¿Nuestra pareja está en problemas?

Nuestra pareja está en problemas?¿Cómo sabemos si nuestra pareja está en problemas? Los primeros indicios suelen ser la falta de respeto, de admiración,  al discutir las disputas comienzan de una manera negativa y acusadora, continuamente uno quiere moldear al  otro de acuerdo a sus caprichos olvidando que la otra persona es un sujeto con deseos propios, permitimos que los aspectos negativos o las equivocaciones puntuales se expandan hasta tal punto que ya no podemos ver lo que sí hay de bueno en nuestro amado.

Las críticas son en extremo peligrosas, no existe nada más desalentador que alguien esté encima de ti criticándote constantemente. Las críticas echan por tierra todas las buenas cualidades que tenemos y el discurso de nuestra pareja pasa a ser en extremo molesto y doloroso.

Al discutir se puede sentir el desprecio de nuestro compañero hacia nuestra persona, el cual puede tomar formas diversas como el sarcasmo, la burla y la hostilidad. No es una manera saludable de lidiar con nuestro dolor, si estamos heridos por alguna acción específica atacar despiadadamente a quien nos ama no es la solución.

Luego de constantes críticas y peleas comenzamos a estar a la defensiva. Sin embargo, es algo contraproducente ya que al buscar justificar nuestros actos, de manera solapada lo que estamos haciendo es desligarnos de la responsabilidad de la situación, es explicar que actuamos de determinada forma porque fuimos influenciados por el comportamiento del otro y aunque esto es real en muchas situaciones, debemos tener cuidado de mencionarlo en el medio de la discusión porque solamente haremos que la otra persona se enfade más.

Con el tiempo uno de los miembros de la pareja puede actuar de manera evasiva. Llegamos cansados de trabajar y tenemos a nuestro compañero atacándonos porque llegamos tarde. En lugar de seguir la discusión, simplemente nos retiramos de la habitación y dejamos a la otra persona hablando sola. Suena tentador escaparse de estas charlas desquiciantes, pero al ser evasivos en realidad lo que estamos haciendo es ignorar al otro, minimizar sus sentimientos y por ende nuestra pareja se siente más furiosa e impotente aún.

Se puede caer en la desconexión emocional, ciertas parejas pueden convertirse en individuos que viven vidas paralelas que el otro ignora, viven juntos o están juntos, pero ya no comparten casi nada. Son una pareja por fuera, pero por dentro sólo existe soledad y ese espacio tan hermoso que una vez supieron construir juntos se desmorona.

Cuando estos factores comiencen a estar presentes en su rutina es hora de abrir los ojos y hacer algo para cambiarlo. Perder una pareja es una situación en extremo dolorosa y muchas veces puede evitarse si se consulta a tiempo. ¿Vale la pena luchar por lo que tienen?

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

¿Conoces a tu pareja?

¿Conoces a tu pareja?

¿Realmente conocemos a nuestra pareja? ¿Nos hemos decidido a escuchar al otro en todos sus detalles? ¿Cuáles son sus sueños, sus deseos, sus temores? Fácilmente casi todo el mundo afirma, sin la más mínima duda de que conoce a su alma gemela a la perfección. Sin embargo, cuando comenzamos a indagar en este tópico el conocimiento que tenemos sobre nuestro compañero es bastante pobre.

Podemos saber que a nuestra pareja le encanta la música, pero quizás desconozcamos cuál es su cantante favorito, quizás tampoco recuerdes el nombre de ese compañero de trabajo que hace su vida miserable, o por qué es tan importante determinada fecha. No interesa que recuerdes todo aquello que te dijo en el pasado, las cosas cambian y es importante mantenerse actualizado gracias a la comunicación continua. No importa que tan ocupado estés, tu pareja siempre tiene que ser tu prioridad en tu corazón y debes hacérselo sentir.

Debemos mostrar interés por la persona que amamos en su totalidad y especialmente en aquellas cosas que sobrepasan lo más superficial. Debemos mostrarnos abiertos a descubrir su insondable misterio y sobre todo jamás ridiculizar sus expectativas como si fueran incoherentes. No podemos amar realmente aquello que no conocemos, así que este primer paso es fundamental.

Aquí les dejo un ejercicio para que puedan evaluar el grado de conocimiento que tienen sobre su pareja:

Ejercicio Mapas amorosos:

Paso 1: Cada uno tome un lápiz y papel, escojan 20 números al azar del 1 al 60. Escriban los números en una columna a la izquierda de la hoja.

Paso 2: Abajo hay una lista de preguntas numeradas, cada pregunta corresponde al  número que ustedes han escogido al azar. Uno debe preguntarle al otro la pregunta correspondiente a si mismo, por ejemplo: “Marcos” pregunta a “Laura” ¿quiénes son mis amigos más cercanos? Si la pareja responde correctamente recibe el puntaje indicado para la pregunta y tu recibirás 1 punto. En caso de contestar incorrectamente nadie recibe puntos. Luego debe ser el otro integrante quien haga las preguntas y se siguen las mismas reglas. El ganador será quien tenga el puntaje más alto luego de responder todas las preguntas.

META DEL EJERCICIO: Conocerse más el uno al otro, aprender cosas nuevas, mostrar interés por la pareja en general.

1. ¿Quiénes son mis amigos más cercanos? (2)

2. ¿Cuál es el grupo, compositor o mi instrumento favorito? (2)

3. ¿Cómo estaba vestido la vez que nos conocimos? (2)

4. Menciona uno de mis pasatiempos  (3)

5. ¿Dónde nací? (1)

6. ¿Qué es lo que me preocupa en la actualidad? (4)

7. Describe detalladamente que hice hoy o ayer (4)

8. ¿Cuándo es mi cumpleaños? (1)

9. ¿Cuál es la fecha de nuestro aniversario? (1)

10. ¿Quién es mi pariente favorito? (2)

11. ¿Cuál es mi sueño más profundo? (5)

12. ¿Cuál es mi flor favorita? (2)

13. ¿Cuál es mi temor más grande? (3)

14. ¿Cuál es mi momento favorito del día para hacer el amor? (3)

15. ¿Qué es lo que me hace sentir más competente? (4)

16. ¿Qué me excita sexualmente? (3)

17. ¿Cuál es mi comida favorita? (2)

18. ¿Cuál es mi manera favorita de pasar una tarde? (2)

19. ¿Cuál es mi color favorito? (1)

20. ¿Qué es lo que quiero mejorar de mi vida a nivel personal? (4)

21. ¿Cuál es mi regalo favorito? (2)

22. Menciona una de mis experiencias favoritas de la niñez (2)

23. ¿Cuáles fueron mis vacaciones favoritas? (2)

24. ¿Cuál es mi manera favorita de que me tranquilicen? (4)

25. ¿Quién es mi mayor apoyo en la vida? (aparte de ti) (3)

26. ¿Mi deporte favorito? (2)

27. ¿Qué es lo que más me gusta hacer en mi tiempo libre? (2)

28. ¿Mi actividad de vacaciones favorita? (2)

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

TALLER: Siete pasos para ser una pareja feliz

TALLER: SIETE PASOS PARA SER UNA PAREJA FELIZ

¿Cansados de las discusiones sin sentido? ¿Del sarcasmo, del dolor? ¿De aquellos problemas que parecen no tener solución? ¿Cansados de hablar por horas y no llegar a ningún acuerdo? ¿Han caído en la desesperación y sienten que ya no hablan el mismo idioma? ¿Sienten que si no actúan rápido su pareja se desmorona? ¿Están a punto de perder todo por lo que han invertido tanto emocionalmente?

Muchas parejas terminan separándose porque no saben defenderse a tiempo de los cuatro letales enemigos que se suscitan en las peleas diarias: la crítica, el desprecio, estar a la defensiva y eventualmente las barreras que se generan entre uno y otro.

Por eso les comparto desde la Psicología Positiva las herramientas para que su pareja vuelva a tener sentido, sean todo lo felices que se merecen y recuperen la amistad que solían disfrutar. Con estos siete pasos prácticos ustedes podrán aprender:

* Técnicas sencillas y efectivas para comprender mejor a la pareja, volver a sentirse un equipo, disfrutar de la complicidad, la confianza, el respeto, el cariño

* Distinguir cuáles son los problemas solucionables, los que no lo son y cómo lidiar con esas diferencias

* Discutir desde un enfoque positivo

* Crear acuerdos donde ambas partes obtengan beneficios

* Aprender a tolerar y ser tolerados

* Manejar la llegada de un bebé y que se convierta en un elemento unificador donde ambos puedan regocijarse con el proceso de maternidad/paternidad

Tu pareja es tu refugio donde debe amor y comprensión, es hora de recuperar lo que parece haberse perdido.

En mi taller les obsequio un librillo con ejercicios para ahondar los vínculos entre ambos y recuperar esa conexión perdida.

Fecha: Setiembre 2010

Hora: 14 a 17

Inversión: $300 por persona

Para más información: 707-76-99/098-165-994/ marianaalvezg@gmail.com

CUPOS LIMITADOS

Tres formas de amar

En nuestra infancia se va delineando nuestra manera de relacionarnos con los demás Tres formas de amary es así que se pueden hablar de distintas maneras de amar de acuerdo a cómo nuestra personalidad se fue formando.

Las relaciones sentimentales catalogadas como seguras nos hablan de personas que se sienten cómodas dependiendo de los demás, así como saben que los demás dependen de ellos. Ni el temor al abandono ni al compromiso están en sus mentes. Ellos tienen recuerdos positivos de sus padres, recuerdan el cariño, la disponibilidad. Su autoestima suele ser elevada, son simpáticos, sociales, dan su cuota de confianza a los otros.  Le brindan importancia a las relaciones íntimas e intentan mantener el delicado equilibrio entre la independecia y la dependencia. Cuando deben enfrentarse  a dificultades, suelen reconocer que están mal e intentan que sus malos momentos tengan una finalidad constructiva.  Las personas seguras se sienten más felices si se encuentran unidas, suelen ser quienes están más satisfechas con su matrimonio y éste en lugar de ser una tortura, es un espacio que los hace sentir seguros y en donde casi no hay cabida para la angustia. Manejan bien lo que atañe al matrimonio, dispensar cuidados, mantener una vida sexual activa y lidiar con situaciones negativas y salir de las mismas de la manera más airosa posible.

Las relaciones sentimentales elusivas se caracterizan porque las personas se sienten un poco incómodas dejando entrar en sus corazones a los demás, se ponen nerviosos cuando el nivel de intimidad crece y resienten la presión de sus parejas para demostrar más de sí mismos. Ellos recuerdan a sus padres como sujetos fríos, que los ignoraban y que nunca estaban disponibles cuando se los necesitaba. Les cuesta bastante confiar en los otros ya que están convencidos de que la mayoría de las personas son deshonestas. Son inseguros en especial cuando de situaciones sociales se trata. Los adultos elusivos intentarán mantenerse a una distancia emocional prudente de las personas que quieren y suelen valorar mucho más los logros que la intimidad. Les cuesta demostrar lo que sienten, ya sea ira o disconformidad con la relación y suelen ser insensibles antes las necesidades de cuidado del otro.

Las relaciones sentimentales ansiosas sienten que los demás no intiman con ellos al nivel deseado, dudan acerca del amor que el otro les profesa y piensan en la posibilidad de abandono recurrentemente. Existe una necesidad de ser uno solo con el otro y ese anhelo tan poderoso usualmente suele alejar a los demás. El recuerdo de sus progenitores es de personas injustas. Los sujetos ansiosos tienen la creencia de que casi no tienen control sobre sus vidas, les cuesta mucho comprender a los demás. Los sujetos ansiosos se aferran a los demás con desesperación, detestan ser rechazados y bajo ningún concepto fomentarán la independencia de aquellos a quienes aman. Las personas ansiosas suelen demostrar su enojo sin problemas, pero si existe la posibilidad de abandono se tornarán de inmediato en personas sumisas que aceptarán sin chistar la voluntad de su pareja. Las parejas ansiosas son cuidadoras compulsivas, siempre están cuidando al otro incluso aunque no lo necesite, lo que evidentemente puede llegar a ser molesto en determinadas situaciones.

Teniendo en cuenta estas tres maneras de amar, podemos comenzar a pensar en cómo nos comportamos con nuestra pareja. Comprender cómo somos es el comienzo a acercarnos a las respuestas que necesitamos. Entender que a veces nuestra personalidad es la que aleja a los demás, o comprender por lo que está atravesando la persona que amamos, abre un puente de comunicación que no debe desperdiciarse. Es fundamental ser sinceros con nosotros mismos y tomar responsabilidad en nuestras relaciones amorosas, no busquemos la perfección pero sí la comprensión, aprendamos a aceptar cómo somos y cómo es la persona que adoramos, vivamos de expectativas reales y no de ilusiones. Hagamos de nuestra relación de pareja un lugar donde podamos ser felices y en especial, donde podamos ser nosotros mismos.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Optimismo y pesimismo: los vaivenes del amor

Optimismo, pesimismo: los vaivenes del amor

Cuando somos lo suficientemente afortunados de encontrar a una persona que nos ame de verdad y que nosotros podamos amar también, esto brinda alegría sin duda alguna, podemos encontrar en este hecho una explicación científica. Estudios han comprobado que aquellos quienen estén involucrados en una relación estable, saludable y comprometida, son propensos a vivir más tiempo y a sufrir menos depresiones, básicamente son personas alegres. Estas relaciones amorosas son un factor de felicidad aún más relevante que la satisfacción económica, laboral o comunitaria.

Si reflexionamos sobre el matrimonio encontraremos que en él se dan tres tipos de amor, el amor que sentimos por aquellos que nos brindan consuelo, ayuda y aceptación; el amor que se siente hacia las personas que dependen de nosotros para obtener lo mencionado anteriormente, y por último el amor romántico, ese que nos lleva a la idealización del otro en todos sus aspectos de tal manera que sus defectos quedan empequeñecidos y hasta podrían ser pasados por alto sin problemas.

Cuando nosotros estamos convencidos de que vivimos de acuerdo a nuestros propios ideales, nos sentimos seguros  y satisfechos. Y si nuestra pareja también reconoce esto en nosotros de cierta manera nos sentimos validados y aún con más tenacidad nos esforzaremos para no decepcionarlo. Seremos mejores personas no únicamente porque nosotros creemos en lo que valemos, sino porque vemos que nuestro amante cree también en  nuestras capacidades, reforzando nuestra propia visión. La relación de pareja, el matrimonio, funciona mucho mejor cuando se convierte en un espacio propicio para dar rienda suelta a nuestras fortalezas.

Las parejas más felices se aferran a considerar especialmente los aspectos positivos de su relación y se convencen, de cierta manera, de que las contrariedades que otros puedan llegar a sufrir no serán padecidas por ellos. Esto lleva también a que se perdonen más fácilmente entre sí y a tolerar los defectos del otro como algo simpático, sin importancia.

Existen ciertos predictores que pueden indicarnos cuando una relación tiene tendencia a ser exitosa, entre ellos encontramos los siguientes: cuando se despiden por las mañanas, los miembros de la pareja expresan su interés por lo que el compañero hará durante el resto de la jornada. Cuando se reúnen al final del día comparten una charla amena sobre lo que les ha sucedido en sus actividades.  Expresan asiduamente su cariño mediante demostraciones físicas, ya sean besos, abrazos, caricias. Se toman el tiempo para realizar una salida a solas al menos una vez por semana. Una vez al día, expresan su admiración y afecto por el otro.

Si se conforma una pareja entre dos sujetos pesimistas, las probabilidades de fracaso amoroso son en extremo altas. Las explicaciones positivas generan más argumentos positivos, desembocando en una satisfacción matrimonial, mientras que los pesimistas se pierden en un abismo de reproches, peleas, incomprensión y se nublan de tal manera que todo atributo rescatable de su pareja queda en el olvido en un instante.

El optimismo tiene su fuerte impronta en la satisfacción de la pareja, si tu compañero o compañera hace algo que pueda llegar a lastimarte, simplemente hay que pensar que lo que ocasionó eso es algo transitorio. Si nos hablan mal, o llegan tarde, puedes intentar pensar » fue por culpa de un cliente» «está de mal humor porque tuvo un día díficil en la oficina». Hay que relativizar estos incidentes considerando que son debido a causas puntuales y pasajeras. Mientras que aquellas cosas que son admirables en nuestra pareja, son las que debemos considerar que son las que siempre están presentes a pesar de todo, que son perdurables, que son la fuente de su carácter y que sin importar las contrariedades cotidianas, lo que realmente define a nuestro enamorado son sus características positivas.

El amor no es un camino sencillo, porque no solamente debemos lidiar con nuestras propias inseguridades o pesimismo, sino también con las del otro. Sin embargo, cuando ambos desean ser fieles a las idealizaciones que se crearon del otro, si es un intento recíproco abalado por la convicción de que el otro es todo aquello que nosotros creemos que es y nosotros queremos ser todo lo que nuestra pareja piensa que somos, si lo hacemos desde un lugar de buena comunicación, alegría, paciencia y optimismo, estamos cada vez más cercas de ser una pareja plena y feliz, pudiendo disfrutar de todos los beneficios que tal situación involucra. A veces todo se reduce a una simple cuestión de perspectiva y comprensión y si todavía no eres capaz de ver todo lo maravilloso que tu compañero tiene para ofrecer, siempre puedes recurrir a un profesional para que te de ese empujoncito necesario para ser todo lo feliz que se merecen como pareja.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Piensa lo mejor

Hace unos días estaba tomando un capuccino en una coqueta cafetería de mi ciudad. Cuando la mesera me dio la cuenta ni siquiera la miré ya que sabía lo que había consumido y le di mi dinero de inmediato, cuando regresó el cambio se alejaba bastante de lo que yo había calculado, amablemente se lo hice notar, se solucionó el problema rápidamente, le dejé su propina y me retiré.

Este espisodio trivial me hizo reflexionar en cómo nuestra mente funciona y cómo siempre solemos pensar lo peor de las personas. Conozco gente que sé que hubiese reaccionado furiosa o sin la más mínima duda considerarían que ella lo hizo a propósito. Yo no pensé de esa manera ni por un segundo y les  propongo a ustedes pensar pensar más allá.

Los pensamientos que nos pueden venir en este momento son los siguientes: fue un simple error y nada más. También podemos pensar que pudo haberlo hecho intencionalmente pero aquí les propongo pensar en lugar de juzgar, que intenten colocarse en la posición del otro. ¿Ella necesitaba el dinero? ¿Estaba demasiado agobiada por cuentas, demasiadas horas de trabajo con mala paga, esconderá cierta tristeza detrás de esa sonrisa? Como no lo sabemos no podemos juzgarla, como no lo sabemos no podemos asumir lo peor de los otros.

En nuestra vida diaria a veces podemos ser insolentes o impacientes con los demás, sin comprender a veces que los otros también están cansados y tienen sus propios problemas y sus días de mal humor. Si todos comenzamos a ladrarnos en vez de sonreír, vamos entrando en un círculo vicioso que solamente hará que nuestro día vaya de mal en peor. Una sonrisa, una palabra de aliento o reconocimiento, pueden obrar milagros en el estado de ánimo de alguien. Y todos sabemos que cuando hacemos gestos lindos por los otros nos sentimos inevitablemente mejor. Trata  a los demás como te gustaría ser tratado, no juzgues fríamente porque a ti te desagradaría que te hicieran lo mismo.

Vamos siendo despiadados con nosotros y así comenzamos a actuar con el resto del mundo, cuando el proceso debería ser completamente inverso, deberíamos comenzar a amarnos y respetarnos y así luego poder trasladar ese amor hacia el exterior.

Las personas pueden sorprendernos si tan sólo le brindamos la oportunidad de hacerlo, cuando aprendemos a estar mas cómodos con nuestras actitudes eso lo reflejamos hacia los extraños. Piensa lo mejor de los demás  y para lograrlo simplemente comienza pensando en lo mejor que hay en ti.

Ejercicio: Carta de agradecimiento

Ser agradecidos por las cosas y personas que tenemos en nuestra vida es un paso fundamental para ser más feliz. Abrir bien los ojos y comprender que nos rodean un montón de elementos, de detalles, que enriquecen nuestra vida nos hace sentir mejor, con más calma, con más alegría.

Existe un ejericio muy bonito en Psicología Positiva que nos permite conectarnos con  quienes amamos de una manera más profunda. Este ejercicio consiste en escribir una carta diciendole a esa persona todo lo especial que es para nosotros,  por qué le estamos agradecidos, cuál es la  influencia que ejerce sobre nuestros días. La entrega de la carta puede ser realizada de manera destacable, quizás llevando a esa persona a su lugar favorito o  decidir entregar la carta junto con un pequeño presente.

Este ejercicio te hará sentir feliz a ti y a quien reciba la carta, no debes dejar pasar la oportunidad de hacerle saber a quienes amas lo importante que son para ti. Las relaciones humanas son vínculos poderosos que tienen el potencial de brindar significado a tu vida. Los demás pueden influir positivamente en nosotros de mil maneras, grandes o pequeñas. Me gustaría contarles una historia personal de agradecimiento.

Yo nací con una enfermedad cardiovascular conocida como estenosis subpulmonar. Los médicos estaban convencidos de que sólo se trataba de un soplo del corazón, una condición bastante común en realidad.  Mi madre, quizás por su instinto maternal, no lo sé, estaba convencida de que ese extraño ruido que escuchaba en mi pecho, «como si rugiera un tigre» (palabras textuales) era mucho más que un sencillo soplo.

Asustada se dirigió a los médicos y les exigió que realizaran en mí un cateterismo. Ellos se enfurecieron, creían que era una locura someter a una pequeña niña a tal procedimiento sólo para despejar dudas cuando era evidente que no tenía nada grave. A mi madre la trataron muy mal, le exigieron firmar papeles donde los médicos se libraban de toda responsabilidad. Ellos creían que todo aquel esfuerzo era innecesario.

Una vez que el cateterismo terminó fueron a pedirle disculpas a mi madre, habían descubierto la estenosis y aún no podían salir de su asombro. Gracias a ella hoy estoy viva y tengo la oportunidad de ayudar a las personas, no de sus enfermedades físicas, pero si de las enfermedades del alma.

Estoy orgullosa de mi madre porque ella fue fiel a su instinto, a su preocupación y luchó para quitarse la duda, una duda que culminó en certeza. Así que por eso, gracias mamá.

Ahora es tu turno de expresar lo que sientes por aquellos que todos los días hacen nacer una sonrisa en tu rostro, por quienes te cuidan y te respetan, por quienes se preocupan por ti, por quienes te aman profundamente.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Autoestima desde la infancia

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En numerosas ocasiones, tanto Mariana como yo hemos empleado la palabra autoestima en el marco de diferentes temáticas. ¿Pero de qué hablamos cuando hablamos de autoestima? Amor a uno mismo, es en lo primero que piensan muchas personas al escuchar este término. Esta vez nos detendremos en el mismo para ahondar sobre su significado y construcción desde las primeras etapas de nuestra vida.

No podemos hablar de autoestima sin definir antes qué es el autoconcepto; cómo la persona se representa mentalmente a sí misma. Siendo la autoestima, la evaluación que hace de esa representación.

El autoconcepto como descripción mental comprende las áreas cognitiva, comportamental y afectiva. Por consiguiente abarca otras áreas como son la laboral, académica, familiar, apariencia física, relacionamiento social, así como la ética y la moral.

Por tanto, un sujeto puede aprobarse ampliamente como profesional al mismo tiempo que desaprobarse en sus habilidades sociales.

Esa valoración que realizamos de nosotros mismos parte de una comparación que hacemos con respecto a un patrón de conducta ideal aprendido así como auto impuesto. Si es un patrón excesivamente elevado, las propias evaluaciones rara vez podrán alcanzarlo, lo que conlleva una predisposición a la baja autoestima.

Primeros años de vida

En los primeros años de la infancia, los juicios de valor que el niño realiza acerca de lo que percibe sobre sí mismo y los demás, son esenciales tanto para su conducta como para la configuración de su autoconcepto. Aquí juega un papel fundamental la evaluación tanto explícita como implícita que los padres hagan sobre el comportamiento del infante.

A través de premios o castigos, los padres van enseñando a sus hijos cuáles conductas son las aceptables y cuáles no. Si los castigos son moderados y firmes, pero sin agresividad y generalizaciones, no habría lugar para que se generara un autoconcepto pobre que diera lugar a su vez a un déficit de autoestima.

Los factores determinantes para la influencia de los castigos sobre la autoestima son; la frecuencia y consistencia de los mismos, qué tan usual sea su asociación con la agresividad, la no diferenciación por parte de los padres de una conducta específica ante un estímulo por parte del niño y de la identidad global del mismo, y finalmente, el hecho de que los padres establezcan normas de comportamiento que se basen en criterios personales tales como gustos o cuestiones de necesidad.

En la escuela

El ambiente escolar, en especial el relacionamiento con los docentes, tiene un peso importante en la construcción del autoconcepto. Investigaciones como la de Entwisle y Hayduck han demostrado que el nivel de autoestima del maestro repercute en el rendimiento de los estudiantes. Ello se debe a que tiende a desempeñar su rol de forma distante, fomentar actividades competitivas o individualistas, sirviendo asimismo de modelo a imitar por parte de los alumnos.

Autocontrol

Es un factor que influye positivamente en la autoestima infantil, ya que al ver que pueden controlar sus emociones y conducta se sienten más seguros y capaces. Ello se debe a que el autocontrol da lugar a la vez que fortalece la independencia y la capacidad de elección. Cuando los niños pueden planificar su conducta así como las estrategias para lograr sus objetivos, se ven a si mismos y son vistos por los demás, como personas más responsables y maduras, obteniendo también la posibilidad de ir participando cada vez más en actividades sociales donde se los valore positivamente. Todo lo cual, redunda en un autoconcepto y autoestima más positivos.

Las estrategias de autocontrol los ayudan a manejar mejor la influencia de factores externos reemplazándolos por la planificación interna. Esta percepción propia de control aumenta la probabilidad de poner en práctica respuestas adecuadas.

Si ello no ocurre, la idea de que no se es capaz puede asociarse a depresión, ansiedad o sentirse indefenso.

Fortaleciendo el autocontrol

La habilidad de resolver problemas de forma independiente, tiene una repercusión directa en la autoestima infantil. Fomentar el aprendizaje de este tipo de estrategias no implica indicar respuestas exactas frente a determinadas situaciones, sino enseñar al pequeño a considerar distintas posibles soluciones ante una situación problema, evaluar los elementos que están a su alcance para optar por la medida más conveniente y finalmente analizar cuáles serán las consecuencias de sus acciones.  Dicha enseñanza puede estructurarse entonces, básicamente en 5 pasos;

1)     ¿Qué se debería hacer ante el problema?

2)     Considerar todas las posibilidades reales de actuar

3)     Evaluar las diferentes alternativas

4)     Elegir la más conveniente

5)     Poner en práctica la solución escogida y luego verificar los resultados y consecuencias.

Como integrantes de la sociedad, desde la infancia somos objeto de exigencias que en mayor o menor medida significan potenciales amenazas a la autoestima. Prevenir carencias en la misma en esa temprana época de la vida, ayuda a una adaptación mayor y mejor frente a las demandas del entorno que nos rodea.

Los tuyos + los míos: el divorcio y las familias hoy

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En mi último artículo, comenzamos a abordar el tema del divorcio y algunas medidas prácticas para ayudar a los hijos a asimilarlo y a adaptarse a su actual rutina de la mejor forma posible. Continuando esa línea, hoy veremos qué sucede cuando una vez separados sus padres, éstos vuelven a casarse pasando los niños a convivir entonces, con la nueva pareja de uno de sus progenitores, ya sea que se encuentren casados o no. Pudiendo sumarse los hijos del nuevo compañero y/o los que vayan a tener en común.

 En nuestros días los segundos matrimonios no son una rareza en lo absoluto. Esta situación por supuesto, da cuenta de importantes cambios a nivel socio – cultural. ¿Y qué pasa entonces en este ensamble donde los integrantes traen consigo pautas de comportamiento correspondientes al estilo de vida que llevaban hasta hace poco? Sin mencionar la carga emocional que siempre implican las separaciones. Estos factores dificultan la adaptación, especialmente para los pequeños.

 Al encontrar una nueva persona con la que quisiéramos compartir nuestra vida y crear una familia, sería muy oportuno presentarla primero como una amistad para que los niños la fueran conociendo de a poco, ya que si se les dice desde un primer momento que es un/a novio/a es posible que lo primero que les aflore sea el rechazo.

No es aconsejable que vivan con la nueva pareja de uno de sus padres, ya sea que traiga a sus hijos o no, en el mismo sitio donde residían antes del divorcio. Permanecer en esa misma casa les ayudará a recordar todavía más todas aquellas experiencias vividas anteriormente. A su vez, puede dar pie a la idea de que el padre que ya no vive allí fue desplazado, lo que podría generar sentimientos de rencor.

Que ambos progenitores cambien de lugar físico hará más fáciles las cosas, si ello no es posible, no hay que olvidar que no es adecuado iniciar una convivencia con otra persona a poco tiempo que la ex pareja dejó la casa. Si se les transmite la sensación de que el nuevo compañero ha venido a robar su lugar, se negarán a establecer una buena relación con esta persona. Es muy importante llegar a un acuerdo de colaboración con el ex cónyuge, no es bueno para los hijos ver que el trato de sus padres es tempestuoso, ya que aunque se hayan separado de esa forma se continúa el daño.  

Si un niño que hasta el momento había sido hijo único pasa a compartir su vida cotidiana con los hijos de su madrastra o padrastro, es esperable que demuestre celos al encontrarse de repente con que ahora tiene hermanos. Aquí juega un papel muy importante el comportamiento de los adultos. Para que los infantes de ambas partes se sientan miembros igualitarios del nuevo hogar, los adultos no deben hacer distinciones en su trato. Si los niños del nuevo conyugue vienen de visita de vez en cuando, es necesario dejarles bien en claro a los que habitan la casa, que las atenciones especiales que se les brinda se deben específicamente a su carácter de visita.

Como todos sabemos, también existen aquellas situaciones en las que la nueva pareja no trae consigo hijos de un matrimonio anterior, si luego se tienen hijos en común y no puede evitar quererlos más, es necesario que controle su expresividad en presencia de los no biológicos para que éstos no lo noten.

Siempre es preciso prepararlos para la llegada de un hermano. En caso de haber un bebé en camino, para manejar mejor los celos el procedimiento sería igual que si se tuviera con la pareja anterior. No olvidar las necesidades del niño, charlar con él todo lo que fuese necesario, solicitar su opinión y colaboración en la preparación del espacio físico que ocupará el bebé y en su cuidado luego de nacer.  

 Es importante que los ex conyugues tengan la suficiente madurez como para actuar de manera adulta refiriéndose respetuosamente a la nueva pareja del otro. Lo único que se consigue al intentar poner a los hijos en contra de esa persona, es dañarlos y causarles conflictos serios. No olvidemos que no son armas para atacar a nadie, sino personas con derechos y necesidades propias, que requieren de un ambiente seguro y lo más armonioso posible para crecer psico – físicamente sanos.

Si tú mismo no te resignas a la separación y por más que has intentado volver con tu ex pareja las cosas ya no funcionan, no tienes por qué volverte amigo de su novio/a, pero definitivamente sembrando discordia quedarás peor ante los ojos de tu ex. Difícilmente ese proceder te ayude a sentirte mejor. A lo que se suma el hecho de que si ha decidido vivir su vida sentimental junto a alguien más va a hacerlo lo quieras tú o no. Por tanto, lo mejor será que te procures un espacio terapéutico donde poder analizar y trabajar sobre tu experiencia y tus sentimientos.

 No olvidemos que lo más importante es ver qué es lo más adecuado para los niños, cuáles son aquellas acciones que podemos y debemos tomar para que crezcan sanos y felices.

 

El divorcio y los niños: consejos para llevarlo mejor

La decisión está tomada, luego de los numerosos intentos de ambos, o quizás sólo tuyos, por mejorar la situación, han llegado a la conclusión de que separarse será lo más sano para todos. Ahora lo que más te preocupa es cómo vaya a afectarles a tus niños.

La solución no pasa por ir posponiendo una situación que a esta altura sabes que es inevitable. Encarándola de forma madura y teniendo en cuenta que la prioridad es el bienestar de los hijos, la ruptura puede ser armoniosa. Por supuesto que los primeros tiempos de adaptación probablemente sean difíciles, e incluso pueden haber momentos en los que te cuestiones si has tomado el camino correcto. Pero si tienes claro que ya no hay otra opción, mantente firme y ten confianza en que tu futura realidad será mejor que la actual. Hoy veremos algunos puntos a tener en cuenta para procurar que los niños lleven de la mejor forma posible, este cambio tan importante en sus vidas.

Previo a la separación:

* Ponte de acuerdo con tu pareja para explicarles ambos, del modo más objetivo posible, los motivos de la ruptura.

* Evita utilizar a tus hijos como un arma contra tu pareja.

* No discutan delante de ellos. Como personas adultas que son, contrólense. Cambien de sitio para hablar si el tema a atender es urgente, o esperen a un momento adecuado. El ver a sus padres fuera de sí, desbordados, evidenciando falta de control, genera gran angustia en los infantes y sólo dificulta las cosas. A lo que se le suma el hecho de que es un muy mal ejemplo sobre cómo enfrentar y manejar los problemas.

* Decide tu mismo y llega a acuerdos con tu pareja. Muchas veces, la familia y los amigos en su intención de ayudar, no se percatan de que los comentarios que realizan y los consejos que brindan, pueden no ser pertinentes para tu caso específico e incluso pueden resultar hirientes. Por tanto, no dudes en pasar momentos a solas cuando sientas necesidad de ello. Si necesitas la intervención de un profesional, puedes consultar a la Lic. Mariana Alvez Guerra.

Durante…

* Si tu mudanza o la de tu ex pareja se va llevando a cabo durante más de un día será mejor que si se realiza en uno solo, ya que de esta forma el niño podrá ir consolidando en un espacio psíquico la nueva situación.

* Cuando culmine la mudanza, es importante despedirse de los niños con cariño para que no se sientan abandonados.

El después:

* No emplees un lenguaje despectivo sino neutro, al referirte a tu ex pareja

* Procura que la rutina de tus hijos mantenga dentro de lo posible el ritmo habitual, sin cambios radicales.

* Puede que tus pequeños, o si tienes adolescentes también, atraviesen por una etapa de rebeldía, ante lo cual será necesario mantener una actitud comprensiva, firme y sobre todo serena.

Durante estas tres etapas, es esencial asegurar a los niños tanto verbal como físicamente, que no dejan de contar con el amor y dedicación de sus padres.