«No ven la rosa, pero observan con atención las espinas del tallo.” Luciano de Samosata
Este pensamiento negativo o distorsión cognitiva se relaciona con la insistencia de concentrarse únicamente en las evidencias negativas de una situación. No importan todos los matices de una circunstancia, la persona quedará fijada solo con lo que no funciona. Es más, descarta toda posibilidad de aspecto positivo aunque él mismo sea evidente.
Si un problema lo aflije, será incapaz de ver el aprendizaje del mismo, no podrá disputar eficazmente los argumentos pesimistas que esgrime.
Lo positivo es minimizado al punto de reducirlo a casi inexistente. La insatisfacción estará presente en quien padezca este pensamiento, el autosabotaje, la incapacidad de alcanzar objetivos, la falta de esperanza.
La persona tiene una especie de «visión de túnel», solamente se queda con el espectro pesimista y no presta atención a las evidencias ni a los demás que intentan persuadirlo de su idea.
Un sólo detalle negativo arruinará toda una situación, si lo único afectado es el trabajo por ejemplo, entonces toda su vida no tendrá sentido. Una sola cosa tendrá el poder de estropear lo bueno.
El pesimismo se nutre mucho de este tipo de pensamiento, ya que resalta la falta, lo que está mal, las equivocaciones. Empuja al sujeto a dejar de lado todas las cosas buenas que sí tiene o han salido bien.
¿Y tú has caído en esta trampa alguna vez?