Lidiando con nuestras emociones negativas

Existen ciertas ideas que conspiran en nuestra contra, esas emociones negativas que Lidiando con nuestras emociones negativaslentamente abren camino en nuestra cabeza y en nuestro corazón, esas malditas voces que nos perforan el alma con comentarios tan crueles como “no valgo lo suficiente, nadie jamás me quiere realmente, las personas sólo quieren utilizarme, soy malo, soy cruel, nunca nada es como yo deseo que sea, soy horrible, soy tonto”

Todos esos pensamientos que comienzan a adueñarse de nuestros comportamientos de manera automática jamás son cuestionados porque forman parte de nuestro ser. Son nacidos de la ira, la depresión, de la ansiedad. ¿Qué sucede cuando estamos tristes, enojados o absolutamente convencidos de algo? ¿Qué pasa cuando esas malvadas voces comienzan a tomar la forma de una dolorosa y poderosa verdad? ¿Qué sucede cuando nos convencemos a nosotros mismos de todas esas cosas espantosas que nos decimos todo el tiempo? Y aquí en realidad yace el problema. El verdadero problema no es que esas cosas que creemos sean ciertas, el problema es que creemos que es así. Y cuando creemos algo con toda certeza es cuando dejamos de pensar claramente y todo lo que hacemos o decimos comienza a estar tamizado por esas emociones negativas que no te hacen feliz a ti y por ende tampoco a las personas que te rodean.

¿Cuál es la solución? Primero hay que identificar cuáles son tus pensamientos negativos. Cuando te repites algo demasiado, eso debe llamarte la atención. Concéntrate en los mensajes que te estás enviando constantemente, ¿realmente te sirven? ¿Cuál es el propósito de las cosas que te repites? ¿Te hace sentir bien o mal? ¿Cómo reaccionas ante tus pensamientos?

Si estás sintiéndote triste probablemente no sientas la tentación ni de salir de la cama y sientas que nada tiene sentido. Cuando te sientas de esta manera debes hablar contigo mismo y entender que toda situación es pasajera, que el dolor que ahora te invade puede irse, quizás con ayuda, quizás por ti mismo, pero si te empeñas en que se vaya tarde o temprano se alejará. Cuestiónate por qué te estás sintiendo triste. Es importante que hagas las cosas que debes hacer a pesar de cómo te sientas, hay responsabilidades que cumplir, temas que estudiar, quizás gente que depende de ti. El concentrarte en los demás, en situaciones ajenas a ti y el saber que no estás solo puede darte más seguridad y distraerte de tu propia situación. Si existía algo que antes solías disfrutar recuérdalo, recuerda cómo se sentía, lo feliz que eras en ese momento, intenta aferrarte a esa emoción.

Cuando sientes demasiada ansiedad es porque de antemano crees que no estarás a la altura de las circunstancias o que inevitablemente saldrán mal sin importar lo que hagas. Es cuando debes cuestionarte si lo que sientes realmente está basado en algo real o simplemente es un miedo que te has creado ¿Estás acaso exagerando las cosas? Puedes sentir algo como muy amenazante pero eso no quiere decir que objetivamente lo sea, ¿cuál es la mejor manera de ver las cosas? No evites situaciones porque has creado una película de terror sobre las mismas, haz las cosas a tu ritmo, pero hazlas. No te concentres en lo que sientes como amenazador, sino en lo que está sucediendo a tu alrededor, concéntrate en cada detalle, en cada movimiento de tu interlocutor, vive el momento, el ahora, no hables con alguien mientras te distraes pensando en lo que le responderás en cinco minutos. Vive el aquí y ahora plenamente.

Cuando estas enojado por algo o alguien, piensa cuidadosamente por qué te estás sintiendo de esa manera, ¿es válido el motivo del enojo? ¿Te estás enojando por esa situación en particular o estás estallando ahora por algo que te enojó previamente? Si sientes que los demás están atacándote o tratándote de una manera injusta primero háblalo antes de gritarlo, quizás lo que tú lees como un ataque de los demás no es tal en realidad. Lo importante es que respires calmadamente y te des unos segundos para pensar en tu respuesta, ¿es necesario reaccionar? ¿Se puede dejar pasar o es algo en lo que sí debes dar tu opinión? Habla las cosas de manera de dejar en claro tu punto de vista a la vez que respetas el de los demás, no intentes imponer tu modo de pensar violentamente porque solamente obtendrás el rechazo de tu interlocutor. Piensa cómo podrías manejar la situación de una manera más calmada, trázalo en tu mente, date tiempo antes de responder, la impulsividad no conduce a buen puerto.

Conocerse a uno mismo es el primer paso para concientizarnos de aquellas actitudes o pensamientos que solamente nos hacen daño. Si piensas que estás sufriendo demasiado por tu modo de comportarte o pensar no tardes en cuestionarte, todo comienza con una pregunta, ¿eres feliz del modo en que estás viviendo y conduciendo tu vida?

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Quítale el drama a tu vida

A mis consultantes siempre les aconsejo que desdramaticen las situaciones de su vida. Hay gente que vive demasiado intensamente cada pequeño detalle de su rutina, convirtiéndose en algo intolerable desde todo punto de vista. Cuando todo el tiempo estamos considerando que nuestra pareja no nos ama lo suficiente o nos es infiel, cuando creemos que nuestros amigos sólo nos quieren utilizar, cuando se vuelca café en nuestra camisa inmaculada, cuando nos enfrentamos a situaciones pequeñas o grandes y lo único que somos capaces de hacer es creer que es el fin del mundo, evidentemente esto se convierte en una alerta que nos incita a reconsiderar nuestros pensamientos predominantes.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que no podemos leer la mente de las personas que nos rodean. Con esto me refiero a que jamás deberíamos pretender entender cada pequeña acción que el otro lleva a cabo ni tampoco deberíamos sacar conclusiones precipitadas y erróneas. Por ejemplo, si alguien no nos respondió un mensaje de texto no necesariamente implica que no seamos personas importantes, si alguien está de mal humor, no significa que ya no nos quiera o que seamos los causantes de ese estado. Un error de interpretación de la realidad en extremo común, es que usualmente tendemos a creer que somos los responsables de las reacciones emocionales de los demás y si bien es cierto que esto sí puede ocurrir, la mayor parte de las veces los demás están concentrados en sus propios problemas de los cuales nada tenemos que ver. Así que cuando algún individuo, sea alguien muy querido para nosotros o un mero conocido, actúa de una manera que no nos satisface, no asumamos de inmediato que fuimos los que provocamos esa situación, porque generalmente estaremos equivocados.

Muchas personas poseen una mentalidad fatalista y consideran que todo se está desmoronando cuando en realidad no es así. Los más mínimos detalles se convierten en pruebas fehacientes de que todo es un completo desastre y así se convencen de que nunca encontraran una persona que las ame, que jamás aparecerá ese trabajo que desean o que pronto perderán el trabajo que consiguieron porque se sienten incompetentes, que es espantoso envejecer porque seguramente estarán enfermos, etc, etc. ¿Por qué siempre esperar lo peor de todo? Esta actitud pesimista conduce a dos cosas, primero a una angustia poderosa y segundo, podemos sin quererlo concretar ese temor tan terrible mediante la profecía autocumplida. Cuando nuestra mente se encapricha con un resultado, inconcientemente hará todo lo posible para que se haga realidad y es así que si tememos a que alguien nos abandone nos pondremos tan insoportables que esto ocurrirá en verdad o tememos tanto equivocarnos que en vez de concentrarnos en el trabajo nuestra mente se dispersa y evidentemente si nos equivocaremos. Nuestros actos reflejan nuestros pensamientos y si éstos son netamente dramáticos estamos invocando aquello que decimos repudiar. Nos damos por vencidos en nuestro corazón antes de poner nuestras energías en lo que realmente deseamos.

Darle demasiada importancia a los hechos triviales de la vida es una gigantesca pérdida de tiempo. Si nos ensuciamos la ropa limpia por accidente es mucho más util cambiarnos lo antes posible en vez de perder diez minutos insultando al cielo, si nos caemos es mejor levantarse lo antes posible en vez de considerarnos unos torpes, si llegamos tarde lo mejor es llegar con una sonrisa dulce que con rostro de culpable. Tantos detalles increíblemente irrelevantes pueden arruinarnos todo un día si nos cambiamos de actitud de inmediato. Es conocida esa frase que dice «desearía no haberme levantado de la cama hoy» Pues bien, sólo porque un par de eventos no coincidieron con nuestro deseo no quiere decir que es un día perdido, el asunto es que cuando ocurre el primer accidente ya nos ponemos a la defensiva y todos los sucesos venideros entraran en los cánones del dramatismo. Toma las cosas como son, algo es tan molesto como tú lo permites que sea, pasa por alto la primer cosa mala que te ocurra en la mañana y verás como el resto del día se desenvuelve con naturalidad. Basta conque vayas caminando con una actitud malhumorada para que tu rutina se convierta en un infierno.

Tantas situaciones, discusiones, problemáticas, pueden ser solucionadas si tan sólo intentamos verlas desde una perspectiva objetiva, racional y empática. Si quieres  ser más feliz este es uno de los secretos más importantes: ¡el drama no sirve absolutamente para nada! Toma el control de tu vida cuestionando aquellas cosas que te hacen sentir triste, de seguro comprenderás que muchísimas situaciones son mucho más inocentes de lo que crees. Date una oportunidad y brindales a los demás una oportunidad también. Dile adiós al drama y aprende a sonreír más. La felicidad yace en los detalles, un cambio de perspectiva puede ser el comienzo de un cambio de vida.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Optimismo y pesimismo: los vaivenes del amor

Optimismo, pesimismo: los vaivenes del amor

Cuando somos lo suficientemente afortunados de encontrar a una persona que nos ame de verdad y que nosotros podamos amar también, esto brinda alegría sin duda alguna, podemos encontrar en este hecho una explicación científica. Estudios han comprobado que aquellos quienen estén involucrados en una relación estable, saludable y comprometida, son propensos a vivir más tiempo y a sufrir menos depresiones, básicamente son personas alegres. Estas relaciones amorosas son un factor de felicidad aún más relevante que la satisfacción económica, laboral o comunitaria.

Si reflexionamos sobre el matrimonio encontraremos que en él se dan tres tipos de amor, el amor que sentimos por aquellos que nos brindan consuelo, ayuda y aceptación; el amor que se siente hacia las personas que dependen de nosotros para obtener lo mencionado anteriormente, y por último el amor romántico, ese que nos lleva a la idealización del otro en todos sus aspectos de tal manera que sus defectos quedan empequeñecidos y hasta podrían ser pasados por alto sin problemas.

Cuando nosotros estamos convencidos de que vivimos de acuerdo a nuestros propios ideales, nos sentimos seguros  y satisfechos. Y si nuestra pareja también reconoce esto en nosotros de cierta manera nos sentimos validados y aún con más tenacidad nos esforzaremos para no decepcionarlo. Seremos mejores personas no únicamente porque nosotros creemos en lo que valemos, sino porque vemos que nuestro amante cree también en  nuestras capacidades, reforzando nuestra propia visión. La relación de pareja, el matrimonio, funciona mucho mejor cuando se convierte en un espacio propicio para dar rienda suelta a nuestras fortalezas.

Las parejas más felices se aferran a considerar especialmente los aspectos positivos de su relación y se convencen, de cierta manera, de que las contrariedades que otros puedan llegar a sufrir no serán padecidas por ellos. Esto lleva también a que se perdonen más fácilmente entre sí y a tolerar los defectos del otro como algo simpático, sin importancia.

Existen ciertos predictores que pueden indicarnos cuando una relación tiene tendencia a ser exitosa, entre ellos encontramos los siguientes: cuando se despiden por las mañanas, los miembros de la pareja expresan su interés por lo que el compañero hará durante el resto de la jornada. Cuando se reúnen al final del día comparten una charla amena sobre lo que les ha sucedido en sus actividades.  Expresan asiduamente su cariño mediante demostraciones físicas, ya sean besos, abrazos, caricias. Se toman el tiempo para realizar una salida a solas al menos una vez por semana. Una vez al día, expresan su admiración y afecto por el otro.

Si se conforma una pareja entre dos sujetos pesimistas, las probabilidades de fracaso amoroso son en extremo altas. Las explicaciones positivas generan más argumentos positivos, desembocando en una satisfacción matrimonial, mientras que los pesimistas se pierden en un abismo de reproches, peleas, incomprensión y se nublan de tal manera que todo atributo rescatable de su pareja queda en el olvido en un instante.

El optimismo tiene su fuerte impronta en la satisfacción de la pareja, si tu compañero o compañera hace algo que pueda llegar a lastimarte, simplemente hay que pensar que lo que ocasionó eso es algo transitorio. Si nos hablan mal, o llegan tarde, puedes intentar pensar » fue por culpa de un cliente» «está de mal humor porque tuvo un día díficil en la oficina». Hay que relativizar estos incidentes considerando que son debido a causas puntuales y pasajeras. Mientras que aquellas cosas que son admirables en nuestra pareja, son las que debemos considerar que son las que siempre están presentes a pesar de todo, que son perdurables, que son la fuente de su carácter y que sin importar las contrariedades cotidianas, lo que realmente define a nuestro enamorado son sus características positivas.

El amor no es un camino sencillo, porque no solamente debemos lidiar con nuestras propias inseguridades o pesimismo, sino también con las del otro. Sin embargo, cuando ambos desean ser fieles a las idealizaciones que se crearon del otro, si es un intento recíproco abalado por la convicción de que el otro es todo aquello que nosotros creemos que es y nosotros queremos ser todo lo que nuestra pareja piensa que somos, si lo hacemos desde un lugar de buena comunicación, alegría, paciencia y optimismo, estamos cada vez más cercas de ser una pareja plena y feliz, pudiendo disfrutar de todos los beneficios que tal situación involucra. A veces todo se reduce a una simple cuestión de perspectiva y comprensión y si todavía no eres capaz de ver todo lo maravilloso que tu compañero tiene para ofrecer, siempre puedes recurrir a un profesional para que te de ese empujoncito necesario para ser todo lo feliz que se merecen como pareja.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Mi diván online. Una revista en construcción

Buenos días queridos lectores. En esta ocasión quiero contarles acerca de un nuevo proyecto que estaré comenzando a la brevedad posible. Se trata de una revista online sobre Psicología, cuyo objetivo será continuar aprovechando esta poderosa herramienta que es Internet, en pos de apuntar a generar más espacios de reflexión y encuentro que mejoren nuestra calidad de vida.

Este nuevo sitio contará además, con la valiosa colaboración de la Lic. Mariana Alvez Guerra en la publicación de artículos. Igualmente,  podrán leer nuevos artículos míos aquí también, por lo que sin duda seguiremos en contacto.

Aprovecho esta oportunidad para recordarles que si lo desean, pueden sugerir temas para ser abordados próximamente.

Muchas gracias por su interés en nuestro trabajo. Que tengan un precioso día;

Pilar Naveira

http://www.midivanonline.com

Ese sentimiento de impotencia

Ese sentimiento de impotencia

Nuestra vida es una suma de decisiones, tanto buenas como malas. Muchas veces, sin sospecharlo siquiera, vamos cabando nuestra propia tumba con el rumbo que elegimos tomar. Sucede, nos equivocamos todo el tiempo, lamentablemente nadie tiene una bola de cristal mágica que pueda ayudarnos a ser más sabios de lo que somos, sin embargo, una vez que nos vemos atrapados en una situación desagradable es cuando más tenemos que actuar sin juzgarnos.

Estar en una relación amorosa de dependencia, un trabajo que odiamos pero a la vez necesitamos, vivir con personas que prometían ser una cosa y son otras, endeudarnos, enfermarnos gravemente por haber descuidado nuestra salud,  etc. Todas situaciones horribles que nos generan dolor pero lo que es más, nos van generando impotencia. Esa sensación de que no hay manera de escaparnos no importa lo que hagamos, una sensación intensa de pura desesperación, de desolación. Y sumado a esto, está entrelazado nuestro sentimiento de que no valemos nada, de que somos unos tontos, de que no podemos hacer nada bien, y en vez de ayudarnos o intentar encontrar una salida, nos entristecemos, lloramos, nos reprochamos constantemente, gritamos y no llegamos a nada.

En estos momentos extremos de nuestra vida es cuando tenemos que apelar a nuestro raciocinio más que nunca, a nuestra frialdad, olvidarnos que somos nosotros las víctimas de esa situación que jamás hubiesemos imaginado. Una vez que logramos calmarnos lo suficiente para poder ver la situación como si se tratara de un tercero a quien queremos dar una mano, tenemos que analizar cuidadosamente las herramientas con las que contamos para poder vislumbrar una salida, por pequeña que sea. Pensemos en las alternativas, en cuál podría ser el paso a seguir más conveniente dadas las circunstancias, ¿existe alguna manera factible de tomar otro camino en este momento?

Supongamos que estamos en un trabajo que detestamos y nos carcome por dentro tener que ir cada día al mismo lugar, ver a la misma gente a quien no apreciamos, ser humillados por jefes frívolos, un lugar despreciable del que no podemos escapar…por ahora. Lo primero que tenemos que hacer es pensar en las posibilidades reales de cambiar de trabajo, utilizar nuestro talento o nuestras habilidades para buscar trabajo de maneras creativas o incluso ir armando nuestro pequeño negocio a modo de ingreso extra. Piensa qué es lo que tú puedes ofrecer para que el mundo vea todo lo maravilloso que eres.

Aquellas circunstancias que escapan por completo de nuestro control tienen que poco a poco ir perdiendo el poder que tienen sobre nosotros, si bien es cierto que no las podemos cambiar, al menos podemos intentar cambiarnos a nosotros mismos para que no nos afecten tanto. Pero en aquellos pequeños detalles sobre los que sí tenemos control, es en eso donde debemos aferrarnos para poder rescatarnos.

Hay que aprender a perdonarse por las equivocaciones cometidas, no castigarnos ni insultarnos por haber tomado el camino menos conveniente para nosotros, pensar fríamente cuál es el paso factible y más rápido para comenzar a inclinar la balanza de la vida a nuestro favor, no caigamos en la tentación de nuevamente tomar decisiones impulsivas que no conducen a nada. Medita cuidadosamente el paso a seguir, pide ayuda de ser necesario, los demás pueden tener una visión más objetiva y brindarnos ideas que quizás no podamos percibir por nosotros mismos. Ve tu vida desde otra perspectiva, no te abrumes por el sentimiento de impotencia que solamente nublara tu juicio y te atara indefinidamente a la situación actual. Usa tu potencial, tus fortalezas, para continuar planeando el gran escape.

Sé que estos consejos quizás parezcan triviales cuando estás hundido en la angustia, pero he comprobado que sirven a la perfección. No estás solo en este mundo y siempre se puede salir adelante, la solución está a tu alcance, solamente debes aprender a buscarla con paciencia.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Reescribe tu pasado

Valora tu vida una vez al año.
Si descubres que no das el peso exacto
cambia de vida.
Seguramente descubriras que
la solución está en tus manos

R. Davies

El pasado tiene el poder de convertirse en un peso casi insostenible sobre nuestro espíritu, puede incluso marcar trágicamente nuestro presente y futuro…si se lo permitimos.

Nuestro pasado por más terrible que haya sido, no es más que eso, pasado. Es algo que no volverá, que ya sucedió y que quizás todo el dolor que nos causó ya haya perdido fuerza, pero de todas maneras caprichosamente nos aferramos a él, quizás por costumbre, quizás porque no sabemos cómo comportarnos de otra manera, quizás porque no sabemos quiénes somos si no contamos con ese dolor que nos acompaña como una sombra.

Deberíamos concentrarnos en los buenos recuerdos, sentirnos agradecidos por las lindas experiencias que hemos vivido. La gratitud ayuda a aumentar la cantidad de buenos recuerdos sobre el pasado. Podríamos intentar cambiar el foco, en lugar de iluminar y repetir en nuestra cabeza mil veces las cosas terribles que hemos experimentado, centremonos en todas aquellas cosas buenas que sí fuimos capaces de disfrutar.

Volver enfermizamente sobre el recuerdo de una mala situación, lejos de obtener algo positivo de esto, nos conducirá a sentirnos más amargados todavía. Ese pensamiento repetitivo tiene ser detenido de una vez por todas, es la única manera de que perdera su efecto nocivo en nuestro estado de ánimo.

No podemos olvidar lo que nos sucedió y probablemente existan muchas situaciones o personas que nos hicieron daño, personas que es difícil perdonar. Sin embargo, el perdón ocupa un papel clave para poder dejar ir los fantasmas. Debemos perdonar para libernarnos nosotros, para alejarnos de ese sentimiento que nos carcome por dentro y tiñe todos nuestros actos de amargura.

Nuestro pasado no tiene por qué determinar nuestro futuro, quitemosle toda la importancia que le hemos dado. La gratitud y el perdón son nuestras mejores herramientas para poder ver las situaciones adversas desde una perspectiva más madura que nos permita estar en control aquí y ahora. Concentrate en el presente y en todo lo que puedes hacer ahora y mira con ansias el futuro y todo lo bonito que tiene preparado para ti, si estás dispuesto a recibirlo y apreciarlo.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Consejos para estudiar mejor

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Existen numerosas técnicas de estudio cuyo fin es optimizar el rendimiento y el aprendizaje. Quizás hayas tenido oportunidad de conocer algunas de ellas, ¿pero qué pasa con lo que sentimos y pensamos a la hora de estudiar? Tal como lo hemos mencionado en más de una ocasión, nuestra manera de proceder en una situación está estrechamente vinculada a las ideas que tenemos acerca de la misma.

Los pensamientos guardan una relación directa con las emociones y acciones, y el caso del estudio no es la excepción. Hoy nos detendremos en algunos puntos específicos que hacen a las condiciones psico – físicas básicas para estudiar, y que sin embargo en la práctica no es extraño que se descuiden.

* Motivación: es esencial para un buen desempeño, recordemos en primer lugar en qué consiste. Las personas se movilizan procurando lograr lo que desean o bien intentando evitar lo que les desagrada o atemoriza. Entonces, todos podemos ser motivados considerando estos dos polos, mediante incentivos positivos tales como reconocimientos, premios u otros, o empleando incentivos negativos como por ejemplo castigos ya sean reales o temidos.

La motivación como proceso, también puede ser contemplada como la búsqueda de niveles de equilibrio cada vez más complejos. Eso se debe, a que cuando se logra alcanzar un objetivo suelen plantearse a partir de ahí nuevas metas que acostumbran a aumentar en complejidad, lo que por supuesto conlleva nuevas responsabilidades. Simplemente, no soportamos llevar una vida sin propósitos por lo que procuramos realizar tareas significativas tanto para nosotros como para los demás.

El tipo de motivación más conveniente a cultivar aquí, no es aquella por la que estudiar tiene el incentivo de eludir malas notas y complicaciones, sino la motivación positiva donde además de aprobar cursos se busca especialmente un mayor y mejor conocimiento habiendo un disfrute en esa búsqueda. En este caso, la receptividad y comprensión de lo que se está aprendiendo aumentan notoriamente. Tal disposición, tiene un efecto digamos contagioso, ya que tiende a hacer que las respuestas e interacción en general con docentes y compañeros sean más cooperativas.

* La habitación: es una parte elemental de las condiciones ambientales que nos afectan y que por tanto no debería dejar de atenderse bien. Es necesario que esté bien aseada, ventilada, con temperatura moderada y sin ruidos. El escritorio debe tener espacio suficiente como para apoyar los brazos y útiles con comodidad, evitando objetos que puedan distraer como revistas o el teléfono móvil. Si la luz es natural mejor, de lo contrario debe ser blanca y proceder del lado contrario de la mano con la que se escribe. La silla debe ser dura y tener respaldo, si resulta incómoda o demasiado confortable será un factor que disminuirá el rendimiento, reduciendo también el tiempo de aprendizaje.

* Estudio en bloques: es una táctica muy útil a la hora de minimizar distracciones y optimizar nuestra administración del tiempo. Consiste simplemente en dividir el tiempo en que sólo estudiamos en bloques de por ejemplo, 30 minutos con una pausa de 10 minutos entre cada uno. Es importante efectivamente realizar esa pausa, ya que de lo contrario nuestra mente se la tomará de todas formas pero sin que podamos controlarlo, lo que dificultará volver a concentrase luego.

Al emplear esta estrategia, nos predisponemos a dejar cualquier posible distracción que pueda surgir para los minutos de descanso, siendo así como se produce el reforzamiento para estudiar. Es más, los conductas reforzadoras serán justamente aquellas con las que más disfrutamos distraernos, quizás escuchar música u otras, ¿cómo?, programándolas para el descanso. No obstante, ten en cuenta que no deberán exceder los 10 minutos de pausa.

* Sobre el tema: es importante, en especial cuando recién comienzas a conocer un tema, que observes cómo te sientes respecto al mismo cuando lo estudias a solas, de modo que un genuino interés de tu parte no quede por ejemplo, opacado por una mala relación con un profesor o por alguna otra circunstancia relativa al contexto académico.

Procurar un balance entre la seguridad e inseguridad o hasta quizás ansiedad, que pueda despertarnos un tema o materia, permite estar en condiciones de evaluarlo y abordarlo de forma más eficaz.

Mejorando la asertividad

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Una persona asertiva es alguien que al comunicarse, sabe mantener un buen balance entre respetar las opiniones ajenas sin dejar de decir lo que piensa. Su sentimiento de valía no depende del trato que recibe, ni acostumbra demostrar una actitud agresiva culpando a los demás de sus propios errores.

Los problemas de asertividad, suelen estar relacionados con baja autoestima, en este caso es usual que la persona experimente demasiado temor a herir o enemistarse con los demás, todo lo cual por supuesto, está ligado a una pauta de comportamiento acorde e interiorizada.

Alguien poco asertivo, es más propenso a la ansiedad, a la frustración y al estrés, ya que siente serias dificultades para lograr sus metas, de ahí que muchas veces intente complacer a todos. De esta manera, es usual que se le presenten contradicciones entre lo que hace y lo que quiere conseguir.

¿Cómo cambiar la situación?

Será necesario analizar las creencias acerca de nosotros mismos, observando qué tanto y cómo nos están resultando perjudiciales. Se apuntará entonces, a trabajar el autoconcepto y los esquemas mentales haciéndolos más realistas. Durante la terapia sin duda, puede trabajarse con éxito la percepción distorsionada de las cosas.

Algo que no debe olvidarse es que como seres humanos tenemos derechos, como el de ser respetados, expresar nuestras ideas, que nos digan la verdad, a no ser perfectos, a decidir por nosotros mismos, entre otros. Puede parecer obvio, pero sin una verdadera conciencia de ellos no podemos hacerlos valer en la práctica. A modo de ejemplo, el comportamiento es plausible de ser analizado objetivamente e incluso modificado, por tanto, podemos admitir críticas hacia nuestros hábitos o conductas, pero no hacia nosotros como personas.

Algunas técnicas que pueden emplearse en una terapia tanto convencional como online son,  el entrenamiento en mensajes asertivos, así como en manejar críticas, entre otros.   Un sujeto que se quiere y se respeta a sí mismo, está en condiciones de querer sanamente a los demás.

Consejos para la entrevista laboral 2ª Parte

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Segunda parte de la entrevista que le realicé al Lic. Pablo Brandi, especializado en Psicología Laboral.

* Poniéndonos del lado del entrevistado, en primer lugar, además del interés que demuestre por teléfono, tiene su importancia la puntualidad y la vestimenta, ¿verdad? Me figuro que también te fijarás en la postura corporal, por ejemplo si se sienta encorvado.

Si, puntualidad y presencia son muy importantes. Se comienza a evaluar desde el saludo de bienvenida hasta la despedida. Hay quienes se sientan encorvados, o que apoya el torso sobre la mesa o se pone a mirar para afuera, o no te mira en toda la entrevista. Esas son todas cosas que no deberían pasar en una entrevista de trabajo.

* ¿Qué te parecería alguien que sólo se limitara a contestar tus preguntas?

Depende mucho del cargo, pero me parece bien. Por ejemplo, si tenemos un empleo de vendedor corporativo, que sólo se limite a contestar lo que se le pregunta a secas dudaría si es el indicado para el cargo.

* ¿Pero si se tratara de un puesto donde básicamente sólo se precisara que acate órdenes?

Si, ahí está bien. Es más, para ese tipo de cargos es lo que se busca.

* ¿Consideras necesaria la planificación de la entrevista?

Bueno, en realidad no me parece conveniente planificar mucho las respuestas. Si bien, el hecho de tener muchas entrevistas te hace adquirir práctica y quizá sepas lo que te van a preguntar, no siempre es lo mejor porque todos los entrevistadores y no me refiero sólo a los psicólogos,  son personas distintas a quienes les interesan cosas diferentes y el tener planificado de antemano las respuestas puede ser complicado cuando te cambian las preguntas.

Aunque se gane en seguridad previamente y al momento de entrar a la entrevista, el mostrarse inseguro no favorece en nada, porque siempre se busca eficacia, autonomía, organización, alguien ordenado, metódico y responsable. Si el candidato se presenta como inseguro puede hacer dudar al entrevistador, y si posteriormente se entrevista a otra persona que demuestra más seguridad, esa corre con ventaja.

* ¿Qué pensarías de alguien que intente mostrarse como la solución a los problemas del puesto al que aspira?

Depende de cómo lo haga y hay que ver si su formación y experiencia dan cuenta de ello. Es decir, se suelen pedir ejemplos concretos, se pueden plantear situaciones problemáticas que puede tener el cargo en cuestión y ahí ver si la persona realmente tiene las competencias para llegar a buenas soluciones o no.

* Otro punto necesario de abordar es el tema de los tests proyectivos. Muchas veces a las personas les preocupa que se los vayan a aplicar e intentan de alguna manera prepararlos buscando información. En aquellos donde se les pide que dibujen, es común que crean que se va a evaluar sus habilidades para el dibujo.

Si claro, no es lo que se evalúa, salvo que sea algún empleo de ilustrador o similar. Las técnicas proyectivas son exclusividad de los psicólogos y es una técnica más. A mi gusto la mejor sigue siendo la entrevista. Cuando algo no te cierra en la entrevista los gráficos ayudan mucho en ese sentido.

Hay todo un tema en cuanto a definir en qué momento se deben aplicar las técnicas, si antes o después de la entrevista y nuevamente todo depende de la persona, muchas veces sirve antes y otra después y también se evalúan cosas distintas dependiendo del perfil que se busque.

* No tiene sentido que la persona se ponga nerviosa a causa de los posibles tests que puedan aplicarle. Tampoco es necesario que se ponga a buscar información sobre los mismos, ni que intente llevarlo hecho mentalmente.

Exacto, además el uso de estas técnicas para el ámbito laboral, no es igual que para la clínica. Un test como el Rorschach por ejemplo, da muchísimos elementos que para lo laboral es demasiado, claro que ésto es una opinión muy personal.

Muchas veces como psicólogo te das cuenta cuándo una persona viene con un test predefinido. Es muy usual en el caso de los gráficos, notar cuándo vienen con ciertas ideas acerca de partes del dibujo y de cómo concretarlo y presentarlo. Lo mejor es ser uno mismo y responder a las consignas lo mas sincero posible.

Me parece que los postulantes que pasan por un proceso de selección y no quedan, si todo el proceso es realizado con profesionalismo, por más que cueste, tienen que pensar que en ese caso, o no eran los indicados para desempeñarse en el cargo, o fue otra persona quien reunió mejor los requisitos necesarios. Lo que no significa que no vayan a encontrar un lugar conveniente en el mercado laboral. Además de tener la oportunidad de tomar ese proceso de evaluación como un aprendizaje, donde pueden observar su propio desempeño, dado que siempre hay cosas para mejorar. Incluso el postulante puede pedir una devolución al psicólogo de lo que fue su evaluación.

Imagínate forzar las técnicas y ser otra persona diferente a la que eres en una entrevista, y error del psicólogo que no se da cuenta de ello por los motivos que sea, entonces vas a tener que seguir siendo otra persona 8 horas al día en el lugar de trabajo. Eso en la práctica es completamente inviable.

* También imagino que evaluarás qué tanto podría afectarle un determinado trabajo al postulante.

Si claro, por ello lo ideal es que el psicólogo vaya a la Organización, la conozca, conozca asimismo a quienes van a ser supervisores directos, ver el clima laboral también y obviamente entrar a fondo en lo que serán tareas y responsabilidades.

* Al momento de la despedida, supongo que suele generarte una mejor impresión quien se despide agradeciéndote tu tiempo, ¿no? ¿Te parecería demasiado ansioso alguien que te preguntara en cuánto tiempo aproximadamente tiene que esperar respuesta de tu parte?

Para nada, el postulante ha dedicado tiempo de su vida para asistir a las diferentes etapas del proceso de selección, ha sido evaluado, se le hizo una propuesta de trabajo que le interesa, tiene todo el derecho de preguntar por los tiempos y por aquellas dudas que le puedan surgir con total honestidad. Por otra parte, la amabilidad en todo el proceso debería de existir de ambas partes dado que, el proceso de evaluación, es un trabajo que se realiza en conjunto entre psicólogo y postulante.

Muchas gracias Pablo por tu colaboración, ha sido muy interesante tu pasaje por nuestro blog. Como siempre, invitamos a nuestros lectores a dejar sus opiniones, sugerencias o preguntas si así lo desean. Y a quienes estén especialmente interesados en lecturas acerca del área laboral, no sólo quiero contarles que pronto subiremos más artículos sobre la misma, sino también recordarles uno ya escrito por Mariana y disponible en nuestro archivo, Cómo lidiar con un trabajo que odias.

Consejos para la entrevista laboral 1ª Parte

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Llega puntual, siéntate derecho, habla con tu interlocutor, quizás éstos sean algunos de los tantos consejos que recibes cada vez que vas a una entrevista laboral. Aunque muchos de ellos puedan ser útiles, si realmente quieres sacarle el mejor partido a tus experiencias anteriores donde no has sido seleccionado y estar mucho mejor preparado para la próxima vez, es preciso no sólo tener en mente ciertos puntos acerca de cómo proceder en dirección a conseguir ese empleo que deseas, sino también, conocer mejor en qué consiste el trabajo de nuestro entrevistador, quien muchas veces es un psicólogo.

Por eso, decidí ir en busca de la opinión especializada del Lic. Pablo Brandi.

* ¿Cuál es tu formación en Psicología Laboral?

Bueno, en primer lugar al cursar el último ciclo de la Licenciatura en Psicología en la Universidad de la República, decidí orientarme hacia el área laboral habiendo realizado la materia de Psicología del Trabajo y sus Organizaciones, la misma cuenta con una parte teórica y una intervención en una Organización.

Posteriormente en un instituto terciario me gradué como Técnico en RRHH. He asistido a  jornadas, congresos, seminarios de Psicología Laboral y en la actualidad estoy cursando la carrera de Técnico Asesor en Relaciones Laborales. A lo que se suma la formación particular por los diferentes trabajos que he tenido, con el fin de profundizar, aplicar, diseñar y plantear propuestas a supervisores y dirección de las distintas Organizaciones de las que formo y formé parte.

* Podemos agregar también, que en la actualidad tus servicios han sido requeridos en un organismo público uruguayo y anteriormente en una empresa multinacional, entre otros. Vamos a contarles brevemente a los lectores qué hace un psicólogo en RRHH

Bien, un psicólogo en Recursos Humanos trabaja con las personas directa o indirectamente. Se desempeña en lo que tiene que ver con el reclutamiento y selección del nuevo empleado, participa en la inducción del mismo a la Organización, realiza en conjunto con supervisores evaluaciones de desempeño, de clima laboral, planes de capacitación, establece políticas a corto, mediano y largo plazo.

También participa en temas de desarrollo y cambio organizacional (siempre pensando en las personas) y luego temáticas que puedan surgir en lo cotidiano o muchas veces en lo estructural de la Organización, como ser motivación, negociación, resolución de conflictos, trabajo en conjunto con sindicatos, etc. Cada tema que mencioné se subdivide en otros tantos y todo depende del tipo de Organización, su historia, cultura, valores, misión, visión, estrategias, etc.

* Cuéntanos un poco sobre los pasos previos a solicitar personal

Tiene que existir en primer lugar una vacante o la necesidad de crear algún cargo nuevo en la Organización. Luego se crea la descripción del cargo y el perfil del postulante, que está relacionado tanto con características personales como con la formación y experiencia laboral específica, para desempeñarse de forma acorde en el cargo en cuestión.

* ¿Algo así como el postulante ideal?

Claro, ahí también depende mucho de la Organización, del tipo que sea, de su cultura, estrategias en el mercado, también con la clase de supervisión que va a tener esta persona y el ambiente laboral.

Pero en concreto tiene que ver con eso, con características personales, competencias que se le llaman actualmente, aptitudes sumado a su formación y experiencia. Es como un combo que tiene que tener la persona para pensar en que sea El postulante a desempeñarse en el cargo.

* Más allá de las particularidades específicas de cada Organización y del caso, ¿te manejas con ciertas pautas relativamente generales?

Pautas hay pero también hay mucho de artesanal en ese trabajo. No obstante, es de destacar que si ya existe el cargo y se tiene experiencia en ello, sería solo buscar un perfil similar al que ya existía.

* ¿Cómo sería eso de lo artesanal?

Lo artesanal tiene que ver con que si bien existen pautas, como tú le llamaste, estamos hablando de que, en caso de ser un nuevo cargo, hay mucho para crear y mucho para conocer de la Organización, líneas jerárquicas, compañeros de trabajo, tareas y responsabilidades. Hay que poner mucho en palabras de lo que se vive diariamente en un trabajo como para hacer un buen reclutamiento y a posteriori una buena selección. Muchas veces no solo hay que crear el cargo sino también a la persona que lo vaya a ocupar y ahí está lo artesanal del asunto.

* Ahora poniéndonos del lado de quien busca empleo, en especial en la actualidad con esta situación de crisis mundial y tratando de pensarlo desde ciertos ejemplos concretos. Al momento de redactar el currículo, supongamos que se trata de una persona joven con poca experiencia, ¿te parecería por ejemplo, necesario que especifique en detalle absolutamente todas las instituciones en las que estudió (incluyendo primaria, secundaria, etc.) y fechas en las que lo hizo o preferirías un CV de más o menos una página o página y media con los datos más relevantes?

Te lo pregunto porque imagino que tendrás que ver muchos CVs juntos, ¿preferirías aquellos que sin suprimir nada importante estuviesen más esquemáticos?

No, yo creo que en un CV tiene que aparecer todo lo que ha hecho la persona y en dónde. El CV es la carta de presentación de la persona, es lo que llega y debe ser un reflejo de lo que la persona es y ha hecho. Se abren muchos currículos por día y por cargo.  El CV y enganchando con lo anterior, debe ser pertinente para el cargo.

En un aviso donde se pide formación X y experiencia X y yo no tengo nada de eso pero sí estoy buscando trabajo y mando por las dudas, bueno hay millones de esos casos y la verdad es que no es buena estrategia.

Lo que si es bueno es tener más de un CV, sobre todo para personas que han hecho de todo un poco en cuanto a formación y experiencia laboral.

Si hay una publicación que pide una persona para atención al cliente y yo tengo mucha experiencia en ello pero también hice un curso de jardinería, bueno, no sé si pondría esto último, o si lo pongo que no sea lo que mas se destaque del CV.

Otro ejemplo podría ser, si hay un llamado para… digamos, Diseño Gráfico, y la persona manda un CV recargado de datos sobre sus estudios de Psicología, donde menciona seminarios, congresos, jornadas, cursos, etc. y casi al final aparece lo que hizo en Diseño Gráfico. Entonces, yo como reclutador pienso; “bueno listo, esta persona está orientada a la Psicología, debe poner ahí todos sus esfuerzos y expectativas».

El CV tiene que ser específico para el cargo. Sé que quizá puede ser un poco molesto adecuarlo para un puesto y luego para otro, pero es lo mejor, estratégicamente es lo que da mejores resultados.

* ¿Y qué pasa si se trata de alguien que mencionando todos los datos correspondientes al empleo al que se postula, desea hacer alguna breve mención al final, de otro estudio que aunque sea diferente siente que enriquece lo anterior?

Mira, para mi lo ideal, si alguien quiere mencionar todo lo que hizo en su vida es poner: sus datos personales, formación específica para el cargo, experiencia laboral específica para el cargo junto con las referencias laborales y luego incluir formación y experiencia generales.

* Ahora imaginemos que ya tienes algunos currículos apartados de algunas personas que te gustaría entrevistar. ¿Qué datos suele ofrecerte el primer contacto telefónico?

En la llamada por teléfono ofreciendo el cargo se obtienen datos en cuanto al interés en la propuesta, por ejemplo se ve si realiza muchos cuestionamientos, si plantea dudas, si menciona algo en relación a la Organización. Te das cuenta al instante si a la persona le interesa el cargo.

Hay ocasiones, en las que los postulantes mandan el CV porque tuvieron un mal día en su presente empleo y cuando los llamas te hacen mil preguntas y plantean un montón de inconvenientes para asistir a la entrevista. Son los casos menos frecuentes, pero existen.

También hay gente que te dice que sí y luego no asiste a la entrevista, o que llegan tarde a la cita y vestidos descuidadamente. Entonces esos son todos datos que hablan del interés y de cómo es la persona, o de cuánta importancia le está dando al trabajo o a cambiar de empleo.

No te pierdas en breve la segunda parte de la entrevista al Lic. Pablo Brandi. Mientras tanto, te invitamos a formular preguntas.