Psicología Positiva: Agradecimiento

Caminamos por la vida sin ser concientes de las bendiciones que ya nos rodean, siempre quejandonos de todo lo que carecemos, incapaces de ver todo lo que ya hemos logrado. Las pequeñas alegrías de la vida pasan a nuestro lado y nosotros decidamente las ignoramos, siempre esperando algo mejor, siempre idealizando el pasado o ansiando el futuro, desperdiciando el presente por completo.

Trabajar desde el presente es algo fundamental, porque la felicidad no es una meta inalcanzable que apenas se vislumbra en el horizonte, es un camino que transitamos todos los días, es un proceso y la sabiduría radica en disfrutar cada pequeño instante de ese camino. Cuando nos concentramos en el ahora, cuando nos dedicamos a ver lo que ya disfrutamos, comenzamos a sentirnos mejor, a disminuir nuestra ansiedad. Tenemos que entender que cada día, hora, minuto vale, que cada pequeño granito de arena que dedicamos a estar contentos es una inversión en nuestro futuro. Si nos dejamos llevar por el proceso diario, tratando de incorporar pequeñas alegrías, ya sea disfutando de la compañía de alguien a quien queramos o sonriendo, compartiendo una cena, ir al cine, veremos como todo comienza a encajar perfectamente en nuestro puzzle de felicidad. La ansiedad es una gran enemiga y tendemos a querer todo ahora, pero la regla de la velocidad no es aplicable a nuestros sueños ni nuestros esfuerzos, todo requiere de tiempo, de paciencia, de amor. Que cada día se convierta en una meta en sí misma, disfrutemos el ahora, ya que el pasado no regresara y el futuro aún se nos muestra incierto, ¿qué mejor momento que el ahora para convertirnos en los dueños de nuestra vida?

¿Por qué es importante agradecer? Porque nos hace sentir más afortunados, nos llena de energía, de ganas de salir adelante. Si observamos todo lo que hemos logrado, eso nos da el empuje que necesitamos para concentrarnos en todo lo que podemos llegar a tener. Vivir cada día siendo conciente de que somos ya felices, nos inunda de una mentalidad positiva necesaria para salir adelante. Ser positivo nos posibilita desenvolvernos en la vida de una manera más óptima, nos permite ver las cosas que los demás ignoran, nos acerca a esa felicidad que algunos creen intangibles, simplemente porque todavía no se han dado cuenta de que ya son felices.

La gente camina por la vida creyendose dueña y señora de ciertas cosas que en realidad son obsequios. Insisto conque el poder ver, el caminar, el hablar, son regalos y que una persona sana cree que son cosas que por derecho le pertenecen, pero en realidad lo que algunos tienen por naturaleza, otros deben luchar por obtener. Curiosamente, muchas veces las personas que menos poseen o quienes han visto la cara del dolor frente a frente, son quienes más agradecidos se sienten por al vida, quienes más saben enfrentarse a las adversidades, ya que tener un padecimiento físico pone las cosas en perspectiva al igual que las personas que experimentan la muerte de cerca y regresan con nosotros con una nueva visión del valor de la vida. Y todo se reduce a una perspectiva, tan simple  y complejo como eso. Vemos, tocamos, sentimos la vida desde nuestra mentalidad particular, moldeada por nuestra historia personal, nuestro psiquismo, nuestros mecanismos de defensa, nuestros rasgos de personalidad, etc. Y en cierta manera, escogemos ver todo blanco o todo negro, escogemos no disfrutar de lo que tenemos porque nunca nada es suficiente. Tener ambición es algo saludable, siempre y cuando no se convierta en un obstáculo, en una venda, en un impedimento para apreciar aquello que ya hemos obtenido.  Se trata simplemente de ser agradecidos por toda experiencia, por todo logro material y espiritual, por cada vínculo que hemos aprendido a cultivar, por cada día que estamos respirando, por todo lo más mínimo o mágnanimo que puedan imaginarse. Y desde el presente, con el agradecimiento en nuestro corazón y nuestra mente, establecer metas y deseos para continuar adelante, trazando nuestro destino según nuestro capricho y no el de alguien más. Agradece lo que tienes en este instante y verás cómo la felicidad va a encontrarte. Elige tu perspectiva, nadie tiene por qué ser ignorante de lo que posee por siempre, está en ti, sólo en ti, decidir de qué lado estás, si de la felicidad y el optimismo, o de la desesperación y la oscuridad de la negatividad.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Nuestras máscaras

En el presente artículo quiero hablarles de las «máscaras» que todos nosotros siempre llevamos, esas máscaras que disfrazan nuestra verdadera personalidad, las que utilizamos de acuerdo a la ocasión y de acuerdo a la persona con quien estamos frente a frente.

Si miramos con cuidado nuestro comportamiento, nos daremos cuenta de que jugamos roles distintos a lo largo de nuestra vida. Cumplimos con el rol de hijo, de padre, de hermano, con un rol laboral, con un rol de amigo, vecino, amante y todo lo que se les pueda imaginar. En cada personaje nos desenvolveremos de una manera distinta, porque no le hablaremos a nuestro jefe de la misma manera con la que hablaríamos con nuestro padre. Los roles son necesarios y existen para marcar jerarquía, marcan diferencia, cierto órden. Nosotros desplegaremos distintos aspectos de nuestra personalidad para comunicarnos de determinada manera con nuestro interlocutor, es lo que sucede, ahora…¿qué ocurre cuando no estamos mostrando nuestra personalidad, sino lo que los demás esperan de nosotros? Es ahí cuando nuestras máscaras entran en acción, en vez de simplemente comportarnos como la hija que queremos ser, comenzamos a ser lo que nuestros padres quieren, desplazando por completo nuestros propios deseos. Deseamos ser un tipo de esposa, pero nuestra personalidad no es lo suficientemente agradable para el otro, así que nos convertimos en lo que nuestro marido anhela, nos dejamos moldear según sus caprichos y casi sin darnos cuenta. Es aquí cuando no estamos jugando con la complejidad exquisita de nuestra personalidad humana, sino que nos convertimos en máquinas de brindarle satisfacción a los demás y creamos nuestras propias máscaras, intercambiables de acuerdo a la situación que nos encontramos, máscaras que nos confunden a nosotros mismos e intentan aplastar quiénes somos.

Otra razón por la cual podemos adoptar distintos personajes, es porque no tenemos en claro quiénes somos. En la adolescencia, cuando vamos moldeando nuestra personalidad y experimentando cómo queremos ser, es usual ver a los jóvenes cambiando constantemente. En este caso es algo saludable, ya que están experimentando para sentirse más cómodos, intentando descifrar sus ideales, su carácter, empujados por la curiosidad y no por las demandas de los demás. Si se cuenta con un buen ambiente familiar, un lugar donde se habilite a los adolescentes a buscarse a sí mismos sin prejuicio y desde la paciencia y el amor, podrán encontrar su propio rumbo de manera natural y sin mayores problemas.

El aprovechar nuestros distintos rasgos de personalidad puede convertirse en una experiencia muy enriquecedora, cuando lo hacemos por las razones correctas estaremos aprovechando las herramientas que poseemos para brindarle a cada conversación, cada encuentro, un toque diferente. Aprender a utilizar nuestras habilidades, discernir cuando brillar o cuando callar, cuando ser el alma de la fiesta o cuando escuchar, nos hará sentir satisfechos con nuestras habilidades sociales, recuerden que un vínculo social estable y agradable es otro de los ingredientes para ser feliz.

Que nuestras máscaras no sean tal, no vivamos para agradarle a los demás ya que es una de las tareas más imposible. Piensen que cuando están haciendo feliz a alguien con su actitud, pueden estar haciendo sentir mal a otra persona, los demás no pueden tener el poder de convertirse en los termometros de nuestra personalidad. Si solamente nos guiamos por los caprichos de los otros nuestra personalidad comienza a tambalear, nuestros pilares se derrumban y quedamos a merced de los otros, como si fuéramos una muñeca sin vida con la cual todos pueden hacer lo que se les plazca. No confundan partes de su verdadero ser con las máscaras que los demás imponen, ser fiel a un mismo es el mejor regalo que podemos brindarnos, saber qué queremos nos servira como faro en un mar de gente cambiante. No olviden que los deseos de los demás van cambiando, sus exigencias, sus preferencias, pero lo que no debe cambiar (a menos que así lo decidamos) somos nosotros, nuestros ideales, nuestras creencias, nuestras metas, no importa que el mundo esté en nuestra contra siempre y cuando estemos siendo felices y no haciendole daño a nadie (ni a nosotros mismos). Quítate la máscara, líberate de las ataduras y comienza a ser tú a tu manera, no hay nadie mejor para descifrar quién eres y qué quieres de la vida, de tu vida.

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Aprende a ayudar

A veces somos intolerantes con los demás, juzgamos muy a la ligera sus actitudes y saltamos de inmediato a la incomprensión. ¿Quién tiene tiempo para andar pensando en los otros? Yo creo firmemente en el amor propio, en ser honestos con lo que queremos y expresarlo, pero no confundamos nuestra necesaria cuota de narcicismo con el egoísmo negativo.

Solemos estar tan inmersos en nuestros propios poblemas que a veces no podemos percatarnos de que quien está a nuestro lado está sufriendo, o si nos damos cuenta, preferimos ignorarlo. Existen personas que son incapaces de ayudarse a sí mismas, no importa cuánto nos esforcemos por querer que salgan adelante, ellos se han convertido en sus propios enemigos y no saldrán de esa posición por más que insistamos. Sin embargo, no podemos olvidarnos de los otros, quienes realmente quieren ayuda pero preferimos no escuchar.

Como una manera de protegernos a nosotros mismos de la sensación de angustia e impotencia que el dolor ajeno puedo llegar a ocasionarnos, a veces minimizamos las señales de alerta que van quedando en evidencia. Es más fácil pensar que es algo pasajero, que pronto esa persona estará muy bien, que solamente está exagerando. Y es así que vamos ignorando patologías, tendencias suicidas, soledad.

Si bien no tenemos por qué ser los responsables del dolor ajeno, tampoco deberíamos actuar insensibles con el resto. Un caso muy común es el de los padres cuando creen que las tristezas infantiles o los amores adolescentes no son importantes, ignorando que a pesar de que nosotros somos adultos y tenemos bien en claro que todo estará bien con el pasar del tiempo, nos volvemos ciegos, sordos y mudos cuando el otro lo único que necesita es un poco de apoyo. No subestimemos el poder de las palabras cariñosas o de un gesto tan simple como estrechar una mano para hacerle saber a alguien que estamos presentes.

Nada es porque sí, las personas a veces actúan de manera destructiva cegadas por el odio que las consume. Si alguien prestara un poco más de atención, si una persona no llegara a sentirse tan sola, grandes desgracias podrían evitarse. Nos necesitamos los unos a los otros y entregarnos a construir un mundo mejor, aunque suene idealista o de telenovela, es misión y responsabilidad de todos. Cuando nos enfocamos a un propósito que va más allá de nuestros deseos personales, nos ubicamos en un estado tal de satisfacción que nos permite experimentar la felicidad más genuina, la que proviene de una vida con propósito, con objetivos, que puede ayudarnos no solamente a nosotros, sino también a los demás.

Ser altruistas es convertirnos en mejores personas, saber comprender a los demás, tomarnos el tiempo de averiguar qué es lo que está sucediendo, es ubicarnos en una posición de nobleza humana. Vivimos en sociedad y en nuestra pequeña sociedad, en nuestro círculo íntimo que debemos saber cuidar y respetar. Nunca sabes cuando será tu turno, quizás mañana seas tú quien necesites de una mano amiga.

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Adicción a internet: ¿Realidad o negocio?

La adicción se caracteriza por una dependencia hacia una actividad u objeto que provoca placer, la cual puede tomar una forma tanto psíquica como física. Es una enfermedad progresiva y crónica, donde el sujeto usualmente no es conciente que padece una adicción gracias al mecanimos de la negación y está inmerso en su objeto de placer, sin importar las consecuencias negativas para su salud, su trabajo, su vida familiar y social.

A medida de que la tecnología avanza, podemos contar con más herramientas para comunicarnos y disfrutar y según algunos autores, esto también podría convertirse en una inesperada trampa que nos conduciría a  volvernos adictos a internet. Así ésta creación se convierte en un lugar virtual donde podemos potenciar nuestras adicciones en la vida real (por ejemplo la adicción al sexo) o simplemente padecer otra, un uso excesivo de las computadoras, de los juegos en línea, de las redes sociales, etc.

El psiquiatra Ivan Goldberg fue el primero en establecer criterios diagnósticos para la adicción a internet. Entre estos criterios encontramos una necesidad de estar cada vez más tiempo frente al monitor, síndrome de abstinencia (ansiedad, fantasías y pensamientos obsesivos acerca de internet, agitación psicomotora), imposibilidad de reducir el tiempo con la computadora, entre otros.

De acuerdo a los estudios realizados por Greenfield, quienes utilizan internet de manera nociva se muestran distraídos en la vida real y generan rápidamente vínculos emocionales con personas que apenas conocen a través de la red. En su trabajo pudo observar que los sitios más relevantes para estos adictos eran los sitios de chat y de pornografía, donde perdían horas y horas al día compenetrados en visitar las websites. Estos sitios brindan una oportunidad para los sujetos de comportarse de maneras en las que no pueden expresarse en su vida diaria. Las horas dedicadas a internet provocó en la mayoría de los participantes del estudio problemas maritales,  debido a la pornografía compulsiva y los romances casuales iniciados gracias a la comunicación con extraños.

En cuanto al tratamiento existe en España un programa de rehabilitación que contempla el control de la adicción a cargo de Echeburúa . Este programa se divide en distintas fases que apuntan a interrumpir la conexión por un tiempo determinado, permitiendo luego volver a utilizar la computadora de manera controlada. Se trabaja sobre problemas específicos como el control de la ansiedad y la depresión, se promueve un nuevo estilo de vida equilibrado, donde se debe aprender a lidiar con los estímulos adictivos y también se intenta prevenir las recaídas.

En Estados Unidos existe el refugio ReStart, centro que se dedica a a tratar a adictos a internet, a los juegos en línea y al abuso de los mensajes de texto. Quienes se comprometen con el programa, se dedican a realizar tareas al aire libre y a seguir las indicaciones de los profesionales a cargo. En el caso de los adictos a los juegos en línea, ellos necesitan que se los reprograme de manera tal que puedan recuperar hábitos tan cotidianos como bañarse o realizar tareas del hogar. Los juegos son el señuelo perfecto para personalidades vulnerables, tímidas, poco sociales, quienes prefieren un mundo imaginario antes que un mundo real donde se sienten rechazados por ser cómo son. Este programa de rehabilitación busca promover las relaciones sociales, mediante la enseñanza de cómo iniciar conversaciones interesantes y aprender a interpretar el lenguaje corporal de los otros.

Lo interesante de la adicción a internet es que aún no hay nada definido, hay profesionales que creen que no existe evidencia suficiente como para catalogar el abuso de internet como una verdadera adicción. Sara Kiesler (investigadora en la Universidad de Carnegie Mellon) dice que no es apropiado tildar las conductas como adicciones sobre la única base de que una persona dice que realiza demasiado una actividad. Aún no existen estudios concluyentes que puedan probar que la adicción a internet es más que una consecuencia de otros desórdenes emocionales, o incluso que el amor por internet sea algo que se sostenga a lo largo del tiempo.

Algunos profesionales también sostienen que se ha hecho un jugoso negocio alrededor de esta supuesta adicción, ya que se han ido propagando varios centros y servicios de atención on line con la finalidad de tratar algo que aún no ha sido comprobado como verdara patología. A modo personal, creo que todos los excesos son malos y si realizamos una actividad que comienza a consumir nuestra vida, haciendonos dejar de lado las cosas importantes como nuestros vínculos afectivos o nuestro trabajo, es algo sobre lo que debemos reflexionar y actuar. Quizás lo más apropiado sea decir que internet se ha convertido en una nueva manera de expresar los disturbios emocionales que han existido desde siempre, una forma de escape de una realidad que se nos presenta como intolerable, una manera de conocer personas que nos ignorarían si nos conocieran cara a cara, un instrumento de explotar adicciones ya existentes. De todas maneras, un tratamiento sería aplicable en estos casos, no a la adicción a internet en si misma, sino lo que encierra este uso exagerado, lo que en verdad yace tras la obsesión por la comunicación, la velocidad y la intimidad superficial.  ¿Y ustedes qué piensan?

Déjalo ir

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Cuando una relación se termina atravesamos por un duelo y una de las fases que lo componen es la negación. Nos cuesta entender que la historia terminó, que el amor eterno que nos habían prometido llegó a su fin y aquí es cuando puede generarse un problema.

Hay personas que si bien no pueden comprender que la relación terminó no actúan en consecuencia. Sin embargo, existe otro grupo de individuos que experimentan tantos problemas para superar lo que ya no se tiene, que harán todo lo posible por intentar reavivar una llama que se apagó hace tiempo. Las personalidades dependientes, quienes necesitan de otra persona para que les demuestren que ellos valen, quienes basan su autoestima específicamente en situaciones externas y conceptos de otros, intentararan desesperadamente recuperar aquella sensación de seguridad y bienestar, no están preparadas para lidiar con el mundo ellas solas, así que harán hasta lo imposible por regresar a una etapa que ya fue superada por el otro.

Al no poder darle un cierre a la relación amorosa, lo que se intentara antes que nada es no perder contacto con la ex pareja. El contacto puede generarse de manera sútil, un simple email, un mensaje de texto, una ocasional llamada. Las excusas son variadas, desde el simple «me gustaria saber cómo estás» hasta el pretexto de que quieren recuperar algún objeto que han dejado olvidado. Una vez que se da inicio a estas comunicaciones, es díficil detenerse. En la mente de una persona, ciertas acciones inocentes pueden tomar significados caprichosos que distan mucho de ser ciertos. Por ejemplo, si la ex pareja responde, puede querer decir que todavía siente algo por nosotros, que no todo está perdido, que hay otra oportunidad, una esperanza por la cual luchar.

Estos contactos se harán cada vez más frecuentes provocando malestar en la ex pareja, no solamente porque interfiere en su vida, sino que también puede comenzar a molestar en una nueva relación que ha dado comienzo. La ex pareja deberá reaccionar de manera firme, no dejándose llevar por las demandas del otro y en ciertos casos lo mejor que se puede hacer es ignorar por completo a quien está molestando. Si esto no da resultado, hay que dejar las cosas bien en claro mediante una charla, pero en todos los casos, siempre habrá que dar por terminada la relación ya que en estas situaciones ni siquiera una relación amistosa puede sostenerse.

Si eres tú el que se encuentra en la situación de necesitar al otro, debes entender que no puedes hacerlo y hay que seguir adelante, el único perjudicado serás tú y uno debe tener la humildad suficiente para saber cuando algo ya no tiene solución. Si realmente te cuesta superar la ruptura busca ayuda, pero por tu propio bien debes terminar todo contacto con tu ex pareja, solamente te ocasionara dolor y hasta humillación.

El juego del amor es un juego delicado, donde dos personas deben estar comprometidas y respetar al otro, pero se necesita de dos, cuando alguien ya no nos ama no importa qué hagamos para recuperar su atención, lo único que lograremos es que sienta desprecio y lástima. Seamos inteligentes y cuidemonos, no podemos forzar los sentimientos de los demás, pero siempre tendremos el poder de manejarnos y ser los dueños de lo que hagamos. Seamos responsables de lo que sentimos y trabajemos en superarnos, los ruegos no convencerán a nadie.

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Buen Día Uruguay

Estimados lectores,

Les informo que el día 16 de octubre estaré presentandome en el programa uruguayo Buen Día Uruguay, para hablar sobre el tema de la Psicología Positiva. A partir de las 9:30 de la mañana podrán sintonizar el canal cuatro,  charlaremos sobre esta interesante rama de la psicología que no está lo suficientemente difundida en mi país.

Los espero…

La ansiedad

¿Qué es la ansiedad?

Es un sistema de defensa, un mecanismo natural de supervivencia, el responsable de prepararnos para luchar o huir de una situación que se nos presenta como peligrosa. Cuando la ansiedad se convierte en algo patológico observamos respuestas exageradas y presencia de angustia ante eventos en particular sin justificación aparente, genera un malestar que afecta diversas áreas vitales, provoca una falta de equilibrio y la persona sufre demasiado. A diferencia de la ansiedad normal, la patológica se caracteriza por una intensidad muy alta, es de duración prolongada y los episodios suelen darse con mucha frecuencia. Veremos respuestas fisiológicas, cognitivas y conductuales, entre las reacciones más frecuentes encontramos palpitaciones, sudoración excesiva, temblores, sensación de ahogo, náuseas entre otras.

¿Qué son los ansiolitícos?

Son fármacos que provocan un enlentecimiento de las funciones nerviosas generando una sensación de calma en el sujeto que los consume. Son utilizados en un número importante de patologías y su propósito específico es atacar la ansiedad. Dentro de los ansiolitícos que actualmente están en el mercado encontramos las Benzodiazepinas que pueden ser de acción prolongada, corta o intermedia.

Los efectos secundarios que pueden presentarse incluyen fiebre, debilidad muscular, movimientos involuntarios, confusión, estos varian de acuerdo a cada persona. También podemos ver casos de dependencia, por lo cual es necesario tener un control médico adecuado para evitar complicaciones severas.

Como decían mis profesores en la Universidad, somos seres bio-psico-sociales, todo influye en nuestro comportamiento. Somos un ser indivisible que oficia de campo de juegos a un número importante de variables. Personalmente creo que cuando la mente se enferma tiene el poder de enfermar al resto, cuando hay una dolencia espiritual se trasladara a nuestro cuerpo y se expresara mediante manisfestaciones físicas, reacciones químicas, el dolor que comienza en el corazón se imprime de manera tangible.

Ciertos psicológos están en contra de la utilización de medicación debido a los efectos secundarios que estos causan. Ciertas personas hacen un uso inescrupuloso de los medicamentos, algunos profesionales hasta recetan sin cuidado ansiolíticos por un mero propósito estético ya que su consumo disminuye la ansiedad por comer. Algunos psiquiatras basan su tratamiento únicamente en pastillas teniendole sin cuidado la historia de vida del paciente. Muchas barbaridades podemos observar en el mundo de la salud cuando los profesionales no tienen un genuino interés por los demás, siendo los únicos perjudicados los que realmente necesitan de ayuda.

Considero importantísimo el tratamiento psicológico para comprender la raíz de las dolencias de una persona y si bien estoy de acuerdo conque lamentablemente algunos medicamentos tienen fuertes efectos secundarios, también soy conciente que en ciertos casos no podemos prescindir de la medicación. A veces es necesario recurrir a ella, la medicación por sí sola no puede ser substituto de una terapia psicológica, así como una terapia psicológica puede llegar a necesitar del apoyo de la medicación. En ciertos trastornos es indispensable el tratamiento conjunto de un psicológo y un psiquiatra, ambos roles se vuelven necesarios para que una persona pueda salir adelante.

Creo firmemente en la receta de medicamentos de manera responsable, utilizarlo por los motivos correctos y no por capricho o porque es la salida más sencilla. Auto medicarse está fuera de discusión, siempre debemos consultar a un profesional y actuar de manera responsable, es nuestra mente la que está en juego así que debemos concientizarnos e informarnos.

¿Otros tratamientos para combatir la ansiedad?

Existen técnicas que trabajan desde lo cognitivo-conductual, donde se expone al sujeto, de manera gradual, a aquella situación u objeto que le provoca ansiedad. También se trabaja en modificar las creencias limitantes y pensamientos negativos que una persona pudo haberse creado.

Si experimentamos ansiedad sin que llegue a representar un verdadero trastorno, también podemos recurrir a técnicas alternativas sencillas como un cambio en nuestra alimentación que elimine estimulantes en nuestra dieta (café, dulces). Hoy en día tenemos a nuestra disposición un sin número de técnicas inocuas como la acupuntura, tratamientos de hierbas, reducción de stress, tratamientos naturales que pueden llegar a mejorar nuestra calidad de vida.

La ansiedad se convierte en algo que limita nuestra existencia y genera una angustia que afecta nuestro desempeño y nuestra realización personal. Es importante estar alerta a las señales y hacer algo al respecto. Consulta con un profesional de confianza y vuelve a ser el dueño de tu vida.

¿Te Gustaría Que Trabajáramos Contigo Para Potenciar Tu Bienestar Emocional y Tu Optimismo?

Psicología Positiva: Coraje

La palabra coraje proviene de cor (corazón en latín), significa «echar el corazón por delante», tener valor. El coraje se convierte en una de las fortalezas que el doctor Seligman propone y dentro de él podemos encontrar virtudes como la perseverancia, la pasión por las cosas, la honestidad. Se convierte en una de las herramientas indispensables para tomar las riendas de nuestra vida, ya que el coraje nos brinda la posibilidad de expresar lo que realmente queremos, nos permite ser fieles a nosotros mismos, vivir de acuerdo a nuestras reglas y deseos y no a lo que los demás esperan de nosotros. Vivir con coraje es animarse a experimentar,a jugar, a sentir, darnos el permiso de sumergirnos en la vida y poder extraer de ella todo lo que tiene para ofrecernos. Es con lo que contamos cuando debemos tomar una decisión difícil, es lo que nos rescata de no actuar y nos brinda la chance de poder ir más allá de nuestros miedos.

Existen puntos de vista distintos en cuanto al significado de este término. Ciertas personas creen que el coraje significa no tener miedo a nada mientras que otras consideran que ser valiente no significa no tener miedo, sino actuar a pesar de sentirlo. Podemos considerar que para ser realmente valiente debemos enfrentarnos a algo que, ya sea subjetiva o físicamente, nos provoque la sensación de miedo, si no se sintiera miedo a nada entonces el coraje no sería necesario.

El coraje puede pensarse como la raíz de todas las demás virtudes, es algo tan importante que puede contribuir o afectar a nuestro crecimiento personal. El miedo es un sentimiento natural que también puede ser algo limitante y gracias al coraje una persona puede hacerse cargo de sí misma, permitiendose sentir el miedo a la vez que hace algo al respecto para no ser dominado tiranamente por el terror.

Hay personas que tienen esta virtud más desarrollada que otras, lo cual no quiere decir que sea esto sea algo estático, podemos trabajar para «incrementar» nuestro coraje y una de las mejores maneras que tenemos para lograr esto es simplemente realizando actos, ya sean grandes o pequeños, que requieran de nuestra valentía. La confianza en nosotros mismos, nuestro poder interior, el genuino deseo de superarnos y crecer es lo que jugara a nuestro favor.

No es necesario practicar paracaidismo para ser valiente, el coraje reside en nuestro espíritu, en nuestra mente y siempre seremos todo lo valiente que nos permitamos sentirnos. Poseemos una imagen de nosotros que puede ser tanto negativa como positiva, dependiendo de nuestra autoestima. Podemos elegir vernos a nosotros mismos como personas más fuertes. Todo comienza en el interior, si te convences a ti mismo de que puedes lograr algo, al poco tiempo verás como tu actitud hacia el mundo comienza a cambiar. Si intentas a verte, a sentirte más valiente, tendrás el coraje para enfrentar esas cosas que se ha convertido en obstáculos. No te des por vencido, cuando alguien con todo su ser desea cambiar puede lograrlo. La decisión, la última palabra, siempre será tuya. Sé valiente, sabes que puedes hacerlo.

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Miedo al compromiso

Se puede llegar a ver al amor como la trampa más letal de todas, existe gente que saldrá corriendo en la dirección contaria cada vez que el innombrable se cruza en su camino. La sola palabra matrimonio o noviazgo, aún peor COMPROMISO, puede hacer temblar a los más valientes y lo más alarmante de todo es que cada día las filas de los anti-amor crecen a paso gigantesco.

Cuando estas personas finalmente encuentran a su alma gemela, intentaran hasta lo imposible para deshacerse de ella. Luego de que la etapa de la diversión termina y el asunto comienza a ponerse serio, quienes temen al compromiso ejecutaran todos los planes que conocen para estropear las cosas. Haran uso de sus defectos exagerándolos, ignoraran y criticaran al otro, nada de lo que pueda hacer su pareja será suficiente para complacerlos y se encargaran de que lo sepan, en algunos casos extremos también se recurre a la infidelidad, todas técnicas muy eficientes para sabotear una relación.

¿Cuál es el propósito de destruir una relación? Se debe al miedo al compromiso, pero este miedo no existe porque sí, en cada caso encontramos una explicación profunda, algo que vas más allá de un deseo de divertirse, o de una creencia de que esa persona es insensible y no se preocupa  por los sentimientos ajenos.

Uno de los casos más clásicos es haber sido lastimados una vez por alguien. Se entregaron en cuerpo y alma al amor, entregaron su confianza, su tiempo, sacrificaron cosas por ese alguien especial, sólo para que les pisotearan el corazón. Y si estos sujetos tienen la oportunidad de conocer a alguien que realmente les quite el aliento, ante el menor indicio de amor harán uso de su arsenal destructivo para borrar del mapa hasta la más mínima posibilidad de algo serio. Al reconocer inconcientemente patrones familiares, aquellos que una vez compartieron con la pareja anterior, se genera una señal de alarma. Es ahí cuando saben que si no hacen algo al respecto van a volver a enamorarse, que en su mente equivale amor=dolor. En su búsqueda de evitar sentirse lastimados, reaccionan primero y quieren ser ellos los que abandonen al otro antes de convertirse en los abandonados, es así como la víctima se transforma en victimario y le hacen a alguien que nada tenía que ver con su experiencia, lo mismo que le hicieron a ellos.

Otra de las conductas que se manifiesta es salir con varias personas en un determinado período de tiempo. Antes de que el cariño comience a gestarse, saltan a otra persona sin pensarlo. Todo es a base de la velocidad, si permanecen poco tiempo con alguien entonces el otro no podrá hacerse un lugar en su corazón.

También podemos observar que se teme no sólo a las cosas que hemos vivido, sino también a la que han experimentado otros. Por ejemplo, si la madre o el padre, un familiar, un querido amigo, han sido traicionados, han sido utilizados y sufrido infidelidad, definitivamente es algo que puede pasarnos a nosotros. Podemos caer en esta falacia de una manera tan paulatina y ferviente que ni siquiera nos damos cuenta. Las penas ajenas se convierten en propias y si a ellos les sucedió, ¿por qué no a nosotros? Incluso esas personas cercanas pueden contaminarnos con su discurso «todos los hombres son iguales», «las mujeres sólo están tras el dinero», «no confíes ni en tu sombra», «dices que tu novio es diferente, ¿qué, acaso te sacaste la lotería? estás ciega» Y su suspicacia y enojo con respecto a toda la humanidad, nace de ese dolor que ellos padecieron, pero no conforme con sufrir ellos, intentan que los demás caigan en su mismo estado de desilusión. Como tontos podemos envolvernos en esa trampa que la gente decepcionada nos tiende sin entender qué lo están haciendo, creyendo honestamente que solamente nos hacen un favor. Si nos criamos con una imagen tan amarga, frívola y deprimente del amor es obvio que querremos huir como locos, así que a veces tenemos que aprender a no escuchar a los demás, no si no tienen nada beneficioso que compartir.

Ciertas personas poseen una autoestima muy baja, no aprecian su cuerpo, no se consideran atractivos o detestan algún aspecto de su personalidad. Se sienten tan poca cosa que se encargan de demostrarle al mundo lo poco merecedores de amor que son. Como profecía auto cumplida ni siquiera intentan tener pareja, ya que están convencidos de que todos sus esfuerzos serán en vano, ese hombre, esa mujer, jamás se fijaran en ellos. Estas conductas pueden intentar racionalizarse, le dirán a todos que en realidad no les interesa estar con nadie, tener novio o novia es aburrido, es mejor estar soltero y disfrutar de la libertad. Algunos son concientes de que están mintiendo, otros serán capaces de engañarse a sí mismos, con el consecuente estado de tristeza y soledad que esto conlleva.

Estar en pareja conlleva responsabilidad en cuanto al otro, responsabilidades que algunas personalidades inmaduras, a quienes les cuesta hacerse cargo de las consecuencias de sus actos, no es están dispuestas a tolerar. Eso hará que continúen buscando excusas y maneras para poder evitar finalmente sentar cabeza. Las personas narcicistas, que realmente tienen un problema en captar las necesidades del otro, encontraras desgastante darle importancia a alguien más que ellos.

Debemos tomar en consideración que nada de malo tiene estar solo, siempre y cuando sea una decisión elegida por las razones apropiadas y no como un escudo para protegerse contra lo que quizás podría llegar a suceder.

El miedo al compromiso puede convertirse en algo muy doloroso, ya que evita que la persona al disfrute de uno de los sentimientos más bonitos. Puede ser un impedimento muy severo en el sentido de que constantemente se estará saboteando cada oportunidad amorosa que se presente, privándose de experimentar una relación que puede propiciar felicidad y sentimiento de completud. Así que tomate tu tiempo para meditar sobre cuál es la verdadera razón por la cual continúas solo, ¿lo deseas o es el terror hablando por ti?

Como sabes tú eres el dueño de tu propio destino y los miedos pueden ser conquistados, nada tiene derecho a quitarte una de las experiencias más intensas, entrégate y aprende a estar en contacto con tu verdadero deseo. No te engañes a ti mismo, vivir una mentira toda tu vida hará que te conviertas en una persona amarga y triste. Intenta amar, después de todo no hay nada que perder. Si tu miedo es ser herido, lo cual puede ser una posibilidad cuando te involucras en una relación, piensa que en realidad es solo una POSIBILIDAD, no necesariamente te sucederá a ti, y si ocurre, al menos será una experiencia que te hará crecer. No aventurarte, quedarte atrapado en el miedo paralizante, solamente te privará de madurar, de experimentar, te hará sentirte por fuera del mundo. A veces tenemos que permitir que las cosas fluyan sin cuestionarnos tanto, reprimir los sentimientos es algo que en realidad terminara limitándote como ser humano y acarreara sentimientos negativos que estarán ahí, molestándote, y ni siquiera sabrás qué es lo que le falta a tu vida. Así que nada de excusas y emprende el camino, quizás puedas llevarte una linda sorpresa tan sólo con intentarlo.

 

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