Entre realidad y fantasía: Mentirosos compulsivos

Entre realidad y fantasía: Mentirosos compulsivos

La mitomanía ocurre cuando un sujeto siente un impulso por mentir que no puede controlar, esta palabra proviene del griego mythos (mentira) y manía (compulsión). ¿Qué es lo que impulsa a las personas a mentir sin control? Todo surge por un profundo deseo de construir una mejor imagen de ellos para los demás satisfaciendo así su necesidad de aceptación ajena y también por la necesidad de crear una imagen soportable para sí mismos. Esta conducta patológica hace que el sujeto en algún punto termine creyendo sus propias mentiras, viviendo en un mundo de fantasías.

Todos hemos mentido en alguna otra ocasión, ya sea para salir de apuros o para llamar la atención, sin embargo, en el caso de la mitomanía, la mentira comienza a ser una conducta repetitiva.

Quienes más propensos son a convertirse en mentirosos compulsivos son aquellos sujetos que tienen tendencia a la manía (personas con un ánimo exageradamente elevado, superficiales, frívolas). Las personas que necesitan desesperadamente la aprobación, admiración y el afecto de los demás, quienes tienen baja autoestima, inmadurez emocional, quienes se ven influenciados por un componente genético. También son propensos a padecer la mitomanía aquellas personas que provienen de  familias cuyo objetivo es fingir poseer aquello que no tienen, ya sea una buena posición económica, una buena relación, o familias que buscan ocultar determinadas situaciones como infidelidades, hijos fuera del matrimonio, etc.

La mentira es para el mitómano su motor, falsean la verdad con respecto a hechos, cosas y personas. Estos individuos son convincentes, manipuladores y mienten tan bien que es todo lo que dicen parece real, saben fingir, son de cambiar de tema habitualmente durante las charlas y brindarán distintas versiones del mismo tema en ocasiones diferentes y a  personas diferentes. Su mentira parece real porque muchas veces en su discurso utilizan cosas que sí son ciertas o al menos creíbles. La temática de sus mitos gira en torno a todo, desde su edad hasta su historia de vida completa, hay una tendencia morbosa, incontrolable, de desfigurar su realidad. Esta patología es más frecuente en los hombres.

Podemos encontrar el inicio de la mitomanía en la infancia. La conducta del mentiroso compulsivo tiene su raíz en los vínculos más cercanos, la educación del niño y su contexto siempre ejercen una importante influencia. Es habitual que en la infancia los pequeños vivan en un mundo de fantasía y mientan a modo de juego, esta conducta por supuesto que no debe de ser estimulada y desde pequeños se les debe enseñar a que decir la verdad es lo deseable en la mayoría de las ocasiones, aunque también se debe tener en cuenta que la mentira tampoco debe ser severamente castigada, el tema debe ser tratado con delicadeza pero sin tirantez ya que es normal que los pequeños mientan  como es el caso de los amigos imaginarios o sus intentos de imitar a los mayores.

Las consecuencias a nivel social y familiar son severas, ya que el mentiroso compulsivo pierde credibilidad, confiabilidad, respeto, y muchas personas queridas terminan alejándose de él por sentirse traicionadas en algún punto.

Es muy difícil que el mentiroso compulsivo decida asistir a terapia por voluntad propia, ya que niega su problema restándole importancia o siente que es parte de su vida y no hay nada que pueda hacerse al respecto. Es vital que como profesionales podamos descubrir qué es lo que se esconde detrás de esa mentira y hacérselo entender a la persona que consulta, conociendo lo que nos sucede es más sencillo controlarlo.

Más vale una vida verdadera que una vida llena de fantasías que solamente hiere la confianza de los demás, sé fiel a ti mismo y anímate a dejar esta trampa.

El trastorno borderline de la personalidad

El trastorno Borderline (límitrofre, fronterizo) de personalidad seEl trastorno borderline de la personalidad caracteriza porque el sujeto vive relaciones interpersonales conflictivas, éstados de ánimo inestables (incluso dentro del mismo día se pueden experimentar distintos estados emocionales), sienten demasiado intensamente sus emociones. Los cambios de carácter se producen bruscamente, carentes de justificación.

Sufren de disforia, la cual se caracteriza por sentimientos variados de ira, ansiedad, depresión, desesperación, celos y odio hacia ellos mismos. Estas personas suelen acudir al abuso de sustancias y comportamientos autodestructivos para intentar mantener estas emociones intolerables bajo control. Son extremadamente impulsivos, suelen dañarse a sí mismos adentrándose en una serie de conductas abusivas, ya sea con gastos excesivos, sexo compulsivo, trastornos alimenticios.

Podría decirse que estas personas se ubican dentro de la neurosis y la psicosis, teniendo pensamientos psicóticos en aquellas situaciones donde la disforia se acentúa. Dentro de los síntomas psicóticos podemos encontrar las distorsiones perceptivas, sensaciones físicas (experiencias extracorporales, despersonalización, sensación de entumecimiento en sus miembros) y cambios violentos en el éstado de ánimo. Pueden tener sentimientos de derrota, creencias de que son malos, deseos de autodestrucción.

Tienen un pensamiento dicotómico, todo es bueno o todo es malo, no existe lo intermedio. Cuando una situación se percibe como negativa la disforia se dispara, cuando las situaciones son felices se sienten asustados porque seguramente el pensamiento negativo regresará.

La inconsistencia es la palabra clave de este trastorno, la cual se expresa en su identidad, confianza, conductas, pensamientos, sentimientos, actitudes. La estructura del pensamiento está mermada, hay fallas en la memoria. Existen comportamientos manipuladores para evitar el abandono (real o imaginario), la sensación de pérdida puede provocar cambios en la afectividad, la cognición y el comportamiento, ira inapropiada incluso por una separación temporal o cambios de planes, no soportan estar solos.

Su identidad es inestable (síndrome de difusión de identidad), les cuesta definirse a sí mismos. Pueden suceder cambios bruscos en cuanto a aspiraciones profesionales, cambios de opiniones, planes, identidad sexual, cambios en su escala de valores, pueden ser muy dóciles y suplicar que los ayuden o pueden ser extremadamente rencorosos y crueles, a veces tienen la sensación de que no existen. No es de extrañar que tengan un desempeño pobre a nivel laboral o escolar debido al caos emocional que deben tolerar.

No siempre, pero en la mayoría de los casos, podemos encontrar intentos de autoeliminación o mutilación. Usualmente los intentos de autoeliminación son generados por el miedo a la separación o al rechazo. La automutilación es utilizada para generar alivio, ya que les reafirma su capacidad de sentir o expiar sus sentimientos de maldad.

Los sentimientos crónicos de vacío caracterizan a estos sujetos, se aburren con suma facilidad y están buscando siempre algo que hacer.

La ideación paranoide transitoria se relaciona con el estrés o síntomas disociativos graves, los síntomas suelen ser pasajeros.

En este trastorno influyen los antecedentes familiares de alcoholismo, abuso de estupefacientes, otros desórdenes de la personalidad y también depresión. Cabe destacar que estas personas suelen presentar síntomas de tiroidismo y síndrome premenstruales intensos.

Es muy importante que estas personas mantengan el nivel de stress al mínimo y trabajen arduamente en cuidar de su autoestima y fortalecerla, para evitar ese sentimiento de odio hacia sí mismos que se profesan.

En cuanto a los tratamientos, es necesaria la medicación psiquiátrica y terapia, varias son efectivas en este caso como las terapias grupales, la terapia cognitivo conductual, psicoterapia interpersonal, psicoterapia de apoyo y sobre todo la terapia comportamental dialéctica.

Esta última nace gracias a los aportes de M.Linehan, se creó para aquellos individuos que presentaban tendencias suicidas crónicas. Su enfoque hace hincapié en la regulación de las emociones y en la adquisición de herramientas para tolerar el stress. Se busca que la persona deje de lado los modelos disfuncionales de su comportamiento, que sea capaz que controlar y tolerar sus impulsos. Usualmente se combinan las intervenciones individuales con grupales. El objetivo primordial es fortalecer a la persona de manera íntegra y se trabaja con objetivos ordenados en orden de importancia dependiendo de cada caso, en la mayoría de las situaciones será mantener a raya las conductas tanto auto como heteroagresivas, los síntomas que interfieren en la vida cotidiana, ayudar a la reorganización psíquica madura y sobre todo estable.

Este trastorno es muy común en el ámbito de la clínica, la persona no sabe lo que le ocurre y usualmente se presentan a la consulta por problemas de depresión, ansiedad, ira descontrolada, dependencia emocional.

Es importante conocer lo que nos sucede para poder lidiar con ello, incluso en estos casos con la contención adecuada se puede mantener una vida psíquica estable y sobre todo feliz. Si tienes dudas acerca de lo que te sucede, no dudes un segundo en consultar.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

La soledad ¿es mala compañía?

La soledad ¿es mala compañía?

La soledad puede ser una carga muy pesada si la sentimos como tal, somos seres sociales y los demás importan y mucho en nuestras vidas, ¿pero hasta que punto es sano necesitar tanto de los otros, cómo estamos abordando nuestra situación actual para que ésta se convierta en una tortura?

La soledad no deseada es cuando no tenemos demasiada opción de elegir, tenemos pocos amigos, no tenemos pareja, nuestra familia es pequeña o no tenemos una buena relación con ella. Se presenta en determinadas ocasiones en amas de casa, personas mayores, sujetos que sufren de determinadas incapacidades físicas. Esto conduce a ciertos miedos, a creencias equívocas de que la vida carece de importancia.

La soledad se presenta cuando no mantenemos contacto con otras personas, cuando consideramos nuestros vínculos con los demás no satisfactorios. Puede ser el resultado de relaciones sociales poco relevantes, podemos sentirnos solos a pesar de estar rodeado de personas.

La soledad se asocia al aislamiento, ese sentimiento molesto de no formar parte de nada, es estar excluido de los proyectos, creer que a nadie le importamos lo suficiente como para formar parte de nuestro círculo. Genera angustia, desesperación, tristeza.

Podemos hablar de dos tipos de soledad. Una se refiere a la soledad emocional, donde hay ausencia de relaciones profundas con otra persona, donde no podemos satisfacer nuestras necesidades de seguridad y afecto. Esto puede darse porque no hemos conocido a alguien que colme nuestras expectativas o hemos sufrido pérdidas (rupturas amorosas, muertes). La ausencia de esa persona en particular no debe convertirse en ausencia de otras relaciones, si hemos atravesado una mala situación o varias, no necesariamente éstas se han de repetir en un futuro, debemos darnos la oportunidad de comenzar de nuevo y hacernos cargo del dolor, el cual en realidad nos fortalecerá y puede enseñarnos mucho.

La soledad social nos habla de sujetos que poco y nada comparten con su familia o compañeros de trabajo. Hay una dificultad de entablar amistad y confianza con quienes nos rodean debido a un gran miedo de sufrimiento o rechazo. Creamos nuestra propia soledad con esta actitud y después nos quejamos, solamente buscamos excusas para mantener alejados a todos, pero no nos agradan los resultados. Si nuestra habilidad para relacionarnos es poco eficaz, aumentarán las probabilidades de que nos quedemos solos gracias a nuestra poca empatía y entusiasmo. En algún punto no nos consideramos dignos para los demás, una fantasía cruel que nos creamos para encerrarnos en una burbuja que después nos estalla en el rostro.

Si no deseas estar solo, es algo que puedes cambiar, aunque no lo creas la opción está en tus manos. Primero piensa, ¿por qué estás solo? ¿Quieres cambiar la situación, cuál crees que es el primer paso a dar? Conócete a ti mismo y a tus necesidades, deja de lado la timidez que no aportara nada. Enfrenta tus fantasías, eres especial y no hay razón por la cual los demás te rechacen, siempre existirá alguien que comparta nuestro modo de pensar, nuestros intereses, nuestros valores. Apártate del rol de víctima, quejarte y mantenerte de brazos cruzados no hará que mágicamente cambie tu situación actual.

La soledad no es eterna, simplemente puede ser una fase transitoria, con fecha de caducidad, fase que puedes utilizar en tu beneficio para aprender y vivenciar otras cosas. Primero es bueno aprender que los demás aportan a nuestra vida pero NO SON NUESTRA VIDA, los vínculos de dependencia y necesidad no te harán un ser humano más completo, muy por el contrario, te limitarán como persona.

Puede ser un momento de reflexión, de descubrirte a ti mismo, de establecer nuevas reglas para ti, de crear un plan de acción. Es un momento para relajarse y apagar todas las voces demandantes de los otros, es un instante para escucharte, para obsequiarte, para crecer.

Es hora de cuestionar tus miedos, de cambiar esas actitudes que te quitan felicidad, es hora de reconstruirte en pos de tu propio ideal. Puedes comenzar a tomar contacto con la naturaleza, el silencio, la lectura, el descanso, la meditación, el enriquecimiento personal en todo sentido.

La soledad no tiene por qué ser desesperación, tampoco hay necesidad de que sea eterna, pero como todo momento vital es importante hacer uso del mismo para sacar algo en limpio de la experiencia, aprendizaje, madurez, fortaleza emocional. Todo puede ser transformado para tu beneficio si lo miras desde la perspectiva correcta.

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Psicología Positiva: Resiliencia

Psicología Positiva: ResilienciaEl concepto de resiliencia nos habla de la capacidad de poder seguir adelante sin importar las adversidades por las cuales hemos atravesado. Quienes la ejercen son personas capaces de continuar con sus vidas sin importar cuál tragedia, grande o pequeña, les haya tocado experimentar.

Es vital enseñar esta herramienta a aquellos individuos que les cuesta ver los problemas como oportunidades, las desgracias como enseñanzas, lo malo como aprendizaje. Esta capacidad nos ayuda a protegernos contra la depresión y otras patologías mentales, además de mejorar nuestra autoestima y contribuir a nuestra productividad.

La Doctora Karen Reivich contribuyó a escribir El niño Optimista junto a Martin Seligman y llegó a interesantes conclusiones en cuanto al tema de la resiliencia. Las personas resilientes tienen la capacidad de ser de esta manera a lo largo de su vida mediante el buen humor, el optimismo, cualidad que mantiene la esperanza y la fe en los individuos. Además de estas características, existen más habilidades que pueden ser aprendidas y contribuyen a aumentar nuestra capacidad de resiliencia.

Entre estas habilidades encontramos:

  • La regulación de las emociones. Es la capacidad que tenemos de identificar cuáles son nuestros sentimientos y la habilidad de controlarlos.
  • Control de impulsos. Primero debes pensar cuidadosamente antes de actuar, piensa, ¿cuáles serán las consecuencias de tus actos, vale la pena responder a esa agresión, vale la pena enojarse por eso, realmente alguien te está lastimando o eres tú quien está a la defensiva?
  • Optimismo. El verdadero optimismo no radica en decirse frases vacías, sino en buscar pruebas en la realidad de que sí valemos la pena, de que los problemas pueden ser solucionables, de que no todo es tan catastrófico como podemos creer.
  • Análisis causal. Analizar con conciencia los problemas con los cuales debemos lidiar, pensar en todos los factores y perspectivas posibles, intentar buscar las variadas opciones de solución a las cuales podemos acceder.
  • Empatía. Quienes están en contacto con sus emociones y pueden comprenderlas tienen un importante grado de empatía, habilidad de comprender las emociones de los demás. Esto es importante porque nos habilita a tener vínculos significativos con los otros.
  • Auto-eficacia. La confianza en tu capacidad para resolver contrariedades. Es conocerte a ti mismo, saber cuáles son tus fortalezas, cuáles son tus debilidades y cómo lidiar con ellas.
  • Estar preparado para tomar el riesgo apropiado. Es estar listo para probar distintas cosas sin importar el fracaso, el cual es considerado parte de la vida y no debería generar mayor conflicto en ti.

La resiliencia también puede ser utilizada en el ámbito laboral. Para sobrevivir a ambientes hostiles o el stress debes hacer uso de lo siguiente:

  •  Compromiso.  Mantenerse involucrado con la gente y los eventos a tu alrededor, permite entregarte al trabajo de una manera más eficiente.
  • Control.  Intenta ejercer tu influencia sobre los resultados de las tareas en las que estás involucrado. Este sentimiento de control te dará la sensación de más poder y verás cómo puedes influenciar los eventos que te pueden afectar.
  • Desafío. Descubrir cómo puedes crecer en esa etapa de stress, qué es lo beneficioso que puede traer esta situación a tu trabajo y crecimiento profesional. Si ves los cambios como desafíos, puedes ver las oportunidades potenciales escondidas tras estas situaciones.

Estas habilidades te permitirán acercarte al cambio desde un enfoque más significativo, crear estrategias, resolver conflictos y además incrementar tus actitudes positivas.

La resiliencia es una capacidad que sin duda debe ser trabajada, ya que nos aporta muchos beneficios. ¿Estás listo para comenzar?

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Mobbing: Acoso laboral

El mobbing sucede cuando una persona o un grupo de personas ejercen sobre un individuo Mobbing: Acoso Laboralen particular una violencia a nivel psicológico de manera persistente. El agredido se ve marginado dentro de su ámbito laboral, puede comenzar a padecer enfermedades psicosomáticas, estados de ansiedad.  La moral del sujeto queda por el suelo, el proceso de aislamiento degrada la consideración personal y social de sí mismo.

El acoso puede tomar muchas formas como el insultar, asignarle a la víctima proyectos con plazos inalcanzables, amenazas, discriminación, darle tareas aburridas y sin jerarquía, entre otras ofensas constantes.

Podemos distinguir dos tipos de mobbing, el horizontal y vertical. El mobbing horizontal hace referencia al mobbing que se produce entre compañeros, personas en igualdad de jerarquía, suele suceder por sentir a la víctima como una amenaza ante intereses profesionales o simplemente por discriminación de cualquier índole.

El mobbing vertical ocurre cuando la persona que se encuentra en un puesto de más alta jerarquía acosa y humilla al de menor jerarquía, con la finalidad de que el acosado abandone su puesto de trabajo o para mantenerlo en el aislamiento y someterlo de esta cruel manera.

El mobbing comienza de manera repentina, hay un cambio violento en la relación entre el acosador y la víctima. La relación que hasta entonces podía ser neutra o incluso positiva, se torna notoriamente negativa.

El acoso laboral consta de cuatro fases. La primer fase, denominada fase de conflicto, es cuando hacen su aparición conflictos interpersonales como roces o peleas de carácter más serio que pueden constituir el inicio de un problema importante. La segunda fase de estigmatización es cuando el acosador comienza su hostigamiento de manera sistemática y prolongada, manifestando comportamientos perversos con el propósito de humillar y alejar socialmente al acosado, esta fase es duradera. La fase de intervención desde la empresa es cuando ésta comienza a conocer lo que está sucediendo, usualmente es el departamento de recursos humanos quien comienza a intentar controlar la situación. La fase de marginación es cuando la víctima decide abandonar su puesto de trabajo, en algunos casos el ataque es tan extremo que algunos acosados cometen suicidio.

Las empresas deben estar muy atentas y ser muy cuidadosas cuando estas situaciones ocurren, la víctima no debe dudar en buscar ayuda e informar a las entidades correspondientes dentro de la empresa, recuerda que es posible iniciar procedimientos legales en contra del acosador.

Las empresas deben tomar medidas preventivas y en la medida de lo posible evitar la aparición de conflictos. Esto puede obtenerse mediante una adecuada organización del trabajo, mediante la puesta en práctica de instrumentos necesarios para prevenir y también sancionar estas actitudes. No se debe permitir ningún tipo de comportamiento hostil entre los trabajadores, simplemente no puede ser tolerado y es la empresa quien debe velar por los intereses de sus empleados.

No permitas que nadie haga de tu vida un infierno, tienes derechos y debes hacerlos respetar, por eso no dudes en comunicarte con las autoridades pertinentes del caso para dejar estos comportamientos al descubierto. Evita que las emociones negativas te inunden y busca todo el apoyo judicial y psicológico necesario.

¿Te Gustaría Que Trabajáramos Contigo Para Potenciar Tu Bienestar Emocional y Tu Optimismo?

Miedo al fracaso

Miedo al fracaso

El miedo al fracaso es nuestro gran enemigo cuando deseamos ir tras nuestros objetivos. Estamos sumamente motivados, queremos conquistar al mundo y de repente…ya no queremos saber más nada, dejamos todo por la mitad o ni siquiera nos atrevemos a comenzarlo.

Claro que esto da un pésimo mensaje para tu autoestima, te sientes impotente, triste, culpable. Esta sensación de quedarte estancado, de no hacer nada para continuar con tus objetivos, con tus planes, con tus grandes anhelos, tiene su base primordialmente en el temor.

¿Cuáles son los miedos que subyacen a nuestra idea de éxito? Existe el miedo al fracaso, el miedo a los cambios y demandas que nos traerá el futuro éxito y también puede rondar el miedo a cometer un gran error. Por supuesto que pueden estar jugando otros miedos no develados que yacen en una oscura superficie, habitando solamente para molestarnos.

Cuando estamos atemorizados, aunque esto surja de manera inconciente, el miedo se apodera de nosotros y en lugar de pensar claramente en lo que tendríamos que hacer para alcanzar nuestras metas, quedamos extenuados por el esfuerzo que hace nuestro cerebro para calmarnos ante esta ficticia amenaza que se siente como real.

¿Cómo vencer el miedo al fracaso? Primero tienes que tener mente abierta,  no te juzgues ni te critiques, solamente harás que el miedo tome más fuerza y te hará sentir muy mal contigo mismo. Intenta descubrir con qué esta relacionado el miedo, hay que conocer a nuestro enemigo. Cuando tu cerebro siente que estás bajo amenaza te paralizará o te hará huir, si reconoces estas reacciones en ti intenta no sucumbir ante ellas y enfréntate a lo que sientes.

Si prestas cuidadosa atención a lo que estás sintiendo y pensando sabrás reconocer qué es lo que te genera incomodidad, cuando te tomas el tiempo para observarte a ti mismo con cautela y no caes en la trampa del autocastigo, podrás comprender en realidad lo que está sucediendo, de qué es lo que te quiere proteger tu mente y puedes convencerte a ti mismo de que en realidad el miedo es una fantasía, algo que no necesariamente sucederá.

Abre tu mente a nuevas posibilidades positivas, no te imagines el peor escenario, piensa en las infinitas posibilidades que tienes en tus manos. El éxito (en cualquier ámbito de tu vida) es más poderoso que el temor si le permites tomar parte de tu conciencia. Cuida mucho de cómo te hablas, evita decirte que no puedes, o que no eres suficiente para llegar a lo que quieres, tampoco escuches a quienes te dicen que no puedes. Tú tienes el poder de moldear tu propio camino, así que adelante, aprende a escucharte a ti mismo con paciencia y amor.

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Nace El CLUB DE LOS OPTIMISTAS

El club de los optimistasHola queridos lectores. En esta oportunidad les escribo para comentarles acerca de una nueva propuesta que surgió recientemente. En estos tiempos cuando todo es negativo, cuando es difícil encontrar espacios donde se comparta alegría, optimismo, esperanza, donde suele ser complicado conocer nuevas personas que aporten entusiasmo a nuestras vidas, es ahora cuando nace EL CLUB DE LOS OPTIMISTAS.
 
Esta comunidad en facebook propone lo siguiente:
 
Reuniones de carácter mensual en un lugar propuesto por nosotros (restaurant, cafetería, salón, etc) a charlar sobre temas de desarrollo personal, psicología, un lugar donde podamos contar nuestras historias de vida, nuestros éxitos, aprendizajes, sueños. Es un espacio netamente construido entre nosotros para retroalimentarnos positivamente y seguir creciendo como seres humanos.
 
El primer encuentro se realizará el sábado 27 de agosto de 11:00 a 13:00 horas en CAFE TRIBUNALES (Dirección Plaza Cagancha s/n – San José 1133 – Centro, Tel.: 2903 3542 Mail: cafetribunales@gmail.com)
 
Para quienes quieran formar parte de esta idea los invito a entrar aquí http://www.facebook.com/pages/El-club-de-los-optimistas/252294888123032?sk=info#!/pages/El-club-de-los-optimistas/252294888123032?sk=wall
 

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Trastorno de personalidad por evitación

El trastorno de personalidad por evitacion es sumamente similar a la fobia social, se Trastorno de personalidad por evitacióncaracteriza por:

1)      Autocrítica. Al enfrentarse a situaciones sociales o tan sólo al pensar en la posibilidad de éstas, surgen pensamientos automáticos denigrantes hacia su persona que consideran reales, los aceptan sin cuestionamientos ni argumentos sólidos.

2)      Miedo al rechazo. Al considerarse un desastre, tienen miedo de que los demás descubran esta faceta, por lo tanto el temor a los encuentros sociales se agrava. El rechazo al que se vieron expuestos en su infancia acecha con su sombra las relaciones presentes.

 

3)      Ansiedad. Se culpabilizan por sentir ansiedad, creen que no deberían sentirla pero como no pueden evitarla se sienten mal por ello.

4)      Una mala interpretación de las acciones o palabras de los demás. Las reacciones de los demás ya sean neutras o incluso positivas las consideran negativas. Creen que todo el mundo los esta juzgando siempre, las evaluaciones en cualquier ámbito generan terror porque consideran que los evaluarán tan negativamente como ellos mismos se evalúan.

5)      Supuestos sobre las relaciones. Creen que no le pueden gustar a nadie por eso intentan que nadie se les acerque demasiado, intentan mantener pocos vínculos temiendo que sí éstos comienzan a profundizarse los demás descubrirán lo horribles que son.

6)      Ignoran las pruebas positivas. Por más que existan pruebas de que los demás si sienten agrado por su persona, consideran que el otro los está engañando o le dicen esas cosas por lástima.

7)      Racionalizaciones. Son concientes de su sufrimiento y saben que es algo sobre lo cual deben trabajar, sin embargo, se sienten abrumados por la idea de enfrentarse a situaciones sociales por lo tanto evitarán el cambio bajo la forma de variadas excusas, piensan que no podrán alcanzar sus metas.

8)      Evitación en el amplio sentido. Más allá de la evitación social, la evitación abarca cualquier pensamiento o actividad que pueda provocarles cierta incomodidad, lo hacen de manera automática. No suelen ser concientes de que están en realidad evitando la ansiedad, por eso se consideran poco inteligentes o muy holgazanes.

9)      Fantasía. Suelen fantasear que las cosas ocurrirán sin esfuerzo, encontrarán a alguien maravilloso o un buen trabajo sin tener que hacer nada al respecto para obtenerlo.

El tratamiento psicológico consiste, entre otras estrategias, en que la persona se haga conciente de cuáles son las situaciones que evita y por qué. Ayudarla a entender de que en realidad no es perezoso, sino que siente miedo de realizar cambios en su vida gracias a las creencias negativas que están en su cabeza todo el tiempo. Hay que disputar estos pensamientos y que la persona aprenda a tolerar las emociones asociadas a éstos, se deben traer al presente experiencias que les produzcan incomodidad para que poco a poco aprenda a lidiar con ellas sin recurrir a determinados escapes como la distracción o la evitación de hablar de estos temas.

Este trastorno de la personalidad es sumamente incómodo y doloroso para el sujeto, pero con terapia puede mejorar mucho e incluso se pueden evitar recaídas.

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Perspectiva

Perspectiva

¿Por qué tenemos que esperar a perderlo todo para entender lo que es verdaderamente importante? Somos afortunados de varias maneras, más de las que queremos admitir. Hemos sido bendecidos con buenas personas a nuestro alrededor, con atributos físicos y mentales, con habilidades y talentos, con esperanzas y sueños. Pero incluso aunque poseamos todo esto no lo explotamos, no lo cuidamos, y es más, a veces hasta lo despreciamos.

Sé que la vida mucha veces es más difícil de lo que queremos que sea, pero eso no quiere decir que no valga la pena vivirla. Todo es cuestión de perspectiva. Sin importar qué tan complicado sea todo, siempre hay una razón para levantarse. Siempre habrá algo que poseamos que valga mucho protegerlo y estimularlo.

Muchos individuos esperan a perder lo que en realidad importa para poder darse cuenta de lo válido que era. Y es así que pasamos nuestra vida despreciando a los que nos aman o minimizándolos, quejándonos de cosas que no tienen importancia, perdiendo la oportunidad de sacarle provecho a lo que sí poseemos siempre en pos de prestarle atención a lo que nos falta.

A veces no apreciamos nuestra salud hasta que nos enfermamos, no apreciamos la vida hasta que estamos al borde de la muerte, no apreciamos a nuestros seres queridos hasta que se aburren de nosotros.

Siempre he sido una fiel creyente de esta frase “si de noche lloras por el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas”. Si siempre te concentras en lo que aún no tienes, no podrás disfrutar de lo que ya tienes, ¿cuántas estrellas habrán en tu firmamento que ignoras activamente?

Crees que tus problemas son los peores de la tierra hasta que escuchas la historia de otra persona, crees que tu vida es imposible hasta que te enteras de cómo han sufrido los demás.

El quejarse y no hacer nada no es constructivo, nos coloca en una posición de víctimas insoportables, frustrantes. Claro que puedes quejarte de vez en cuando, nadie te pide que seas perfecto, pero mientras te quejas haz algo para cambiar la situación que tienes o si no puede ser cambiada, al menos acéptala. Cada desafío que se nos presenta tiene su razón de ser.

Muchas personas exitosas han tenido vidas terribles, y yo estoy absolutamente convencida de que las adversidades son constructoras de carácter y fortaleza. Cuando las cosas no salen exactamente como quieren, buscan una alternativa. Saben dejar ir aquello sobre lo que no tienen control. Buscan sus sueños sin importar lo que los demás digan. Son constantes, obstinados si se quiere.

La muerte, las enfermedades, las pérdidas son choques de realidad que en varias ocasiones nos sacuden y nos hacen comprender lo más obvio, no todo es tan terrible como pensamos, no todos son tan malos como creemos, siempre habrán cosas peores. Sé que habrá veces donde no puedas lograr esto solo, pero como siempre digo, no hay nada de malo en pedir ayuda, lo importante es que tengas la voluntad de hacerlo, nadie puede ser ayudado sino quiere serlo. Esto es 100% tu responsabilidad.

Entonces…¿por qué esperar a perderlo todo? ¿Por qué esperar a estar solo? ¿Por qué esperar a ser feliz? Con lo que tienes hoy ya puedes comenzar, no necesitas de recetas mágicas o grandes golpes de suerte. Aprende a disfrutar y sobre todo a VALORAR lo que ya posees. Desde el agradecimiento y el disfrute de tus bendiciones presentes verás cómo tu estado emocional cambia, cómo te sientes más seguro y pleno y eso te dará la fuerza necesaria para seguir creciendo y acercándote a lo que en realidad deseas. Aprende a poner las cosas en perspectiva AHORA, antes de que la vida lo haga por ti a la fuerza.

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La nueva teoría de la Psicología Positiva

La nueva teoría de la Psicología PositivaEl término felicidad no es suficiente para explicar de qué se trata la Psicología Positiva, ésta es simplemente un componente de todo lo que la disciplina abarca. El estado de ánimo influye mucho en las respuestas del momento, si a alguien le preguntas que tan feliz o infeliz es con su vida muchas veces las respuestas son producto de que tan bien o mal se sienta en ese momento particular así que para perfeccionar la rama, la Psicología Positiva pasó de la teoría de la felicidad a la teoría del bienestar.

El bienestar es un constructo y la felicidad “una cosa real”, la teoría del bienestar nos dice que la materia prima de la Psicología Positiva se constituye por una suma de elementos mensurables, cada uno representando una cosa real, contribuyendo al bienestar pero ninguno definiéndolo totalmente. La nueva meta de esta teoría es que tanto los individuos como el planeta puedan florecer en el amplio sentido de la palabra.

Sus cinco componentes elegidos libremente por las personas para su propio beneficio tienen estas tres propiedades en común: contribuyen al bienestar, son perseguidos porque son un fin en sí mismo, son definidos y mensurables independientemente de los demás elementos.

Como había mencionado en un  post anterior, los cinco elementos que forman parte de la nueva teoría y poseen las características ya mencionadas son las emociones positivas, el compromiso, el propósito (algo que le brinde significado a nuestra vida), las relaciones positivas, los logros (realización personal). Podemos utilizar nuestras fortalezas  en beneficio de estos niveles.

Felicia Huppert y Timothy So de la Universidad de Cambridge definieron lo que significa florecer: para que un individuo pueda florecer tiene que tener tres características principales, acompañadas de seis características adicionales. Las características principales son las emociones positivas, el compromiso, el propósito. Las características adicionales son: la autoestima, el optimismo, resiliencia, vitalidad, auto determinación, relaciones positivas .

Más adelante seguiré tratando este tema sobre cómo podemos hacer para que estos cinco componentes tomen fuerza en nuestra vida y por lo tanto podamos sentirnos plenos en nuestra experiencia humana.

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