Miedo al compromiso

Se puede llegar a ver al amor como la trampa más letal de todas, existe gente que saldrá corriendo en la dirección contaria cada vez que el innombrable se cruza en su camino. La sola palabra matrimonio o noviazgo, aún peor COMPROMISO, puede hacer temblar a los más valientes y lo más alarmante de todo es que cada día las filas de los anti-amor crecen a paso gigantesco.

Cuando estas personas finalmente encuentran a su alma gemela, intentaran hasta lo imposible para deshacerse de ella. Luego de que la etapa de la diversión termina y el asunto comienza a ponerse serio, quienes temen al compromiso ejecutaran todos los planes que conocen para estropear las cosas. Haran uso de sus defectos exagerándolos, ignoraran y criticaran al otro, nada de lo que pueda hacer su pareja será suficiente para complacerlos y se encargaran de que lo sepan, en algunos casos extremos también se recurre a la infidelidad, todas técnicas muy eficientes para sabotear una relación.

¿Cuál es el propósito de destruir una relación? Se debe al miedo al compromiso, pero este miedo no existe porque sí, en cada caso encontramos una explicación profunda, algo que vas más allá de un deseo de divertirse, o de una creencia de que esa persona es insensible y no se preocupa  por los sentimientos ajenos.

Uno de los casos más clásicos es haber sido lastimados una vez por alguien. Se entregaron en cuerpo y alma al amor, entregaron su confianza, su tiempo, sacrificaron cosas por ese alguien especial, sólo para que les pisotearan el corazón. Y si estos sujetos tienen la oportunidad de conocer a alguien que realmente les quite el aliento, ante el menor indicio de amor harán uso de su arsenal destructivo para borrar del mapa hasta la más mínima posibilidad de algo serio. Al reconocer inconcientemente patrones familiares, aquellos que una vez compartieron con la pareja anterior, se genera una señal de alarma. Es ahí cuando saben que si no hacen algo al respecto van a volver a enamorarse, que en su mente equivale amor=dolor. En su búsqueda de evitar sentirse lastimados, reaccionan primero y quieren ser ellos los que abandonen al otro antes de convertirse en los abandonados, es así como la víctima se transforma en victimario y le hacen a alguien que nada tenía que ver con su experiencia, lo mismo que le hicieron a ellos.

Otra de las conductas que se manifiesta es salir con varias personas en un determinado período de tiempo. Antes de que el cariño comience a gestarse, saltan a otra persona sin pensarlo. Todo es a base de la velocidad, si permanecen poco tiempo con alguien entonces el otro no podrá hacerse un lugar en su corazón.

También podemos observar que se teme no sólo a las cosas que hemos vivido, sino también a la que han experimentado otros. Por ejemplo, si la madre o el padre, un familiar, un querido amigo, han sido traicionados, han sido utilizados y sufrido infidelidad, definitivamente es algo que puede pasarnos a nosotros. Podemos caer en esta falacia de una manera tan paulatina y ferviente que ni siquiera nos damos cuenta. Las penas ajenas se convierten en propias y si a ellos les sucedió, ¿por qué no a nosotros? Incluso esas personas cercanas pueden contaminarnos con su discurso “todos los hombres son iguales”, “las mujeres sólo están tras el dinero”, “no confíes ni en tu sombra”, “dices que tu novio es diferente, ¿qué, acaso te sacaste la lotería? estás ciega” Y su suspicacia y enojo con respecto a toda la humanidad, nace de ese dolor que ellos padecieron, pero no conforme con sufrir ellos, intentan que los demás caigan en su mismo estado de desilusión. Como tontos podemos envolvernos en esa trampa que la gente decepcionada nos tiende sin entender qué lo están haciendo, creyendo honestamente que solamente nos hacen un favor. Si nos criamos con una imagen tan amarga, frívola y deprimente del amor es obvio que querremos huir como locos, así que a veces tenemos que aprender a no escuchar a los demás, no si no tienen nada beneficioso que compartir.

Ciertas personas poseen una autoestima muy baja, no aprecian su cuerpo, no se consideran atractivos o detestan algún aspecto de su personalidad. Se sienten tan poca cosa que se encargan de demostrarle al mundo lo poco merecedores de amor que son. Como profecía auto cumplida ni siquiera intentan tener pareja, ya que están convencidos de que todos sus esfuerzos serán en vano, ese hombre, esa mujer, jamás se fijaran en ellos. Estas conductas pueden intentar racionalizarse, le dirán a todos que en realidad no les interesa estar con nadie, tener novio o novia es aburrido, es mejor estar soltero y disfrutar de la libertad. Algunos son concientes de que están mintiendo, otros serán capaces de engañarse a sí mismos, con el consecuente estado de tristeza y soledad que esto conlleva.

Estar en pareja conlleva responsabilidad en cuanto al otro, responsabilidades que algunas personalidades inmaduras, a quienes les cuesta hacerse cargo de las consecuencias de sus actos, no es están dispuestas a tolerar. Eso hará que continúen buscando excusas y maneras para poder evitar finalmente sentar cabeza. Las personas narcicistas, que realmente tienen un problema en captar las necesidades del otro, encontraras desgastante darle importancia a alguien más que ellos.

Debemos tomar en consideración que nada de malo tiene estar solo, siempre y cuando sea una decisión elegida por las razones apropiadas y no como un escudo para protegerse contra lo que quizás podría llegar a suceder.

El miedo al compromiso puede convertirse en algo muy doloroso, ya que evita que la persona al disfrute de uno de los sentimientos más bonitos. Puede ser un impedimento muy severo en el sentido de que constantemente se estará saboteando cada oportunidad amorosa que se presente, privándose de experimentar una relación que puede propiciar felicidad y sentimiento de completud. Así que tomate tu tiempo para meditar sobre cuál es la verdadera razón por la cual continúas solo, ¿lo deseas o es el terror hablando por ti?

Como sabes tú eres el dueño de tu propio destino y los miedos pueden ser conquistados, nada tiene derecho a quitarte una de las experiencias más intensas, entrégate y aprende a estar en contacto con tu verdadero deseo. No te engañes a ti mismo, vivir una mentira toda tu vida hará que te conviertas en una persona amarga y triste. Intenta amar, después de todo no hay nada que perder. Si tu miedo es ser herido, lo cual puede ser una posibilidad cuando te involucras en una relación, piensa que en realidad es solo una POSIBILIDAD, no necesariamente te sucederá a ti, y si ocurre, al menos será una experiencia que te hará crecer. No aventurarte, quedarte atrapado en el miedo paralizante, solamente te privará de madurar, de experimentar, te hará sentirte por fuera del mundo. A veces tenemos que permitir que las cosas fluyan sin cuestionarnos tanto, reprimir los sentimientos es algo que en realidad terminara limitándote como ser humano y acarreara sentimientos negativos que estarán ahí, molestándote, y ni siquiera sabrás qué es lo que le falta a tu vida. Así que nada de excusas y emprende el camino, quizás puedas llevarte una linda sorpresa tan sólo con intentarlo.

 

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

¿Por qué no nos escuchamos?

Por que no escuchamos
Somos los mejores dando consejos, siempre tenemos una respuesta para todo, ayudamos a nuestros amigos cada vez que ellos nos necesitan, la gente acude a nosotros porque saben que tendremos una solución. Sí, somos muy sabios, muy sabios con los demás…Pero cuando llega el momento de la verdad, cuando es hora de hacer caso a nuestro propio conocimiento, es cuando todo falla.

Es más sencillo ver los defectos de los demás que los propios. Incluso a veces nos disgustan determinadas características de los otros, ya que inconcientemente identificamos en los demás lo que aborrecemos de nosotros mismos, lo que puede conducirnos a detestar o adorar a alguien con tan sólo pocos minutos de conocerlo. Entonces, si es más sencillo ver lo equivocados que están los demás, ¿por qué no podemos darnos cuenta de que nosotros hacemos lo mismo o peor?

Hay una resistencia de nuestra parte a reconocer que algo está mal, no queremos sucumbir a la debilidad y tendemos a tapar con un dedo lo que es tan obvio. Cuando tenemos un problema somos los últimos en reconocerlo. Se produce una herida narcicista, una herida a nuestro amor propio cuando comprendemos que no somos tan geniales como nos habíamos creído, nosotros también nos equivocamos a pesar de querer creer lo contrario. Y no tiene nada de malo, después de todo la vida es una sucesión de experiencias, de las cuales se aprenden cosas, cosas que pueden ayudarnos tanto a nosotros como a los demás y es de aquí donde proviene nuestra noble sabiduría.

Si tenemos las herramientas, la sapiencia, ¿por qué escogemos no escucharnos? ¿Se imaginan en lo increíble que podría convertirse nuestra vida si tan sólo aprendieramos a seguir nuestros propios consejos? Las mujeres con el corazón roto que no han podido superar su propia pérdida amorosa aconsejaran a su amiga de la mejor manera para olvidar a quien la lastimó, los médicos nos dicen todo lo que debemos hacer para tener una salud envidable cuando ellos comen en exceso o fuman a nuestras espaldas, los padres cuidan celosamente a sus hijos y les aconsejan no hacer nada de todo lo que ellos hicieron cuando tenían la misma edad. ¿Es acaso esto hipocresía? No, en realidad, preferimos no escucharnos porque a pesar de tener el conocimiento, nos es difícil aplicarlo. Esperamos que los demás sigan fielmente nuestras palabras cuando nosotros no podemos poner en práctica lo que creemos. Existe un deseo oculto de ayudar a los demás, porque quizás en el proceso podemos ayudar a nuestro propio ser.

Tenemos que aprender a hacernos cargo de lo que nos sucede. Tenemos que tener la humildad suficiente para reconocer cuando algo no está bien en nuestra vida, debemos aprender que no somos omnipotentes y que no tiene nada de malo pedir ayuda. Cuando se trata de la salud tanto física como mental las personas tienden a minimizar lo que ocurre y genera mucha resistencia acudir a un profesional, primero porque se tiene que reconocer que algo no está tan bien como pensabamos y segundo, las personas tienen una serie de fantasías con respecto a la terapia, a la consulta médica.

Lo irónico del asunto, es que comenzamos a escucharnos cuando alguien de afuera nos dice que debemos hacerlo, miramos cuidadosamente nuestra vida y apreciamos lo que tenemos cuando alguien nos da un empujón. Muchas veces necesitamos de un otro que nos diga exactamente lo que ya sabemos. Sigamos nuestros propios consejos, explotemos al máximo ese conocimiento ganado con cada día, podemos ser nuestros propios maestros si tan sólo nos lo permitimos. Y es cierto, los cambios requieren esfuerzo y perseverancia, piensen en el esfuerzo como en una inversión. Una vez que nos decidimos a explotar el tiempo, la paciencia, la fuerza, esto se convertirá en un hábito en nosotros, en algo tan natural como respirar y es ahí cuando podremos ver el fruto de lo que hemos ido construyendo de a poco. Aprendamos a escuchar nuestra voz interior, después de todo es la que en verdad sabe qué es lo mejor para cada uno.

No te enojes contigo

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A veces nos ponemos en la vida metas tan altas que son casi imposibles de alcanzar, porque antes de lograr lo que deseamos debemos trabajar en nostros mismos. Eso quiere decir, que si no dedicamos tiempo a cuidarnos, a nutrir nuestro cuerpo y nuestro espíritu, estamos perdiendo la oportunidad de ser más de lo que somos.

Muchas veces nos comportamos como nuestros peores enemigos por razones inconcientes. Tendemos a enojarnos mucho con nosotros y ni siquiera nos damos cuenta, pero el cuerpo y nuestro estado de ánimo se quejan, porque son ellos quienes sufren las consecuencias de nuestra propia rabia.

¿Qué es lo que causa ese enojo? Cuando nos imponemos un ideal tan alto que es díficil de obtener en poco tiempo nos frustramos porque no lo obtuvimos dentró de la fecha límite que inventamos, por lo tanto somos unos fracasados. Si nos adentramos en una dieta tan estricta que está invitando a ser quebrada, nos enojamos porque no tenemos fuerza de voluntad. Si tenemos 30 años y todavía no somos exitosos ni millonarios nos enojamos porque nos sentimos unos eternos perdedores. Si somos incapaces de mantener una relación amorosa estable, nos enojamos porque algo malo debemos tener para que nadie se fije en nosotros. Y así pasamos la mayor parte de nuestra vida, enfureciéndonos y haciéndonos daño en consecuencia.

El daño causado es muy variable, desde el auto sabotaje en distintas áreas de nuestra vida hasta adoptar una adicción. Es como si debieramos castigarnos por no haber podido alcanzar ese ideal que irónicamente nos impusimos nosotros mismos. ¿No creen que somos demasiado exigentes a veces?

Es necesario abandonar un poco esa necesidad extrema de control, es verdad que somos los responsables de nuestra vida, pero también es cierto que hay ciertas situaciones que escapan a nuestro dominio, situaciones externas que deben ser aceptadas, asimilidades y aprender a reaccionar del modo apropiado ante ellas. Por ejemplo, en una entrevista laboral, quizás tú seas el más adecuado, tengas una experiencia y un conocimiento envidiable, pero si al entrevistador no le llamaste la atención (algo por completo subjetivo), no importa que tan bueno seas. Aquí no tienes el control y si no eres convocado para ese puesto no neceseriamente fue tu responsabilidad, así que castigarse por algo que no dependía por entero de ti, no tiene sentido.

Siempre cometemos un error y ese es el de compararnos con otros. Si cierta persona logró eso que nosotros queríamos, ¿por qué nosotros no? ¿La vida es injusta? ¿Es cuestión de suerte? En realidad obtener nuestras metas depende de muchísima paciencia, constancia, preparación. Nada sucede porque sí, e incluso nuestros grandes heróes debieron luchar para estar donde están, así que en vez de compararse con otros, lo que debemos hacer es mirarnos y pensar cuáles son las herramientas que ya tenemos y cuáles son las que nos faltan, así será más fácil ponernos a trabajar en vez de pensar nada más y quejarnos.

Otro de los errores que cometemos es basar nuestra autoestima específicamente en nuestra área laboral, como mencione, muchas cosas escapan a nuestro control, y en el ámbito laboral es cuando podemos observar el mayor número de injusticias. Gente que obtiene buenas posiciones tan sólo por su habilidad de tener buenos contactos sociales, malos compañeros sin escrúpulos que ascienden laboralmente derribando a los demás sin piedad, trabajos exigentes muy mal pagos, jefes injustos sin el más mínimo dejo de compasión por sus empleados. Pensemos, si estamos inmersos en un nido de serpientes no podemos castigarnos por no poder destacarnos, evidentemente es hora de cambiar de trabajo, pero a veces no es tan sencillo, así que es una enorme pérdida de energía basar nuestra valía en algo que nuevamente está lejos de demostrar quiénes somos.

Tampoco debemos acostumbrarnos a dejar que los demás nos midan bajo sus propias reglas, eso quiere decir que si por ejemplo nuesta familia o amigos esperaban un comportamiento, una carrera, un logro, y nosotros no lo hacemos, está bien. No podemos vivir nuestra vida complaciendo a los demás, es una tarea imposible porque todos somos distintos y mientras estás complaciendo los caprichos de alguien, estás desatendiendo los de otro, así que te metes en una trampa sin salida que solamente te hará sentir terrible contigo mismo. No vivas para los demás, vive por ti, después de todo es tu vida, ¿no es cierto?

En lugar de odiarnos, debemos amarnos. Debemos aprender a identificar por qué estamos enojados con nosotros y creánme, lo estamos. Cada vez que nos herimos ya sea física o psíquicamente estamos destruyendo la posibilidad de ser mejores, de vivir una vida feliz. Todos tenemos derecho a ser felices, a poder experimentar optimismo, alegría, amor, orgullo, no tiene sentido castigarse por algo que es una mentira que nos creamos. Jamás seremos fracasados si estamos luchando por ser mejores. Cuando tú te rindes y te hieres, es cuando en verdad pierdes.

 

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

 

Cómo ser anórexica

Es una pregunta que se hacen muchas jovencitas hoy en día y mujeres adultas también. La obsesión por el cuerpo, la belleza, lo frívolo es tan sólo la punta del iceberg y por supuesto que podemos culpar a la sociedad por hacer culto a la delgadez en extremo, pero el asunto va mucho más allá de esto. Cientos son los blogs que tratan el tema, algunos están en contra, otros hacen un altar y refuerzan estos comportamientos negativos. La intención de este post no es juzgar ni criticar y muchos menos sermonear a las personas que padecen esta enfermedad, sino verla desde un punto de vista más amplio. No quiero hablar tampoco de los síntomas, están más que hablados en el mundo de internet. Miremos más de cerca su mundo.

Tanto anoréxicas como bulímicas utilizan como modo de expresar una dolencia más profunda la comida y si bien a manera manifiesta podemos ver que lo que se busca es adelgazar, siempre habrá otra razón latente que en cada caso particular será distinta. Algunas mujeres han sido abusadas y buscan mostrar un cuerpo poco atractivo para que nadie las considere como objeto sexual, otras han recurrido a los alimentos como manera sencilla de controlar la ansiedad, también se repetirán patrones alimenticios de los padres. Si nuestros padres o nuestros parientes más cercanos no han sabido mantener una relación sana con la comida, estaremos tentados a hacer lo mismo sin siquiera ser concientes de ello.

¿Por qué escoger la comida? Quizás porque sea una de las maneras más sencillas de castigar al cuerpo, castigarnos a nosotros, el comer en exceso o simplemente no comer, acarrearan consecuencias negativas para nuestro organismo. Queremos deformar nuestro cuerpo en pos de una imagen mental que nos  hemos hecho que jamás será real, porque por más que las anoréxicas estén en verdad delgadas jamás se dan cuenta de esto y continuarán intentándolo hasta que su corazón no lo resista más. Y las bulímicas luego de meses o incluso años de vómitos podrán finalmente obtener ese peso ideal, pero como no pueden alimentarse de manera adecuada, esos atracones inevitables las obligaran a continuar con las purgaciones porque simplemente dan resultado y no existe para ellas otra manera de mantenerse delgadas.

Así como la persona que fuma se hace daño, pero está socialmente bien visto ya que no está consumiendo una droga ilegal , el comportamiento con la comida es de igual de adictivo y puede llegar a pasar muy bien desapercibido, al menos por un tiempo. La comida es algo sencillo de obtener, podemos hacer creer a las personas que nos alimentamos correctamente cuando en realidad vamos corriendo al baño a vomitar o simplemente le decimos a nuestra familia que vamos a cenar a nuestro dormitorio y la comida termina en la basura del baño. Hay que mantener los ojos bien abiertos para poder detectar si un ser querido está padeciendo alguno de los diversos trastornos alimenticios.

Es vital que no minimicemos la patología. Las personas cercanas tienden a decir cosas inútiles como “deberías comer más, estás muy delgada” “sabes que no puedes comer tanto porque luego te duele el estómago” “lo que te pasa es una tontería, eso te pasa por leer tantas revistas” “¿y para que quieres hacer dieta si estás perfecta?” Etc, etc, es muy difícil para alguien que no es un profesional de la salud saber decir las cosas correctas cuando nos tiran con la bomba “padezco un trastorno alimenticio”. Las personas tienden a actuar como si lo que te sucede no es nada importante, un mero capricho que se te quitará o reaccionan de una manera muy restrictiva y acusadora que solamente hará que los síntomas empeoren. Es fundamental el apoyo, el cariño, la paciencia y sobre todo la ausencia de crítica, para poder ayudar de verdad a quien queremos.

¿Se puede salir sólo de esta enfermedad? No, no es viable que una persona pueda dejar esta patología atrás sin ayuda profesional ni un entorno adecuado. Primero, porque usualmente quienes padecen trastornos alimenticios no son concientes de que los padecen o a lo sumo, saben que lo que les pasa está mal pero no hacen nada para cambiar porque simplemente no poseen las herramientas suficientes para poder enfrentarlo.

Así que sí estás leyendo y te estás preguntando cómo ser anoréxica, cómo ser bulímica, cómo ser delgada, no pierdas el tiempo. Lo primero que tienes que hacer es ser honesta contigo mismo y acudir a un profesional. Busca el apoyo de personas que puedan darte verdadero sostén y no aquellos que hagan lo mismo que tú y te empujen aún más a mantener estas actitudes. Eres un ser bello por dentro y por fuera, pero si aún no has aprendido a ver lo que está dentro de ti, no es tarde para hacerlo. Siempre hay una respuesta y cuando estés lista podrás encontrarla, lo importante es que no estás sola.

 

 

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Cómo lidiar con el trabajo que odias

Lamentablemente no todos tenemos la suerte de trabajar en lo que realmente queremos y muchas veces nos vemos obligados de hacer las tareas que más nos desagradan para pagar las cuentas y poder comer.

Cuando estas encerrado en esta cadena que no te libera, el consejo más obvio es busca otro trabajo, pero lo más obvio no necesariamente es lo más sencillo y mientras buscas y buscas y buscas, debes encontrar la manera para lidiar con la frustración y el stress que pueden provocarte hacer un trabajo que ya has llegado a odiar.

A lo primero a lo que debes recurrir es a tu creatividad y a tus posibilidades reales de poder realizar pequeñas tareas que despejen tu mente y bajen tus niveles de ansiedad.

Primero debes tratar de hacer las cosas que te gustan en tu horario de trabajo si es posible. SI te gusta escribir, robate unos minutos cada tanto para imprimir algunas linas en el papel, quizás tardes horas en finalizar un parrafo pero te sentiras satisfecho si puedes hacerlo. Otras personas se dedican a las manualidades, de cuando en cuando tejen, o crean pequeñas estatuillas con arcilla. Trata de ser ingenioso para regalarte unos momentos de placer en esa jornada laboral que se te presenta tan tortuosa.

Si es posible, trata de tomarte pausas para relajarte un poco, ve a la cocina, ve al baño y moja tu rostro. Respira pausado y repitete a ti mismo que esta es una situación temporal, que pronto harás lo que te agrada, que de todas las experiencias se aprende y que quizas no lo veas ahora, pero seguro podras extraer algun conocimiento o habilidad del presente trabajo que te ayudara a desenvolverte  en el futuro.  A veces tomarse un café también ayuda, pero también puede jugarte en contra si estás demasiado ansioso.

Trata de hablar con tus compañeros, busca un confidente e intenten hacer el ambiente más ameno, si eso no es posible, habla con tus viejos amigos a través del msn, distraerte y pensar que estas en otro lugar te reconfortara al menos un poco.

Intenta evitar quejarte y enojarte por la situacion presente, si le das tanta importancia a tu incomodidad esta no desaparecerá, solo crecerá más. Vuelca tu energía hacia cosas productivas, en tu tiempo libre piensa que es lo que podrías hacer para obtener un trabajo mejor, o quizás podrías estudiar algo que desees y por un motivo u otro has dejado pendiente.

Disfruta del tiempo en tu casa, de tu familia y mimate como si fueras un rey o una reina, descansa cuanto puedas y no te sobre exijas. Date tu tiempo para comenzar nuevos proyectos, reúnete con personas emprendedoras, no decaigas como el resto. No solo te quejes y te deprimas, dedica toda tu energía a salir de ese lugar. Estar en un empleo donde no sientes que puedes explotar tu potencial o encontrarse en un ambiente hostil a nivel emocional harán que te hundas demasiado rápido en un estado de tristeza del cual tienes que cuidarte, ya que al menor descuido puede robarnos lo mejor de nosotros.

Estar desconforme con el empleo actual puede provocar diversos sintomas como stress, depresión, falta de valoración propia, ataques de ansiedad, mal humor, desanimo, apatía, falta de esperanza, irritabilidad, entre otros. Es por eso que es importante estar alerta a estos incómodos visitantes y hacer lo mejor que podamos para tener lo que merecemos.

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Pasión: El motor de tu vida

La pasión es una fuerza que nos motiva, que nos ayuda a levantarnos todas las mañanas, que nos imprime una sonrisa, es una energía que nos invade y nos da motivos para ir tras nuestros sueños. Sin ella no existirían artistas, empresarios, comerciantes, jefes, profesionales, ya que la pasión es eso que nos incita a dedicarnos a algo, a perdernos en la tarea que hacemos, a entregarnos por completo a lo que nos despierta ese sentimiento, es lo que nos convierte en lo mejor que podemos ser y nos brinda genuina alegría.

¿Qué sucede cuando no sentimos pasión en nuestra vida? Hay muchas personas que aún no han encontrado su camino. No están por completo seguras o desconocen lo que quieren, se entregan a tareas que no les ocasiona ningún placer y se sienten miserables gracias a sus elecciones de vida. Vivir sin pasión es privarnos de ese manantial inacabable de posibilidades, ese motor que nos empuja y nos motiva. El asunto radica en que debemos dedicarnos el tiempo para descubrir qué es eso que nos seduce. Siempre habrá algo que nos interese, que llame nuestra atención, y además siempre existirá algo que nos quite el aliento con la sola idea de obtenerlo. Descubrir nuestra pasión hará que nuestra vida tome un rumbo distinto, que comencemos nuestra búsqueda, que orientemos nuestras acciones a obtener aquello que deseamos, o realicemos tareas que son un fin en si mismas. Supongamos que alguien quiere bajar de peso y su cuerpo se ha convertido en su pasión, cada vez que esa persona se alimente sano y haga ejercicio, estara realizando una tarea que cuya meta es cuidar su cuerpo, mientras realiza esto, está contribuyendo a su pasión. Así como un pintor podría dedicar horas enteras a un solo cuadro y disfrutaría cada segundo del proceso.

Si aún no has sido lo suficientemente afortunado para develar qué es lo que te apasiona podrías sentarte a escribir todo aquello que te venga a la mente que una vez disfrutaste, quizás sea una tarea que ya has dejado de lado, la idea de seguir una carrera, también podrías escribir aquellas cosas que jamás hayas probado pero despiertan tu curiosidad. Ten paciencia, tu pasión te encontrara tarde o temprano y cuando aparezca no tendrás dudas.

Otra manera sería ir directamente a la acción, comienza a realizar tareas que nunca antes hiciste, podrías dedicarte a cocinar, hacer deportes, escribir, hacer manualidades, hay un vasto mundo de oportunidades si estás dispuesto a descubrirlo sólo tienes que dejarte llevar por tu placer y tu instinto. A veces la respuesta simplemente radica en intentar cosas nuevas, podrían llegar a sorprenderte.

Una vez que has descubierto tu pasión, lo más importante es poder realizarla. Muchas veces tenemos una vocación pero terminamos haciendo cosas que no están relacionadas con lo que queremos. Si ese es el caso, a no desesperarse, siempre podemos dedicar al menos unos minutos al día a hacer eso que nos enorgullece. Sí, nuestra pasión es buena para nuestra autoestima, poder mimarnos dedicando nuestro tiempo a eso que queremos es uno de los mejores obsequios que podemos brindarnos, por lo tanto, no importa que tan complicada nuestra rutina sea, siempre podemos robarnos al menos cinco minutos para nosotros.

Como toda energía, la pasión puede verse disminuida, habrán días que no querramos hacer lo que más nos gusta o hasta podremos enfrentarnos a bloqueos artísticos, pero no es nada que no pueda solucionarse. Cuando este desgano aparece, debemos descansar y descifrar qué es lo que nos está sucediendo, ya que podría tratarse de la famosa procrastinación, que no dudara en presentarse incluso aunque estemos realizando algo que amamos con cada fibra de nuestro ser. Mantenernos motivados es algo que requiere mucho esfuerzo y no es posible poder estar dedicado por entero a algo con toda la fuerza por un período demasiado largo de tiempo, debido a esto, debemos aprovechar esa ráfaga de inspiración y no soltarla, trabajar en lo nuestro cuando realmente estemos motivados.

Una cosa importante a tener en cuenta, es que nuestra pasión no debería estar circunscripta a un individuo. A veces tendemos a dedicarnos por entero a alguien, a dejar de lado nuestros propios intereses, nuestros sueños, nuestras metas, para entregarnos por completo a una persona, sacrificamos nuestra indivualidad para satisfacer a otro, incluso hasta podemos ayudar a ese otro a disfrutar de su pasión, mientras que nosotros nos quedamos con las manos vacías. El amor es un regalo muy bonito, pero si no tenemos cuidado, podemos perdernos en un laberinto complejo, podemos perdernos a nosotros mismos en ese juego que puede ser un arma de doble filo. Por eso, mi consejo es que tu pasión vaya mucho más allá de tu pareja, debes tener algo que te motive a ti, que te inspire a ti, que te alegre a ti. Si no tenemos herramientas propias para disfrutar de nuestro tiempo, más tendencia tendremos a depender emocionalmente de otro ser humano con todo lo que eso implica, el ser humano es un ser neurótico por excelencia que tenderá a no satisfacernos todo el tiempo, por eso generara en nosotros frustración sino poseemos un pilar de donde sostenernos. Debemos trabajar en nuestro propio mundo interno, demasiado rico como para dejarlo escapar.

Ve en busca de tu destino, de tu sonrisa, dedica tiempo a la razón de tu vida y verás como todo lo demás, sin importar que tan terrible sea, comienza a verse más bonito ante tus ojos. Si por dentro eres feliz, podrás exteriorizar esa felicidad en el mundo, podrás impregnar de alegría aquellas cosas que en realidad no te agradan y se convertirán en más llevaderas. Es sólo cuestión de intentarlo, tu pasión enriquecerá tu espíritu.

Psicología Positiva: Creatividad

La creatividad es una de las fortalezas más bonitas y útiles, ya que nos permite ver las cosas desde una perspectiva original, pudiendo resolver conflictos laborales o emocionales de una mejor manera. La persona creativa también es enérgica e imprime su modo particular de ver las cosas en todo lo que hace. Así como la curiosidad, la creatividad también es útil para descubrir oportunidades escondidas cuando los otros las dejan pasar. Contribuye a mejorar la inteligencia personal y puede considerarse también como  una de las estrategias de la evolución natural. Es un proceso caracterizado por la originalidad, por la adaptabilidad, además de permitir luego realizar acciones prácticas a partir de las ideas.

La persona creativa es alguien que tiene ideas que son tanto originales como útiles y utiliza este poder ya sea explotando su potencial artístico o en la vida cotidiana. La  creatividad requiere constancia, trabajo y práctica, en especial cuando la volcamos a una actividad artística. Cuando se encuentran en ambientes donde se busca y promociona la creatividad es cuando ellos se sienten más cómodos, por el contrario, si se encuentran en lugares donde hay demasiada presión,  fechas límites, o si su producción será juzgada por otros, la creatividad disminuira dramáticamente.

Como toda fortaleza puede ser desarollada en busca de su perfeccionamiento y para lograr esto existen varias técnicas que apuntan a generar ideas, evaluarlas, técnicas que nos permiten experimentar con nuestro potencial. En http://www.neuronilla.com/ se pueden encontrar muchas de ellas. El brainwriting por ejemplo, que consiste en hacer una lluvia de ideas por escrito. Cuando ya tenemos decidido con lo que trabajaremos se comienzan a pensar ideas asociadas a eso. Se utiliza a nivel grupal, van pasando un papel y cada uno apunta su idea, ese papel circulara nuevamente y luego de unas cuantas rondas se comparte en voz alta lo que el grupo ha ido escribiendo.

Otra buena técnica es cuando buscamos nuestra fuente de inspiración en los sueños. Durante el sueño nuestras defensas bajan un poco la guardia y el inconciente puede manifestarse más libremente, lo que puede resultar en ideas muy originales.

Así que ahora manos a la obra y dejen fluir esa creatividad que poseen, nunca saben cuando esta fortaleza pueda darles una mano.

Amor y soledad


Al involucrarnos en una relación amorosa nos llenamos de fantasías, sentimos que nuestro mundo es el mejor y estamos llenos de ilusiones. Con el correr del tiempo, sin embargo, la pasión que nos enloquecía y aquellas cosas que amábamos, pueden terminar convirtiéndose en las cosas que más nos molestan ahora. Con el tiempo y la rutina el amor comienza a desgastarse y podemos sentirnos solos incluso estando acompañados.

Uno de los sentimientos más molestos es estar inmersos en la soledad cuando la persona que amamos está justo a nuestro lado. La falta de comunicación en las parejas abre un abismo insondable entre dos almas que comienzan a perder todo lo que una vez tuvieron en común. A veces, la conversación entre los dos se limita a discusiones y cada comentario puede culminar en una guerra sin misericordia.

¿Por qué se desgasta el amor?

Su explicación la encontramos en diversas fuentes, una de las más conocidas es la rutina. ¿Qué queremos decir cuando hablamos de rutina? Va más allá de siempre hacer lo mismo, de siempre estar juntos, de hablar sobre los mismos temas, de salir con las mismas personas. El problema radica también en que las personas se confían en lo que tienen y lo dan por sentado. Una vez que la relación va sobre ruedas ya no se esfuerzan más por la pareja, porque saben que se ha ganado el amor del otro y no le encuentran sentido a ese continuar conquistando a alguien que ya poseen. Lo que la gente no comprende, es que el amor es algo que siempre debe atenderse, un fuego muy intenso pero muy frágil, el cual puede apagarse fácilmente ante el primer descuido. Es una de las quejas más frecuentes de las mujeres, y de algunos hombres también, que el otro ya no hace cosas por conquistarlos, ya no escribe cartas ni envía flores, no recuerda aniversarios o no se esfuerza ni por una minina sorpresa. A veces con los detalles más simples podemos mantener la ilusión de nuestra pareja y demostrarle que realmente nos importa.

Otra de las razones es que las situaciones de la vida van cambiando a la vez que nos van cambiando a nosotros. Las cosas que nos motivaban a los 20 años seguramente no son las mismas a nuestros 30 y así como nuestros intereses se van transformado en nuevos, nuestros rasgos de personalidad pueden cambiar. Uno debe estar dispuesto a adaptarse al nuevo sujeto que se presenta ante nosotros, debe importarnos saber lo que piensa, lo que siente, y no asumir que esa persona que conocemos hace años es la misma. Gracias a la conversación y a la curiosidad hacia el otro, podemos sorprendernos y hallar cualidades que no creíamos que estaban ahí.

Cuando las discusiones comienzan a formar parte de la vida diaria es cuando debemos abrir nuestros ojos. Si hay algo que está inquietando a nuestra pareja lo demostrara con cambios de ánimo que probablemente no comprendamos del todo. Si vemos a alguien irritado por tonterías, seguramente hay una razón de fondo mucho más profunda que tenemos que intentar descifrar, pero no adivinemos, hablemos y preocupémonos por lo que esa otra persona está atravesando. Muchas veces la situación laboral o familiar puede causar estragos en nuestro humor y tendemos a desquitarnos con quien tenemos más cerca. El resentimiento o dolor sentido lo podemos estar proyectando hacia nuestra pareja cuando en realidad ella no es la causante de nada,  por eso debemos ser responsables con lo que sentimos y cómo lo demostramos. Ciertas personas, en especial los hombres en su mayoría, encuentran difícil hablar de sus sentimientos y prefieren aislarse o exteriorizar lo que les sucede mediante el mal humor. Esto no es recomendable ya que solamente acarreara más incomodidad y más sentimiento de soledad. Y si eres tu quien debe enfrentarse a alguien que no quiere compartir lo que siente, pues acércate a esta persona desde otro lugar, con caricias, abrazos, pequeños obsequios o detalles, hazle saber que estás ahí para él o ella.

El sexo es otro de los indicadores de que algo no está bien. Al sentir nuestra libido disminuida nosotros nos sentimos mal por no sentir el deseo y hacemos sentir mal al otro haciéndole creer que ya no hay amor. Cuando experimentemos este adormecer sexual es conveniente consultar a un especialista o al menos tomarnos el tiempo de saber qué es lo que nos está sucediendo. A veces la libido disminuye porque estamos enojados con nuestra pareja y nos negamos a entregarnos al otro; otras porque hay demasiadas preocupaciones en nuestra cabeza o simplemente estamos extenuados por encargarnos de demasiadas responsabilidades, ya sean laborales o familiares. Lo importante es que no dejemos decaer este vital aspecto de nuestra relación, ya que si descuidamos el deseo sexual, estamos invitando más problemas a nuestro hogar, incluso hasta las infidelidad.

Al enfrentarnos a algunas de las distintas complicaciones que pueden ir surgiendo en una relación amorosa, lo fundamental es que estemos abiertos al dialogo con el otro, a la paciencia, al cariño, que realmente le demos a nuestra pareja el lugar de importancia en nuestras vidas que merece. Y si nos sentimos solos debemos evaluar todas las posibilidades para solucionarlo, aunque a veces, todos estos signos pueden también simbolizar que ya no estamos tan enamorados como antes. La pregunta que debemos hacernos es: ¿vale la pena luchar por mi pareja? Este es el principio de todo y dependiendo de esta respuesta podremos evaluar qué camino elegir, si intentamos salvar nuestra relación o si ya es momento de olvidarla y seguir adelante. Todos merecemos ser felices, debemos respetar a los demás, pero no podemos olvidarnos de respetarnos a nosotros mismos. Tener en claro cuál es nuestro verdadero deseo, qué es lo que sentimos, será lo que nos de la fortaleza para actuar de la manera adecuada. No permitas encerrarte en la soledad del amor, porque esta es mucho más triste que la simple soledad, la otra soledad que podemos experimentar, la cual a veces se convierte en necesaria.

Discapacidad…¿Impedimento?

No es fácil tener una discapacidad, vivir de acuerdo a reglas distintas a los demás, sin embargo, esto no quiere decir que no podamos tener una vida plena a pesar de tener un impedimento físico.

Una de las cosas en las que más tenemos que trabajar es en adaptarnos a la situación, hay personas quienes nacen ya con determinada discapacidad, lo que en cierta medida hace la situación un poco más sencilla, ya que esta ha sido asumida como parte de su vida. Las personas que hasta el momento han sido sanas y de pronto se ven diferentes son quienes pueden sentir más difícil la situación de adaptación.

Al ser algo físico debemos siempre asistir a las consultas que el médico nos dicta, para hacer un seguimiento de la situación o acatar el tratamiento que se nos ha especificado. Para aceptar la nueva situación es recomenadable asistir al psicólogo, también es beneficioso compartir tu experiencia con otros quienes hayan pasado por lo mismo que tú, los grupos de autoayuda son una excelente herramienta para estos casos.

Sin un accidente te ha empujado a abandonar tu sueño, es hora de que aprendas a buscar en tu interior y descubras nuevos intereses. Los hobbies ayudan a mantener la mente despejada, a entreternos y a sentir que hacemos algo valioso para nosotros. Tú sigues siendo tú, deberas adaptarte a otras reglas, a otros cuidados, pero tienes el derecho a ser feliz y a explorar nuevas chances.

Lo fundamental es la aceptación y el amor propio. A veces uno cuando ha perdido la imagen que tenía de sí mismo comienza a desvalorizarse, a perder las buenas cualidades que en un momento supo tener, la persona se hunde en la depresión y arrastra consigo a los que ama, quienes se sienten impotentes ante lo que está aconteciendo. Está bien permitirte sentir enojo, frustración, tristeza, rabia, todo lo que desees, tampoco es válido guardar estos sentimientos o mentirse a uno mismo y a los demás, pero por eso debes buscar aliados para poder salir de ese estado. Es esperado sentirse mal en estos casos, es aconsejable dejar fluir los sentimientos y no intentar mostrar una máscara al mundo o forzarse a sentir algo que no es verdadero. Tenemos que ser pacientes y darnos todo el tiempo que necesitemos y cuando estemos preparados, será el momento de comenzar de nuevo. No hay lugar para el orgullo, no está mal pedir ayuda, no está mal admitir que necesitamos del cariño y el apoyo de quienes nos rodean.

 ¿Qué hacer con una discapacidad congénita?

En estos casos se necesita todo el apoyo de los padres, primero los padres deben aceptar las condiciones en que su hijo ha venido al mundo, procesarlas, tener mucha fortaleza. Cuando aceptamos lo que sucede, estaremos más aptos para brindarle un ambiente cálido y fortalecedor al niño, desde la comprensión de la situación. Los padres deben sentirse poderosos, confiados y tranquilos, ya que estas cualidades serán transmitidas a su hijo. Si nosotros no podemos aceptar la enfermedad, le estaremos brindando un mensaje terrible a nuestro hijo, quién sufrirá aún más y sentirá rechazo hacia si mismo. Debemos servirle de ejemplo para que pueda elaborar confianza en sí mismo.

Todos conocemos casos en los cuales una discapacidad no ha sido impedimento de nada, muy por el contrario, ha empujado a artistas a expresarse de maneras poco convencionales y creativas. Hay personas que han tomado una desgracia en el terreno de la salud y lo han sabido convertir en algo muy positivo. Incluso las personas con discapacidad pueden llegar a ver el mundo de una manera más optimista y agradecida que el resto. Ellos no creeran que el fin del mundo se encuentra en las tonterias de las cuales la mayoria de las personas se quejan, sabran apreciar hasta la más mínima cosa que la vida les ha brindado, podrán ver milagros donde los demás no son capaces de ver nada. Una vida desde el agradecimiento y el disfrute de cada pequeña actividad inevitablemente construye una visión del mundo enriquecedora y feliz. La gente sana muchas veces no sabe apreciar las bendiciones que tiene y da por sentado cosas que para otros significan todo, como el caminar, el escuchar, el ver.

La complejidad psíquica que los sujetos con discapacidad experimentan no es algo para tomar a la ligera y considero vital el poder compartir lo qué les sucede con personas que han atravesado por lo mismo. Una vez que la persona ha podido aceptarse a sí misma, considero que no hay limites para lo que puede llegar a construir a nivel personal y he visto también que a veces tener todas las ventajas de la salud es lo que puede llegar a convertirse en nuestro impedimento.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Psicología Positiva: Curiosidad

Dentro de la virtud sabiduría y conocimiento, nos encontramos con la fortaleza curiosidad, una fortaleza muy peculiar. Seligman habla de la importancia de identificar nuestras fortalezas, para posteriormente utilizarlas a nuestro favor cuando la ocasión lo amerite.

Quienes poseen esta fortaleza, experimentan tanto curiosidad por el mundo que los rodea como por su propio mundo interior. Esto los lleva a estar en una constante búsqueda de nuevas experiencias, se atreveran a conocer personas interesantes, visitar lugares exóticos, aventurarse en la vida y descubrir oportunidades donde los demás no ven nada. Poseen una vida social y amorosa muy rica y podemos compartir con ellos conversaciones atrapantes, además de que se verán motivados a escuchar lo que nosotros tenemos para decir.

La curiosidad también está asociada a la inteligencia y a las habilidades en la resolución de problemas complejos. Hay que tener cuidado de no confundir la curiosidad con el  actuar como un entrometido, ya que esto nos podría llevar a herir los sentimientos de los demás, generar descontento, o poder colocarnos en situaciones potencialmente peligrosas para nosotros.

Hay personas para quienes ser curiosos les es natural, es una parte vital de su personalidad, aunque no hay que olvidarse de que esta fortaleza también puede ser creada, o si ya la posees, puede ser aún más cultivada. El autor Cskikszentmihalyi nos dice que podemos despertar nuestra curiosidad si hacemos un esfuerzo para dirigir nuestra atención a una determinada cosa a nuestro alrededor. Supongamos que no sabemos cómo relacionarnos con esa persona que nos agrada, basta con mirarla detenenidamente para poder captar sus gestos, sus movimientos. Si nosotros comenzamos a imitar un poco lo que está haciendo, eso automáticamente llamara la atención del otro, lo que puede conducir a una charla, a una oportunidad de conocer a alguien que realmente nos interesa.

¿Cómo utilizar esta fortaleza para nuestro beneficio?

Al ser curiosos, estaremos inmersos en situaciones excitantes, que harán que que nuestra capacidad intelectual se enfrente a nuevos desafíos, cuanto más aprendemos más querremos saber.

También al conocer a una persona, realmente nos importara lo que ella tiene para decirnos, haciendo que la conversación se torne interesante y fluida. Todos amamos la atención, así que si tú escuchas a alguien cuidadosamente y demuestras genuino interés por sus palabras, puedes tener la oportunidad de generar una amistad verdadera o una linda relación romántica.

El ser curioso hará que intentes resolver los problemas de maneras más creativas, no te quedarás solamente con una opción, explorando todas las posibilidades. Eso hará que te destaques a nivel profesional y posiblemente harás que tu jefe te tenga muy en cuenta.

Es importante conocer cuáles son las fortalezas que poseemos para poder obtener el máximo beneficio de ellas, así nuestra vida se verá llena de nuevas experiencias para dar rienda suelta a nuestro potencial.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com