¿Y si nos preocupamos menos y hacemos más?

¿Y si nos preocupamos menos y hacemos más?En nuestro camino diario a la felicidad verdadera caemos en determinadas actitudes, preocupaciones o pensamientos que nos alejan de nuestro auténtico propósito. Preocuparse, rumiar sobre las cosas una y otra vez no significa que realmente estemos haciendo algo para cambiar nuestra situación, en verdad esto es una trampa muy habitual de nuestra mente. Creemos que si nos preocupamos estamos evitando los problemas o ayudando en algo. Así que hoy reflexionaremos juntos acerca de lo que deberíamos hacer y no hacer para vivir con mayor felicidad.

No asumamos las cosas: En la comunicación con el otro es sumamente frecuente que nosotros caigamos en la tentación de asumir ciertas cosas como ciertas, cuando en realidad podemos estar equivocándonos demasiado. Al asumir algo erróneo vamos a involucrarnos en una discusión sin sentido o cierta decepción. Así que ante la duda ya saben, lo mejor es preguntar. No podemos leer la mente de los demás y solemos malinterpretar lo que el otro quiere transmitirnos. Seamos cuidadosos con esta problemática actitud.

No a las expectativas desmesuradas: A veces poseemos expectativas muy poco realistas acerca de nosotros mismos, lo que puede llegar a suceder en nuestro trabajo o futuro,  incluso acerca del comportamiento de los demás. Seamos concientes de nuestras limitaciones y las limitaciones de los demás, el mundo no gira en sintonía a nuestros tiempos o caprichos y eso es algo que todos debemos tener muy en claro para cultivar vínculos y actitudes más saludables.

No juzgar: Podemos ser unos jueces muy crueles con los otros y nosotros, en realidad todos vamos a equivocarnos, premisa fundamental del ser humano. Muchas veces solamente sabemos una pequeña parte de la información, muy poca como para inmiscuirnos tajantemente en la vida de los demás.

No preocuparse excesivamente por el dinero: El dinero es importante para sobrevivir y también disfrutar,  pero cantidades desmesuradas del mismo no van a brindarnos tanta felicidad. La ambición exagerada solamente nos hace sentir infelices, ya que como cualquier meta inalcanzable, nos termina frustrando tanto que abandonamos lo que hacemos antes de comenzarlo siquiera. Existen muchas motivaciones psicológicas a la hora de ganar más dinero, algunas  personas buscan status, otras seguridad. La relación con el dinero debería ser saludable. Una vez que ya tenemos el suficiente para cubrir nuestros gastos y pequeños placeres, el dinero que venga más allá de eso no aportará a nuestro nivel de felicidad. No nos presionemos tanto a la hora de generar ingresos porque eso seguramente nos va a entristecer.

Caminemos más: Cuando nos despertamos con poca energía es bueno que aprovechemos a caminar hacia nuestro trabajo, para concentrarnos solamente en esa actividad, activar las endorfinas y de a poco levantarnos el estado de ánimo.

Hablemos con los demás: Cuando tenemos un problema y no logramos poner las cosas en perspectiva, resulta muy fructífero poder comentarlo con alguien de nuestra confianza para que nos ofrezca otra mirada o al menos podamos sacar esa angustia de nuestro sistema. Ser demasiado reservados puede traer consecuencias negativas, ya que podemos creer que no hay nadie que nos quiera escuchar o simplemente hay veces que tenemos demasiada carga emocional con la cual lidiar, y es curativo poder desahogarse.

Una tarea a la vez: Cuando estemos en el trabajo y querramos ser productivos, lo mejor es tener en claro que objetivos tenemos que cumplir ese día y que podamos ir cumpliéndolos un paso a la vez. Hacer demasiadas cosas al mismo tiempo nos genera más ansiedad y no nos permite perdernos en esa tarea y concentrarnos correctamente.

Vivamos en gratitud: Somos mucho más afortunados de lo que creemos y cuando las cosas no están saliendo como esperamos, es interesante que podamos recordar todas aquellas que sí funcionan en nuestra vida, que no todo está tan perdido como creemos y que siempre hay algo fuerte donde poder sostenernos.

La vida es demasiado corta como para preocuparse exageradamente, si bien todos tenemos nuestras batallas con las cuales lidiar, no hagamos las cosas más difíciles de lo que tienen que ser. Entrenar habilidades emocionales y cambiar nuestro estilo de pensamiento son algunas de los caminos para poder vivir desde el bienestar.

 

 

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

 

Mejorando nuestra concentración

Mejorando nuestra concentraciónLa falta de concentración es un gran problema a la hora de trabajar, estudiar o realizar tareas que necesariamente requieren de nuestro foco. Usualmente la falta de concentración se asocia a estados depresivos, momentos emociones vulnerables, déficit atencional, aunque tengamos en cuenta que no necesariamente debemos caer en estos grupos para vivenciar la desconcentración. En este artículo les comparto unos muy buenos consejos para poder potenciar y sacarle provecho a su concentración.

  • Algo importante con lo cual comenzar es saber qué es lo que queremos hacer este día. Tener objetivos diarios claros, específicos y realistas será el puntapié inicial.
  •  Si debemos hacer una tarea demasiado elaborada, siempre nos vendrá bien poder dividir esta tarea en pequeñas actividades más manejables. Poder ser capaces de ir cumpliendo con los puntos establecidos nos brindará más motivación.
  •  Piensa cuál es tu momento de mayor productividad, ¿es acaso por las mañanas, las tardes, la noche? Monitoréate y préstate atención para descubrirlo.
  • Elimina todo aquello potencialmente distractor, como el celular, internet, los snacks, la televisión. Mantén tu lugar de trabajo ordenado. Ten a tu alcance todo lo que puedas necesitar. Si estás trabajando en un ambiente ruidoso, ponte unos auriculares o unos tapones para los oídos.
  • Descansa. Hay distintas técnicas que nos dicen que deberíamos intentar trabajar 25 minutos de corrido y luego descansar, tú encuentra tu propio ritmo. Lo que sí debes tener en cuenta es que la atención disminuye luego de los 90 minutos, así que quizás sea conveniente descansar luego de este período de tiempo para recargar energías. Y también agrego que hay que dormir bien, si nuestra mente está extenuada no va a poder funcionar con toda la energía que necesitamos.
  • Recompénsate una vez que hayas logrado uno de tus objetivos, puede ser tomarse un café, leer, jugar, mirar la televisión un rato, tú eliges.
  • Intenta no prestar atención a los estímulos exteriores, como portazos, gritos, ruidos, etc. Siempre vuelve a lo que estás haciendo, una y otra vez.
  • No dejes que las preocupaciones te inunden. Si estás atravesando por un momento difícil, puedes elegir pensar en tus problemas en un momento acotado del día, no cuando estás estudiando o trabajando. Esta técnica de posponer pensar en lo problemático ayuda porque circunscribe los pensamientos negativos a un momento específico del día, requiere mucha práctica pero es útil. También ten cuidado con las fantasías si tienes una imaginación muy activa haz lo mismo, dedícale un tiempo a ellas pero más tarde.
  • Ciertas personas encuentran la música inspiradora, si es tu caso, no dudes intentar hacer tu tarea mientras escuchas tus canciones favoritas.
  • En el caso del estudio, ayuda hacer esquemas, subrayar, tomar notas, utilizar colores. Tenemos que pensar en la opción de acudir a la biblioteca si estamos demasiado distraídos en casa. Si te aburres fácilmente, alterna el material de estudio, no estudies demasiado tiempo la misma materia. Ten cuidado con los juegos de computadora o PlayStation, guárdalos como premio una vez que hayas concluido lo que estabas haciendo.

Espero que pongan en práctica estos consejos y puedan explotar su concentración a pleno. Poder hacer una tarea y perderse en ella resulta ser muy satisfactorio y también productivo.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Lo que debemos saber del proceso de adopción

Adopción

La adopción es un acto de amor y también es un proceso psicológico complejo. En este artículo vamos a reflexionar sobre ciertos puntos que debemos conocer para que todos los involucrados puedan disfrutar del vínculo a pleno. 

Los niños adoptados tienen su manera de adaptarse y actuar frente a la familia y lo social, maneras que son influenciadas directamente por factores genéticos, cuestiones de salud, experiencias de vida y el apego que seamos capaces de generar con este niño.

En cuanto a los factores genéticos vamos a encontrarnos con cierta predisposición en cuanto a temas de salud mental y física, cierta tendencia a ser más optimista o pesimista,  factores que influyen en la inteligencia y demás características. Estos elementos deberían ser conocidos por aquellos quienes van a adoptar para prepararse en caso de eventuales patologías. Quienes adoptan deben intentar tener a su alcance toda la información posible acerca de la familia de origen del pequeño y las posibles dificultades simplemente para estar preparados para los desafíos que pueden llegar a surgir. Algo que también es vital que los padres adoptivos conozcan es la historia afectiva del niño. Nuestra salud mental en gran medida es condicionada por la calidad de nuestros vínculos tempranos, vínculos que importan ya desde antes de nacer.

Si por ejemplo se va a adoptar a un niño que ha sido institucionalizado desde muy temprano quizás no haya tenido la posibilidad de establecer un vínculo de apego (lazo afectivo entre el niño y un número reducido de personas a su alrededor), lo que va a traer consecuencias emocionales con el tiempo. 

Sería recomendable poder adoptar a un niño lo más pequeño posible para menguar o eliminar directamente los factores de riesgo. Mientras mayor es el niño, más difícil es que el niño pueda adaptarse emocionalmente a los padres, ya que pueden haber muchas cargas emocionales por parte del pequeño en juego. Lo cual no quiere decir que no debamos adoptar niños más grandes, sino simplemente que es más complejo y en este proceso sería recomendable poder contar con la ayuda de un profesional para que facilite el proceso de adaptación y vinculación de la nueva familia.

Los niños adoptados son susceptibles de problemas de vinculación afectiva temprana, lo que los hace más sensibles a cambios como mudanzas, cambios de escuela, nuevos hermanos, etc. Es por eso que debemos ser cuidadosos con los cambios bruscos y acompañar los nuevos procesos con mucha paciencia y amor, además de límites claros por supuesto.

Ellos van a sentirse tentados de poner a prueba constantemente el amor de sus padres adoptivos, motivo por el cual pueden incursionar en determinas conductas complejas a las cuales debemos estar atentos, como problemas en su manera de comportarse, en la higiene, la alimentación, el sueño y demás.

La familia y el niño necesitan tiempo para adaptarse el uno al otro. La puesta de límites claros y saludables, el apoyo emocional que le podemos brindar al niño, aprender a escucharlo, ser honestos, son elementos que van a ayudarnos a tener un vinculo saludable con él.

Adoptar es una hermosa opción porque nos brinda una oportunidad a nosotros de ser padres y también la experiencia de poder ser alguien significativo y saludable para esa persona que tanto nos puede llegar a necesitar. Amemos con respeto y paciencia e intentemos tener la información y el apoyo profesional suficiente para hacer de esta experiencia una placentera para todos.

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Pasos hacia el éxito

Consejos para ser exitosoPodemos lograr nuestros objetivos si cambiamos la manera en que pensamos y actuamos, aquí voy a compartir con ustedes algunos de los consejos brindados por expertos. 

Pensar en lo grande, pero también en lo pequeño. El gran éxito en cualquier ámbito de la vida aparece luego de concretar una serie de mini pasos. Tenemos que prestar atención a nuestros pequeños progresos, debemos intentar disfrutar el camino, el proceso más que la meta en sí misma. En quiénes nos convertimos luego del esfuerzo que debemos hacer para llegar a donde queremos, es a veces más importante que la meta que alcanzamos. 

Haz lo que puedas hacer. Ten en consideración que los pequeños pasos de hormiga son los que cuentan. Para poder tener en claro hacia dónde vamos y el tiempo necesario para lograr lo que anhelamos, es recomendable que seamos prolijos, anotemos nuestras metas, pensemos en las técnicas y recursos que pueden ayudarnos y leamos estas anotaciones tan a menudo como podamos. 

Dedica tiempo. Todas las cosas importantes de nuestra vida requieren de atención, tiempo, paciencia y sobre todo perseverancia para poder obtenerlas. Lo que realmente vale la pena requiere de continuo cuidado, ya sea una relación amorosa, la felicidad que tenemos en nuestra vida, o el emprendimiento de nuestros sueños. Poner esfuerzo y dedicarle tiempo de verdad es lo que hace la diferencia entre el simplemente desear algo y obtener algo. Siempre tendremos que hacer cosas que no querramos demasiado, las cosas más pesadas de cualquier tarea, sin embargo, en lugar de pensar en lo que puede costarnos mucho trabajo, pensemos en lo que vamos a obtener si hacemos lo suficiente. Recuerda, ten determinación. 

Aprendamos de los fracasos. Los fracasos se convierten en oportunidades de aprendizaje , así que  no les temamos. Cada éxito logrado se ha enfrentado a muchas desilusiones previas. Hay que perderle el miedo al no, nada malo sucede si alguien nos dice que no. Por cada puerta que se cierra, siempre hay otra oportunidad. Las ideas hay que transformarlas. 

Aprendamos a manejar nuestras emociones.  Pensemos antes de hablar, no nos movamos por puro impulso o por enojo, siempre nos va a traer problemas después.

Seamos encantadores. Muestra tu simpatía, sonríe, sé animado al hablar, di el nombre de tu interlocutor, presta más atención a lo que te dice que en pensar qué es exactamente lo que vas a responder. 

Pon en práctica hoy mismo estos consejos  y comienza a acercarte a las temas que más amas.

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