Lo que la soledad no quiere que sepas

Para que incrementes tu felicidad aquí te comparto 3 consejos relacionados a tus vínculos

Mantener vínculos cercanos. Relaciones positivas unidas, ya sea con tus amigos, compañeros de trabajo, familiares, parejas, te harán más feliz e incluso puede ser que mejore tu expectativa de vida.

Calidad sobre cantidad. Con los años, muchos amigos se van perdiendo por el camino, ya que nuestros intereses son distintos o hemos dejado de lado aquello que nos unía. Pero no necesitas un millón de amigos para activar tu optimismo, bastan unos pocos pero buenos. La calidad de tus relaciones, que sean positivas sobre todas las cosas, es lo que impactará realmente en tu salud mental.

Trabaja en tu empatía. Para que las relaciones sean positivas, es necesario que sean equitativas, como te lo he dicho varias veces. Para lograr esto, aprender a ponernos en el lugar del otro es fundamental. Escucharlo activamente, demostrar interés por sus cosas, acompañarlo cuando nos necesite, comprender su dolor y alegrarnos por sus éxitos.

Más de 80 años de investigación en salud mental demuestran que construir relaciones saludables, sentirnos conectados con nuestra familia, nuestros amigos e incluso nuestra comunidad, impactara sobre tu felicidad de una forma increíble.

A trabajar en esas relaciones sanas, dejar las tóxicas atrás y a comprometerse con cuidar a quienes amas. La felicidad te espera del otro lado de la soledad.

¿Te Gustaría Que Trabajáramos Contigo Para Potenciar Tu Bienestar Emocional y Tu Optimismo?

El imperio de la Soledad

Este artículo fue escrito exclusivamente para los suscriptores de http://psicologiapositiva.com.uy/newsletter/ Sin embargo, es una temática tan compleja que me interesa conocer más miradas sobre el asunto. Pasa, lee y reflexiona conmigo

Hoy quiero que reflexionemos juntos sobre un tema que es bastante preocupante hoy en día y crece rápidamente, como una epidemia que destruye sin misericordia todo a su paso. Estoy hablando de la soledad. Y no de la soledad que se elige para pensar, para disfrutar con nosotros mismos, esa soledad que enriquece el alma. Estoy hablando de la otra, la que te hace sentir mal, la que te quita el sueño por las noches o es capaz de borrar tu linda sonrisa.

¿Cómo puede ser que un mundo tan hiperconectado las personas cada vez están más alejadas? ¿Por qué hay tantos divorcios? ¿Por qué no se invierte el tiempo en amigos y relaciones de calidad? ¿Por qué nadie se hace el tiempo para lo que verdad importa en vez de perderlo en las tonterías que el mundo te trata de vender?

Creo que existen demasiadas respuestas, solo me ocurrieron algunas, pero tal vez puedas ayudarme a pensar más allá y me encantaría que lo hicieras.

Algunas de las razones con las cuales me he encontrado en mi experiencia clínica son las siguientes:

A veces estás solo por falta de habilidades sociales, ya sea porque eres demasiado tímido o padeces de ansiedad social. Al no saber comunicarte correctamente con los demás o no ser muy hábil con tu inteligencia emocional, evitarás situaciones sociales, conocer nuevas personas, actividades donde en algún punto te sientas expuesto. Esto suele desembocar en pocos amigos y en no tener oportunidades suficientes para enamorarte.

A veces estás solo porque eres poco tolerante. Tal vez eres demasiado caprichoso y siempre quieres salirte con la tuya o te has acostumbrado a vivir solo y a no compartir. Cuando eres demasiado rígido y exigente eso puede cansar a la gente de tu entorno.

A veces eres demasiado pasivo. No sabes tomar la iniciativa, permaneces en las sombras y no quieres molestar. Por ejemplo, no llamas a nadie, no te acercas a la persona que te gusta, no eres capaz de decir lo que sientes, todo por temor a ser pesado. Pero esta actitud en extremo es leída por los demás como que eres una persona que no tiene interés por nada, alguien incapaz de tomar decisiones.

Puede ser que seas demasiado sacrificado, casi mártir. Todos son más importantes que tú, entonces sacrificas tu vida por tus padres, en muchas ocasiones. Te quedas con ellos, no sales con nadie, los cuidas hasta el último aliento, eso hace que tu vida sea hipotecada por la de ellos y cuando ya no están, miras a tu alrededor y no has podido construir nada para ti. No sabes ni por dónde empezar, entonces sueles no hacer nada y quedarte así. Pero tú ya no tienes a nadie que cuide de ti.

Puedes quedarte solo por ser perezoso, las relaciones positivas requieren de tiempo y energía, de que salgas al mundo y conozcas nuevas personas que puedan contribuir a tu vida. Nada vas a lograr encerrado en tu casa mirando series.

Tal vez estás solo porque te escudas detrás de una pantalla. Creo que la tecnología es genial y me encanta, pero si se usa de la manera incorrecta, es tu mejor arma para autodestruirte socialmente. Si tu círculo de amigos se reduce a tus grupos de whatsapp o a los “amigos” de Facebook, o los followers de Insatagram o Twitter, etc, etc, etc, no estaría siendo suficiente. Los vínculos se potencian con miradas, con contacto real, el amor se construye con abrazos y caricias. La pantalla alienante, hiptoniza, anestesia, te evita el contacto con la realidad, donde la vida realmente sucede.

Como podrás ver esto es solo una pequeña porción de la verdad, creo que es un tema muy complejo que requiere de un análisis profundo y por eso tu opinión me importa. Me gustaría que me escribieras y me dieras tu versión de las cosas, ¿por qué hay tanta soledad en el mundo? ¿Por qué crees que estás solo? Cuéntame tu historia, escríbeme si quieres a mariana.alvez@psicologiapositiva.com.uy

¡Que tengas una excelente semana! Y recuerda que nosotros construimos lo virtual en real mediante nuestro Club de Optimistas, actividades optimistas y variados talleres que realizamos.

 

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