Miedo al fracaso

Miedo al fracaso

El miedo al fracaso es nuestro gran enemigo cuando deseamos ir tras nuestros objetivos. Estamos sumamente motivados, queremos conquistar al mundo y de repente…ya no queremos saber más nada, dejamos todo por la mitad o ni siquiera nos atrevemos a comenzarlo.

Claro que esto da un pésimo mensaje para tu autoestima, te sientes impotente, triste, culpable. Esta sensación de quedarte estancado, de no hacer nada para continuar con tus objetivos, con tus planes, con tus grandes anhelos, tiene su base primordialmente en el temor.

¿Cuáles son los miedos que subyacen a nuestra idea de éxito? Existe el miedo al fracaso, el miedo a los cambios y demandas que nos traerá el futuro éxito y también puede rondar el miedo a cometer un gran error. Por supuesto que pueden estar jugando otros miedos no develados que yacen en una oscura superficie, habitando solamente para molestarnos.

Cuando estamos atemorizados, aunque esto surja de manera inconciente, el miedo se apodera de nosotros y en lugar de pensar claramente en lo que tendríamos que hacer para alcanzar nuestras metas, quedamos extenuados por el esfuerzo que hace nuestro cerebro para calmarnos ante esta ficticia amenaza que se siente como real.

¿Cómo vencer el miedo al fracaso? Primero tienes que tener mente abierta,  no te juzgues ni te critiques, solamente harás que el miedo tome más fuerza y te hará sentir muy mal contigo mismo. Intenta descubrir con qué esta relacionado el miedo, hay que conocer a nuestro enemigo. Cuando tu cerebro siente que estás bajo amenaza te paralizará o te hará huir, si reconoces estas reacciones en ti intenta no sucumbir ante ellas y enfréntate a lo que sientes.

Si prestas cuidadosa atención a lo que estás sintiendo y pensando sabrás reconocer qué es lo que te genera incomodidad, cuando te tomas el tiempo para observarte a ti mismo con cautela y no caes en la trampa del autocastigo, podrás comprender en realidad lo que está sucediendo, de qué es lo que te quiere proteger tu mente y puedes convencerte a ti mismo de que en realidad el miedo es una fantasía, algo que no necesariamente sucederá.

Abre tu mente a nuevas posibilidades positivas, no te imagines el peor escenario, piensa en las infinitas posibilidades que tienes en tus manos. El éxito (en cualquier ámbito de tu vida) es más poderoso que el temor si le permites tomar parte de tu conciencia. Cuida mucho de cómo te hablas, evita decirte que no puedes, o que no eres suficiente para llegar a lo que quieres, tampoco escuches a quienes te dicen que no puedes. Tú tienes el poder de moldear tu propio camino, así que adelante, aprende a escucharte a ti mismo con paciencia y amor.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Nace El CLUB DE LOS OPTIMISTAS

El club de los optimistasHola queridos lectores. En esta oportunidad les escribo para comentarles acerca de una nueva propuesta que surgió recientemente. En estos tiempos cuando todo es negativo, cuando es difícil encontrar espacios donde se comparta alegría, optimismo, esperanza, donde suele ser complicado conocer nuevas personas que aporten entusiasmo a nuestras vidas, es ahora cuando nace EL CLUB DE LOS OPTIMISTAS.
 
Esta comunidad en facebook propone lo siguiente:
 
Reuniones de carácter mensual en un lugar propuesto por nosotros (restaurant, cafetería, salón, etc) a charlar sobre temas de desarrollo personal, psicología, un lugar donde podamos contar nuestras historias de vida, nuestros éxitos, aprendizajes, sueños. Es un espacio netamente construido entre nosotros para retroalimentarnos positivamente y seguir creciendo como seres humanos.
 
El primer encuentro se realizará el sábado 27 de agosto de 11:00 a 13:00 horas en CAFE TRIBUNALES (Dirección Plaza Cagancha s/n – San José 1133 – Centro, Tel.: 2903 3542 Mail: cafetribunales@gmail.com)
 
Para quienes quieran formar parte de esta idea los invito a entrar aquí http://www.facebook.com/pages/El-club-de-los-optimistas/252294888123032?sk=info#!/pages/El-club-de-los-optimistas/252294888123032?sk=wall
 

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Trastorno de personalidad por evitación

El trastorno de personalidad por evitacion es sumamente similar a la fobia social, se Trastorno de personalidad por evitacióncaracteriza por:

1)      Autocrítica. Al enfrentarse a situaciones sociales o tan sólo al pensar en la posibilidad de éstas, surgen pensamientos automáticos denigrantes hacia su persona que consideran reales, los aceptan sin cuestionamientos ni argumentos sólidos.

2)      Miedo al rechazo. Al considerarse un desastre, tienen miedo de que los demás descubran esta faceta, por lo tanto el temor a los encuentros sociales se agrava. El rechazo al que se vieron expuestos en su infancia acecha con su sombra las relaciones presentes.

 

3)      Ansiedad. Se culpabilizan por sentir ansiedad, creen que no deberían sentirla pero como no pueden evitarla se sienten mal por ello.

4)      Una mala interpretación de las acciones o palabras de los demás. Las reacciones de los demás ya sean neutras o incluso positivas las consideran negativas. Creen que todo el mundo los esta juzgando siempre, las evaluaciones en cualquier ámbito generan terror porque consideran que los evaluarán tan negativamente como ellos mismos se evalúan.

5)      Supuestos sobre las relaciones. Creen que no le pueden gustar a nadie por eso intentan que nadie se les acerque demasiado, intentan mantener pocos vínculos temiendo que sí éstos comienzan a profundizarse los demás descubrirán lo horribles que son.

6)      Ignoran las pruebas positivas. Por más que existan pruebas de que los demás si sienten agrado por su persona, consideran que el otro los está engañando o le dicen esas cosas por lástima.

7)      Racionalizaciones. Son concientes de su sufrimiento y saben que es algo sobre lo cual deben trabajar, sin embargo, se sienten abrumados por la idea de enfrentarse a situaciones sociales por lo tanto evitarán el cambio bajo la forma de variadas excusas, piensan que no podrán alcanzar sus metas.

8)      Evitación en el amplio sentido. Más allá de la evitación social, la evitación abarca cualquier pensamiento o actividad que pueda provocarles cierta incomodidad, lo hacen de manera automática. No suelen ser concientes de que están en realidad evitando la ansiedad, por eso se consideran poco inteligentes o muy holgazanes.

9)      Fantasía. Suelen fantasear que las cosas ocurrirán sin esfuerzo, encontrarán a alguien maravilloso o un buen trabajo sin tener que hacer nada al respecto para obtenerlo.

El tratamiento psicológico consiste, entre otras estrategias, en que la persona se haga conciente de cuáles son las situaciones que evita y por qué. Ayudarla a entender de que en realidad no es perezoso, sino que siente miedo de realizar cambios en su vida gracias a las creencias negativas que están en su cabeza todo el tiempo. Hay que disputar estos pensamientos y que la persona aprenda a tolerar las emociones asociadas a éstos, se deben traer al presente experiencias que les produzcan incomodidad para que poco a poco aprenda a lidiar con ellas sin recurrir a determinados escapes como la distracción o la evitación de hablar de estos temas.

Este trastorno de la personalidad es sumamente incómodo y doloroso para el sujeto, pero con terapia puede mejorar mucho e incluso se pueden evitar recaídas.

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Perspectiva

Perspectiva

¿Por qué tenemos que esperar a perderlo todo para entender lo que es verdaderamente importante? Somos afortunados de varias maneras, más de las que queremos admitir. Hemos sido bendecidos con buenas personas a nuestro alrededor, con atributos físicos y mentales, con habilidades y talentos, con esperanzas y sueños. Pero incluso aunque poseamos todo esto no lo explotamos, no lo cuidamos, y es más, a veces hasta lo despreciamos.

Sé que la vida mucha veces es más difícil de lo que queremos que sea, pero eso no quiere decir que no valga la pena vivirla. Todo es cuestión de perspectiva. Sin importar qué tan complicado sea todo, siempre hay una razón para levantarse. Siempre habrá algo que poseamos que valga mucho protegerlo y estimularlo.

Muchos individuos esperan a perder lo que en realidad importa para poder darse cuenta de lo válido que era. Y es así que pasamos nuestra vida despreciando a los que nos aman o minimizándolos, quejándonos de cosas que no tienen importancia, perdiendo la oportunidad de sacarle provecho a lo que sí poseemos siempre en pos de prestarle atención a lo que nos falta.

A veces no apreciamos nuestra salud hasta que nos enfermamos, no apreciamos la vida hasta que estamos al borde de la muerte, no apreciamos a nuestros seres queridos hasta que se aburren de nosotros.

Siempre he sido una fiel creyente de esta frase “si de noche lloras por el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas”. Si siempre te concentras en lo que aún no tienes, no podrás disfrutar de lo que ya tienes, ¿cuántas estrellas habrán en tu firmamento que ignoras activamente?

Crees que tus problemas son los peores de la tierra hasta que escuchas la historia de otra persona, crees que tu vida es imposible hasta que te enteras de cómo han sufrido los demás.

El quejarse y no hacer nada no es constructivo, nos coloca en una posición de víctimas insoportables, frustrantes. Claro que puedes quejarte de vez en cuando, nadie te pide que seas perfecto, pero mientras te quejas haz algo para cambiar la situación que tienes o si no puede ser cambiada, al menos acéptala. Cada desafío que se nos presenta tiene su razón de ser.

Muchas personas exitosas han tenido vidas terribles, y yo estoy absolutamente convencida de que las adversidades son constructoras de carácter y fortaleza. Cuando las cosas no salen exactamente como quieren, buscan una alternativa. Saben dejar ir aquello sobre lo que no tienen control. Buscan sus sueños sin importar lo que los demás digan. Son constantes, obstinados si se quiere.

La muerte, las enfermedades, las pérdidas son choques de realidad que en varias ocasiones nos sacuden y nos hacen comprender lo más obvio, no todo es tan terrible como pensamos, no todos son tan malos como creemos, siempre habrán cosas peores. Sé que habrá veces donde no puedas lograr esto solo, pero como siempre digo, no hay nada de malo en pedir ayuda, lo importante es que tengas la voluntad de hacerlo, nadie puede ser ayudado sino quiere serlo. Esto es 100% tu responsabilidad.

Entonces…¿por qué esperar a perderlo todo? ¿Por qué esperar a estar solo? ¿Por qué esperar a ser feliz? Con lo que tienes hoy ya puedes comenzar, no necesitas de recetas mágicas o grandes golpes de suerte. Aprende a disfrutar y sobre todo a VALORAR lo que ya posees. Desde el agradecimiento y el disfrute de tus bendiciones presentes verás cómo tu estado emocional cambia, cómo te sientes más seguro y pleno y eso te dará la fuerza necesaria para seguir creciendo y acercándote a lo que en realidad deseas. Aprende a poner las cosas en perspectiva AHORA, antes de que la vida lo haga por ti a la fuerza.

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La nueva teoría de la Psicología Positiva

La nueva teoría de la Psicología PositivaEl término felicidad no es suficiente para explicar de qué se trata la Psicología Positiva, ésta es simplemente un componente de todo lo que la disciplina abarca. El estado de ánimo influye mucho en las respuestas del momento, si a alguien le preguntas que tan feliz o infeliz es con su vida muchas veces las respuestas son producto de que tan bien o mal se sienta en ese momento particular así que para perfeccionar la rama, la Psicología Positiva pasó de la teoría de la felicidad a la teoría del bienestar.

El bienestar es un constructo y la felicidad “una cosa real”, la teoría del bienestar nos dice que la materia prima de la Psicología Positiva se constituye por una suma de elementos mensurables, cada uno representando una cosa real, contribuyendo al bienestar pero ninguno definiéndolo totalmente. La nueva meta de esta teoría es que tanto los individuos como el planeta puedan florecer en el amplio sentido de la palabra.

Sus cinco componentes elegidos libremente por las personas para su propio beneficio tienen estas tres propiedades en común: contribuyen al bienestar, son perseguidos porque son un fin en sí mismo, son definidos y mensurables independientemente de los demás elementos.

Como había mencionado en un  post anterior, los cinco elementos que forman parte de la nueva teoría y poseen las características ya mencionadas son las emociones positivas, el compromiso, el propósito (algo que le brinde significado a nuestra vida), las relaciones positivas, los logros (realización personal). Podemos utilizar nuestras fortalezas  en beneficio de estos niveles.

Felicia Huppert y Timothy So de la Universidad de Cambridge definieron lo que significa florecer: para que un individuo pueda florecer tiene que tener tres características principales, acompañadas de seis características adicionales. Las características principales son las emociones positivas, el compromiso, el propósito. Las características adicionales son: la autoestima, el optimismo, resiliencia, vitalidad, auto determinación, relaciones positivas .

Más adelante seguiré tratando este tema sobre cómo podemos hacer para que estos cinco componentes tomen fuerza en nuestra vida y por lo tanto podamos sentirnos plenos en nuestra experiencia humana.

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Infieles…¿destrucción o desesperación?

Una de las peores traiciones en una pareja es la infidelidad, duele, molesta, atenta contra Infieles...¿destrucción o desesperación?nuestra autoestima. Nos preguntamos qué hicimos para merecer eso, ¿por qué no somos suficiente para el otro?  Por supuesto que lo tomamos demasiado personal, pero aunque parezca serlo, hay muchas razones de fondo que pueden explicar este hecho, donde a veces sí somos responsables y otras no. Las consecuencias de la infidelidad usualmente se caracterizan por ser un choque contra nuestra integridad, podemos sentir un enojo incontrolable, mucha humillación y además nos sentiremos menos ante la imagen idealizada y temida del amante. Pasemos a reflexionar sobre este tema.

El amor tiene muchas fases, jamás es estático. Podemos amar a alguien muchísimo, luego ese amor va perdiendo fuerza, perdemos interés, eso le puede pasar a nuestra pareja también, pueden existir etapas donde solamente deseemos estar con nuestra persona amada, es una montaña rusa de sentimientos variados. Usualmente cuando la fase inicial culmina, la etapa de enamoramiento, y la idealización del otro comienza a desvanecerse aquí pueden surgir ciertos problemas. La persona de la que nos habíamos enamorado parece no ser la misma, ¡ha cambiado! Aunque en la realidad por supuesto que siempre fue la misma persona, solamente que antes no lo podíamos ver porque no queríamos o la otra persona hizo uso de su mejor galantería por un tiempo limitado poco sostenible (clásico en toda conquista).

Cuando esta idealización culmina puedes sentirte estafado, tus días se inundan con cosas que te desagradan de tu supuesta media naranja, cada vez estás más decepcionado con lo que encuentras y esa decepción en algunas circunstancias, sino termina en un ruptura definitiva, puede conducirnos a una infidelidad. Por un lado, mantenemos junto a nosotros a nuestra pareja, esa persona que todavía algo nos hace sentir, por otro, complementamos las carencias de nuestro amado con alguien externo, como si esto fuera posible.

Las relaciones simbióticas, esas relaciones donde no existe nada más que la pareja, donde cada uno vive y respira por el otro, suelen ser tan asfixiantes que inconscientemente a veces no queda otra manera de alejarse un poco de ese vínculo que incluyendo a un tercero. El amor para ser saludable no implica el sacrificio de nuestra individualidad.

Cuidado con los celos desmedidos, las acusaciones sin final pueden agotar a nuestro amado, pueden llegar a sentirse tan incomprendidos e impotentes ante esta situación injusta que puede llegar a generar una especie de venganza de parte del inocente para darnos razones certeras, “no  confías en mí pues ahora tendrás razón”.

La vida sexual debe ser activa, es un componente vital para nuestras relaciones amorosas, no caigan en la rutina y siempre intenten continuar seduciéndose, jugando, brindando al otro la seguridad de que sigue siendo un objeto de deseo ante nuestros ojos.

Muchas personas se dejan absorber únicamente por las responsabilidades ya sea con su familia de origen (padres, hermanos), el trabajo, proyectos personales. Si bien todos estos espacios son válidos y por supuesto que se deben mantener, debemos estar atentos a que nuestra vida no gire únicamente alrededor de otras cosas que poco tienen que ver con nuestra pareja. Los problemas siempre existen, no deben ser más importantes que demostrarle tu cariño y respeto a esa persona que dices amar. Todo en su posible equilibrio mantendrá a todas las partes satisfechas, incluyéndote a ti

Ciertos sujetos muy inseguros, podrán sentirse con una autoestima elevada si se demuestran a sí mismos que son capaces de tener varias aventuras. La infidelidad pasa a ser motivo de alarde para sí mismo y sus amistades.

En otras ocasiones la infidelidad es netamente del otro, pasa por un deseo propio de conquista, de sentirse deseado, hasta puede convertirse en patológica por la necesidad de repetir esta conducta infinitas veces. No interesa que tan maravillosa sea nuestra relación ni que tan espectacular sean las relaciones sexuales, es un deseo del otro por experimentar nuevas sensaciones como la de entrar en juegos prohibidos.

Existen circunstancias donde la infidelidad es una manera de castigar al otro, denigrándolo. Ya sea por conflictos sin resolver dentro de la misma pareja o por ser una personalidad un tanto más perversa que busca obtener el control del otro mediante la humillación. La posibilidad de ser atractivo y tener potencial para atraer a varias personas, es una ostentación de poder en la pareja.

¿Se puede prevenir la infidelidad?

Aunque hagas todos los esfuerzos por mantener una relación sana, esa decisión no siempre estará bajo tu control. De todas maneras, hay ciertas decisiones que pueden tomar juntos para crear una pareja donde exista comunicación, fidelidad y sobre todo felicidad.

La vida en común no puede ser descuidada, más allá de que tengamos cosas importantes que hacer siempre tendremos que dedicarle tiempo de calidad a nuestra pareja. Esto es señal de interés y respeto a las necesidades emocionales de quien amamos.

Nunca dejes de hacer sentir al otro importante, hazle notar que es una de tus prioridades y vas a estar ahí para cuando te necesite, ya sea para disfrutar o para compartir determinados temas que los involucren a ambos o a uno sólo de ustedes.

Conoce a la persona que amas, preocúpate por escuchar sus ideas, sus sueños, intenta ser un aliado y no un enemigo en la concreción de sus metas personales.

Ya es ampliamente conocido que la rutina agota y la falta de comunicación solamente lleva a confusiones. Jamás asumas nada, ante la duda tu obligación es preguntar. Las mujeres usualmente cometemos un error frecuentemente y es el de asumir que el otro tiene que leernos la mente, a los hombres hay que hablarles claro, nada de entrar en juegos porque cansa y confunde. Si queremos que haga o no haga determinada cosa por nosotras debemos amablemente hacérselo saber, el resultado: ambos estarán satisfechos.

¿Qué sucede cuando la infidelidad se concreta?

Tienes la opción de continuar o de abandonar a tu pareja. Existen ciertas circunstancias que tendrán una enorme influencia en esta decisión como el hecho de haber invertido mucho tiempo y amor en esa relación, pueden haber hijos de por medio o intereses económicos. Sea cuál sea tu opción, debes ser cuidadoso, no dejes que sean los factores externos quienes te hagan quedar estático en algo que no te agrada.

Si tu sientes que en realidad esta infidelidad fue causada por algo en lo cual sí tienes control y ambos sienten aún vivo el amor y muchos anhelos de apostar por la relación, tendrás que poco a poco dejar ir el resentimiento y los reproches, los cuestionarios interminables y las acusaciones. No será un camino sencillo, pero sí el amor existe de verdad valdrá la pena y a pesar del dolor sufrido, pueden comenzar de nuevo si así lo desean, con mucho tiempo y paciencia irán construyendo una relación más sólida.

También es importante distinguir que perdonar no es la mejor opción cuando nos enfrentamos con personas que seguramente volverán a repetir este patrón, ya que entraremos en un circulo vicioso de destrucción de nuestro amor propio.  El engañado se sentirá agobiado por las continuas sospechas, intentará descubrir la verdad a como de lugar pero esta nunca es suficiente, porque incluso si se confirma una nueva infidelidad se vuelve a dejar pasar para comenzar de nuevo con este tortuoso proceso. Existirán las comparaciones con el supuesto amante, seguramente pensaremos que es más atractivo, más inteligente, ¿qué tiene que no tenga yo? El engañado pasa a ocupar un rol inferior en la pareja.

Medita con cuidado cuál será el camino a elegir, siéntete responsable de las cosas que tú generas en la pareja pero no te hagas cargo de deseos que provienen únicamente del otro.

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Cómo ganarle al enojo

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En COMO GANARLE AL ENOJO (ebook en formato pdf) aprenderás técnicas sencillas y eficaces para poder dominar la ira tanto en sus respuestas como en sus causas. El enojo es parte de nuestra amplia gama de emociones el cual tiene sentido sentirlo en varias ocasiones, es de intensidad variable y cuando se manifiesta está acompañado tanto de cambios biológicos como psicológicos. Puede nacer en respuesta a diversas situaciones actuales e incluso recuerdos.

Cuando perdemos el control del mismo comienza a ser un problema que va contaminando todas las áreas de nuestra vida, nos sentimos como juguetes en un enorme océano totalmente caprichoso que pareciera hacer lo que se le antoja sin que nosotros podamos evitarlo. La manera más instintiva que tenemos de responder al enojo es mediante la agresión, ya que la razón de ser de esta emoción es ser una respuesta contra amenazas que busca simplemente defendernos. Pero esta manera primitiva no puede llevarse a cabo en nuestra vida diaria, solamente nos traerá inconvenientes y sobre todo nefastas consecuencias para aquellos a quienes amamos.  

¿Por qué es importante aprender a controlar el enojo? Nos permitirá controlar nuestras reacciones ante los demás y las situaciones por las cuales debamos atravesar, nos permitirá tener vínculos más satisfactorios en todas nuestras áreas, podremos estar más tranquilos y en armonía con nuestra vida.

¿Quiénes son más propensos al enojo? Quienes vienen de familias caóticas que en lugar de comunicarse acertadamente buscan otras maneras de hacer llegar su mensaje, ya sea mediante la manipulación, la violencia o la culpa. También los individuos que se caracterizan por su baja tolerancia a la frustración.

¿Cuál es la mejor manera de comunicarnos? Reprimir el enojo no es saludable, pero expresarlo como usualmente se cree tampoco. Existe una manera de ser firme y respetuoso, donde puedes decir lo que piensas sin llegar al conflicto.

¿Cuáles son las técnicas prácticas y sencillas que puedo aplicar para controlar la ira? Existe el clásico Time out, el surf del impulso, la modificación de tus pensamientos, el modelo de resolución de conflictos y el perdón. Todas explicadas de manera clara para que puedas comenzar hoy mismo a dejar atrás el enojo que tanto afecta tu vida.

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Nuestras maneras de comunicarnos

Nuestras maneras de comunicarnos

La manera en que nos comunicamos quizás hasta sea más importante que lo que tenemos que decir. Cualquier cosa dicha en un mal tono o en el medio de un conflicto perderá fuerza por más certeza que contengan nuestros argumentos. Quedarnos callados cuando hay temas sobre los cuales hablar tampoco es la salida más sana, así que veamos cuáles son los estilos de la comunicación y cuál es el mejor para que nuestro mensaje llegue fuerte y claro al interlocutor del momento.

La comunicación agresiva siempre tiene dentro de sí el componente de la manipulación. Intentaremos salirnos con la nuestra inculcando en el otro diversos sentimientos ya sean de culpa o miedo. No interesa cómo lo logremos, no hay lugar para los escrúpulos en este tipo de comunicación, queremos que nos escuchen y queremos tener beneficios inmediatos. Por supuesto que esta manera de hacer llegar nuestro mensaje fomentará daños importantes especialmente en nuestros vínculos más cercanos.

La comunicación pasiva se basa en complacer a los demás todo el tiempo, sin importar el costo que eso tenga para nosotros, la meta es evitar el conflicto y encontrar la aceptación. Evitaremos hablar y preguntar demasiado, lo que se intenta es mantener todo lo más tranquilo posible. Es como si sintiéramos que es más seguro no reaccionar jamás antes que decir lo que realmente pensamos y obtener rechazo del otro lado.

La comunicación pasivo-agresiva intenta no generar conflicto, pero se suma el componente de la manipulación. Es una manera un tanto más sutil de lograr lo que queremos pero de manera tal que no pareciera que estamos ejerciendo ningún tipo de control sobre la otra persona. Somos los lobos disfrazados de cordero, parecemos inocentes pero solamente queremos satisfacer nuestros propios deseos y no nos interesa que el otro se sienta mal a causa de nuestra manipulación.

La comunicación asertiva es por lejos la manera más efectiva y saludable que tenemos para comunicarnos con el resto de las personas. Este estilo es el más utilizado por aquellos quienes disfrutan de una alta autoestima y poseen un elevado sentido de confianza en sí mismas. ¿Cómo no reaccionar agradablemente hacia alguien que no tiene miedo de decir lo que quiere pero lo dice de una manera respetuosa y sensible? Al ser asertivos no solamente estamos pensando en salir victoriosos o tener la razón siempre, sino que también contemplamos las posibilidades para que la otra persona también este satisfecha, si ambos podemos salir ganando, mucho mejor.

Poner en práctica la asertividad requiere de cuatro pasos fundamentales:

1)      Describir lo que nos molesta, enoja, entristece, de la manera más objetiva posible. Aquí sin entrar en detalles de cómo nos sentimos ni juicios de valor, ni ataque hacia el otro, nos limitamos a describir qué es lo que sucedió.

2)      Le decimos al otro cómo nos sentimos ante el hecho anteriormente descripto, no culparemos al otro por cómo nos sentimos, sino que le diremos cómo esa situación en particular generó determinados sentimientos en nosotros.

3)      Dejaremos en claro cómo nos gustaría que la persona reaccionara en un futuro ante un evento igual o similar. Es importante ser específicos y muy explícitos en este punto.

4)      Le haremos saber al otro cómo nos sentiremos ante la respuesta esperada, si ellos comienzan a comportarse como amablemente le sugerimos nos sentiremos mejor, más seguros, cómodos, etc.

En este tipo de comunicación nos importa la relación con el otro en cualquier ámbito (laboral, familiar, sentimental). Somos concientes de nuestros límites o nuestras molestias y se lo transmitimos a nuestro interlocutor naturalmente.

Si quieres tener más control sobre ti mismo y además ser más fiel a lo que sientes y piensas practica esta manera de comunicarte, te ayudará a sentir menos enojo, menos culpa y tener relaciones más satisfactorias.

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Abuso sexual

El abuso sexual no es únicamente un ultraje al cuerpo, sino también a los límites de nuestra persona y a la confianza que podemosAbuso sexual profesarle a alguien en caso de que el atacante haya sido alguien conocido. Las consecuencias son variadas y terribles, ese tipo de violencia afecta la psiquis, las emociones, incluso puede afectar al cuerpo. Las manifestaciones de las consecuencias pueden darse bajo la forma de depresión, ansiedad, fobias, problemas psicosomáticos. Hay cierta dificultad para regular el afecto, la persona al estar sobrecargada de emociones puede sentirse como transitando por la vida anestesiada, casi sin sentimientos. Quienes han sido abusados también sienten muchísima furia, problemas de relacionamiento con los demás a nivel sexual y social, son demasiado permisivos o rígidos en cuanto al establecimiento de límites, desvalorización personal, tendencia a adicciones o problemas de alimentación, se sienten confundidos, les cuesta muchísimo confiar en los demás, sienten temor a perder el control de las situaciones, amnesia, disociación (sentirnos como si estuviéramos fuera de nuestro cuerpo). Quienes padecen del abuso suelen sentirse culpables y muchas veces responsables de lo ocurrido cuando obviamente esto no es cierto. Nadie tiene derecho a lastimarte.

Los abusadores estadísticamente son hombres, lamentablemente suelen ser conocidos en varias ocasiones que presionan al atacado para que mantenga silencio. Sus ataques tienen más que ver con el control, el poder y la dominación del otro más que la satisfacción de su impulso sexual.

Tienes que buscar de inmediato apoyo de alguien más, ya sea un familiar o un amigo, primero hay que tener el valor de elaborar con palabras lo sucedido. Siempre realiza una denuncia en contra de tu agresor, la situación es tan abrumadora y caótica que a veces se prefiere mantener el silencio y no entrar en los vaivenes legales, sin embargo esto es vital, tu denuncia puede ayudar a alguien más.

Es absolutamente necesario la búsqueda de ayuda profesional para ir poco a poco sanando las heridas. Si bien el proceso puede ser largo las consecuencias positivas valen la pena la inversión de tiempo y esfuerzo. Puedes volver a sentirte conectado contigo mismo, puedes volver a abrirte a los demás, a esas personas que te quieren y sentirte merecedor de ese amor. Es importante que se aprende a amar al cuerpo de nuevo, a cuidarlo y permitirle sentir placer. No existen técnicas mágicas, el tratamiento tiene que ser cuidadoso y trabajar con el dolor y también las fantasías asociadas al mismo, vale la pena intentarlo para salir adelante.

 

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La confianza

La confianza

 

Dicen que la confianza es como un vaso de cristal si se quiebra aunque tratemos de pegarlo no será igual y un poco de cierto hay en este dicho. Una vez que nos traicionan es muy difícil volver a abrir nuestro corazón hacia esa persona, pero lo que es aún peor, quizás cerremos nuestra alma a todos los demás. Todos pueden caer en la misma categoría, si alguien nos traicionó de seguro que todas las personas que encontremos en nuestro camino serán capaces de hacerlo también.

Para tener confianza en los demás, es básico que confiemos en nosotros primero, porque si partimos de una base tambaleante proyectaremos sobre los demás nuestras propias dudas, lo que conducirá a vínculos complicados o malas decisiones en general. En algún punto debemos permitirnos ser vulnerables con aquellos que demuestren que vale la pena que nos entreguemos. Debemos ser responsables de las personas que decidimos tener a nuestro alrededor, ser cuidadosos con los vínculos que escogemos, ¿estamos con personas constructivas o destructivas?

Comencemos con el caso más clásico, la traición de pareja. Existen muchas maneras de traicionar a alguien, no solamente con una infidelidad. Puede ser con falsas promesas, con mentiras, con elecciones. Sin importar cuál sea el motivo lo que realmente cabe preguntarse es, ¿vale la pena darle otra oportunidad a esa persona? Cada caso es particular, siempre debemos tener en cuenta el contexto en que se dan las circunstancias, los atenuantes de cada caso. Las explicaciones sin caer en justificaciones nos permiten tener una visión más amplia del hecho y nos puede dar herramientas para tomar nuestra decisión. Creo que la respuesta más clara es que hay que estar ahí para quien realmente está arrepentido y que con sus acciones nos demuestra su cambio. Quienes dicen que cambiarán para una y otra vez cometer el mismo error solamente van a perder nuestro respeto, y en algún momento, por más dolorosa que sea la situación, tenemos que decidir si vamos a continuar brindándole eternas oportunidades a quien no se lo ha ganado.

En nuestra vida podemos encontrarnos con muchas personas que nos decepcionan, gente que creíamos que eran nuestros grandes amigos para luego descubrir que no estaban ahí cuando más los necesitábamos. Estas acciones desconcertantes también tiene su explicación, las personas cometemos errores, a veces estamos demasiado ensimismados en nuestros propios problemas o nos alejamos para no molestar. En todo caso, nunca asumas nada y ante la duda siempre pregunta. Está en nosotros decidir si una amistad vale la pena mantenerla o es hora de dejarla ir, también debemos ser pacientes con las limitaciones emocionales de los demás, no todo el mundo tiene el mismo poder de empatía o comparten el mismo conjunto de valores que nosotros, por eso debemos entender a la persona en su globalidad antes de dar el veredicto. Si queremos a alguien en nuestra vida debemos aceptarlo como es, si nos hiere, nos decepciona, podemos tener cierta tolerancia, pero como en todos los casos, todo tiene su límite, está en ti decidir qué es lo tolerable y que no.

Una manera práctica de ver qué tan confiables son las personas a nuestro alrededor es ver si sus palabras son congruentes con sus actos, si cumplen con lo que prometen, si nos han demostrado activamente que están ahí para nosotros en alguna que otra oportunidad.

A propósito de este tema, el psicólogo Silvan Tomkins de la Universidad de Princeton, considera que existen dos grupos de personas, las normativas y las humanistas. Las características de cada uno son estables en el tiempo y pueden ser tanto innatas como adquiridas.

Las personas normativas llegan a considerar a los demás como amenazantes, por lo tanto, mantendrán sus sentimientos escondidos, estarán alertas y usualmente a la defensiva. Buscarán codearse con sujetos que sean lo más parecidos a ellos posibles y buscarán generar relaciones sin compromiso.

Las personas humanistas optan por creer en la honestidad de los otros, suelen ser más positivas en sus vidas, buscan expresar libremente sus emociones y tienen un alto grado de  empatía. Intentarán rodearse de personas fieles a estos principios. ¿Te reconoces en alguno de estos grupos?

Nuestra confianza es un regalo, a veces se la brindamos a las personas equivocadas, a veces desconfiamos cuando no hay razón para hacerlo. Es complejo saber qué camino seguir, pero una buena guía es ser fiel a uno mismo, cuando hay un vínculo o situación con alguien que nos genera dolor por alguna razón, lo mejor es hablarlo, tener la mayor cantidad de elementos objetivos para poder tomar un accionar coherente. A veces la mejor opción es perdonar y brindar una segunda oportunidad, a veces perdonar y dejar ir a esa persona que no supo valorarnos lo suficiente. Intenta ser un juez justo tanto contigo como con los demás, la decisión siempre estará en tus manos.

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