
¿Qué es un problema? Es aquello que se desvía del funcionamiento que deseamos, manifestándose en algo que puede ser observado. La causa a veces puede ser invisible y es nuestro trabajo llegar a ella por eso es importante tener una descripción clara del problema. Esto implica tomar en consideración los aspectos negativos y positivos del mismo, saber a quién le pertenece (puede ser tuyo, de algún familiar, colega de trabajo, etc), tener en cuenta desde cuando está presente esta situación y quiénes son los afectados, cuáles son sus consecuencias.
Una vez que has reflexionado sobre estos puntos puedes comenzar con una lluvia de ideas, anota todas las soluciones que se te ocurran en el momento, sopesando sus ventajas y desventajas y qué tan factibles son de llevarse a cabo. Anota todas y cada una de las ideas que se te presenten y al principio no te preocupes si parecen demasiado absurdas.
Ten en cuenta que un rol activo en la situación te asegurará más posibilidades de éxito, si decides ignorar el asunto, hacer como si no existiera y mantenerte quieto el problema seguirá estando allí y lo que es peor, probablemente con el tiempo pueda irse complicando aún más todavía. Sé persistente y evita dejar de lado tu determinación de sobrellevar esto.
Los problemas son más manejables cuando, al igual que las grandes metas, vamos despedazándolos en detalles más pequeños. Si podemos identificar cuáles son los componentes de un problema de manera individual seguramente será menos agobiante que verlo como un monstruo gigante y también más fácil de atacar.
¿Y si piensas tu problema desde un rol distinto? Piensa ¿cómo tal persona solucionaría esto? ¿Qué le aconsejaría yo a alguien?
Podemos también llegar a una respuesta utilizando el camino inverso, ¿cómo haría yo para causar este problema? Si estás demasiado cansado, ¿es porque no duermes lo suficiente? Si tienes tantos problemas con tu pareja ¿eres tú la persona que los está causando? ¿Qué puedes hacer para ser menos irritable por ejemplo? Entonces en estos casos las conclusiones serían que debes dormir más para evitar estar cansado y aprender a controlar tu carácter para evitar conflictos con la persona amada. Esta estrategia puede ser aplicada a cualquier tipo de problemática.
Por último, si solo no puedes con esto no temas pedir consejo, los demás nos pueden brindar una visión más objetiva del asunto y además hasta pueden ver cosas que nosotros pudimos haber pasado por alto. Así que acércate a una persona de confianza, planteále lo que te sucede y mantente atento a su opinión, puede resultar muy útil.
En la vida no siempre todo resulta exactamente como queremos porque más allá de nuestra voluntad y deseos hay muchísimos otros factores jugando que no deben ser ignorados. Así que cuando debas tener que afrontar un problema no te asustes, no lo dramatices, intenta considerarlo desde una perspectiva más abierta y seguramente tendrás éxito si eres lo suficientemente persistente. Cuando te encuentres con aquellas cosas que no son solucionables porque no existe manera posible de que tú puedas ejercer algún tipo de control sobre esta circunstancia en particular, aprende a aceptarlo. La aceptación libera mucho más que la negación y tenemos que aprender a vivir en paz con aquellas cosas que se escapan a nuestro control. Así que utiliza estas estrategias y disfruta del proceso, seguramente te encontrarás con más problemas solucionables que aquellos que no lo son.


más obvio pasa desapercibido confundido con la vorágine de las obligaciones en las cuales todos nos vemos envueltos. A veces simplemente pareciera que no hay tiempo para nosotros aunque quizás esto no sea tan real como parece, porque así sea que nos podamos dedicar solamente diez minutos al día, estos deben ser aprovechados. Es irrelevante en realidad cuánto tiempo tengamos, lo que interesa es la calidad del mismo, cómo decidimos disfrutar esos minutos o esas pocas horas que tan sólo son nuestras.
Es muy difícil cambiar, lo intentas, haces todo lo posible, tienes la teoría a la perfección pero algo dentro de ti te impide dar ese último y gran paso, ese paso que te permitirá dejar atrás lo que estorba y construir lo que realmente deseas. La resistencia al cambio se considera como el conjunto de fuerzas y factores desencadenados a partir de cualquier variación que suceda en un sistema. Su meta es mantener la estabilidad del mismo y esto puede ser aplicado a una persona, organización o sociedad. El cambio siempre está acompañado de respuestas de oposición, la resistencia es su manifestación más habitual.
cabezas, cuatro brazos y cuatro piernas, sus rostros eran idénticos. Eran tan poderosos que prontos se vieron presos de la ambición.
La gran diferencia entre optimistas y pesimistas es su manera de explicar las situaciones que les suceden, esto se conoce como estilo explicatorio. El mismo involucra tres grandes áreas que son la permanencia, la personalización y la omnipresencia. El pesimista creerá que las adversidades no pueden ser derrotadas y que siempre estarán presentes afectando todos los aspectos de su vida. La persona cree que es ella misma la causante de todo sus contratiempos, sin tomar en consideración las circunstancias y las demás personas que la rodean, e incluso sí cree que no es su culpa continua creyendo que nada está en su poder para hacer el cambio.
adversidades tienen más peso en nuestra vida de lo que en realidad tienen. Claro está que los eventos influyen en nuestras emociones, pero no tanto como nosotros pensamos y esto se pone en evidencia cuando observamos que dos personas distintas reaccionan de manera diferente ante un mismo hecho. Por ejemplo, ante un viaje fallido de un matrimonio, uno de los integrantes de la pareja puede pensar que fue un verdadero desastre, que nada puede rescatarse de esa experiencia, que está arrepentido de haber salido de su casa. Sin embargo, el otro integrante de la pareja con una visión más optimista puede sentirse emocionado de contarle a sus amigos las anécdotas desastrosas del viaje porque las toma como graciosas y las considera una buena oportunidad para reírse y hacer reír a los demás.