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Cómo vincularse sanamente con los demás

personas hablando

En Psicología Positiva consideramos que los vínculos interpersonales son una de las fuentes más poderosas para crear una felicidad real y sostenible. Veamos hoy cómo mejorar la calidad de nuestros lazos.

 

¿Por qué los demás importan? Las relaciones con los demás nos proporcionan una conexión emocional, apoyo, seguridad, impactan positivamente sobre nuestro bienestar emocional y nuestra salud psíquica.

La soledad no elegida puede llegar a ser muy desesperante, pero a veces sin darte cuenta, eres tú mismo el que va creando ese abismo, alejándote de los demás, escogiendo personas que no son agradables o siendo intolerante. Recuerda, está en tus manos generar el cambio y te voy a ayudar en el proceso con estos puntos a tomar en consideración.

Respeto mutuo

No siempre pensarán igual, pero tener derecho a compartir lo que cada uno piensa sin ser atacado por el otro ayuda a construir una relación sólida. El respeto también implica comprender los espacios individuales, no querer cambiar al otro y hablar sin críticas destructivas.

Comunicarse asertivamente

Aprender a escuchar sin estar ocupado pensando en qué vas a responderle a esa persona. Decir sin miedo lo que piensas, con firmeza pero sin imponerse. Tienen derecho a ser diferentes.

Emociones dañinas a raya

La ira, el egoísmo, la competencia, la envidia, la agresividad y también la desconfianza, debilitan los vínculos. Así que si te encuentras sintiendo algo de esto, es mejor que intentes comprender cuál es la raíz de esa emoción y trabajes de inmediato sobre ello.

 

Empatía

Debes ser capaz de reconocer los sentimientos del otro, de lograr ponerte en su lugar y respetar sus necesidades y gustos. Siempre y cuando exista de la otra parte el mismo respeto, todo puede intentar comprenderse. Las relaciones positivas son equitativas, tú das, pero también debes recibir. Cuando uno de los dos brinda más que la otra parte, puede sentirse mal y ese vínculo no llegará a ser sanador.

 

Manejar las discusiones de manera constructiva

Es inevitable que ante personas distintas surjan conflictos, debes hablar las cosas en el momento oportuno, no dejes pasar lo que te molesta, sé abierto en el dialogo, no temas pedir algo
o marcar límites. Recuerda de no atacar a tu interlocutor, estas charlas deben ser con cuidado de no herir susceptibilidades.

Una actitud positiva

No siempre esperes lo peor de los demás, no todos quieren atacarte o abusarse de tu confianza. Comienza a ser abierto y tener criterio con quienes te rodean. Busca personas optimistas que te apoyen, tú mismo se constructivo con los demás a la hora de elogiar y alegrarte por las victorias ajenas.

 

Habilidades sociales:

Son también nuestras aliadas a la hora de conocer nuevas personas o mantener vínculos saludables.

El lenguaje no verbal influye mucho en cómo los demás te interpretan. Puedes ser alguien muy dulce, pero si tu mirada es muy fría y tu cuerpo se muestra tenso y a la defensiva, los demás podrían leerte como una persona antipática.

Debes intentar mirar a tu interlocutor a los ojos o en la zona superior del rostro, la mirada es el complemento de una conversación, si el otro se da cuenta que lo estás mirando lo entiende como señal de que estás prestando atención.

Sonreír es señal de simpatía y calidez, facilita la comunicación. Presta atención a cómo está tu cuerpo, ¿encoges tus hombros? ¿cierras los puños? ¿tu cuerpo se muestra demasiado tensionado?

Los gestos que haces con tus manos o cabeza son importantes también, muestra las manos abiertas, no cruces los brazos, deja que tu interlocutor vea que estás atento y receptivo ante la comunicación.

Es tan importante el contenido de tu mensaje como la manera en que lo transmites. Muchas veces querrás ofrecer una idea distinta o un argumento válido, pero si tu mensaje es hiriente, prepotente o dicho de un modo agresivo, por más razón que tengas, tu interlocutor se pondrá a la defensiva y no estará de acuerdo en nada de lo que digas o tal vez ni te escuche. Sé claro, firme y sobre todo respetuoso a la hora de comunicar algo al otro.

¿Qué puedes hacer para actuar de una manera más asertiva?

Valorarte, no enojarte por cualquier nimiedad, evita amenazar a los demás, no ignores a los demás, admite tus errores y equivocaciones. No temas decir lo que sientes ni pedir explicaciones.

Espero que estos pequeños consejos puedan ayudarte a la hora de establecer relaciones más sanas con los demás. Practica estos consejos y amplía tu red social de una manera positiva.

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Si quieres ser exitoso en tus vínculos, esto es lo que necesitas

Tú tienes distintas maneras de comunicarte y hoy quiero mostrarte cuáles son las clásicas para poder descubrir la que te ayudará a fortalecer tus relaciones.

 

Uncomunicacion-activo-contructivaa buena comunicación se convierte en tu mejor aliada a la hora de cultivar relaciones positivas. Tus vínculos son una fuente de bienestar y felicidad, por lo tanto debes trabajar en ellos, ampliarlos y cuidarlos.

Activa destructiva: este tipo de respuestas apuntan a comprender lo que tu interlocutor te está transmitiendo, pero le agregas un tinte negativo: así que te ascendieron, todas las responsabilidades que tendrás ahora, qué agotador. 

Pasivo  constructiva:  es una respuesta fría, carente de entusiasmo. Es como decir qué bueno, en un tono sin emoción.

Pasivo destructiva: la persona ignora por completo lo que la otra acaba de comentar, además de cambiar el tema de conversación y continuar hablando de un tópico completamente distinto.

Por último, la más sana de todas las respuestas y la cual alentamos a probar en Psicología Positiva es la:

Activo constructiva: Esta respuesta es entusiasta y demuestra un interés genuino hacia lo que la otra persona nos está compartiendo. Además de la emoción que demuestras, querrás hacer más preguntas y si es una buena noticia hasta celebrarás con tu interlocutor.

Cuando te cuentan una historia, en cualquier ámbito de tu vida, deberías responder de acuerdo a este modelo.

Al compartir las cosas buenas que te ocurren estás capitalizando tus experiencias y ampliando un efecto positivo en ti. Sin embargo, tu felicidad puede verse truncada si te encuentras con una respuesta sin alegría ni entusiasmo, o peor aún, ignoran tu comentario.

Los intercambios positivos son los responsables de afianzar nuestras relaciones, comunicarnos desde el interés, la escucha atenta y el respeto, es lo que hace que los vínculos se nutran y crezcan.

Si tu interlocutor se alegra por tu noticia y a la vez tu muestras alegría por lo que él comparte, ambos estarán compartiendo un momento de resonancia positiva y podrán disfrutar del evento feliz, mientras el bienestar de ambos se incrementa.

Cada vez que te olvidas de responder una manera activa constructiva, estás perdiendo la oportunidad de hacer crecer tu vínculo. A veces la envidia o los celos podrían interferir en estos momentos de mostrar algarabía, pero recuerda que si las personas que amamos son felices, nosotros también lo seremos.

Te invito a estar atento a reconocer cuál estilo de respuesta eliges en tus interacciones sociales. Prueba con el más positivo y verás cómo el mundo te sonríe más.

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