Allegro nos invita

humor creatividad

Allegro, la primera empresa uruguaya que potencia el humor y la creatividad organizacional a través de recursos lúdicos y expresivos, estará presente con sus estrategias innovadoras para eventos empresariales en Uruguay Real Estate – 2º Edición y 2º Jornada Académica Internacional sobre “Valuación, corretaje inmobiliario y subasta“, que tendrá lugar en los días 13 y 14 de agosto en el Centro de Convenciones Kibón.

Allegro ofrecerá una obra teatral humorística y participativa titulada “Cosas de casas” a cargo de un destacado elenco artístico, y organizará Rondas de Speed Networking (RSN), un método de presentación simple, rápido y concreto orientado a construir relaciones profesionales, visualizar oportunidades y generar negocios.

Los interesados en inscribirse al congreso pueden llamar al 2915 0048 o escribir a uruguayrealestate2014@gmail.com

 

 

 

Cómo superar la depresión del domingo

depresión domingo

Es cada vez más frecuente padecer de la depresión del domingo. En este artículo vamos a definirla y te planteo unos tips de cómo puedes lidiar con ella de una manera efectiva.

La depresión del domingo puede definirse como una tristeza, angustia que también puede manifestarse de manera física mediante palpitaciones, opresión en el pecho, sensación de ahogo. No es una patología en sí misma, puede estar circunscrita a estos días y no necesariamente culminar en algo grave.

Esta tristeza se relaciona con la soledad, con la imposibilidad de liberarse realmente y disfrutar del ocio y con aquellas personas que detestan su trabajo y se entristecen por tener que volver el lunes. También sucede que puedes fácilmente ser absorbido por la vorágine de la rutina y es así que un día de descanso a veces se transforma en un interminable día de actividades que no te permite recuperar energía.

En esta sociedad pareciera que descansar está mal visto y sin embargo es tan necesario. El cansancio genera stress y el stress te dificulta regular eficientemente tus emociones. A veces cuando estás sumergido en demasiadas actividades lo haces para evitar pensar y la inactividad te enfrenta precisamente a eso, a conectarte contigo mismo y a la repetición de ciertos pensamientos que tal vez no sean demasiado positivos ni enriquecedores para ti.

¿Cómo puedes superar la depresión del domingo?

  • Organiza una salida con amigos el domingo
  • Mira una película divertida, que te haga reír mucho
  • Relájate y descansa
  • Desconéctate de todo, internet, celulares, redes sociales
  • Piensa en todas las cosas interesantes que harás en la semana
  • Si tienes tareas pendientes mejor realízalas el viernes para disfrutar del fin de semana sin culpa
  • Escucha música y baila en tu casa
  • Haz ejercicio físico, una buena caminata dominical puede ayudarte
  • Medita
  • Visita familiares
  • Concientemente práctica emociones positivas

 Si a pesar de todo esto persistes sintiendo demasiada tristeza no te quedes quieto y busca ayuda, si bien la depresión del domingo no es algo grave en sí mismo, si puede ser síntoma de que algo no está funcionando correctamente en tu vida y es hora de hacer algunos cambios.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

8 formas de superar pensamientos indeseables

Les comparto este artículo de Alberto Rubín Martín. Licenciado en Psicología y Máster en Psicología de las Organizaciones y del Trabajo http://lifeder.com/

pensamientos negativosTener pensamientos recurrentes indeseables, es una de las experiencias más irritantes e incomodas.

Pueden ser pensamientos relacionados con alguna relación personal, dinero o cualquier situación del trabajo y el problema es que son difíciles de controlar.

La forma más intuitiva de tratar con esos pensamientos es intentar suprimirlos, aunque como han demostrado muchos estudios, ese método no funciona y de hecho, hace que persistan aún más.

¿Entonces qué alternativas se pueden utilizar para evitar estos pensamientos? Voy a comentarte algunos:

1-Distracción centrada

La tendencia natural al intentar evitar un pensamiento es pensar en otra cosa, distraerse; buscamos cosas en las que centrar nuestra atención.

La distracción funciona, aunque solo si te centras en una cosa específica en lugar de dejar vagar la mente. De hecho, dejar vagar la mente está asociado con infelicidad.

Por tanto, concéntrate en una película, un libro, una canción, un deporte, cualquier tarea doméstica, etc.

2-Evita el estrés

Otro método para evitar pensamientos persistentes es estar muy ocupados. Se cree que las prisas no dejarán espacio para pensar en lo que no queremos.

Cuando esto se ha comprobado científicamente, ha resultado que los pensamientos indeseables vuelven incluso más fuertes.

Se trata de estar ocupado, pero no bajo presión y con estrés.

Puedes leer más sobre cómo controlar el estrés aquí.

3-Aplaza el pensamiento

Mientras que tratar de suprimir un pensamiento, hace que vuelva más fuerte, posponerlo puede funcionar.

Cuando se pide a las personas que pospongan sus pensamientos ansiosos a un periodo designado de 30 minutos, funciona como forma de dejar de lado los pensamientos indeseables.

Por tanto, un método que se puede usar es designar un periodo de tiempo para pensar en todas las preocupaciones. 

4-Terapia paradójica

Este método se basa en intentar concentrarte y buscar el pensamiento repetitivo en lugar de suprimirlo.

Parece paradójico que centrarse en un pensamiento ayude a dejarlo ir, aunque varias investigaciones demuestran que esto puede funcionar. Esta técnica está basada en el principio de la exposición: exponerse de forma repetida a un estímulo guía a su control y a la habituación ante el mismo.

Funciona especialmente para los pensamientos obsesivos y para el comportamiento compulsivo.

5-Aceptación

Existe evidencia de que intentar aceptar pensamientos indeseables en lugar de combatirlos, puede funcionar.

Se trata de “observar” los pensamientos, no tratar de discutirlos o evitaros, sino contemplarlos y dejarlos ir.

6-Meditación

La meditación produce una actitud de compasión y de ausencia de juicios. Además, también es una forma adecuada para superar los pensamientos repetitivos.

7-Autoafirmaciones

Una autoafirmación es algo que te dices a ti mismo y que está enfocado en tus rasgos positivos. Por ejemplo, “valgo mucho y me merezco ser feliz”, “lo voy a hacer bien”, “estoy relajado y no tengo preocupaciones”.

La autoafirmaciones se usan para fomentar creencias y rasgos positivos. Entre otros beneficios, los más importantes son que aumentan la autoestima y el autocontrol.

También puede ayudar para pensar en algo positivo y constructivo en lugar de en los pensamientos repetitivos.

8-Escribir

Ha sido demostrado muchas veces que escribir sobre los pensamientos, experiencias y sentimientos tiene beneficios para la salud. Además, ayuda a reducir pensamientos recurrentes indeseables.

Puedes escribir un diario en el que comentas tus experiencias diarias, los problemas que te van surgiendo o las cosas que te preocupan.

 

 

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Autoaceptación y felicidad

La autoaceptación es algo a lo cual no estamos acostumbrados, solemos ser demasiado exigentes con nosotros o presionarnos por obtener metas desopilantes, un estudio demuestra que la autoaceptación está en estrecha relación con nuestra felicidad.

 

La caridad Action for Happiness junto a Do something different realizaron una encuesta a cinco milautoaceptacion personas, donde debían reflexionar con cuanta frecuencia realizaban determinados hábitos relacionados a la felicidad. Estos resultados arrojaron cuánto bienestar se desprende de la autoaceptación así como del tiempo que invertimos en ella.

La autoaceptación implica reconocer lo dignos que somos de recibir cariño y afecto a pesar de nuestras imperfecciones a todo nivel, tanto físicas como emocionales. No enojarnos ni quitarnos mérito ante los mismos.

A pesar de que la autoaceptación nos brinda una satisfacción considerable, son pocas las personas que realmente dedican su tiempo a cultivar la misma. La razón de esto reside en la alta competividad que la sociedad actual nos infunde, al desgastar tanto tiempo comparando nuestros niveles de éxito con el de los demás, nos sentimos sumamente ansiosos e infelices. En lugar de concentrarnos en nosotros, cuidarnos y aceptarnos como somos, estamos comparándonos con nuestro entorno y perdiendo energía y tiempo en simplemente intentar ser el mejor, cuando en realidad con la única persona que tenemos que compararnos es con nosotros mismos.

Por supuesto que la autoaceptación fácilmente puede convertirse en mediocridad o auto complacencia si no la acompañamos de otro ingrediente fundamental en nuestra personalidad, el de la autocrítica. Debemos ser concientes de los cambios que debemos hacer en nosotros para mejorarnos, pero estos cambios tienen que nacer de entender quiénes somos, cuáles son nuestras fortalezas, cuál es nuestro potencial y por supuesto comprender también nuestras debilidades. Perdonarnos y aceptarnos en nuestras imperfecciones, conocernos y amarnos, facilitan que sigamos desarrollándonos como seres humanos.

¿Cómo podemos potenciar la autoaceptación?

Sé amable contigo y paciente, también trata de serlo con los demás. Reconoce que los errores son siempre oportunidades de aprendizaje, valora las cosas buenas que haces, reconoce tus talentos y habilidades y enfócate en ellos para trabajarlos.

Si te cuesta reconocer lo bueno que hay en ti, siempre puedes preguntarle a alguien de tu entorno que reconoce y qué destacaría de tu personalidad. No dudes en pasar tiempo de calidad contigo, tomando un buen café conectándote con lo que sientes, con lo que quieres, pensando en los caminos que debes recorrer para continuar creciendo.

Trabaja activamente en aceptarte y amarte, como digo siempre, todo empieza en nuestro interior.

 

 

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Ciberacoso: Atacando desde la comodidad de tu hogar

acoso por internet

Con los avances de la tecnología también nos encontramos con un nuevo fenómeno, novedosas maneras de seguir haciéndonos daño desde el anonimato de una pantalla.

¿Qué es el ciberacoso?

Es cuando se utiliza una herramienta tecnológica y de comunicación para hostigar a otra persona, ya sea un teléfono móvil, una computadora, una tablet. Internet se convierte en suelo fértil para una nueva modalidad de agredir, insultar, amenazar y dañar la imagen de una persona. Puede ser tan perjudicial a nivel emocional y psicológico como el acoso cara a cara. La víctima rápidamente es expuesta y abrumada por la velocidad de las redes sociales, perdiendo el control sobre lo que se dice de ella y además estando a ciegas de quién realmente es el o los atacantes. Las consecuencias del ciberacoso van desde ansiedad y depresión hasta casos graves donde se han suscitado suicidios.

Se hace casi imposible escapar del acoso por internet, ya que el acosador puede enviar o inventar material sobre la víctima de manera anónima y compartirla velozmente por las redes,haciéndola llegar a la mayor cantidad de personas posibles. El ciberacoso puede producirse todo el tiempo, a cualquier hora y cualquier día. Las víctimas pocas veces son defendidas ya que parecería que existe menor empatía y menor conciencia de daño al observar estas actitudes en internet.

A diferencia del acoso tradicional, donde una figura de “más poder” hostiga a otra, en el ciberacoso encontramos que cualquier persona puede ser acosadora. En la mayoría de los casos la persona que está siendo atacada ni siquiera conoce personalmente a su atacante, es alguien que se ha ensañado por alguna razón en particular o por mera casualidad.

Muchas veces sucede que las personas que también padecen un ciberacoso, son víctimas en la realidad convencional de abusos o rumores perversos, internet en estos casos oficia de un arma más para atacar despiadadamente a la victima.

¿Cuáles son los tipos de ciberacoso?

En el término estricto, el ciberacoso ocurre entre personas mayores de edad.

El ciberacoso sexual sucede entre personas adultas e incluye un hostigamiento sexual.

El cyberbullying es el acoso entre menores de edad.

¿Qué podemos hacer ante el ciberacoso?

Podemos bloquear perfiles en las redes sociales, podemos directamente borrar mensajes y mails sin siquiera leerlos. Ignorar las tonterías y provocaciones o los comentarios hirientes sin sentido está en nuestras manos, nuestra vida va más allá de una computadora y una comunidad virtual.

Protege tu información, para que no puedan acceder a información íntima ten presente tener un buen firewall o antivirus en tu computadora.

Sé cuidadoso con quién compartes tus datos personales.

Si estás siendo atacado en un foro avisale al webmaster lo que está sucediendo.

Pide ayuda de ser necesario.

El material que utilizan para hostigarte puedes guardarlo ya que sirve de utilidad para la policía que se encarga de estos temas ciberneticos.

Ten en cuenta que siempre hay una salida. En mi opinión creo que no deberíamos otorgarle fuerza a los cobardes que atacan simplemente porque creen que pueden salirse con la suya. Ignorar a estas personas y ni siquiera leer las tonterías que comparten resulta ser la herramienta más eficaz. ¿Alguna vez has sido víctima del ciberacoso?

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

 

¿Qué puedo hacer para ser más feliz?

felicidad bienestarUna de las cosas que amo de la Psicología Positiva es la simplicidad de sus intervenciones, cómo cambiando determinados hábitos o incorporando nuevos podemos despertar nuestras emociones positivas o mejorar nuestro optimismo. A lo largo de este blog encontrarán varios consejos para lograr incrementar su bienestar y este post está dedicado a brindarles sencillas herramientas para que las puedan poner en práctica ahora.

Digamos más TE AMO: Sin abusar de estas hermosas palabras, es conveniente hacerle saber a quienes nos importan cuánto los amamos y mediante gestos, cartas, pequeños detalles, fácilmente podemos hacer sentir a esa persona especial. Se demostró que las parejas que se besan antes de dormir y cuando se van al trabajo por la mañana se sienten más conectadas y son más felices, simples pasos pueden mejorar nuestra relación así que a no sentir vergüenza y expresar el amor.

  • Sonriamos: Sonreír a los desconocidos, a quienes nos brindan un servicio, a quienes nosotros brindamos un servicio, a nuestros colegas, a nuestros amores, sonreír disminuye la agresividad, le alegra el día a los demás y a ti, te muestra como una persona abierta y carismática, hace que percibas las cosas con mejor predisposición y tiene múltiples beneficios para la salud. ¿Nos obsequias tu bella sonrisa?
  • Respira hondo: El respirar suave y pausado es un ansiolítico natural, calma el cuerpo y la mente. Inhala profundo seis veces y exhala profundo seis veces, oxigena tu cerebro y disfruta de la calma a diversas horas del dia para tener más relax y energía.
  • Aprecia cada día: Fácilmente nos olvidamos que el estar vivos es una bendición por sí misma y que cada día puede ser una oportunidad para mejorar o experimentar nuevos desafíos y alegrías.
  • Escoge tus vínculos sabiamente: Intenta rodearte con personas que potencien tu optimismo, apoyen tus metas, te acepten y te cuiden. Los vínculos positivos son aquellos donde nos sentimos seguros y existe un ida y vuelta en todos los sentidos.
  • Aprende cosas nuevas: No estanques tu mente, cada nuevo aprendizaje es un excelente ejercicio mental y enriquecimiento personal.
  • No a las quejas, sí a la acción: Muchos de nosotros cuando nos enfrentamos a un problema podemos paralizarnos. Nos preocupamos y nos preocupamos como si la preocupación por sí misma fuera a solucionar algo, pensar no es actuar, quejarse es torturarse. La mejor opción ante las adversidades es intentar buscar soluciones, ya que quedarnos con los brazos cruzados solamente empeorará las cosas. Tener un plan de acción, buscar nuevas posibilidades, pensar en quién podría ayudarnos es lo que hará que podamos sentir más control sobre la situación y por ende menos dolor.
  • Escoge trabajos que te inspiren: Si bien a veces puede ser complicado vivir de lo que amamos, no quiere decir que sea imposible. Debemos tener en claro cuàl es nuestra pasión e intentarla generar en nuestro ingreso. Estar en trabajos que detestamos termina siendo bastante agotador a nivel emocional y frustrante.
  • Disfruta de la vida: ¿Cuáles son esos sencillos placeres que te encantan? ¿Cuáles son tus hobbies? Intenta tener actividades que te gusten, obséquiate tiempo para ti.
  • Perdona más: El perdón es un regalo para ti, quedarse atascado en el odio o perderse en fantasías de venganza es una pérdida de tiempo y energía.
  • Sé honesto: Tanto contigo como con los demás, explica lo que sientes, comunícate y no tengas miedo de expresar tu punto de vista. Elige actitudes que honren tu esencia y no que atenten contra la misma.
  • Ocúpate de tu vida: .

¿Quieres aprender a ser un optimista inteligente? Te recomendamos visitarnos en Centro Psicología Positiva Uruguay y participar de nuestras diversas opciones.

 

 

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Poniendo en práctica la gratitud

Entre las exigencias de la cotidianeidad y a veces los objetivosgracias inalcanzables y perfeccionistas que nos imponemos, evitamos detenernos y ser concientes de todo aquello por lo cual deberíamos estar agradecidos. Siempre queremos más, deseamos más, nada nos alcanza. Para algunos el amor y la atención que nos brindan jamás es suficiente, para otros lo económico no basta y siempre se está buscando un caudal infinito de ingresos, para otros el cuerpo no se ha desecho de los suficientes kilos. Y así estamos, día tras día, indiferentes hacia todas aquellas cosas y personas, situaciones y experiencias que sí tenemos y que en realidad son más que valiosas y pueden dibujarnos una sonrisa eterna en el corazón.

La gratitud es esa bella herramienta mental que está a nuestro alcance para recordar y valorar lo que sí tenemos (en todo sentido) y sí funciona en nuestra vida. si bien todos tenemos batallas con las cuales lidiar, problemas que sortear, la gratitud puede ser nuestro faro que arroje luz donde solamente habita la oscuridad. Puede convertirse en un poderoso hábito.

¿Cuáles son los beneficios de la gratitud?

Psicológicamente nos ayuda a incrementar nuestra capacidad de enfrentarnos a momentos difíciles, nos habilita volver a nuestro estado de felicidad y bienestar más rápidamente. Nos ayuda a tener más energía hacia nuestros proyectos, contribuye a nuestras relaciones sociales y a nuestra pareja, incrementa nuestra creatividad, favorece nuestra espiritualidad, mejora nuestro optimismo. La gratitud mejora nuestra autoestima y nos hace menos egocéntricos, nuestro pasado puede valorarse como más positivo, nos protege de la envidia, nos ayuda a relajarnos y nos hace más saludables.

¿Qué hábitos tienen las personas agradecidas?

Son concientes de la vida y la muerte, saber que la vida es finita nos ayuda a valorar cada día, el simple y complejo hecho de que estemos vivos nos brinda una oportunidad para cambiar lo que no nos agrada, para generar nuevos recursos, para reinventarnos.

Son personas que se toman el tiempo para apreciar la belleza que los rodea, ya sea el perfume de una rosa, el humo del café, el repiqueteo de la lluvia en la ventana, los rayos de sol colándose entre las hojas de los árboles. Disfrutar de las emociones positivas con todos nuestros sentidos hace que estas experiencias permanezcan en nuestro cerebro y agradecer por estas experiencias las hace más poderosas todavía.

Las cosas buenas que nos suceden las deberíamos considerarar obsequios y no cosas que nos merecemos sí o sí. Si creemos que somos seres especiales y merecemos que la vida y los demás nos traten como si fueramos sumamente importantes, estamos hundiendo a la gratitud.

También tenemos que considerar que nunca somos absolutamente autosuficientes, necesitamos de los vínculos para crecer, para desafiarnos, para que nos muestren las cosas que a veces no podemos ver por nosotros mismos.

Ser agradecidos con las personas que nos rodean es otro hábito a tener en consideración. Cuando le decimos gracias a quienes están con nosotros, logramos conectarnos mejor con esa persona, experiencias sencillas como agradecer cuando alguien nos ayuda, reconocerles su esfuerzo no importa que tan grande o pequeño sea y explicarles en qué han contribuido en nuestro bienestar es suficiente para mejorar esa conexión y alimentar tiernamente ese vínculo que tenemos con el otro.

Agradecer las malas experiencias y las enseñanzas o posibilidades que surgen de las mismas es un gran desafío, aunque también es invaluable a la hora de practicar gratitud. Esto se convierte en un proceso cognitivo importante, la llave para lograr que una situación dolorosa o desastrosa se convierte en un pilar más de nuestro crecimiento humano, ser capaces de ver la potencial ganancia de esa situación y transformar ese gran obstáculo en una nueva oportunidad también transforma nuestro estado de ánimo y autoconfianza.

Las 99 Monedas

Me gustaría compartir con ustedes una historia que me contó uno de los participantes de una de las charlas que dicté, espero la disfruten y pongan en prácticas estos hábitos para potenciar su gratitud.

Había una vez un rey muy triste que tenía un sirviente, que como todo sirviente de rey triste, era muy feliz. Todas las mañanas llegaba a traer el desayuno y despertaba al rey cantando y tarareando alegres canciones de juglares. Una sonrisa se dibujaba en su distendida cara y su actitud para con la vida era siempre serena y alegre.

Un día el rey lo mandó a llamar.

-Paje- le dijo- ¿cuál es el secreto?

-¿Qué secreto, Majestad?

-¿Cuál es el secreto de tu alegría?

- No hay ningún secreto, Alteza.

- No me mientas, paje. He mandado a cortar cabezas por ofensas menores que una mentira.

- No le miento, Alteza, no guardo ningún secreto.

-¿Por qué estás siempre alegre y feliz? ¿Por qué?

- Majestad, no tengo razones para estar triste. Su Alteza me honra permitiéndome atenderlo. Tengo mi esposa y mis hijos viviendo en la casa que la Corte nos ha asignado, somos vestidos y alimentados y además su Alteza me premia de vez en cuando con algunas monedas para darnos algunos gustos, ¿cómo no he de estar feliz?

- Si no me dices ya mismo el secreto, te haré decapitar -dijo el rey. Nadie puede ser feliz por esas razones que has dado.

- Pero, Majestad, no hay secreto. Nada me gustaría más que complacerlo, pero no hay nada que yo este ocultando…

-¡Vete, vete antes de que llame al verdugo!

El sirviente sonrió, hizo una reverencia y salió de la habitación. El rey estaba como loco. No consiguió explicarse cómo el paje estaba feliz viviendo de prestado, usando ropa usada y alimentándose de las sobras de los cortesanos. Cuando se calmó, llamó al más sabio de sus asesores y le contó su conversación de la mañana. -¿Por qué él es feliz?

- Ah, Majestad, lo que sucede es que el está fuera del círculo.

-¿Fuera del círculo?

- Así es.

-¿Y eso es lo que lo hace feliz?

- No Majestad, eso es lo que no lo hace infeliz.

-A ver si entiendo, estar en el círculo te hace infeliz.

- Así es.

-¿Y cómo salió?

-¡Nunca entró!

-¿Qué círculo es ese?

- El círculo del 99.

- Verdaderamente, no te entiendo nada.

- La única manera para que entendieras, sería mostrártelo en los hechos.

-¿Cómo?

- Haciendo entrar a tu paje en el círculo.

- Eso, obliguémoslo a entrar.

- No, Alteza, nadie puede obligar a nadie a entrar en el círculo.

- Entonces habrá que engañarlo.

- No hace falta, Su Majestad. Si le damos la oportunidad, el entrará solito.

-¿Pero el no se dará cuenta de que eso es su infelicidad?

- Sí se dará cuenta.

- Entonces no entrará.

- No lo podrá evitar.

-¿Dices que él se dará cuenta de la infelicidad que le causará entrar en ese ridículo círculo y de todos modos entrará en el y no podrá salir?

- Tal cual. Majestad, ¿estás dispuesto a perder un excelente sirviente para poder entender la estructura del círculo?

- Sí

- Bien, esta noche le pasaré a buscar. Debe tener preparada una bolsa de cuero con 99 monedas de oro, ni una más ni una menos. ¡99!

- Hasta la noche.

Así fue. Esa noche, el sabio pasó a buscar al rey. Juntos se escurrieron hasta los patios del palacio y se ocultaron junto a la casa del paje. Allí esperaron el alba. Cuando dentro de la casa se encendió la primera vela, el hombre sabio agarró la bolsa y le pinchó un papel que decía: “Este tesoro es tuyo. Es el premio por ser un buen hombre. Disfrútalo y no cuentes a nadie como lo encontraste.”

Luego ató la bolsa con el papel en la puerta del sirviente, golpeo y volvió a esconderse. Cuando el paje salió, el sabio y el rey espiaban desde atrás de unas plantas lo que sucedía.

El sirviente vio la bolsa, leyó el papel, agitó la bolsa y al escuchar el sonido metálico se estremeció, apretó la bolsa contra el pecho, miró hacia todos lados de la puerta y se arrimaron a la ventana para ver la escena. El sirviente había tirado todo lo que había sobre la mesa y dejado solo la vela. Se había sentado y había vaciado el contenido en la mesa. Sus ojos no podían creer lo que veían.

¡Era una montaña de monedas de oro! Él, que nunca había tocado una de estas monedas, tenía hoy una montaña de ellas para él. El paje las tocaba y amontonaba, las acariciaba y hacia brillar la luz de a vela sobre ellas. Las juntaba y desparramaba, hacía pilas de monedas. Así, jugando y jugando empezó a hacer pilas de 10 monedas.

Una pila de diez, dos pilas de diez, tres pilas, cuatro, cinco, seis…y mientras sumaba 10, 20, 30, 40, 50, 60…. hasta que formó la última pila: 9 monedas !!! Su mirada recorrió la mesa primero, buscando una moneda más. Luego el piso y finalmente la bolsa. “No puede ser”, pensó. Puso la última pila al lado de las otras y confirmó que era más baja.

-¡Me robaron -gritó- me robaron, malditos!!

Una vez más buscó en la mesa, en el piso, en la bolsa, en sus ropas, vació sus bolsillos, corrió los muebles, pero no encontró lo que buscaba. Sobre la mesa, como burlándose de él, una montañita resplandeciente le recordaba que había 99 monedas de oro “sólo 99″.

- 99 monedas, es mucho dinero- pensó. -Pero me falta una moneda. Noventa y nueve no es un número completo, cien es un número completo pero noventa y nueve, no.

El rey y su asesor miraban por la ventana. La cara del paje ya no era la misma, estaba con el ceño fruncido y los rasgos tiesos, los ojos se habían vuelto pequeños y arrugados y la boca mostraba un horrible gesto por el que se asomaban los dientes. El sirviente guardó las monedas en la bolsa y mirando para todos lados para ver si alguien de la casa lo veía, escondió la bolsa entre la leña. Luego tomó papel y pluma y se sentó a hacer cálculos. ¿Cuánto tiempo tendría que ahorrar el sirviente para comprar su moneda número cien? Todo el tiempo hablaba solo, en voz alta.

Estaba dispuesto a trabajar duro hasta conseguirla. Después quizás no necesitara trabajar más. Con cien monedas de oro, un hombre puede dejar de trabajar. Con cien monedas de oro un hombre es rico. Con cien monedas se puede vivir tranquilo.

Sacó el cálculo. Si trabajaba y ahorraba su salario y algún dinero extra que recibía, en once o doce años juntaría lo necesario. “Doce años es mucho tiempo”, pensó. Quizás pudiera pedirle a su esposa que buscara trabajo en el pueblo por un tiempo. Y él mismo, después de todo, él terminaba su tarea en palacio a las cinco de la tarde, podría trabajar hasta la noche y recibir alguna paga extra por ello. Sacó las cuentas: sumando su trabajo en el pueblo y el de su esposa, en siete años reuniría el dinero. ¡Era demasiado tiempo!

Quizás pudiera llevar al pueblo lo que quedaba de comidas todas las noches y venderlo por unas monedas. De hecho, cuanto menos comieran, más comida habría para vender… Vender… Vender… ¿Para qué tanta ropa de invierno? ¿Para qué más de un par de zapatos? Era un sacrificio, pero en cuatro años de sacrificios llegaría a su moneda cien.

El rey y el sabio, volvieron al palacio. El paje había entrado en el círculo del 99…

Durante los siguientes meses, el sirviente siguió sus planes tal como se le ocurrieron aquella noche. Una mañana, el paje entró a la alcoba real golpeando las puertas, refunfuñando de pocas pulgas.

-¿Qué te pasa?- preguntó el rey de buen modo.

- Nada me pasa, nada me pasa.

- Antes, no hace mucho, reías y cantabas todo el tiempo.

- Hago mi trabajo, ¿no? ¿Qué querría su Alteza, que fuera su bufón y su juglar también?

No pasó mucho tiempo antes de que el rey despidiera al sirviente por no mandarlo a decapitar . No era agradable tener un paje que estuviera siempre de tan mal humor.

¿Cuál es tu moneda número 100?

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com