Lo que debes saber sobre la depresión

depresión, triste

Las estadísticas apuntan a que 1 de cada 9 personas pueden llegar a padecer esta patología en algún momento de sus vidas. Mucho se habla sobre depresión y existen ciertas creencias alrededor de la misma que vamos a tratar en este artículo. ¿Qué es lo que tú tienes que saber acerca de la depresión?

La depresión es una patología mental, aunque aclaremos que tener un diagnostico no significa que tú estés loco, que no tenga solución o que no puedas salir adelante con la ayuda adecuada. La depresión puede aparecer en cualquier momento de nuestras vidas y eso no quiere decir que tú seas débil, muy por el contrario, incluso podríamos decir que las personas suelen salir fortalecidas una vez que aprenden a manejar lo que las aqueja. No solamente afecta a las mujeres, a quienes han tenido vidas terribles o a las personas mayores como puede llegar a creerse.

La depresión no es algo 100% biológico, si bien es recomendable el tratamiento medicamentoso, influyen otros factores de orden social y psicológico que deben ser tomados en consideración.

Esta patología no es simplemente sentirse triste, si bien la tristeza es un estado emocional que puede pasar solo, en la depresión el tiempo no es suficiente así como tampoco la fuerza de voluntad. Podríamos decir que la depresión en algún punto es una patología de la voluntad, la persona no puede encontrar motivos para levantarse de la cama o de pronto es abrumada por una sensación de tristeza y desesperanza profunda. Quien padece depresión debe lidiar con estos sentimientos que parecen surgir de la nada, debe tolerar su falta de energía y sus problemas para dormir, su falta de concentración. Para quien lo vive, no es sencillo escapar por sí mismo de estos estados.

No es necesario tomar medicación de por vida cuando tenemos depresión, si bien esto varía de acuerdo al tipo de depresión que se pueda tener o al profesional con quien se esté trabajando, las investigaciones han demostrado que la mayoría de las personas solamente deben recurrir a la medicación por un tiempo específico. Debemos saber que los medicamentes por sí mismos no son la solución mágica a nuestros problemas, usualmente es una combinación de psicoterapia y medicación lo que tenemos que llevar a cabo para poder sentirnos mejor.

La depresión no necesariamente es genética, si bien tener familiares con depresión incrementa el riesgo de que la puedas padecer las posibilidades oscilan entre un 10% y 15%. Muchas veces no es la genética que heredamos, sino las estrategias de compensación que aprendemos de nuestro entorno, si hemos sido educados por personas con una clara tendencia al pesimismo podemos ser más propensos a aprender maneras negativas y desesperanzadas de afrontar las vicisitudes de la vida.

¿Tienes más dudas sobre la depresión? Espero tus comentarios.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

3 caminos hacia la diversión

¿Sabías que existen distintos tipos de diversión? Salir a caminar, mirar televisión, aprender a jugar ajedrez, todas pertenecen a distintas categorías y resultan ser efectivas para poder brindar a nuestro cerebro su tan necesario descanso. Recuerden que para ser productivos y mantenerse mentalmente activos, la energía tiene que ser recargada y el descanso divertirseapropiado nos brindará la fuerza que necesitamos para hacer lo que queremos.

Diversión de relax

Es la que requiere menos esfuerzo de nuestra parte y claro está nos ayuda a relajarnos y desconectarnos. Es la clase de diversión que no requiere de nuestras habilidades, que no es necesario que la organicemos con antelación, diversión que ni siquiera tiene por qué ser compartida con otras personas. Es la manera de divertirnos más sencilla, la cual puede ser hallada al mirar televisión o leer una revista. De todas maneras, debemos tener en cuenta que si bien es la más simple de ejecutar, es la que menos aporta a nuestros niveles de felicidad.

Diversión por acuerdos

Esta diversión es un poco más exigente que la anterior, implica actividades con cierta planificación como visitar un museo con la familia, realizar una cena familiar, hacer un viaje con otras personas. Son actividades donde el acuerdo con los otros es fundamental para poder llevar a cabo lo planeado. Lo positivo de este tipo de diversión es que colabora a fortalecer vínculos afectivos y crear bonitos recuerdos. Tenemos que tener en cuenta que esta manera de divertirse va a implicar esfuerzo de nuestra parte, organización y sobre todo coordinación con el resto de los involucrados.

Diversión desafiante

Es la diversión que mayor felicidad puede otorgarnos y la más demandante de llevar a cabo. Implica aprender cosas nuevas, es la diversión que requiere de mucho de nuestro tiempo, paciencia y perseverancia. Aprender a jugar al ajedrez por ejemplo requerirá de que estemos abiertos a conocer reglas nuevas, tendremos que practicarlo mucho y sobre todo equivocarnos en el proceso. Es lo que hace que nuestras habilidades se pongan en juego para poder adquirir cierto nivel de excelencia o profesionalismo en esa actividad.

Tanto la diversión por acuerdos como la diversión desafiante son las que brindan un mayor nivel de bienestar, ya que implican elementos que por sí mismos resultan muy eficientes para mejorar nuestro estado de ánimo, como el fortalecer y disfrutar de vínculos sociales, el poner en juego nuestras fortalezas y sentir que nos podemos convertir en expertos en alguna actividad.

Así que a la hora de buscar una buena manera de divertirnos, más allá de “matar” algunas neuronas mirando televisión, podemos recurrir a maneras más originales y emocionantes de descansar y crecer en el proceso.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

 

 

 

¿Qué impide que seamos felices?

infelizTodos tenemos nuestras batallas personales con las cuales lidiar, aunque recientes investigaciones han demostrado cuatro de las razones más comunes que se tornan en pesados obstáculos a la hora de alcanzar nuestro bienestar.

Expectativas que no se han cumplido

Siempre tenemos un deseo, una meta que cumplir, trazamos un ideal a veces rígido que fácilmente puede convertirse en cultivo para nuestra desilusión. Creemos que a determinada edad ya deberíamos haber hecho tal o cual cosa, nos forzamos a cumplir con cosas que a veces ni siquiera son tan importantes para nosotros pero nos hemos obstinado en alcanzarlas. Si bien tener ciertos caminos pensados es relevante tampoco podemos atarnos a uno solo. Si bien los planes díficilmente resulten exactamente como los trazamos eso no quiere decir que no podamos obtener algo mejor en el proceso. Así que a no decepcionarse, entendamos que cada día es una oportunidad de sorprendernos y aprender a ser más flexibles. Al lograr ser más pacientes con nosotros y nuestras metas, tener expectativas realistas y más laxas, podremos derrotar esta piedra que se interpone entre nosotros y la felicidad que queremos alcanzar.

 

Cultivar resentimiento

 

Podemos quedarnos prendados en el odio fácilmente y esto solamente va a torturarnos. Les recomiendo que lean el siguiente artículo sobre el perdón para comprender por qué es importante liberarnos del mismo y qué podemos hacer para intentarlo: El perdón (parte 1)

Demasiado stress

Las exigencias del entorno más las propias pueden ser una combinación letal a la hora de intentar sentir mayor bienestar, es por eso que resulta muy beneficioso que tomemos cartas en el asunto. ¿Qué podemos hacer para disminuir nuestro stress? Meditar, pasar más tiempo al aire libre, ejercitarse. Más tips pueden encontrar en Psicología Positiva: Cero Stress

Relaciones no resueltas

Esto puede incluir a cualquier clase de vínculo, ya sea de pareja, de trabajo, familiar o amistoso. Si tenemos la oportunidad, sería muy beneficioso poder cerrar ese capítulo hablando con la persona en cuestión, de no ser posible siempre podemos recurrir al ejercicio del perdón para dejar ir esa rabia que nos hace daño y estanca.

Y a ti, ¿qué crees que te impide ser feliz?

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¿Qué es el mindfulness?

atención plena

Actualmente se está hablando mucho de esta práctica, aunque sus orígenes se remontan hace mucho, mucho tiempo. En un principio, su palabra significó memoria y fue una técnica utilizada para la memorización conciente de textos extensos y complejos, utilizada por los brahmanes. Tiempo después, el budismo retoma la misma y amplía su uso.  

 

¿Qué es realmente el mindfulness?

Si bien no tiene una traducción precisa en español tal vez el  término que más se asemeja a explicarla es el de atención plena. Su finalidad consiste enprestar atención de manera conciente a la experiencia del momento presente con interés, curiosidad y aceptación y ausencia de crítica. Se trata de una experiencia contemplativa, es el observar sin juzgar, aceptando experiencias, emociones, pensamientos tal y como se nos presentan. Es marcar presencia en el  mundo totalmente abiertos a las experiencias sensoriales.

Poco a poco la práctica de mindfulness ha comenzado a integrarse a la  Medicina y Psicología de Occidente. Científicamente estudiada y reconocida como una manera eficaz de incrementar la autoconciencia, disminuir los síntomas físicos y psicológicos asociados al estrés y mejorar el bienestar.

Fue Jon Kabat-Zinn el responsable de introducir esta práctica dentro del modelo médico de occidente. Fundador de la Clínica de Reducción de Estrés en el Centro Médico de la Universidad de Massachusetts, en donde mediante el mindfulness ayudaba a aliviar síntomas tanto psíquicos como físicos.

¿Cuáles son los beneficios de esta práctica?

 Nos ayuda a recuperar nuestro equilibrio interno, tomando en consideración de forma integral al cuerpo, la mente y el espíritu. Practicándola desarrollamos una mayor capacidad de discernimiento y de compasión.

Una de sus estrategias fundamentales es el centrarse en el momento presente,  sentir las cosas tal y como suceden sin buscar controlarlas. Esto nos ayuda a aceptar las experiencias y emociones tal y como se nos presentan.

Otro componente esencial es la aceptación radical de la experiencia. Está relacionada con aceptar las experiencias y las reacciones a las mismas, como naturales. Esto habilita a que no las rechazamos. La aceptación supone una renuncia al control directo. No se busca que la persona controle sus reacciones, pensamientos o emociones sino que los experimente tal y como se producen.

¿Cuáles son las técnicas que se utilizan?

El procedimiento más utilizado incluye elementos cognitivos como la meditación junto con determinados tipos de relajación, o ejercicios enfocados en sensaciones corporales. Por mencionar algunas:

  • Body scan: experimentar sensaciones corporales asociadas al repaso activo del cuerpo.
  • La respiración: Concentrarse y experimentar libremente todas las sensaciones que sucedan en torno al propio ritmo respiratorio..

¿Cuáles son las aplicaciones clínicas del mindfulness?

  • Terapia de conducta dialéctica. Marsha Linehan desarrolló un tratamiento basándose en el mindfulness y la aceptación para abordar los trastornos de personalidad límite.
  • La terapia cognitiva de la depresión
  • Terapia de aceptación y compromiso.
  • Psicología positiva. Martin Seligman nos dice que la felicidad no es algo que nos sucede, sino algo que debemos elegir que nos pase. Siendo atentos a lo que nos rodea, a lo que sentimos vamos aumentando nuestras posibilidades de elegir y de disfrutar. Mediante la energía dirigida concientemente, energía alineada con nuestros objetivos, creamos más experiencias significativas y comprometidas en nuestra vida. Estar presentes nos ayuda a concentrarnos, practicar y potenciar nuestras fortalezas. Es esencial elegir en qué nos enfocamos.  Nos ayuda a auto regularnos, a ser más inteligentes a nivel emocional, a crear hábitos más saludables. Esta  práctica nos ayuda a reducir la distracción, la rumiación de pensamientos negativos y además contribuye a nuestro estado mental positivo. Desde la Psicología Positiva podemos practicarla mediante el saboreo, la meditación y no descartemos el yoga.

El mindfulness nos plantea un punto de vista complementario con los recursos clínicos convencionales. Quien tiene un ataque de pánico o un deseo irrefrenable por fumar y pretende controlarlo voluntariamente probablemente obtenga el efecto contrario. Solo hay una forma de “controlar” esas actividades involuntarias e indeseadas: dejándolas estar, dejando que ocurran, observándolas con la menor interferencia posible, dejando que se autorregulen automáticamente, que realicen su tarea los servomecanismos biológicos responsables de su actividad.

El mindfulness se nos muestra como una técnica muy interesante para ayudarnos a conocernos mejor, a no juzgar nuestras emociones, a tolerar mejor la frustración, a quitarle importancia a los monólogos negativos que pueden generarse en nuestro interior. Así que espero que todos lo pongamos en práctica porque tiene muchos beneficios para aumentar nuestro estado de ánimo positivo.

 

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El arte de los hábitos

El arte del hábitoLa rutina bien escogida tiene el poder de ordenar nuestra mente y facilitar procesos. Si decidimos incorporar ciertas técnicas en nuestro diario vivir vamos a lograr también acercarnos a ver el mundo desde una perspectiva más optimista. Como siempre les digo, la práctica lo es todo, es lo que nos permite automatizar pensamientos diferentes que nos ayudarán sentir y comportarnos mejor.

¿Por qué es bueno tener hábitos?

Cuando ya logramos tener incorporados en nosotros ciertos hábitos que nos hacen bien, que en algún punto ya han sido automatizados por nuestro querido cerebro, lo que logramos es no sobreexigir tanto al mismo y no depender tanto de nuestra voluntad.

La rutina que podamos implementar no tiene por qué ser una obra maestra, basta conque sea algo que nos ayude a sentir mejor y nos aliviane el peso de las tareas del día a día. Sería agradable lograr pasar tiempo con la familia en la cena, sin la televisión, para poder conectarse y compartir experiencias. Dormir bien es otro de los elementos que tendríamos que tener en cuenta, recarga nuestro cuerpo de energía y evitamos agotarnos. Si estamos demasiado cansados eso nos hace sentir irritables, perjudica nuestro estado de ánimo de manera negativa y además nos puede provocar ansiedad y stress.

Cabe aclarar que tener una rutina y hábitos que no requieran de mayores esfuerzos no significa que estemos desconectados del momento presente y realicemos todo en piloto automático, significa en realidad organizarnos mejor y tener el tiempo para hacer cosas que nos ayuden a relajarnos. De todas maneras, disfrutar de las pequeñas actividades y mantenernos concentrados en el momento presente nos ayudará a sentir mayor bienestar.

Así de sencillos como lucen, los hábitos pueden ser un componente vital a la hora de sentir mayor felicidad. Lo importante es pasar a la acción, organizar actividades diarias de manera más eficiente, poner en práctica los ejercicios que encontraran en la web para aprender a ser un optimista inteligente, saber que con la práctica pueden adquirir una manera de pensar diferente y simplemente ser consistentes.

¿Qué nuevos hábitos consideran importantes practicar para incrementar su bienestar?

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

La satisfacción que genera ser reconocido en el trabajo

 El mundo laboral evoluciona hacia labores muchas veces inmateriales e intangibles, que no puede reconocerse exclusivamente con números, y que también necesitan del apoyo de nuestros jefes, nuestros compañeros de trabajo o nuestros familiares, pero, ¿cómo reaccionamos ante el reconocimiento laboral?

No todos necesitamos el mismo reconocimiento

Nuestra forma de afrontar el reconocimiento laboral, o más concretamente lareconocimiento laboral ausencia del mismo, se crea prácticamente desde la infancia. Hay formas de ser educado que desembocan en una mayor necesidad de ser reconocido en el trabajo.

Por ejemplo, cuando somos pequeños y sacamos buenas notas somos reconocidos, o cuando obedecemos la realización de una tarea somos premiados. Es algo que cuando se produce de esta forma, se queda grabado en nuestro interior, nos sentimos queridos y con confianza, y no necesitamos recurrir al exterior para rellenar ese vacío con reconocimientos de otras personas.

Pero no nos engañemos, todo el mundo necesita ser reconocido, nos aporta energía, vitalidad y equilibrio. De lo contrario entramos en un estado de baja autoestima, poca motivación laboral y angustia psicológica.

Los jefes muchas veces reniegan de reconocimientos por el miedo a que la motivación del trabajador disminuya, pero la realidad es que un trabajador satisfecho rinde más que uno que no se sienta útil.

¿Por qué necesitamos ser reconocidos?

Todos tenemos una necesidad casi natural de escuchar que estamos haciendo bien nuestro trabajo, lo cual es extraño porque ¿Quién mejor que nosotros mismos para juzgar si estamos trabajando bien o mal?

Los reconocimientos son tratados como pequeñas metas que debemos de alcanzar, forman parte de la motivación del ser humano para llevar a cabo su día a día. En algunas personas, incluso la remuneración económica pasa a un segundo plano, y eso que al fin y al cabo es el objetivo principal del trabajo.

Incluso el mundo de la mujer está cambiando con el reconocimiento de por medio. La mujer moderna ya no solo quiere trabajar para tener la satisfacción de sustentarse por ella misma ya que se encuentra en igualdad de derechos y capacidades, sino que necesita también el reconocimiento del resto de las personas que les rodean.

 ¿Hasta donde somos capaces de llegar para ser reconocidos?

Llegados a este punto hay dos tipos de personas dignas de analizar: las conformistas y las inconformistas.

Podemos ver más claro estos dos subgrupos analizando el extremo de cada caso.

El conformista es una persona que no busca el reconocimiento laboral porque realmente piensa que su situación estable actual será suficiente para ser feliz el resto de su vida, sin tener en cuenta que los momentos cambian, y nuestra psicología también, muchas veces al final acaban echando en falta ese reconocimiento laboral a largo plazo.

La persona inconformista a veces lucha tanto por el mayor número de reconocimientos que muchas veces se “olvida” de vivir la vida y cuando se quieren dar cuenta ya no hay vuelta atrás. Muchas emociones perdidas, personas que se fueron por buscar el reconocimiento, y entonces es cuando el reconocimiento carece de valor.

La persona ideal psicológicamente ante el reconocimiento laboral debe de valorar tanto el reconocimiento como aquello que le rodea, sabiendo medir cuánto debe dedicar a ser reconocido laboralmente y cuánto a ser reconocido como persona. Es el equilibrio, que a la larga causa más satisfacción.

 

Colaboración enviada por Gabinete Psicología Granada, psicólogos en Granada