Emociones positivas en los niños

Los niños pequeños suelen experimentar diversas emociones positivas y estas son ampliables, acumulativas y permanentes. Además de lo agradable que es experimentar estas emociones, también contribuyen al crecimiento y a la optimización de los recursos físicos, sociales y cognitivos. Despierta la necesidad de explorar y así el niño comienza a dominar las situaciones y su entorno. Este dominio va induciendo nuevas sensaciones positivas que a su vez lo impulsan a continuar explorando y a tener más dominio, se convierte así en un espiral ascendente de emociones placenteras.

Los padres deben centrarse en aumentar los rasgos positivos y no solamente preocuparse por los rasgos negativos. Martin E.P Seligman nos propone en su libro La auténtica felicidad técnicas para incrementar las emociones positivas en los niños. Él nos aconseja que los padres deben dormir con su bebé durante los primeros meses de vida. Esto tiene como finalidad la creación de vínculos de amor fuertes. Cuando el bebé despierta lo primero que ve es el rostro de sus padres, lo que generará más seguridad y además, en el caso de los progenitores que deben trabajar, es una oportunidad para compartir más momentos con el pequeño. Usualmente son las madres quienes tienen un vínculo más fuerte con el bebé, pero de esta manera el padre puede también participar de una manera más activa,  no sintiendose excluido e incluso puede contribuir positivamente a la unión sentimental de la pareja.

Los juegos sincrónicos son juegos interactivos entre padres e hijos que pueden ser puestos en práctica en cualquier situación. Las capacidades que tiene un bebé van ampliándose casi semanalmente y los juguetes se convierten en herramientas para nuevos desafíos que inspirarán la fluidez y el sentimiento de logro. Las cajas de cartón, los bloques de construcción y hasta los diarios y revistas, son útiles para experimentar y divertirse al mismo tiempo. Cuando vean a su hijo absorto en un juego, traten de no cortar su inspiración con brusquedad, es recomendable que diez minutos antes de que deban terminar de jugar se los ponga sobre aviso, asi le darán tiempo de finalizar con alegría y no sobresalto.

Deben ser cuidadosos con la utilización exagerada de la palabra NO, es necesario utilizarlo para implementar límites o alertar sobre un peligro, pero usualmente los padres utilizan este término indiscriminadamente para aquellas cosas que les resultan molestas del pequeño, en vez de solamente darles el uso que corresponde. Por ejemplo, puede resultarnos molesto que el niño nos pida un montón de juguetes cada vez que hacemos las compras. Para evitar un no rotundo, podríamos simplemente decirle que anotaremos ese juguete para la lista de navidad o para su cumpleaños. Si está peleando con su hermano, golpeandolo, podríamos decirle que eso le duele al hermano y que jueguen despacio para que ambos se diviertan. Los “no” sólo deben ser utilizados cuando realmente los pequeños se encuentren ante un peligro, cuando una actitud simplemente sea molesta, pensemos en maneras alternativas de llamarle la atención sin recurrir necesariamente a la negativa. Si los niños se acostumbran a escuchar el no a cada instante, se convertirán en personas pasivas, con falta de iniciativa.

En cuanto al elogio y al castigo hay que tener en cuenta el postulado de la estima positiva. No se puede elogiar al niño porque sí, debió haber hecho algo para ganarselo. Si se entregan elogios desmedidos que nada tengan que ver con el dominio que el niño ejerce en alguna tarea, estamos debilitandolo de cierta manera. Se lo festejará de acuerdo al logro obtenido, a mayores logros, como decir su primer palabra por ejemplo, mayores elogios. El amor y el cariño sí deben ser incondicional, pero no así los halagos. Cuando es necesario imponerle un castigo a un pequeño, hay que centrarse en la conducta negativa, si rompió el jarrón centremonos en el jarrón, no acompañe el reto con “no sirves para nada, eres un inútil, siempre estas rompiendo todo”. El niño debe tener sumamente claro el motivo por el cual está siendo castigado y cuando él se comporte de manera caprichosa, se puede pensar en maneras alternativas de calmarlo sin recurrir al castigo. Una buena comunicación con el pequeño y la claridad de los límites ayudarán a controlar los caprichos infantiles.

La rivalidad entre hermanos es algo en extremo frecuente. Una manera efectiva de lidiar con la misma, se basa en hacer sentir a los hermanos mayores importantes, haciendole participar en el cuidado del bebé, haciendole entender que los padres tienen suficiente amor para todos. La rivalidad surge cuando los niños se sienten amenazados ante la idea de que ahora se los amará menos, pero una vez que les aseguremos que esto no es así mediante nuestros actos y una cuota de confianza en ellos, la rivalidad ya no será un inconveniente.

Antes de que el niño vaya a dormir es el momento ideal para compartir un lindo momento con los padres. Es la oportunidad que tienen los pequeños para recordar todas las cosas que hicieron durante el día y concentrarse en las experiencias positivas que vivieron. El estado de ánimo negativo no puede sobrevivir en alguien que está repleto de buenos recuerdos y creencias positivas. Los últimos pensamientos antes de entrar al mundo de los sueños deben ser imágenes bonitas, de alegría, para que nos aseguremos que duerman tranquilos y disfruten a pleno el descanso.

Un niño positivo es un niño feliz y será un adulto fuerte emocionalmente, seguro de sí mismo y que verá la vida de una manera alegre, alguien que podrá defender sus ideales y salir airoso ante los inconvenientes de la vida adulta.

27077699/098165994

Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Anuncios

9 pensamientos en “Emociones positivas en los niños

  1. Como siempre, excelentes consejos prácticos y que a mí me vienen muy oportunos.

    Si pudiera añadir algo sobre la primera parte del post que habla acerca de dormir con los bebés, me gustaría sugerir que esto se haga con mucho cuidado porque se han dado casos de sofocación de infantes por los padres de manera involuntaria al estar dormidos. De hecho en EEUU la Consumer Product Safety Commission recomienda que no se haga, sin embargo, entiendo que hay accesorios que ayudan a hacerlo de forma segura.

    Me despido con un par de ligas al respecto. Saludos.

    http://www.askdrsears.com/html/10/T102200.asp

    http://www.armsreach.com/?main_page=news&article_id=70

  2. Pingback: El divorcio y los niños: consejos para llevarlo mejor « Psicología Positiva, es hora de cambiar tu vida

  3. Pingback: Los niños y la muerte, una enseñanza « Psicología Positiva, es hora de cambiar tu vida

  4. Pingback: Los tuyos + los míos: el divorcio y las familias hoy « Psicología Positiva, es hora de cambiar tu vida

  5. Pingback: La paciencia « Psicología Positiva, es hora de cambiar tu vida

  6. Pingback: Emociones positivas y sus ventajas « Psicología Positiva, es hora de cambiar tu vida

  7. Pingback: Pautas para manejar conflictos « Psicología Positiva, es hora de cambiar tu vida

  8. Pingback: LA RESILENCIA INFANTIL | Asociación Mexicana de Psicoterapia y Educación

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s