En las psicosis delirantes agudas aparece de manera súbita un delirio transitorio que se
impone ante la persona, variable en cuanto a su temática y manifestaciones. Suelen girar habitualmente en torno a ideas de persecución, grandeza, influencia, de posesión. El individuo padece de cambios de humor bruscos, es capaz de mantenerse comunicado con los demás a pesar de lo que expresa carece de sentido común, se encuentra en un estado ausente, ensimismado, puede caer en un estado de escucha o como de meditación. A veces la persona está en extremo exaltada, otras se muestra más bien depresiva, dependerá del delirio que esté experimentando.
El delirio suele finalizar de manera brusca, luego de días o semanas dependiendo el caso, ocurre como una fase de despertar. Existe el riesgo de que estos incidentes evolucionen en una esquizofrenia o un delirio crónico. Los elementos de un pronóstico negativo dependerá de la sistematización de las ideas delirantes, la resistencia al tratamiento terapéutico, la duración de estas crisis. Sin embargo, si estamos ante una persona que padeció un delirio de tipo más brusco, con antecedentes neuróticos, acepta la terapia, su deliro es ricamente imaginativo y actúa el mismo, son elementos de un mejor pronóstico.
¿Cuál es el tratamiento?
La internación será necesaria en la mayoría de los casos, así como la medicación. A su vez, la terapia cognitivo conductual propone el modelo de Beck para abordar los síntomas positivos de las psicosis esquizofrénicas, que puede llegar a ser utilizado también en los estados agudos de la psicosis.
Las respuestas emocionales y comportamentales de la persona no estarían en función del contenido de los delirios, sino que dependen de las fuertes creencias sobre el poder de las voces alucinantes. Se intenta que el sujeto interprete estas vivencias de manera distinta, que las cuestione.
La psiquiatría clásica considera que las ideas delirantes son creencias falsas, aunque el enfoque cognitivo conductual nos dice que éstas pueden ser ciertas más no adaptativas, se las considera como un intento de explicar una situación anormal y su grado de convicción varía.
Lo que busca este modelo es disminuir las creencias de malevolencia, la omnipotencia y sobre todo la obediencia que la persona tiene hacia esas voces. Se van reuniendo evidencias contra las creencias que se tienen sobre esas voces. El terapeuta evitará confrontar al paciente diciéndole que sus ideas delirantes son erróneas, le explica que las ideas son posibles interpretaciones a hechos vividos, le muestra los efectos que esas creencias ejercen sobre sus emociones. Se deben buscar las inconsistencias lógicas, hacer surgir explicaciones alternativas y se incita al sujeto a que él mismo realice experimentos para desconfirmar sus propias ideas.
No importa cuál sea la gravedad de la situación que padeces, lo importante es saber que existen profesionales que día a día perfeccionan técnicas en pos del bienestar de las personas, todos queremos lo mejor para nuestros consultantes y brindarle las herramientas de calidad que merecen.



quejado porque no importa cuánto lo intentas simplemente no puedes lograrlo? A veces pareciera que el destino se encapricha en negarnos esas cosas que anhelamos con el alma…Pero, ¿es el cruel destino el culpable de nuestra desdicha o nuestro propio inconciente?

lentamente abren camino en nuestra cabeza y en nuestro corazón, esas malditas voces que nos perforan el alma con comentarios tan crueles como “no valgo lo suficiente, nadie jamás me quiere realmente, las personas sólo quieren utilizarme, soy malo, soy cruel, nunca nada es como yo deseo que sea, soy horrible, soy tonto”

De la mano de Daniel Cana Flórez disfruten de este bonito artículo