La confianza

La confianza

 

Dicen que la confianza es como un vaso de cristal si se quiebra aunque tratemos de pegarlo no será igual y un poco de cierto hay en este dicho. Una vez que nos traicionan es muy difícil volver a abrir nuestro corazón hacia esa persona, pero lo que es aún peor, quizás cerremos nuestra alma a todos los demás. Todos pueden caer en la misma categoría, si alguien nos traicionó de seguro que todas las personas que encontremos en nuestro camino serán capaces de hacerlo también.

Para tener confianza en los demás, es básico que confiemos en nosotros primero, porque si partimos de una base tambaleante proyectaremos sobre los demás nuestras propias dudas, lo que conducirá a vínculos complicados o malas decisiones en general. En algún punto debemos permitirnos ser vulnerables con aquellos que demuestren que vale la pena que nos entreguemos. Debemos ser responsables de las personas que decidimos tener a nuestro alrededor, ser cuidadosos con los vínculos que escogemos, ¿estamos con personas constructivas o destructivas?

Comencemos con el caso más clásico, la traición de pareja. Existen muchas maneras de traicionar a alguien, no solamente con una infidelidad. Puede ser con falsas promesas, con mentiras, con elecciones. Sin importar cuál sea el motivo lo que realmente cabe preguntarse es, ¿vale la pena darle otra oportunidad a esa persona? Cada caso es particular, siempre debemos tener en cuenta el contexto en que se dan las circunstancias, los atenuantes de cada caso. Las explicaciones sin caer en justificaciones nos permiten tener una visión más amplia del hecho y nos puede dar herramientas para tomar nuestra decisión. Creo que la respuesta más clara es que hay que estar ahí para quien realmente está arrepentido y que con sus acciones nos demuestra su cambio. Quienes dicen que cambiarán para una y otra vez cometer el mismo error solamente van a perder nuestro respeto, y en algún momento, por más dolorosa que sea la situación, tenemos que decidir si vamos a continuar brindándole eternas oportunidades a quien no se lo ha ganado.

En nuestra vida podemos encontrarnos con muchas personas que nos decepcionan, gente que creíamos que eran nuestros grandes amigos para luego descubrir que no estaban ahí cuando más los necesitábamos. Estas acciones desconcertantes también tiene su explicación, las personas cometemos errores, a veces estamos demasiado ensimismados en nuestros propios problemas o nos alejamos para no molestar. En todo caso, nunca asumas nada y ante la duda siempre pregunta. Está en nosotros decidir si una amistad vale la pena mantenerla o es hora de dejarla ir, también debemos ser pacientes con las limitaciones emocionales de los demás, no todo el mundo tiene el mismo poder de empatía o comparten el mismo conjunto de valores que nosotros, por eso debemos entender a la persona en su globalidad antes de dar el veredicto. Si queremos a alguien en nuestra vida debemos aceptarlo como es, si nos hiere, nos decepciona, podemos tener cierta tolerancia, pero como en todos los casos, todo tiene su límite, está en ti decidir qué es lo tolerable y que no.

Una manera práctica de ver qué tan confiables son las personas a nuestro alrededor es ver si sus palabras son congruentes con sus actos, si cumplen con lo que prometen, si nos han demostrado activamente que están ahí para nosotros en alguna que otra oportunidad.

A propósito de este tema, el psicólogo Silvan Tomkins de la Universidad de Princeton, considera que existen dos grupos de personas, las normativas y las humanistas. Las características de cada uno son estables en el tiempo y pueden ser tanto innatas como adquiridas.

Las personas normativas llegan a considerar a los demás como amenazantes, por lo tanto, mantendrán sus sentimientos escondidos, estarán alertas y usualmente a la defensiva. Buscarán codearse con sujetos que sean lo más parecidos a ellos posibles y buscarán generar relaciones sin compromiso.

Las personas humanistas optan por creer en la honestidad de los otros, suelen ser más positivas en sus vidas, buscan expresar libremente sus emociones y tienen un alto grado de  empatía. Intentarán rodearse de personas fieles a estos principios. ¿Te reconoces en alguno de estos grupos?

Nuestra confianza es un regalo, a veces se la brindamos a las personas equivocadas, a veces desconfiamos cuando no hay razón para hacerlo. Es complejo saber qué camino seguir, pero una buena guía es ser fiel a uno mismo, cuando hay un vínculo o situación con alguien que nos genera dolor por alguna razón, lo mejor es hablarlo, tener la mayor cantidad de elementos objetivos para poder tomar un accionar coherente. A veces la mejor opción es perdonar y brindar una segunda oportunidad, a veces perdonar y dejar ir a esa persona que no supo valorarnos lo suficiente. Intenta ser un juez justo tanto contigo como con los demás, la decisión siempre estará en tus manos.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

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8 pensamientos en “La confianza

  1. BUENO TENGO QUE DECIR QUE ESTE TEMA DE LA CONFIANZA ERA UNO DE LOS QUE ESTABA ESPERANDO Y LA VERDAD QUE ESTA MUY CLARO ES MAS O MENOS LO QUE PIENSO Y AHORA SE ME ACLARO MAS ALGUNAS DUDAS QUE TENIA CON LO QUE HE LEIDO MUCHAS GRACIAS POR TAN BUEN MATERIAL Y A PSICOLOGIA POSITIVA …..POR TOMAR LOS TEMAS QUE PROPONEMOS

  2. gracias por la ayuda que brindan a traves de este material!!.. es fascinante entender y madurar con el apoyo de estos… =D

  3. Me gusto mucho el articulo,siempre he pensado que la confianza es lo principal en cualquier tipo de relaciòn,y es verdad que es muy dificil volver a tenerla cuando te han fallado tantas veces… muy buen consejo el que das al final,lo pondre en practica.
    Excelnte blog!

  4. Muchas Gracias por este aporte a nuestra busqueda de mejora intra e interpersonal, no lo habia leido tan claro anteriormente, y no solo es positivo, para mi es una forma de ver nuestras propias emociones, a veces equivocadas. Un gran abrazo

  5. me gustaría recibir un consejo en base a mi situación. mi esposo se vió con una persona que conoció mucho antes que a mí, lo noté por que estuvo distanciado de mi debido a varios problemas que estábamos teniendo en la relación. Revisé su cel y descubrí a esta chica. Ya hablamos y me juró que nunca pasó mas de verse un día y solo platicar y después mensajearse pero núnca nada más que tuviera importancia. Esto me conflictuó muchisimo y lo corrí de la casa, mientras me creaba mil historias de lo que pudo haber pasado. Creo en el y en lo que me dice pues es un buen hombre y finalmente le dí otra oportunidad, pero no se como dejar de sentir esta incertidumbre de pensar que puede seguir teniendo contacto con ella o alguien mas en algún momento. No se como aprender a confiar y a respetar su privacidad, pues no puedo evitar seguir viendo su celular para ver que encuentro. Esto no me hace sentir nada bien.

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