El precio de la amabilidad

​¿Vale la pena el esfuerzo de ser amable con los demas y encima contigo? Lee y verás la respuesta

amabilidad

La amabilidad nos conecta con los demás, es una elección conciente que nos nutre como personas. Cuando brindamos nuestro tiempo, nuestro amor y escucha, nos estamos convirtiendo en alguien digno ante nuestros ojos. Debemos aprender a ceder, a empatizar, a escuchar con atención de manera activa.

De todas maneras, todo esto debe realizarse dentro de límites razonables, porque como todo en la vida, los excesos son malos y cuando conviertes a los demás en MÁS importantes que tu, eso es un problema. Hasta para amar y ser amable, es necesaria la coherencia.

Tu puedes darte el permiso para ser tu mejor versión, eres el único que puede limitarte o potenciarte en realidad.

Imagínate convertirte en quien deseas, la amabilidad hacia los demás y por supuesto, también hacia ti mismo, es una muy buena llave para pavimentar tu camino hacia un mejor futuro. 

Amar desde todo punto de vista es liberador y te hace crecer, no hay que que escapar a la vulnerabilidad. Al final del día, todos necesitamos un poquito de todos y es tan lindo cuando nos unimos y nos hacemos la vida más fácil. 

¿Estás dispuesto a pagar el precio?

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Para sentirte mejor

Si lo que estás buscando es cambiar tu rutina y comenzar a hacer pequeños ajustes en el día a día para alcanzar mayor bienestar emocional, aquí un par de actitudes que pueden enriquecerte.

El ser agradecido te permite sentir más emociones asociadas a la felicidad, te ayuda a recuperartegratitud más rápido de alguna emoción “negativa”, te brinda más calma, menos ansiedad, más alegría. Incrementar los momentos donde puedes conectarte con la gratitud será muy beneficioso para ti, tanto a nivel físico como psíquico.

Si te concentras en mirar a tu alrededor qué cosas son las que sí funcionan, qué fue lo bueno que ha sucedido en el día, en tu entorno, en tu familia, en tu vida en general, vas a sentirte mejor, más afortunado y estarás potenciando una emoción positiva muy poderosa que desplegará otras.

Saborea tus pequeños momentos de gloria, pasa al menos un minuto pensando y disfrutando aquello que has logrado o ha salido bien. Un regalo que te han hecho, salir de tu casa y encontrarte con un taxi que necesitabas, la ayuda de alguien desconocido, pequeñas situaciones de la cotidianeidad que pueden sentirse extraordinarias si le dedicamos el tiempo necesario para disfrutarlas y valorarlas. Mientras más piensas en algo, mientras más emociones intensas genere, mayores las posibilidades de imprimir en tu cerebro de manera permanente esa satisfacción. Básicamente, estás brindándole la oportunidad a tu cerebro de rearmarse para la felicidad.

Unida a la gratitud, puedes también practicar la amabilidad, una amabilidad sumamente importante que fácilmente olvidamos que existe, la amabilidad contigo mismo. Vas a tener momentos malos, amargos, tristes, sin embargo, en lugar de criticarte sin descanso, mejor trata de aceptar lo que te sucede, valídate y sobre todas las cosas quiérete. Te ayudará a disfrutar de tu gratitud de una manera más honesta.

Pequeños cambios, más sencillos de lo que parecen, pueden abrirte las puertas a nuevas maneras de sentir, ¿estás listo para sentir mayor felicidad?

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Meditación Amor-Amabilidad

Barbara Fredrickson en su último libro LOVE 2.0 nos comparte una meditación muy interesante llamada AMOR-AMABILIDAD. Esta distinguida profesora experta en emociones positivas, ya ha presentado el fruto de sus investigaciones en dos ocasiones al Dalai Lama. La finalidad de esta meditación que nos comparte es que nosotros estemos más abiertos al amor y a la amabilidad a nuestro alrededor.

Esta meditación también nos ayuda a mejorar nuestra comunicación con los demás, nos aleja de nuestra absorción meramente egoísta en nosotros mismos, nos ayuda a sentirnos conectados, a tener sentimientos de calidez y buenos deseos por el bienestar de los demás.

La práctica apunta a entrar en contacto con nuestros buenos y amorosos sentimientos, a desearle a los demás bienestar. Algunos quizás puedan creer que esto es forzado, no lo hagan si se sienten incómodos, la meta de la meditación es que podamos darnos la posibilidad de sentir más emociones positivas y más conexión con quienes nos rodean, si no estamos preparados entonces es mejor dejarlo para más adelante.

Para realizar la meditación debes sentarte, estar relajado, con tus ojos cerrados, concentrado en tu respiración. Si estás en una silla, apoya tus dos pies firmes en el suelo, echa un poco tus hombros para atrás e intenta dejar tu columna lo más recta posible. Puedes poner a tu lado una alarma suave para poder despreocuparte del tiempo. Al principio se recomienda que realices la práctica por diez minutos, luego poco a poco, ve aumentando la cantidad hasta llegar a períodos de 20 o 25 minutos.

Comienza a concentrarte en las sensaciones de tu corazón, de tu respiración. Cuando estés concentrado puedes visualizar a alguien a quien ya amas, puede ser tu pareja, tu familia, incluso tu mascota. La idea es evocar sentimientos de ternura y conexión. Una vez que te identifiques con este estado puedes comenzar a repetir en tu mente estas frases:

Permite que esta persona (menciona a quien desees) se sienta seguro

Permita que esta persona se sienta feliz

Permite que esta persona se sienta saludable

Permite que esta persona se sienta cómoda

Estos enunciados pueden ser modificados por ti, lo importante es la emoción que hacen resonar. Intenta reflexionar profundamente en estas frases, en cómo esa persona en quien estas pensando se sentiría si lo que le deseas se cumple. Puedes visualizar una conexión entre tu corazón y el de esa persona. Una vez que hayas terminado de repetir esas frases, deja ir la imagen de tu ser querido y simplemente quédate concentrado en la sensación que te ha dejado este amor.

Luego puedes dedicar estos sentimientos a otra persona, siguiendo el mismo procedimiento, pensando en cómo esa persona se mueve, reacciona, siente lo que le estás deseando. El último paso es poder enviar estas emociones a aquellas personas que son más desconocidas en tu vida.

Al finalizar sé conciente de que puedes generar estos sentimientos de amor y generosidad en cualquier momento, en cualquier lugar. Las investigaciones demostraron que 60 minutos por semana de práctica ya tienen un impacto sumamente positivo en nosotros. ¿Te animas a probarla?

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com