Aprendiendo a conducir

La vida es como un automóvil, pesados kilos de metal que tenemos que aprender a dominar porque sino tiene nefastas consecuencias. Aprendiendo a conducirSomos esos conductores que tenemos que aprender a tener dominio de las cosas inesperadas que van surgiendo, estar con los ojos bien abiertos ante las contrariedades, aprender a superar los obstáculos, ir creciendo con la experiencia.

Parece un juego tan complicado, requiere de tanta concentración y esfuerzo, pero una vez que entendemos cómo funciona el proceso, nuestro viaje se torna disfrutable y hasta podría decirse que relajado.

A lo largo de nuestro camino surgirán muchas cosas que no estarán bajo nuestro control, distintas rutas que escoger, personas que nos acompañaran, momentos donde también tendremos que aprender a convivir con nuestra soledad y reflexión.

La vida está llena de paisajes asombrosos, de tormentas temerosas, de personas maravillosas, de otras que más vale que nos alejemos, es una sinfonía de colores diversos, por eso es tan interesante. Hay días donde tendremos toda la energía y sentiremos que podemos conquistar el mundo, otros no podremos siquiera levantarnos de la cama, pero toda esta variedad es lo que hace que el trayecto tenga su magia, que sea entretenido, emocionante, dramático, intenso o simplemente bello.

Por eso es vital que te subas a tu coche decidido, expectante, alegre, y veas que sorpresas te aparecen, qué personas valen la pena retener, que obstáculos pueden convertirse en importantes aprendizajes. Y no te preocupes si atraviesas una tormenta terrible, porque siempre las nubes se quedan perdidas en el tiempo y el sol siempre, siempre reaparece, con todo el esplendor que roba pícaramente a la esperanza.

¿Quieres ser el conductor de tu propio vehículo? ¿Quieres realmente ser el dueño de tu vida? No reniegues al pasado, no culpes a las malas circunstancias, simplemente elige convertirlas en aprendizaje y continuar. Sin importar cuál camino debas atravesar, siempre debes intentar mantener tu calma y felicidad interior, las circunstancias cambian muchas veces abruptamente, pero no deben tener el poder de arrebatarte la alegría que has logrado construir. Choca, tómate tu tiempo, sacúdete el polvo y continúa, porque todavía, recuérdalo bien, todavía tienes un largo camino que recorrer.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

El trastorno antisocial de la personalidad

El trastorno antisocial de la personalidad

 

El trastorno antisocial de la personalidad engloba a aquellos sujetos cuyas características principales son la manipulación, la mentira, la falta de empatía, el enojo, la violencia. Usualmente quienes padecen este trastorno son personas solitarias y autónomas, justifican su agresividad colocándose en el papel de víctima, como ellos han sufrido los demás tendrán que sufrir también. Suelen no respetar las normas sociales y ven a los demás de dos maneras: como explotadores (quienes merecen sin piedad ser explotados) o como vulnerables (por lo cual colocan a los demás en el papel de víctimas).

Las creencias que estos sujetos tienen se basan en la idea de que ellos tienen que cuidar de sí mismos, que deben atacar o sino serán atacados, que deben presionar a los otros para obtener lo que justamente merecen. El problema de estos sujetos reside en que ellos sienten que los otros se niegan a aceptarlos como son y restringen su libertad. Usualmente en la distorsión antisocial no existe perspectiva del futuro alguna. El antisocial sólo piensa en términos de su propio interés, sus actos tienen como meta conseguir recompensas o evitar castigos inmediatos, sin tomar en consideración a los demás.

Llegan a la consulta usualmente por sus conductas criminales o por episodios de agresión importantes, lo habitual es que tienen una presión externa de sus allegados, familiares, empleadores, la justicia, que los está «obligando» a cambiar.

Al ser un trastorno de personalidad, es egosintónico, esto quiere decir que la persona no ve como negativo sus actitudes, están naturalizadas. Puede traer consecuencias muy graves tanto para la persona como para aquellos que se relacionan con ellos. Es por esto que es vital un tratamiento psicológico que apunte a un cambio de perspectiva en cuanto a sus relaciones sociales y una sensibilización en el ámbito de los afectos. Hay que combatir esas creencias subyacentes del tipo: «todas mis acciones son justificadas si quiero algo», «siempre tengo la razón», «jamás me equivoco», «lo que piensan los demás no importa, no tiene por qué influenciar mis decisiones» «no existen consecuencias para mis actos». El tratamiento psicológico será gradual y como meta última tendrá que el consultante respete a los demás y que cuestione su conducta.

Es vital cuidar nuestra salud mental y a pesar de que creas que los vínculos con los demás no interesan, ciertos comportamientos a lo largo del tiempo tienen importantes consecuencias. No esperes a que sea demasiado tarde y busca ayuda.

 

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Un simple paso a la vez

Un simple paso a la vezLa felicidad no necesariamente está circunscripta a las cosas grandiosas de la vida, es más, la felicidad es un constructo a diario, nacido de las cosas más simples aunque constantes.

Día a día podemos ir decorando nuestra rutina con cosas sencillas para hacer que el día realmente valga la pena, y aquí entra la imaginación de cada uno, los anhelos, los pequeños placeres, las grandes ideas. No hay límites a la hora de elegir qué es lo que te hace feliz.

Primero escoge esos pequeños detalles que te roban una sonrisa, dentro de la sutileza de la cotidianeidad se esconden hermosos tesoros que están al alcance de nuestra mano. Una taza de café, un momento con un amigo, una deliciosa ducha, cualquier detalle puede ser mágico si deseamos que así sea.

Luego claro está, se encuentran nuestros grandes ideales, esos que requieren de tiempo y paciencia, esos que se van completando sin que siquiera nos demos cuenta, cada ínfimo esfuerzo suma a la hora de concretar nuestras metas.

Una pregunta importante para hacernos es, ¿cuál es esa cosa, esa acción, que puedo comenzar hoy para mejorar mi vida? Y aquí no necesitamos recurrir a cambios radicales que cambien nuestra vida de la noche a la mañana, pequeños y sencillos pasos serán más que suficiente para acercarnos al cambio, para ejercitarnos mentalmente, para cada día estar más cercano a convertirnos en quién queremos ser.

Lo interesante de esto es que algo sencillo que puedes poner en práctica ahora mismo, todos tenemos el potencial para ser más felices, más sanos, más exitosos. Es simplemente cuestión de permitirnos descubrir el poder de esos pequeños detalles, esos detalles a los cuales ni siquiera le prestamos atención pero tienen la fuerza de cambiar toda nuestra vida, un simple paso a la vez.

 

 

 

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Miedo a la muerte

La muerte es una parte de nuestras vidas, desde el momento que nacemos conocemos nuestro destino. Todos en algún momento Miedo a la muertepodemos sentir miedo por ese terrible instante, el asunto es que a veces ese miedo se convierte en irracional, en una fobia propiamente dicha que comienza a arruinar nuestra vida en general.

Quienes sufren esta fobia usualmente presentan también manifestaciones hipocondríacas. Estos sujetos son usualmente pesimistas, esperando siempre el peor escenario. Dedican demasiado tiempo a observarse su cuerpo, cualquier mísera molestia puede ser síntoma de una grave enfermedad. Asisten al médico con frecuencia pero tampoco quedan tranquilos por más que los doctores les indiquen que todo está bien.

El miedo a la muerte genera ansiedad y obsesiones, la persona pasa demasiado tiempo pensando en la muerte, tanto la propia como la ajena. Es muy común encontrar otros miedos asociados, como al dolor, al sufrimiento, a lo desconocido. 

 La consecuencia más importante de esta fobia es que se nos hace difícil vivir con ella, ¿cómo podremos disfrutar de la vida si todo el tiempo nos concentramos en cuando va a ser nuestro último día?

El temor a morir puede ser tan intenso que puede generar depresión e incluso intentos de autoeliminación, ya que consideran que la espera es intolerable, vivir todo el tiempo pensando que algo malo sucederá es una verdadera tortura.

Para vencer este temor es necesario un tratamiento psicológico, la meta será aprender a convivir con la realidad de que todos somos mortales, pero que esto no necesariamente implica algo negativo. De esta manera cada día tiene más valor, el tiempo nació para que aprendamos a disfrutarlo y hacer lo mejor de él, no desperdiciarlo inútilmente con fantasías que no nos conducirán a ninguna parte.

La espiritualidad puede ser tu aliada, sin importar en qué creas, entiende que hay algo más grande que nosotros, que en realidad no estamos solos y la vida siempre tiene sentido, aunque no podamos verlo siempre claramente.

Intenta huir de esos pensamientos automáticos y recurrentes acerca de la muerte, cada vez que te encuentres con estas ideaciones intenta sustituirlas por otros pensamientos o realiza una acción física para cortar ese hilo conductor cruel.

Las fobias pueden ser superadas y si no puedes hacerlo por ti mismo, siempre puedes contar con la ayuda de profesionales especializados que podrán guiarte en este proceso de liberación.

 

 

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Otra teoría acerca de los cambios

Otra teoría acerca de los cambios

 

Todos sabemos que cambiar es complicado, aunque no imposible. Intentemos no desalentarnos por todas esas veces que nos prometimos a nosotros dejar de hacer algo y de repente encontrándonos haciendo lo mismo de siempre. Primer paso, debemos ser dulces con nosotros mismos y tratarnos con amor y respeto.

Somos honestos cuando decimos que anhelamos el cambio, aunque a veces hay otras cosas jugando que nos complican nuestras mejores intenciones y éstas las he descripto en artículos anteriores. Hoy les traigo un enfoque nuevo para seguir aportando a esta hermosa tarea de cambiar y dejar en el olvido esas conductas, relaciones, maneras de pensar y demás, que ya no son útiles y sólo nos angustian.

Los autores Lisa Laskow Lahey y Robert Kegan nos dicen en su libro Inmunity to change (Inmunidad al cambio) nos hablan del concepto de desafíos técnicos y desafíos adaptativos.

Los desafíos técnicos aluden a aprender a volar, construir, hacer manualidades, cosas que podemos lograr aprendiendo ciertos conceptos, practicando, pero que no requiere de un cambio profundo en nuestra manera de pensar. Por otra parte, los desafíos adaptativos como serían incrementar nuestra confianza, nuestra autoestima, dejar de postergar cosas importantes, requieren de más esfuerzo y cambios en nuestra manera de pensar; se necesita cambiar los sistemas que subyacen a nuestro pensamiento los cuales nos intentan proteger, con los que estamos familiarizados.

Tomemos como ejemplo un clásico de clásicos en el mundo de las promesas, intentar bajar de peso. Las soluciones técnicas en este caso son relativamente sencillas, comer menos, ejercitarse más, comer comidas saludables. Sin embargo, esta situación así como muchas otras, no requiere únicamente de soluciones técnicas, sino que también será necesario implementar soluciones adaptativas. Lo que parece ser un simple desafío técnico en realidad cubre un abismo profundo, requiere de más soluciones y cuando intentamos cambiar de manera técnica algo que en realidad implica lo adaptativo, terminamos errando el camino.

Nosotros contamos con mecanismos defensivos que nos hacen sentir seguros, que nos ayudan a evitar el dolor, la ansiedad, el miedo. Los autores llaman a esto sistemas inmunológicos emocionales, son sistemas alertas e inteligentes que detectan cualquier amenaza e intentan inmovilizarla. Cuando nosotros inocentemente intentamos cambiar, estos sistemas se activan y es necesario que comprendamos cabalmente nuestras emociones para que el cambio suceda.

Para comenzar a percatarnos de qué exactamente es lo que estamos haciendo para sabotearnos es necesario que intentemos conectarnos con nuestras emociones, nuestras intenciones ocultas. ¿Qué es lo que realmente deseamos y qué exactamente estamos haciendo para no obtenerlo? Seamos perspicaces, enfoquémonos en lo que estamos haciendo, no en lo que deseamos hacer. Tenemos compromisos ocultos que compiten con los compromisos concientes, agendas separadas que desean mantener el status quo que nos hace sentir seguros.

Una vez que descubrimos nuestras intenciones escondidas podemos reflexionar acerca de las supuestos que inconcientemente alimentamos. Podemos asumir que, en el caso de desear ser una persona más social, si lo hacemos los demás nos van a rechazar, podremos salir heridos emocionalmente, si somos demasiado vulnerables los demás nos pasarán por encima.

Las soluciones adaptativas toman en cuenta nuestro sistema inmunológico emocional, no es el cambio en realidad el que se presenta como una amenaza, sino el sentimiento de que estamos indefensos ante un peligro aparente. Cuando somos concientes de nuestros supuestos y nuestras intenciones ocultas, podemos recurrir a nuestra creatividad, valentía y resiliencia para cambiar la perspectiva del asunto, sintiéndonos así más seguros.

El cambio puede ser muy emocionante cuando nos sentimos que estamos yendo hacia un nuevo lugar, más complejo, más interesante, pero sin embargo seguro. Esos viejos supuestos que refuerzan nuestros hábitos de siempre deben ser cuidadosamente sustituidos para poder alcanzar un cambio real.

No importa qué camino escojas para seguir avanzando hacia el ser que siempre has deseado ser, lo realmente importante es que veas la oportunidad de crecimiento como algo emocionante, que si bien te alejará de la seguridad de lo conocido, puede abrirte otras puertas, ampliar tu mente y sorprenderte de tus capacidades.

 

 

 

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Convierte tus promesas en realidad

Convierte tus promesas en realidadComienza un nuevo año y nuestras clásicas intenciones de cambio reaparecen, este es el mejor año de nuestras vidas, ahora sí vamos a cambiar nuestra actitud, ahora sí todo saldrá tal como lo esperamos. Esta maravillosa energía poco a poco irá mermando, pero…¿qué sucedería si esta vez sí lográramos lo que tanto ansiamos, o al menos vamos allanando el camino?

Primero debemos ser concientes de una dolorosa pero gran verdad, cambiar hábitos y patrones no es una tarea nada sencilla de emprender, los muy malditos están demasiado arraigados en nuestro ser y años de condicionamiento no desaparecen en un soplido. Así que ansiedad ABSTENERSE, porque hay que comenzar el camino con mucha paciencia y amor.

Usualmente cometemos dos errores en cuanto a nuestros nuevos propósitos. Uno es el no saber exactamente quiénes somos. Esto nos invita a reflexionar sobre nuestra identidad, intentar discernir cuáles son esos hábitos dañinos que nos contaminan, y si encontramos dificultad en resolverlo por nosotros mismos, siempre podemos estar atentos a los comentarios que hacen a nuestro alrededor. Muchas veces cuando algo nos lo dicen con frecuencia, por más que no nos agrade, quizás tenga algo de certeza, a estar abiertos a los consejos.

Otro error es no tener una imagen mental clara de hacia dónde queremos ir, una meta poco clara fácilmente se evaporará. Para reemplazar un viejo hábito vamos a necesitar mucho más que afirmaciones o la euforia del momento, requiere de un conocimiento profundo de nuestro ser, una clara imagen de lo que queremos mejorar o añadir a nuestra vida, es comenzar a cambiar nuestra manera de pensar hacia una que se adecúe más a lo que en realidad esperamos de nosotros. En muchas ocasiones esto requerirá de asesoría (terapia por ejemplo), un profundo compromiso y seguimiento de nuestro comportamiento.

Si no mantenemos estos consejos en mente, nuestros objetivos y deseos quedarán relegados en el olvido, hasta que un nuevo año aparezca con su promesa de mágico cambio.

Es hora de comenzar a responsabilizarnos por nuestra propia vida y nuestras conductas. Podemos comenzar a nutrir nuestro auto control, aprender a manejar nuestros impulsos, ansiedad, nuestra negación, ser lo suficientemente humildes para admitir que algo no lo estamos haciendo demasiado bien. Siempre digo que nuestros cambios deben nacer del amor y el respeto que tenemos que tenernos, no desde el odio, porque desde este lugar nada bueno puede surgir.

Cuando por ejemplo  tenemos una resolución de levantarnos temprano y cedemos a la tentación de dormir un poco más, eso hará que nuestro día ya comience mal, porque estaremos desayunando a las apuradas, y a esos diez o veinte minutos que parecían tan importantes les vamos a reprochar con todo nuestro mal humor que las cosas no salieron como esperábamos. Las pequeñas decisiones del día a día tendrán un impacto muy fuerte en nuestra rutina a largo plazo.

Aprendamos a escucharnos cuidadosamente y seamos honestos con lo que queremos, tenemos que perseguir sueños y metas propias, no ajenas, ya que éstas inevitablemente conducirán a un camino de decepción y autodesprecio. Cuando intentamos serlo todo para todos, lo único que logramos es ser nadie para todos, de esta manera perdemos nuestro respeto y también el respeto de los demás. Las personas eficientes manejan sus vidas y sus vínculos mediante principios firmemente propios.

La realidad es que no existe un atajo para encontrar el éxito duradero (en cualquier ámbito de la vida), todo implicará esfuerzo y constancia. Hazte promesas y esfuérzate por cumplirlas, de esta manera le dirás constantemente a tu autoestima que eres fiel a ti mismo y ella comenzará a fortalecerse.

Así que este año haz tu lista, piensa qué es lo que realmente quieres cambiar o agregar en tu vida y ve hacia ello sin prisa, con calma, trabajando en ti mismo. Primero debes ser, convertirte en, es la manera en que saldrás triunfador. Sé tu propio amo.

¡¡¡¡FELIZ AÑO!!!!


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Incertidumbre: Miedo a lo desconocido

El miedo a lo desconocido, a la incertidumbre que nos depara si tomamos un camino fuera de lo preconcebido, puede ser algo muyIncertidumbre: Miedo a lo desconocido perjudicial a la hora de hacer cambios sumamente importantes en nuestra vida.

El pensar que tomar una decisión, muchas veces la decisión correcta, nos hará perder toda la comodidad que tenemos, es suficiente para que nos quedemos paralizados. Dicen que más vale malo conocido que bueno por conocer, pero esto no tiene sentido. La vida está llena de cambios, de momentos evolutivos diferentes, de crecimiento personal, no somos lo mismos que éramos hace unos años y si deseamos seguir desarrollándonos también volveremos a cambiar en un tiempo. Las circunstancias y las personas cambian, entonces, ante un mundo tanto interno como externo que pide a gritos la evolución, ¿cómo podemos osar a dejar pasar esta oportunidad de vivir a pleno lo que la vida nos tiene para ofrecer?

Los autores norteamericanos del desarrollo personal acuñaron el término zona de confort, es ese sitio (emocional o físico) donde decimos quedarnos estancados, porque ya sabemos más o menos cómo lidar con eso, no tendrá demasiadas sorpresas para nosotros y en cierto punto no nos cuesta tanto seguir esa rutina. Por ejemplo, si ya no amo a mi marido, quizás sea más sencillo quedarme con él por la pereza de la idea de que tengo que empezar de cero, ¿a dónde voy a vivir? ¿me quedaré sola toda la vida? Ante un cambio de carrera nos puede suceder lo mismo, estudié para ser veterinaria pero me di cuenta que en realidad quiero dedicarme a las manualidades, ¿y por qué tengo que dejar esto que me costó tanto esfuerzo ahora? ¿y si me muero de hambre haciendo manualidades?

Los miedos están, siempre estarán, son parte de nuestra condición humana, el punto es: ¿qué tanta fuerza quieres brindarle? Cuando nos quedamos paralizados lo único que logramos es perdernos de disfrutar, de crecer, de vivir la vida con todas las letras. Decidir quedarnos eternamente perdidos en la zona de confort implica limitarnos como seres humanos. Sí, quizás sea muchísimo más sencillo mirar la televisión todo el día que ponerse a leer y a aprender, pero piensa, ¿qué es más productivo para ti a la larga? Quizás sea más sencillo quedarnos con esa pareja con la cual hemos construido muchas cosas, esa que ya no quieres, ¿pero qué sucede si una mejor relación te está esperando?  

Cada pequeña decisión de nuestra vida cuenta y la crueldad del asunto, es que a veces no somos concientes de que nos estamos equivocando hasta mucho tiempo después, cuando todo está arruinado o cerca de.

La vida no se ha hecho para que vivamos como zombies, en piloto automático dejando que los días se acumulen sin sentido en un rincón polvoriento del tiempo, la vida se ha hecho para vivirla, hay que evitar reaccionar cuando las cosas ya casí están perdidas.  Hay que disfrutar desde el hoy y abrir los ojos, pensar con cuidado qué es lo que realmente queremos en todo sentido e intentar ir tras ello.

Tal vez por abandonar tu zona de confort termines viviendo alguna experiencia que no querías, pero te sorprenderías que en el 99% de los casos no es así. Quedarnos estáticos tiene un precio demasiado alto, el no cambiar es demasiado costoso a la larga porque estamos abandonando nuestro capital más preciado, nuestro capital mental, espiritual y hasta físico. Siempre hay que pagar un precio por las decisiones que tomamos, no hay escapatoria, pero cuando mires hacia atrás y reflexiones sobre el camino escogido qué sería mejor, ¿vivir lleno de lamentos y reproches por esas cosas que jamás te atreviste a hacer o ver que sin importar cómo hayan sido los resultados, te atreviste a ir más allá?

La decisión siempre es tuya, a veces sin darnos cuenta somos nosotros mismos los que terminamos atascados en una circunstancia espantosa por no haber sabido escapar a tiempo. Nunca es demasiado tarde para delinear tu destino a tu gusto, ¿te atreves a pagar el precio de lo desconocido?

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Feliz Navidad :)

Feliz Navidad

Muy felices Fiestas a todos mis amados lectores que día a día, año a año, me acompañan en este proyecto que comenzó humildemente hace poco más de dos años y medio.

Gracias por sus comentarios, por su presencia, por las lindas cosas que me escriben a mi mail o en el blog, me inspiran a seguir trajando para ustedes, a siempre buscar temas que puedan llegar a ser de su interés, a intentar iluminar un poco el camino, a despejar las dudas. Honestamente su presencia me hace sentir querida.

Les deseo una feliz Navidad y que siempre, a pesar de todos los altibajos que la vida a veces nos proporciona, sigamos aprendiendo a disfrutar de cada día, llenar de esperanza nuestro corazón, nuestro espíritu y estar abiertos a continuar creciendo como seres humanos. Muchas gracias por estar ahí, yo les prometo que siempre voy a estar aquí.

El sabotaje del perfeccionista

El sabotaje del perfeccionistaLa perfección no existe, lamento informarte. Quedarte atado a este ideal solamente va a conducirte a la frustración y la desesperanza, por eso es hora de entender realmente esta premisa y dejar ir de una vez por todas, el cruel engaño de la perfección.

El perfeccionismo patológico podemos verlo cuando la evaluación propia de la persona depende casi exclusivamente de logros y normas autoimpuestas, excesivas. Es una actitud que está presente tanto en la manera de comportarse del sujeto como en su forma de pensar.

El perfeccionista sólo admite lo mejor. El error no está permitido y cuando éste ocurre se vive con suma ansiedad, frustración y mucha culpa. Son personas cuyas expectativas son muy altas y nunca nada es suficiente. Son sumamente exigentes consigo mismos, pero a veces también pueden ser exigentes con los demás. Suele haber falta de empatía y mucha intolerancia cuando las cosas no son como esperan de acuerdo a sus altos estándares.

La hipercrítica, la extrema responsabilidad y disciplina, el deber antes que el placer, falta de satisfacción con la tarea realizada, son parte de sus características principales.

Usualmente el origen del perfeccionismo podemos hallarlo en la infancia, hijos de padres sumamente exigentes, donde existe mucha presión por las buenas notas o el destacarse del resto.

Los perfeccionistas buscan la aprobación mediante la realización perfecta de todo, haciendo lo que los demás esperan de él (o lo que la persona cree que los demás esperan) ya que sienten que el error solamente los conduce a las críticas y al rechazo, esta actitud los convierte en seres inseguros.

Ser perfeccionista, a pesar de que en algunas situaciones pueda parecer muy bueno, tiene consecuencias emocionales muy complicadas para el sujeto. Primero, la búsqueda ansiosa de la perfección genera una disminución en la eficacia personal, ya que al estar atentos a cada minúsculo detalle, se pierde demasiado tiempo en el trabajo (entiéndase este como obra de arte, trabajo para un tercero, tarea para alguna institución educativa, etc) y no es proporcional al resultado.

El obsesionarse con la perfección puede paralizar al sujeto, en algunos casos se prefiere no hacer nada antes de encontrarse con un fracaso o con un mal resultado ante sus ojos, entonces la persona jamás se animará a entregar ese trabajo por temor a la crítica, por temor a crear un verdadero desastre. 

Son personas insatisfechas con su vida, ya que se concentran en la falta y nunca nada alcanza la altura de sus ideales. Muchas veces sus comportamientos tienden a complicar los vínculos, debido a su crítica y ese esperar de los demás mucho más de lo que pueden o quieren dar. Por temor a equivocarse les cuesta tomar decisiones, correr riesgos. Siempre están saltando de problema en problema, una vez que algo se resuelve, aparece otro asunto urgente del cual ocuparse.

¿Cómo podemos dejar atrás el perfeccionismo? Teniendo en cuenta que la perfección no es la salida, comprendiendo que es una trampa imposible de sortear ya que su fundamento está basado en algo irreal, su búsqueda insistente solamente nos terminará frustrando e entristeciendo.

Evita pensar en términos de TODO o NADA, si por ejemplo tuviste un mal día en el trabajo, no quiere decir que tu vida no valga la pena, si te peleaste con un pariente, no quiere decir que nunca más se van a hablar. La palabra clave: flexibilidad. Intenta concentrarte en las cosas que sí funcionan, aprécialas más.

Aprende a ser un poco más gentil contigo, deja de lado tus propias críticas, sueles ser tu juez más severo y eso solamente afectará tu autoestima. No piensen en el error, sino en las cosas que sí salieron bien o el empeño que le dedicaste a una tarea.

Si crees que la perfección es posible, ¡olvídalo! Si crees que solamente eres un ser humano valioso en función de tus logros y reconocimientos ¡olvídalo! Si crees que lo peor que puede pasarte en la vida es cometer un error, una mala decisión, ¡olvídalo!  

Una equivocación o una serie de errores en todo un trabajo, no siempre cuentan, las cosas pueden estar bien y ser útiles a pesar de no ser perfectas. Evita utilizar el pero en cuanto a las cosas positivas, “me fue bien en el examen, pero no tuve una nota excelente” “fue una linda tarde, pero duró poco”. 

Cuando realices tareas evita enfocarte únicamente en el resultado, disfruta del proceso de realizarla. Haz cosas por placer también, cada acto de tu existencia no tiene por qué tener un propósito, divertirse y tomarse las cosas más a la ligera puede resultar muy enriquecedor para tu estado de ánimo.

Que tus ideales sean realistas, todos podemos cumplir nuestros sueños, aunque a veces somos demasiado exagerados, queremos lograr en una semana lo que podría llevar un año o en un año lo que podría llevar varios. Sigue tus metas de maneras alcanzables y despacio para evitar la frustración y la presión autoimpuesta.

Recuerda que lo perfecto es enemigo de lo bueno, mas vale algo satisfactorio que excelente, más vale algo que nada, no sirve un resultado perfecto en tu mente y nada en la realidad. Haz lo que puedas, en tiempos realistas y sin presionarte, comienza hoy poco a cambiar esas creencias que te limitan y te impiden disfrutar de la vida.

Hoy puede ser un excelente día para no ser perfecto.

 

¿Te Gustaría Que Trabajáramos Contigo Para Potenciar Tu Bienestar Emocional y Tu Optimismo?

 

 

El verdadero optimismo

Hoy tuvimos las segunda reunión de EL CLUB DE LOS OPTIMISTAS y en esta oportunidad estuvimos charlando sobre el El verdadero optimismo importante tema del verdadero optimismo.

Hay muchos mitos en cuanto lo que significa ser optimista, muchos creen que simplemente se trata de mirar el vaso medio lleno, o esperar que la vida sea espectacular y siempre podamos vivir en un mundo lleno de felicidad y perfección. Las bases del optimismo real va más allá de decirse lindas frases de aliento o imaginarnos capaces de lograr todos nuestros deseos. El verdadero optimismo yace en la manera en que interpretamos las CAUSAS de las experiencias.

Todos tenemos hábitos de pensamiento, una manera determinada de interpretar la realidad. Esto se conoce como estilo explicatorio, el cual incluye tres puntos fundamentales: la permanencia, la penetrabiliad y la personalización.

PERMANENCIA:

Las personas que se recuperan rápidamente de los contratiempos de la vida creen que las causas de los malos eventos son temporales. El optimista es capaz de ver los sutiles matices de la vida, no piensa en términos absolutos de TODO o NADA, sino que presta atención a todos los términos medios que las situaciones nos ofrecen.

Los buenos eventos son considerados con causas permanentes, lo que quiere decir que la persona está propensa a que más cosas buenas sucedan, va a estar receptiva porque en algún punto está convencida de que volverá a triunfar ante los desafíos. Utilizan el SIEMPRE solamente en las cosas positivas, son concientes de sus habilidades y saben que siempre podrán contar con ellas.

Cuando consideramos que nuestro éxito tiene causas permanentes, cada vez nos vamos a esforzar un poco más, ya que confiamos en nosotros.

PENETRABILIDAD

Este concepto tiene que ver con cómo las causas contaminan o no todo nuestro esfuerzo. Si pensamos que una causa es negativa y que además esa fuerza irá más allá de ese evento en particular, nos sentiremos desolados. Si me fue mal en el examen de matemáticas, no quiere decir que me va a ir mal en el segundo intento, pero si yo ya estoy convencida de que así será, gracias al poder de la sugestión voy a terminar teniendo razón.

Los optimistas cuando se enfrentan a un problema, un fracaso, una decepción, hacen el duelo pertinente, sufren igual que todos, pero deciden seguir adelante con sus vidas, no se quedan enredados en lo que pasó, no se torturan pensando cómo las cosas hubieran sido distintas. Lo guardan en una cajita y siguen adelante. Si un aspecto de nuestras vidas no está funcionando, no quiere decir que nada esté funcionando.

Los eventos buenos tienen causas globales para ellos, podrán esparcirse positivamente hacia las demás áreas de nuestra vida. Los eventos negativos tienen causas específicas, arruinaron algo, pero no tendrán la fuerza suficiente para arruinar el resto.

PERSONALIZACION:

La personalización hace referencia a quién es el culpable cuando las cosas malas suceden. La gente puede culparse a sí misma, a los demás o a las circunstancias externas. Esto no quiere decir que los optimistas jamás se hacen cargo de sus equivocaciones, simplemente quiere decir que cuando se equivocan piden perdón e intentan enmendar la situación, pero no se castigan eternamente por el error cometido. No dejamos de ser valiosos porque nos equivocamos, nadie es perfecto y pueden vivir con eso.

A veces realmente son los demás o las circunstancias externas lo que nos llevan a ciertas situaciones desagradables, lo importante es saber discernir cuando realmente es nuestra responsabilidad y cuando no. Si existe un aspecto de la personalidad del optimista que dificulta las relaciones, en vez de ser duros consigo mismos intentan cambiar esa conducta, pero lo hacen desde la aceptación y el amor hacia sí mismos. La persona pesimista tiende a echarse la culpa siempre, incluso en aquellas situaciones donde es inocente.

El optimismo no es algo que vemos a simple vista en los demás, es un rasgo profundo, todos tenemos pensamientos optimistas y pesimistas, lo que hace la diferencia es cuál de los dos polos prima en el día a día.

Tanto el pesimismo como el optimismo tienen cierto componente genético en juego, pero sobre todo son aprendidos. Si nuestros familiares, maestros, las personas significativas a nuestro alrededor, nos enseñaron sin saberlo una determinada manera de explicar las causas de los sucesos, iremos repitiendo también ese modelo sin percatarnos que quizás no aprendimos la mejor manera de lidiar con las experiencias.

¿Por qué es importante aprender a ser optimista? Los estudios han demostrado que ellos viven más tiempo, tienen una mejor calidad en su salud. Ante los fracasos reaccionan como si éstos fueran desafíos, los enfrentan con energía y esperanza. Las personas optimistas piensan de manera creativa, tolerante, constructiva, generosa, relajada.

Todas estas razones son más que suficientes para adoptar un estilo explicatorio optimista, que indudablemente va a contribuir a que seamos más felices y podamos disfrutar de relaciones significativas con los demás.

 

 

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com