Un enfoque sencillo para acercarte cada día más a tu felicidad involucra que tengas en
claro cuáles son las metas que has pensando para ti mismo. No hay que perder el tiempo pensando en todas esas cosas sobre las cuales carecemos de control, sino en todas aquellas situaciones donde sí puedes elegir y controlar. De esta manera, en vez de castigar tu autoestima la estás elevando y te sentirás una persona mucho más eficiente.
No desestimemos la importancia de una vida saludable en todos sus aspectos, ya han oído hasta el cansancio los beneficios de realizar ejercicio físico y comer lo más sano posible, sin embargo, como estas cosas cuestan esfuerzo de nuestra parte (y para algunas personas más que para otras) decidimos quedarnos como estamos. Pero esta elección pasiva de mantenernos en la misma situación nos conduce a un deterioro inevitable, la mala alimentación tiene el poder hasta de influenciar nuestro estado de ánimo, así que es hora de que prestemos más atención a los alimentos que ingerimos si queremos pasar los sesenta años y además sentirnos vitales y orgullosos de nosotros mismos. Aquí también podemos englobar el famoso asunto del stress, la vida es complicada por sí misma muchas veces, no decidas complicarla aún más gastando energía en asuntos que no tienen tanta relevancia como decidimos que la tengan.
Trabaja activamente en mejorar tu optimismo, peléate con esos pensamientos que ya no sirven o decide tratarte con el respeto y el cariño que te mereces. Deja de ser tu peor enemigo de una vez y para siempre, y no interesa si tardas mucho en lograrlo, todo el esfuerzo para convertirte en una mejor persona día a día tiene efectos en ti mucho más poderosos de los que crees.
No dejes jamás de lado tus vínculos, esas personas muy especiales que te rodean y están contigo contra viento y marea, aquellos que se preocupan por ti y te quieren de verdad. Jamás pienses que estás solo, siempre habrá alguien que daría todo por ti, solamente que a veces te empecinas en creer que no es así.
Descubre tus fortalezas y trabaja desde ellas, deja de concentrarte en lo que te falta, en tus debilidades, centra toda tu atención en aquellas cosas en las que sí sabes desenvolverte y te sientes cómodo.
Disfruta el momento, el día a día, el minuto a minuto, la vida es una sucesión de pequeños momentos y debemos aprovecharlos al máximo. Si decidimos ver a través de la perspectiva correcta, seremos capaces de disfrutar caminatas, el reflejo del sol jugando entre las hojas de los árboles, la compañía de nuestras mascotas, una taza de café. El estar concentrado en el aquí y ahora y prestar atención a todos los detalles de la situación hace que ésta sea más intensa.
Todos estos consejos deberías aplicarlos en tu rutina a partir de hoy, decidir que ya es hora de que comiences a vivir una vida mejor, con más disfrute y alegría. No tenemos por qué elegir una vida de tristeza, sin importar qué tan difícil haya sido todo, el pasado ya no va a volver, así que comienza a escribir tu presente y tu futuro desde una perspectiva más completa y liberadora.



parejas, trabajemos juntos sobre un par de elementos de vital importancia a la hora de amar y ser amado, el cariño y la admiración que le profesamos a nuestra media naranja.
cual la vivenciamos en el momento y la felicidad que recordamos después. Ambas están relacionadas pero esto no quiere decir que sean exactamente iguales.
el dinero no te hace feliz, probablemente no lo estés gastando bien) es el provocativo nombre del trabajo escrito por Elizabeth Dunn, Daniel Gilbert y Timothy Wilson, el cual aún no ha sido publicado. En el mismo se trata un interesante tópico, ¿es el dinero el que nos brinda felicidad?
autocompadeciéndonos, negándolas, enfrentandonos a ellas, aceptándolas. Pero ante aquello que se presenta como doloroso o problemático en nuestra vida también podemos utilizar otra modalidad, una que siempre termina siendo nociva para nosotros y es cuando nos mentimos a nosotros mismos. Cuando decimos entender un problema, cuando decimos que estamos haciendo todo lo posible para superarlo, cuando decimos buscar ayuda.
esperamos con todo nuestro corazón que lleguen a concretarse algún día. Los años comienzan a transcurrir mas rápido de lo que creemos y cuando nos percatamos de esto y comenzamos a evaluar nuestros resultados, solemos darnos cuenta de que en realidad no hemos logrado ni la mitad de lo que nos hemos propuesto, muchas veces porque la vida ha dado una serie de giros inesperados, otras porque no hemos logrado encontrar la motivación o el momento adecuado para dedicarnos con toda nuestra energía a lo que queríamos. La frustración comienza a instalarse en nuestra mente de manera insidiosa, hay una tensión psicológica innegable ante la imposibilidad de satisfacer nuestro deseo, que nos va provocando una honda tristeza y en muchos casos hasta puede contribuir a hundirnos en un estado depresivo.