicación por sí sola no puede ser substituto de una terapia psicológica, así como una terapia psicológica puede llegar a necesitar del apoyo de la medicación. En ciertos trastornos es indispensable el tratamiento conjunto de un psicológo y un psiquiatra, ambos roles se vuelven necesarios para que una persona pueda salir adelante.

Creo firmemente en la receta de medicamentos de manera responsable, utilizarlo por los motivos correctos y no por capricho o porque es la salida más sencilla. Auto medicarse está fuera de discusión, siempre debemos consultar a un profesional y actuar de manera responsable, es nuestra mente la que está en juego así que debemos concientizarnos e informarnos.

¿Otros tratamientos para combatir la ansiedad?

Existen técnicas que trabajan desde lo cognitivo-conductual, donde se expone al sujeto, de manera gradual, a aquella situación u objeto que le provoca ansiedad. También se trabaja en modificar las creencias limitantes y pensamientos negativos que una persona pudo haberse creado.

Si experimentamos ansiedad sin que llegue a representar un verdadero trastorno, también podemos recurrir a técnicas alternativas sencillas como un cambio en nuestra alimentación que elimine estimulantes en nuestra dieta (café, dulces). Hoy en día tenemos a nuestra disposición un sin número de técnicas inocuas como la acupuntura, tratamientos de hierbas, reducción de stress, tratamientos naturales que pueden llegar a mejorar nuestra calidad de vida.

La ansiedad se convierte en algo que limita nuestra existencia y genera una angustia que afecta nuestro desempeño y nuestra realización personal. Es importante estar alerta a las señales y hacer algo al respecto. Consulta con un profesional de confianza y vuelve a ser el dueño de tu vida.

¿Te Gustaría Que Trabajáramos Contigo Para Potenciar Tu Bienestar Emocional y Tu Optimismo?

Psicología Positiva: Coraje

La palabra coraje proviene de cor (corazón en latín), significa «echar el corazón por delante», tener valor. El coraje se convierte en una de las fortalezas que el doctor Seligman propone y dentro de él podemos encontrar virtudes como la perseverancia, la pasión por las cosas, la honestidad. Se convierte en una de las herramientas indispensables para tomar las riendas de nuestra vida, ya que el coraje nos brinda la posibilidad de expresar lo que realmente queremos, nos permite ser fieles a nosotros mismos, vivir de acuerdo a nuestras reglas y deseos y no a lo que los demás esperan de nosotros. Vivir con coraje es animarse a experimentar,a jugar, a sentir, darnos el permiso de sumergirnos en la vida y poder extraer de ella todo lo que tiene para ofrecernos. Es con lo que contamos cuando debemos tomar una decisión difícil, es lo que nos rescata de no actuar y nos brinda la chance de poder ir más allá de nuestros miedos.

Existen puntos de vista distintos en cuanto al significado de este término. Ciertas personas creen que el coraje significa no tener miedo a nada mientras que otras consideran que ser valiente no significa no tener miedo, sino actuar a pesar de sentirlo. Podemos considerar que para ser realmente valiente debemos enfrentarnos a algo que, ya sea subjetiva o físicamente, nos provoque la sensación de miedo, si no se sintiera miedo a nada entonces el coraje no sería necesario.

El coraje puede pensarse como la raíz de todas las demás virtudes, es algo tan importante que puede contribuir o afectar a nuestro crecimiento personal. El miedo es un sentimiento natural que también puede ser algo limitante y gracias al coraje una persona puede hacerse cargo de sí misma, permitiendose sentir el miedo a la vez que hace algo al respecto para no ser dominado tiranamente por el terror.

Hay personas que tienen esta virtud más desarrollada que otras, lo cual no quiere decir que sea esto sea algo estático, podemos trabajar para «incrementar» nuestro coraje y una de las mejores maneras que tenemos para lograr esto es simplemente realizando actos, ya sean grandes o pequeños, que requieran de nuestra valentía. La confianza en nosotros mismos, nuestro poder interior, el genuino deseo de superarnos y crecer es lo que jugara a nuestro favor.

No es necesario practicar paracaidismo para ser valiente, el coraje reside en nuestro espíritu, en nuestra mente y siempre seremos todo lo valiente que nos permitamos sentirnos. Poseemos una imagen de nosotros que puede ser tanto negativa como positiva, dependiendo de nuestra autoestima. Podemos elegir vernos a nosotros mismos como personas más fuertes. Todo comienza en el interior, si te convences a ti mismo de que puedes lograr algo, al poco tiempo verás como tu actitud hacia el mundo comienza a cambiar. Si intentas a verte, a sentirte más valiente, tendrás el coraje para enfrentar esas cosas que se ha convertido en obstáculos. No te des por vencido, cuando alguien con todo su ser desea cambiar puede lograrlo. La decisión, la última palabra, siempre será tuya. Sé valiente, sabes que puedes hacerlo.

27077699/098165994

Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Miedo al compromiso

Se puede llegar a ver al amor como la trampa más letal de todas, existe gente que saldrá corriendo en la dirección contaria cada vez que el innombrable se cruza en su camino. La sola palabra matrimonio o noviazgo, aún peor COMPROMISO, puede hacer temblar a los más valientes y lo más alarmante de todo es que cada día las filas de los anti-amor crecen a paso gigantesco.

Cuando estas personas finalmente encuentran a su alma gemela, intentaran hasta lo imposible para deshacerse de ella. Luego de que la etapa de la diversión termina y el asunto comienza a ponerse serio, quienes temen al compromiso ejecutaran todos los planes que conocen para estropear las cosas. Haran uso de sus defectos exagerándolos, ignoraran y criticaran al otro, nada de lo que pueda hacer su pareja será suficiente para complacerlos y se encargaran de que lo sepan, en algunos casos extremos también se recurre a la infidelidad, todas técnicas muy eficientes para sabotear una relación.

¿Cuál es el propósito de destruir una relación? Se debe al miedo al compromiso, pero este miedo no existe porque sí, en cada caso encontramos una explicación profunda, algo que vas más allá de un deseo de divertirse, o de una creencia de que esa persona es insensible y no se preocupa  por los sentimientos ajenos.

Uno de los casos más clásicos es haber sido lastimados una vez por alguien. Se entregaron en cuerpo y alma al amor, entregaron su confianza, su tiempo, sacrificaron cosas por ese alguien especial, sólo para que les pisotearan el corazón. Y si estos sujetos tienen la oportunidad de conocer a alguien que realmente les quite el aliento, ante el menor indicio de amor harán uso de su arsenal destructivo para borrar del mapa hasta la más mínima posibilidad de algo serio. Al reconocer inconcientemente patrones familiares, aquellos que una vez compartieron con la pareja anterior, se genera una señal de alarma. Es ahí cuando saben que si no hacen algo al respecto van a volver a enamorarse, que en su mente equivale amor=dolor. En su búsqueda de evitar sentirse lastimados, reaccionan primero y quieren ser ellos los que abandonen al otro antes de convertirse en los abandonados, es así como la víctima se transforma en victimario y le hacen a alguien que nada tenía que ver con su experiencia, lo mismo que le hicieron a ellos.

Otra de las conductas que se manifiesta es salir con varias personas en un determinado período de tiempo. Antes de que el cariño comience a gestarse, saltan a otra persona sin pensarlo. Todo es a base de la velocidad, si permanecen poco tiempo con alguien entonces el otro no podrá hacerse un lugar en su corazón.

También podemos observar que se teme no sólo a las cosas que hemos vivido, sino también a la que han experimentado otros. Por ejemplo, si la madre o el padre, un familiar, un querido amigo, han sido traicionados, han sido utilizados y sufrido infidelidad, definitivamente es algo que puede pasarnos a nosotros. Podemos caer en esta falacia de una manera tan paulatina y ferviente que ni siquiera nos damos cuenta. Las penas ajenas se convierten en propias y si a ellos les sucedió, ¿por qué no a nosotros? Incluso esas personas cercanas pueden contaminarnos con su discurso «todos los hombres son iguales», «las mujeres sólo están tras el dinero», «no confíes ni en tu sombra», «dices que tu novio es diferente, ¿qué, acaso te sacaste la lotería? estás ciega» Y su suspicacia y enojo con respecto a toda la humanidad, nace de ese dolor que ellos padecieron, pero no conforme con sufrir ellos, intentan que los demás caigan en su mismo estado de desilusión. Como tontos podemos envolvernos en esa trampa que la gente decepcionada nos tiende sin entender qué lo están haciendo, creyendo honestamente que solamente nos hacen un favor. Si nos criamos con una imagen tan amarga, frívola y deprimente del amor es obvio que querremos huir como locos, así que a veces tenemos que aprender a no escuchar a los demás, no si no tienen nada beneficioso que compartir.

Ciertas personas poseen una autoestima muy baja, no aprecian su cuerpo, no se consideran atractivos o detestan algún aspecto de su personalidad. Se sienten tan poca cosa que se encargan de demostrarle al mundo lo poco merecedores de amor que son. Como profecía auto cumplida ni siquiera intentan tener pareja, ya que están convencidos de que todos sus esfuerzos serán en vano, ese hombre, esa mujer, jamás se fijaran en ellos. Estas conductas pueden intentar racionalizarse, le dirán a todos que en realidad no les interesa estar con nadie, tener novio o novia es aburrido, es mejor estar soltero y disfrutar de la libertad. Algunos son concientes de que están mintiendo, otros serán capaces de engañarse a sí mismos, con el consecuente estado de tristeza y soledad que esto conlleva.

Estar en pareja conlleva responsabilidad en cuanto al otro, responsabilidades que algunas personalidades inmaduras, a quienes les cuesta hacerse cargo de las consecuencias de sus actos, no es están dispuestas a tolerar. Eso hará que continúen buscando excusas y maneras para poder evitar finalmente sentar cabeza. Las personas narcicistas, que realmente tienen un problema en captar las necesidades del otro, encontraras desgastante darle importancia a alguien más que ellos.

Debemos tomar en consideración que nada de malo tiene estar solo, siempre y cuando sea una decisión elegida por las razones apropiadas y no como un escudo para protegerse contra lo que quizás podría llegar a suceder.

El miedo al compromiso puede convertirse en algo muy doloroso, ya que evita que la persona al disfrute de uno de los sentimientos más bonitos. Puede ser un impedimento muy severo en el sentido de que constantemente se estará saboteando cada oportunidad amorosa que se presente, privándose de experimentar una relación que puede propiciar felicidad y sentimiento de completud. Así que tomate tu tiempo para meditar sobre cuál es la verdadera razón por la cual continúas solo, ¿lo deseas o es el terror hablando por ti?

Como sabes tú eres el dueño de tu propio destino y los miedos pueden ser conquistados, nada tiene derecho a quitarte una de las experiencias más intensas, entrégate y aprende a estar en contacto con tu verdadero deseo. No te engañes a ti mismo, vivir una mentira toda tu vida hará que te conviertas en una persona amarga y triste. Intenta amar, después de todo no hay nada que perder. Si tu miedo es ser herido, lo cual puede ser una posibilidad cuando te involucras en una relación, piensa que en realidad es solo una POSIBILIDAD, no necesariamente te sucederá a ti, y si ocurre, al menos será una experiencia que te hará crecer. No aventurarte, quedarte atrapado en el miedo paralizante, solamente te privará de madurar, de experimentar, te hará sentirte por fuera del mundo. A veces tenemos que permitir que las cosas fluyan sin cuestionarnos tanto, reprimir los sentimientos es algo que en realidad terminara limitándote como ser humano y acarreara sentimientos negativos que estarán ahí, molestándote, y ni siquiera sabrás qué es lo que le falta a tu vida. Así que nada de excusas y emprende el camino, quizás puedas llevarte una linda sorpresa tan sólo con intentarlo.

 

27077699/098165994

Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

¿Por qué no nos escuchamos?

Por que no escuchamos
Somos los mejores dando consejos, siempre tenemos una respuesta para todo, ayudamos a nuestros amigos cada vez que ellos nos necesitan, la gente acude a nosotros porque saben que tendremos una solución. Sí, somos muy sabios, muy sabios con los demás…Pero cuando llega el momento de la verdad, cuando es hora de hacer caso a nuestro propio conocimiento, es cuando todo falla.

Es más sencillo ver los defectos de los demás que los propios. Incluso a veces nos disgustan determinadas características de los otros, ya que inconcientemente identificamos en los demás lo que aborrecemos de nosotros mismos, lo que puede conducirnos a detestar o adorar a alguien con tan sólo pocos minutos de conocerlo. Entonces, si es más sencillo ver lo equivocados que están los demás, ¿por qué no podemos darnos cuenta de que nosotros hacemos lo mismo o peor?

Hay una resistencia de nuestra parte a reconocer que algo está mal, no queremos sucumbir a la debilidad y tendemos a tapar con un dedo lo que es tan obvio. Cuando tenemos un problema somos los últimos en reconocerlo. Se produce una herida narcicista, una herida a nuestro amor propio cuando comprendemos que no somos tan geniales como nos habíamos creído, nosotros también nos equivocamos a pesar de querer creer lo contrario. Y no tiene nada de malo, después de todo la vida es una sucesión de experiencias, de las cuales se aprenden cosas, cosas que pueden ayudarnos tanto a nosotros como a los demás y es de aquí donde proviene nuestra noble sabiduría.

Si tenemos las herramientas, la sapiencia, ¿por qué escogemos no escucharnos? ¿Se imaginan en lo increíble que podría convertirse nuestra vida si tan sólo aprendieramos a seguir nuestros propios consejos? Las mujeres con el corazón roto que no han podido superar su propia pérdida amorosa aconsejaran a su amiga de la mejor manera para olvidar a quien la lastimó, los médicos nos dicen todo lo que debemos hacer para tener una salud envidable cuando ellos comen en exceso o fuman a nuestras espaldas, los padres cuidan celosamente a sus hijos y les aconsejan no hacer nada de todo lo que ellos hicieron cuando tenían la misma edad. ¿Es acaso esto hipocresía? No, en realidad, preferimos no escucharnos porque a pesar de tener el conocimiento, nos es difícil aplicarlo. Esperamos que los demás sigan fielmente nuestras palabras cuando nosotros no podemos poner en práctica lo que creemos. Existe un deseo oculto de ayudar a los demás, porque quizás en el proceso podemos ayudar a nuestro propio ser.

Tenemos que aprender a hacernos cargo de lo que nos sucede. Tenemos que tener la humildad suficiente para reconocer cuando algo no está bien en nuestra vida, debemos aprender que no somos omnipotentes y que no tiene nada de malo pedir ayuda. Cuando se trata de la salud tanto física como mental las personas tienden a minimizar lo que ocurre y genera mucha resistencia acudir a un profesional, primero porque se tiene que reconocer que algo no está tan bien como pensabamos y segundo, las personas tienen una serie de fantasías con respecto a la terapia, a la consulta médica.

Lo irónico del asunto, es que comenzamos a escucharnos cuando alguien de afuera nos dice que debemos hacerlo, miramos cuidadosamente nuestra vida y apreciamos lo que tenemos cuando alguien nos da un empujón. Muchas veces necesitamos de un otro que nos diga exactamente lo que ya sabemos. Sigamos nuestros propios consejos, explotemos al máximo ese conocimiento ganado con cada día, podemos ser nuestros propios maestros si tan sólo nos lo permitimos. Y es cierto, los cambios requieren esfuerzo y perseverancia, piensen en el esfuerzo como en una inversión. Una vez que nos decidimos a explotar el tiempo, la paciencia, la fuerza, esto se convertirá en un hábito en nosotros, en algo tan natural como respirar y es ahí cuando podremos ver el fruto de lo que hemos ido construyendo de a poco. Aprendamos a escuchar nuestra voz interior, después de todo es la que en verdad sabe qué es lo mejor para cada uno.

No te enojes contigo

Hosted by imgur.com

A veces nos ponemos en la vida metas tan altas que son casi imposibles de alcanzar, porque antes de lograr lo que deseamos debemos trabajar en nostros mismos. Eso quiere decir, que si no dedicamos tiempo a cuidarnos, a nutrir nuestro cuerpo y nuestro espíritu, estamos perdiendo la oportunidad de ser más de lo que somos.

Muchas veces nos comportamos como nuestros peores enemigos por razones inconcientes. Tendemos a enojarnos mucho con nosotros y ni siquiera nos damos cuenta, pero el cuerpo y nuestro estado de ánimo se quejan, porque son ellos quienes sufren las consecuencias de nuestra propia rabia.

¿Qué es lo que causa ese enojo? Cuando nos imponemos un ideal tan alto que es díficil de obtener en poco tiempo nos frustramos porque no lo obtuvimos dentró de la fecha límite que inventamos, por lo tanto somos unos fracasados. Si nos adentramos en una dieta tan estricta que está invitando a ser quebrada, nos enojamos porque no tenemos fuerza de voluntad. Si tenemos 30 años y todavía no somos exitosos ni millonarios nos enojamos porque nos sentimos unos eternos perdedores. Si somos incapaces de mantener una relación amorosa estable, nos enojamos porque algo malo debemos tener para que nadie se fije en nosotros. Y así pasamos la mayor parte de nuestra vida, enfureciéndonos y haciéndonos daño en consecuencia.

El daño causado es muy variable, desde el auto sabotaje en distintas áreas de nuestra vida hasta adoptar una adicción. Es como si debieramos castigarnos por no haber podido alcanzar ese ideal que irónicamente nos impusimos nosotros mismos. ¿No creen que somos demasiado exigentes a veces?

Es necesario abandonar un poco esa necesidad extrema de control, es verdad que somos los responsables de nuestra vida, pero también es cierto que hay ciertas situaciones que escapan a nuestro dominio, situaciones externas que deben ser aceptadas, asimilidades y aprender a reaccionar del modo apropiado ante ellas. Por ejemplo, en una entrevista laboral, quizás tú seas el más adecuado, tengas una experiencia y un conocimiento envidiable, pero si al entrevistador no le llamaste la atención (algo por completo subjetivo), no importa que tan bueno seas. Aquí no tienes el control y si no eres convocado para ese puesto no neceseriamente fue tu responsabilidad, así que castigarse por algo que no dependía por entero de ti, no tiene sentido.

Siempre cometemos un error y ese es el de compararnos con otros. Si cierta persona logró eso que nosotros queríamos, ¿por qué nosotros no? ¿La vida es injusta? ¿Es cuestión de suerte? En realidad obtener nuestras metas depende de muchísima paciencia, constancia, preparación. Nada sucede porque sí, e incluso nuestros grandes heróes debieron luchar para estar donde están, así que en vez de compararse con otros, lo que debemos hacer es mirarnos y pensar cuáles son las herramientas que ya tenemos y cuáles son las que nos faltan, así será más fácil ponernos a trabajar en vez de pensar nada más y quejarnos.

Otro de los errores que cometemos es basar nuestra autoestima específicamente en nuestra área laboral, como mencione, muchas cosas escapan a nuestro control, y en el ámbito laboral es cuando podemos observar el mayor número de injusticias. Gente que obtiene buenas posiciones tan sólo por su habilidad de tener buenos contactos sociales, malos compañeros sin escrúpulos que ascienden laboralmente derribando a los demás sin piedad, trabajos exigentes muy mal pagos, jefes injustos sin el más mínimo dejo de compasión por sus empleados. Pensemos, si estamos inmersos en un nido de serpientes no podemos castigarnos por no poder destacarnos, evidentemente es hora de cambiar de trabajo, pero a veces no es tan sencillo, así que es una enorme pérdida de energía basar nuestra valía en algo que nuevamente está lejos de demostrar quiénes somos.

Tampoco debemos acostumbrarnos a dejar que los demás nos midan bajo sus propias reglas, eso quiere decir que si por ejemplo nuesta familia o amigos esperaban un comportamiento, una carrera, un logro, y nosotros no lo hacemos, está bien. No podemos vivir nuestra vida complaciendo a los demás, es una tarea imposible porque todos somos distintos y mientras estás complaciendo los caprichos de alguien, estás desatendiendo los de otro, así que te metes en una trampa sin salida que solamente te hará sentir terrible contigo mismo. No vivas para los demás, vive por ti, después de todo es tu vida, ¿no es cierto?

En lugar de odiarnos, debemos amarnos. Debemos aprender a identificar por qué estamos enojados con nosotros y creánme, lo estamos. Cada vez que nos herimos ya sea física o psíquicamente estamos destruyendo la posibilidad de ser mejores, de vivir una vida feliz. Todos tenemos derecho a ser felices, a poder experimentar optimismo, alegría, amor, orgullo, no tiene sentido castigarse por algo que es una mentira que nos creamos. Jamás seremos fracasados si estamos luchando por ser mejores. Cuando tú te rindes y te hieres, es cuando en verdad pierdes.

 

27056130/098165994

 

Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

 

Cómo ser anórexica

Es una pregunta que se hacen muchas jovencitas hoy en día y mujeres adultas también. La obsesión por el cuerpo, la belleza, lo frívolo es tan sólo la punta del iceberg y por supuesto que podemos culpar a la sociedad por hacer culto a la delgadez en extremo, pero el asunto va mucho más allá de esto. Cientos son los blogs que tratan el tema, algunos están en contra, otros hacen un altar y refuerzan estos comportamientos negativos. La intención de este post no es juzgar ni criticar y muchos menos sermonear a las personas que padecen esta enfermedad, sino verla desde un punto de vista más amplio. No quiero hablar tampoco de los síntomas, están más que hablados en el mundo de internet. Miremos más de cerca su mundo.

Tanto anoréxicas como bulímicas utilizan como modo de expresar una dolencia más profunda la comida y si bien a manera manifiesta podemos ver que lo que se busca es adelgazar, siempre habrá otra razón latente que en cada caso particular será distinta. Algunas mujeres han sido abusadas y buscan mostrar un cuerpo poco atractivo para que nadie las considere como objeto sexual, otras han recurrido a los alimentos como manera sencilla de controlar la ansiedad, también se repetirán patrones alimenticios de los padres. Si nuestros padres o nuestros parientes más cercanos no han sabido mantener una relación sana con la comida, estaremos tentados a hacer lo mismo sin siquiera ser concientes de ello.

¿Por qué escoger la comida? Quizás porque sea una de las maneras más sencillas de castigar al cuerpo, castigarnos a nosotros, el comer en exceso o simplemente no comer, acarrearan consecuencias negativas para nuestro organismo. Queremos deformar nuestro cuerpo en pos de una imagen mental que nos  hemos hecho que jamás será real, porque por más que las anoréxicas estén en verdad delgadas jamás se dan cuenta de esto y continuarán intentándolo hasta que su corazón no lo resista más. Y las bulímicas luego de meses o incluso años de vómitos podrán finalmente obtener ese peso ideal, pero como no pueden alimentarse de manera adecuada, esos atracones inevitables las obligaran a continuar con las purgaciones porque simplemente dan resultado y no existe para ellas otra manera de mantenerse delgadas.

Así como la persona que fuma se hace daño, pero está socialmente bien visto ya que no está consumiendo una droga ilegal , el comportamiento con la comida es de igual de adictivo y puede llegar a pasar muy bien desapercibido, al menos por un tiempo. La comida es algo sencillo de obtener, podemos hacer creer a las personas que nos alimentamos correctamente cuando en realidad vamos corriendo al baño a vomitar o simplemente le decimos a nuestra familia que vamos a cenar a nuestro dormitorio y la comida termina en la basura del baño. Hay que mantener los ojos bien abiertos para poder detectar si un ser querido está padeciendo alguno de los diversos trastornos alimenticios.

Es vital que no minimicemos la patología. Las personas cercanas tienden a decir cosas inútiles como “deberías comer más, estás muy delgada” “sabes que no puedes comer tanto porque luego te duele el estómago” “lo que te pasa es una tontería, eso te pasa por leer tantas revistas” “¿y para que quieres hacer dieta si estás perfecta?” Etc, etc, es muy difícil para alguien que no es un profesional de la salud saber decir las cosas correctas cuando nos tiran con la bomba “padezco un trastorno alimenticio”. Las personas tienden a actuar como si lo que te sucede no es nada importante, un mero capricho que se te quitará o reaccionan de una manera muy restrictiva y acusadora que solamente hará que los síntomas empeoren. Es fundamental el apoyo, el cariño, la paciencia y sobre todo la ausencia de crítica, para poder ayudar de verdad a quien queremos.

¿Se puede salir sólo de esta enfermedad? No, no es viable que una persona pueda dejar esta patología atrás sin ayuda profesional ni un entorno adecuado. Primero, porque usualmente quienes padecen trastornos alimenticios no son concientes de que los padecen o a lo sumo, saben que lo que les pasa está mal pero no hacen nada para cambiar porque simplemente no poseen las herramientas suficientes para poder enfrentarlo.

Así que sí estás leyendo y te estás preguntando cómo ser anoréxica, cómo ser bulímica, cómo ser delgada, no pierdas el tiempo. Lo primero que tienes que hacer es ser honesta contigo mismo y acudir a un profesional. Busca el apoyo de personas que puedan darte verdadero sostén y no aquellos que hagan lo mismo que tú y te empujen aún más a mantener estas actitudes. Eres un ser bello por dentro y por fuera, pero si aún no has aprendido a ver lo que está dentro de ti, no es tarde para hacerlo. Siempre hay una respuesta y cuando estés lista podrás encontrarla, lo importante es que no estás sola.

 

 

27056130/098165994

Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Cómo lidiar con el trabajo que odias

Lamentablemente no todos tenemos la suerte de trabajar en lo que realmente queremos y muchas veces nos vemos obligados de hacer las tareas que más nos desagradan para pagar las cuentas y poder comer.

Cuando estas encerrado en esta cadena que no te libera, el consejo más obvio es busca otro trabajo, pero lo más obvio no necesariamente es lo más sencillo y mientras buscas y buscas y buscas, debes encontrar la manera para lidiar con la frustración y el stress que pueden provocarte hacer un trabajo que ya has llegado a odiar.

A lo primero a lo que debes recurrir es a tu creatividad y a tus posibilidades reales de poder realizar pequeñas tareas que despejen tu mente y bajen tus niveles de ansiedad.

Primero debes tratar de hacer las cosas que te gustan en tu horario de trabajo si es posible. SI te gusta escribir, robate unos minutos cada tanto para imprimir algunas linas en el papel, quizás tardes horas en finalizar un parrafo pero te sentiras satisfecho si puedes hacerlo. Otras personas se dedican a las manualidades, de cuando en cuando tejen, o crean pequeñas estatuillas con arcilla. Trata de ser ingenioso para regalarte unos momentos de placer en esa jornada laboral que se te presenta tan tortuosa.

Si es posible, trata de tomarte pausas para relajarte un poco, ve a la cocina, ve al baño y moja tu rostro. Respira pausado y repitete a ti mismo que esta es una situación temporal, que pronto harás lo que te agrada, que de todas las experiencias se aprende y que quizas no lo veas ahora, pero seguro podras extraer algun conocimiento o habilidad del presente trabajo que te ayudara a desenvolverte  en el futuro.  A veces tomarse un café también ayuda, pero también puede jugarte en contra si estás demasiado ansioso.

Trata de hablar con tus compañeros, busca un confidente e intenten hacer el ambiente más ameno, si eso no es posible, habla con tus viejos amigos a través del msn, distraerte y pensar que estas en otro lugar te reconfortara al menos un poco.

Intenta evitar quejarte y enojarte por la situacion presente, si le das tanta importancia a tu incomodidad esta no desaparecerá, solo crecerá más. Vuelca tu energía hacia cosas productivas, en tu tiempo libre piensa que es lo que podrías hacer para obtener un trabajo mejor, o quizás podrías estudiar algo que desees y por un motivo u otro has dejado pendiente.

Disfruta del tiempo en tu casa, de tu familia y mimate como si fueras un rey o una reina, descansa cuanto puedas y no te sobre exijas. Date tu tiempo para comenzar nuevos proyectos, reúnete con personas emprendedoras, no decaigas como el resto. No solo te quejes y te deprimas, dedica toda tu energía a salir de ese lugar. Estar en un empleo donde no sientes que puedes explotar tu potencial o encontrarse en un ambiente hostil a nivel emocional harán que te hundas demasiado rápido en un estado de tristeza del cual tienes que cuidarte, ya que al menor descuido puede robarnos lo mejor de nosotros.

Estar desconforme con el empleo actual puede provocar diversos sintomas como stress, depresión, falta de valoración propia, ataques de ansiedad, mal humor, desanimo, apatía, falta de esperanza, irritabilidad, entre otros. Es por eso que es importante estar alerta a estos incómodos visitantes y hacer lo mejor que podamos para tener lo que merecemos.

27077699/098165994

Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Adelgazar: con una actitud positiva y sin culpa

En la sociedad occidental con un sistema orientado al consumo, es pan de todos los días ser bombardeados a través de los medios de comunicación, en especial mediante la televisión, por publicidades de productos para adelgazar. No sólo para adelgazar en sí, sino para hacerlo en tiempo récord y sin esfuerzo, buscando impulsar al espectador a la compra del producto vendiéndole en realidad una fantasía. Fantasía porque ningún producto puede realizar cambios mágicamente, y fantasía asimismo, porque la idea de que el mundo es de los flacos sencillamente no es cierta. ¿Pero qué pasa cuando existe una necesidad real de disminuir el peso corporal a causa de verdaderos motivos de salud y estéticos también? Para ello, hoy veremos algunos puntos que desde lo psicológico es oportuno tener en cuenta al momento de decidir adelgazar.

Sólo por ti. Es muy usual que se decida bajar de peso a causa de algún tipo de evento próximo como una fiesta, o luego de algún comentario realizado por un integrante de nuestro círculo más cercano de personas, como ser familiares, pareja o amigos. Si bien este tipo de situaciones pueden impulsar a tomar la decisión de empezar un régimen y hacer ejercicio, también conllevan la contrapartida de mantenernos motivados sólo durante algunas semanas. Por tanto, el único motivo que efectivamente puede llevarnos a tomar una decisión real que podamos sostener mientras llegamos a un peso adecuado, y que nos permita luego mantenerlo, es la motivación propia. La intención genuina y personal de bajar de peso sola y únicamente porque tú mismo deseas hacerlo tras haber observado que sería lo mejor para tu salud y para la apariencia física más saludable que quieres lograr. Es entonces, a partir de este cambio en la actitud, donde empiezas a transitar un camino en el que siempre tienes en mente que el esfuerzo vale la pena y que mereces darte una mejor calidad de vida.

Las actitudes irracionales y rígidas no conducen al éxito. Al decidir llevar adelante un régimen, observa que para luego poder mantener un peso menor será necesario adoptar finalmente una dieta que implicará no sólo cambios en tu estilo de vida, sino que también tendrá un carácter permanente. Entonces, cuanto más rígida sea tu actitud al principio (por ejemplo, pasando a una dieta en extremo distinta a la que tenías) menos realista será la posibilitad de adoptar una dieta estable para tu vida. Siendo éste uno de los aspectos que denotan la importancia de consultar con un nutricionista. Si hay algún alimento que te gusta pero que sabes, no debe ser consumido muy a menudo en tu nueva dieta, no precisas mentalizarte en no consumirlo nunca más, sino en hacerlo en una porción menor y de forma más espaciada.

Encara este cambio en tu vida de manera no obsesiva, sino positiva. Es importante que te sientas seguro y al mismo tiempo feliz de asumir este compromiso contigo mismo.

Si bien la herencia genética juega un papel importante, ya que marca límites inferiores y superiores para tu peso, tampoco es algo que te imposibilite realizar cambios importantes y sentirte bien con tu cuerpo. Recuerda que eres tú quien escoge el grado de compromiso y el estilo de vida que quieres llevar. Irte planteando metas realistas a las que puedas acceder, va de la mano de una mayor conciencia respecto a la importancia del ejercicio en tu rutina. Incorporar horarios para la actividad física en tu vida cotidiana, desde un principio, te lleva a tener un nivel de conexión mayor con tu cuerpo, como tu espacio más propio y en el que primero repercuten tus actitudes y pensamientos. Otros beneficios que el ejercicio regular añade son, un mejor estado de ánimo, un manejo mucho mejor del estrés, una actitud psico – física más enérgica y brinda la posibilidad real de mantener tu nuevo peso.

Valora tus avances. La adopción permanente de la nueva dieta con el nuevo estilo de vida que conlleva, inevitablemente va a tomar un cierto tiempo, que puede implicar años dependiendo de qué tan grande sea ese cambio que te propusiste realizar. Sin embargo, no olvides que cada día estas dando un paso que te acerca a tu meta. Por tanto, el esfuerzo que haces no es en realidad un castigo, por mucho que así puedas sentirlo durante el período de adaptación, sino que se trata de un camino que tú mismo estás eligiendo transitar y que te está acercando al objetivo de esa vida más sana que quieres. Una actitud muy útil no sólo para tener un mayor control sobre tu peso, sino para al mismo tiempo no adoptar una actitud obsesiva, es no pasar demasiados días sin pesarte y contemplar una cierta amplitud en el peso, un rango dentro del que se tomes como algo esperable que fluctúe.