Archivo | diciembre 2012

Consejos para la mamá profesional

Atrás han quedado los días donde las mujeres se dedicaban 100% a su hogar, en la actualidad por razones económicas o por desafíoConsejos para la mama profesional personal, las mujeres nos vemos en una disyuntiva, nuestro hogar/pareja/bebé (o sus múltiples variables) y nuestra carrera profesional, trabajo, obligación y  crecimiento. En el artículo de hoy les voy a hablar de cómo ser madre y compaginar el trabajo dejando atrás la culpa, las dudas, los miedos y demás sentimientos contradictorios que nos pueden llegar a surgir.

Podemos ser madres y trabajar, sin duda alguna y además poder estar presentes en la vida de nuestro hijo. Así que lean con atención los siguientes consejos.

Si nuestro hijo está en sus primeros años de vida:

Vamos a necesitar que alguien lo cuide cuando no estemos, podemos contar con alguien de confianza en nuestra familia, una niñera, o también tenemos la opción de guarderías. Muchos padres se organizan los horarios de manera tal que mientras uno trabaja, el otro integrante de la pareja puede cuidarlo, aquí veremos cuál es la opción más conveniente de acuerdo a nuestro caso.

Lo importante es hacernos presentes de alguna manera mientras estemos afuera, como por ejemplo, llamar por teléfono para que alguien haga que nuestro bebé escuche nuestra voz.

La organización va a ser vital, poder dilucidar entre lo urgente y lo importante, utilizar una agenda para tener en claro nuestros horarios, una rutina definida será una excelente aliada.  Los asuntos ordenados van a ayudarnos a manejar nuestro tiempo con soltura.    

Si nuestro hijo está en etapa escolar:

Los expertos concuerdan que más que la cantidad de horas que compartimos con los hijos es la calidad de las mismas lo que en realidad importa. Podemos estar todo el día en casa y aún así no brindarle la atención que necesitan. Así que cuando regreses a tu hogar intenta haberte quitado de arriba tareas extras del trabajo, o al menos realízalas cuando el niño ya esté dormido, de esta manera podrás compartir un lindo momento con él concentrándote en disfrutarlo.

Cuando el niño quiera hablarte de su día, préstale atención, demuestra interés por sus pequeñas aventuras, anécdotas y sobre todo juega con él, permítete perderte en su mundo de fantasía.

Llevar a los niños en el coche, al colegio, a la casa de alguien, también puede ser un buen momento para compartir juegos, cantar canciones, hacer adivinanzas. Los momentos que podamos robarle al día para poder divertirnos con ellos van a ser intensamente apreciados.

Como les había mencionado, la agenda es súper importante, en ella también vamos a tener los números de teléfono de compañeros de escuela, de sus madres, del colegio. Tenemos que tener en claro los horarios de las actividades de los pequeños, si van al club, si van a inglés, si van a jugar a la casa de algún amiguito, si van a visitar a algún familiar. Estar al tanto de sus tareas, ayudarlos y saber cuándo les toca paseos es también algo a tener en cuenta.

Así como a los bebés les reconforta escuchar nuestra voz, con nuestros hijos más grandes podemos tener ciertas atenciones para que se sientan especiales, como dejarles mensajes en sus almohadas, algún dulce, pequeños detalles para que sepan que estamos pensando en ellos.

Sé que es difícil no sentir culpa por tener que dejarlos, cuando nos miran con sus rostros inocentes y no quieren que nos vayamos, pero en algún punto tenemos que hacerle entender a los pequeños que ellos son lo más importante y el trabajo simplemente es una parte más de nuestra vida.

Como mujeres no tenemos que olvidarnos que somos mujeres, eso quiere decir que tenemos derecho también a nuestro espacio individual para arreglarnos, comprarnos algo, disfrutar con nuestra pareja y no sentirnos culpables si queremos crecer profesionalmente. Si bien nuestro hijo es la prioridad, los demás aspectos de nuestra vida son importantes y tenemos que brindarle la atención que necesitan. Vivir únicamente para nuestro hijo es contraproducente para nosotras y para ellos, porque con el pasar de los años van necesitando su independencia y la sobreprotección solamente genera personas inseguras y dependientes.  Y si vivimos exclusivamente para ellos vamos a terminar, sin quererlo, anulándonos como personas lo que en un futuro nos va a generar frustración y amargura.

Así que pon en práctica estos consejos, disfruta de tu maternidad sin olvidar tu individualidad y sí, quizás tengas que hacer malabares con tu tiempo, pero lo importante es que estés ahí emocionalmente para tu hijo, sin temer poner límites saludables y sobre todo disfrutando de esta hermosa experiencia.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

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Muy felices fiestas y cuidado con los excesos

Felices Fiestas

Les deseo una muy Feliz Navidad y un próspero año nuevo a todos ustedes, mis fieles lectores. Aquí les comparto una nota para el diario El País donde participo que calza a la perfección para esta época. A seguir viviendo cada día con optimismo y en estas fiestas, sobre todas las cosas, a cuidar nuestra mente y nuestro cuerpo.

Primero llegó el maní, el queso y el fiambre cortados en cubitos, el salamín, las aceitunas y las papas chips. La entrada de tomates rellenos. Después vino el lechón, frío y picadito. La lengua a la vinagreta, el vitel toné, el carré de cerdo con ciruelas, la ensalada rusa. Es hora del brindis con ananá fizz o, en el mejor de los casos, champagne, que se suman a la cerveza y el whisky, todopoderosos en la mesa. Para cerrar está el postre: helado de varios sabores, salsas y confites. Y cuando parecía que la cena había terminado, llegaron los turrones y el pan dulce.

La suculenta sucesión de comida y bebida es un clásico de Nochebuena y Fin de Año, pero también de cualquier reunión o despedida de amigos o compañeros de trabajo que se precie de tal. En diciembre, sin comida no hay evento. “No solo en este país, para muchas culturas el encuentro es sinónimo de consumo de alimentos”, explica la licenciada en nutrición Sonia Nigro. La aspiración, señala, es que no se trate solo de una comilona, sino que “sepamos transformarlo en un grato momento en donde compartir una comida sea un pretexto para estar”. Y no a la inversa.

El problema no es una comilona puntual, sino la seguidilla, que no suele resultar inocua para el cuerpo. Además de la preocupación por los kilos, señala Nigro, hay que estar atentos a la hipertensión arterial, la diabetes y las gastritis. “Las familias deberían actuar con la moderación que corresponda para cuidar a sus integrantes”, asegura.

Visto en cifras, Uruguay está en problemas. Una de cada tres personas es hipertensa, una de cada cuatro tiene colesterol alterado, una de cada diez es diabética y una de cada dos tiene sobrepeso. “Entonces, ¿no será que tenemos que cuidarnos más”, reflexiona la nutricionista y profesora titular de la Universidad de la República.

SANA COMILONA. Si una comida para un adulto, en promedio, significa entre 600 y 800 calorías, una cena de Navidad probablemente no baje de 2.000. Aunque no hay una “cifra formal” que surja de trabajos de investigación y depende de cada familia, desde su experiencia Nigro estima que el aporte “por lo menos se multiplica por tres”. Sin embargo, no todos los alimentos son enemigos, ni todos los consejos de los nutricionistas sean un rotundo “no”.

Se puede comer lechón, pero quitando las partes más grasas y acompañado por ensalada (si es de hojas verdes, mejor). Los frutos secos tampoco son un problema, siempre y cuando no se consuman en exceso. “Tienen fibras y ácidos grasos saludables, además de muchos antioxidantes. Son maravillosos”, explica Nigro.

La consecuencia más frecuente del exceso de comida y alcohol son las molestias digestivas. Según la nutricionista, “puede aparecer malestar gástrico, diarreas o dispararse el dolor en aquellos que ya tenían cálculos en la vesícula o un intestino sensible”. Además, los días de calor dificultan la conservación de los alimentos en “formas óptimas de higiene”, habitual causa de infecciones intestinales, señala la gastroenteróloga Silvia Lissman.

Respecto al alcohol, la recomendación de los especialistas es la misma que el resto del año: hay que tomar poco. “Los excesos siempre son malos y en verano cuando uno toma mucho en general baja la presión”, sostiene Mario Zelarayán, director ejecutivo de la Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular. Para los hombres, la sugerencia es no sobrepasar los 200 cc. diarios; para las mujeres no más de 150 cc.

Contrariamente a lo que podría pensarse, esta es la época del año en que hay menos infartos. “Se ven mucho más en invierno, salvo que haya verdaderos golpes de calor con temperaturas extremas, superiores a 35 grados y muy de golpe”, asegura Zelarayán. Durante el año, estudios señalan que los lunes son los días que hay más infartos.

PROBLEMAS FRECUENTES. Las de estas semanas son situaciones extremas que se pueden evitar sin grandes sacrificios. La primera “medida inteligente”, dice Nigro, es no llegar a la reunión con apetito excesivo, “pues entonces se pierde el control”. La siguiente es tratar de “ser selectivo” y no comer “porque todo pasa frente a nosotros”. Además, recomienda “moderar o evitar” el alcohol. “Un poco de bebida espirituosa (si está permitida) alegra, pero que la chispa esté dentro de cada uno”.

Zelarayán coincide y agrega que tampoco es bueno ser demasiado restrictivo. “Con el alcohol no hay concesiones, pero en estas fechas uno sabe que la gente come muchas más calorías de lo que es necesario y no se condice ni con la hora (porque es en la cena) ni con la estación (porque es verano), pero es muy importante también mantener la cultura, la tradición y la unión familiar, que es parte de nuestra idiosincrasia”. No en vano, agrega, en Uruguay el 25 de diciembre es el Día de la Familia.

ZAFRA DE ESTRÉS. Pero comer y beber de más y peor no es el único cimbronazo que sacude el equilibrio físico. El estrés que genera esta época de cansancio, consumismo y balances también tiene sus repercusiones en el cuerpo. Lo más frecuente son las jaquecas, contracturas, dolores de espalda, falta de sueño o de apetito, náuseas, arritmias, erupciones en la piel o disminución de la libido.

En el plano emocional, advierte la psicóloga Mariana Alvez, también son semanas de menos paciencia, tolerancia y fuerza para “soportar” determinadas situaciones. “Cuando estamos cansados nuestras defensas psicológicas bajan”, explica. “A esta altura del año estamos más vulnerables ante nuestras emociones y no siempre vamos a reaccionar de la mejor manera”.

Para bien o para mal, todas las personas están “concentradas” en las fiestas, sostiene Alvez. Están aquellos que “esperan con ansias pasar en familia” mientras que para otros “es una verdadera pesadilla” que implica viajar, reunirse con parientes no tan cercanos o tener más gastos de los habituales.

Aunque no hay recetas mágicas, Alvez recomienda no caer en la vorágine del consumismo, no endeudarse todo el año sólo para dar buenos regalos, aprender a disfrutar de lo que “se posee aquí y ahora” a todo nivel -emocional, espiritual y material- y plantearse metas claras que se puedan cumplir en un tiempo realista. “Lo mejor es que no nos presionemos por alcanzar todo, que vayamos disfrutando el proceso de ir llegando adonde queremos o de ir construyendo lo que anhelamos”, advierte la psicóloga.

Los organismos internacionales recomiendan comer cinco porciones de frutas y verduras al día y corregir el sedentarismo, dos materias que los uruguayos todavía tienen en el debe. Si estos objetivos se cumplieran, salirse del buen camino alguna vez al año no tendría efectos tan nocivos. Si una persona sana “tira la chancleta”, sostiene Sonia Nigro, tiene “buen pronóstico”: puede aumentar 1 o 2 kilos que “reordenará rápidamente”.

LAS CIFRAS

54%

De los adultos uruguayos tiene sobrepeso, según la Segunda Encuesta Nacional de Sobrepeso y Obesidad realizada en el país.

2.5

Son los litros de líquido -agua, jugo, mate- que se recomienda consumir en verano. De vino, basta con un sólo vaso al día.

800

Son las calorías de un plato medio de lechón con ensalada rusa. En las fiestas, una comida puede alcanzar unas 2.000.

UN FESTEJO SALUDABLE

La opción de ser saludables aún cuando se trata de un festejo existe, es sólo cuestión de dejar los prejuicios de lado. La nutricionista Sonia Nigro sugiere una picadita con dips de quesos o atún, acompañados de tostaditas o mini galletas de arroz. Se pueden sumar tomates cherry, palitos de zanahoria o apio. Para el plato principal sugiere asar o poner al horno cualquier carne magra. Y para los postres, una ensalada de fruta. El cierre: frutos secos y budines que se pueden comer “con moderación”.

UNA CUESTIÓN DE HÁBITOS TODO EL AÑO

Los organismos internacionales recomiendan comer cinco porciones de frutas y verduras al día y corregir el sedentarismo, dos materias que los uruguayos todavía tienen en el debe. Si estos objetivos se cumplieran, salirse del buen camino alguna vez al año no tendría efectos tan nocivos. Si una persona sana “tira la chancleta”, sostiene Sonia Nigro, tiene “buen pronóstico”: puede aumentar 1 o 2 kilos que “reordenará rápidamente”.

FUENTEhttp://www.elpais.com.uy/suplemento/ds/llego-el-tiempo-de-los-festejos-y-sus-excesos/sds_681867_121216.html

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

 

Pensamiento positivo vs Psicología Positiva

Pensamiento positivo vs Psicología Positiva

El pensar en positivo fue cobrando fuerza ya desde la década del 70 y podemos observarlo hoy en día en un sinfín de manifestaciones, desde libros de autoayuda, gurúes del desarrollo personal, empresas con slogans “Destapa la felicidad” “Drink positive” (bebe positivo, un juego de palabras con think positive: piensa positivo). La ley de atracción y sus múltiples variables, donde en algunas situaciones el simplemente pensar en positivo nos traerá cosas mágicas a nuestra vida. Vamos a reflexionar sobre la diferencia que tiene este tipo de pensamiento con la corriente psicológica desde donde trabajo.

La Psicología Positiva es una ciencia, la ciencia de la felicidad, la ciencia de aquellas cosas que hacen que la vida valga la pena ser vivida, la ciencia del florecer en varios aspectos. Como ciencia tiene tras de sí el sustento científico e investigativo correspondiente. Su teoría de la felicidad ha cambiado por la teoría del bienestar, es una ciencia en plena expansión que trabaja las emociones positivas, la esperanza, el perdón, las relaciones positivas, el compromiso, el sentido con la vida, la espiritualidad, entre muchos elementos más. 

El pensamiento positivo se nos muestra como algo muy importante a la hora de curar una enfermedad. La Psicología Positiva por su parte entiende que las emociones positivas, por ejemplo,  tienen un fuerte nexo con la salud, aunque muchas veces este se limita a la prevención, no podrá curar una enfermedad genética por ejemplo. 

El pensar en positivo nos dice que si no estamos donde queremos es porque algún pensamiento negativo nos está impidiendo alcanzar lo que deseamos. La Psicología Positiva comprende que los pensamientos y sentimientos negativos existen, son parte de nuestra vida las emociones negativas en contexto son necesarias, tiene sentido sentir miedo cuando estamos siendo realmente amenazados, tiene sentido sentir un poco de ansiedad cuando nos tenemos que enfrentar a algún evento importante para nosotros.  No es necesario sentir emociones positivas todo el día, Barbara Fredrickson nos dice que lo ideal sería sentir 3 emociones positivas y una negativa, la negativa va a estar ahí en algún momento,  esto es esperable y hasta saludable. 

Las afirmaciones utilizadas, las que debemos repetir como loros, no van a funcionar necesariamente. No hay que forzarse a estar bien, tenemos que darnos nuestro tiempo para sufrir, para hacer el duelo correspondiente a la situación que nos genera angustia.  

El verdadero optimismo, es un optimismo más bajado a tierra, donde somos capaces de evaluar con coherencia y justicia qué cosas funcionan en nuestra vida y qué no.  Quizás uno de los beneficios más importantes del optimismo es la mera intención de permitirnos pensar distinto, de no siempre ver lo que nos falta, lo que no funciona. En algunas situaciones el pesimismo es necesario, en el sentido de que tenemos que entender que la vida tiene muchos vaivenes, que las cosas no siempre salen como esperamos. Tenemos que aprender a aceptar, tenemos que aprender a frustrarnos, lo cual no quiere decir que no podamos salir airosos,o al menos en paz,  de nuestras batallas si aprendemos a desarrollar herramientas psicológicas para incrementar nuestro bienestar. 

Lo positivo de la vida, el aprender a disputar pensamientos que son poco productivos basados en el miedo o una baja autoestima, es un tema muy complejo que requiere de mucho más que simplemente pensar en positivo. Día a día, investigación tras investigación, la Psicología Positiva intenta acercarnos a comprender la complejidad de nuestra vida y cómo ampliar nuestra perspectiva. No existen recetas mágicas para ser feliz, pero sí herramientas para construirnos y descubrirnos, estilos de pensamiento que contribuyen a tener una vida con sentido. Con paciencia, con realismo, entendiendo nuestras limitaciones, entendiendo que no somos perfectos y vamos a tener que pasar por malos momentos, podemos construir un verdadero optimismo que finalmente hará que nuestra vida florezca.

 

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Cómo desarrollar nuestra empatía

Cómo desarrollar la empatíaLa empatía es la habilidad de  sentir las emociones de los otros como si fuesen propias. Es distinta de la simpatía, en el sentido de que esta última nos permite sentir los mismos estados emocionales que los demás sin importar si los comprendemos o no, es un proceso netamente emocional.  La empatía, por su parte, además de involucrar nuestras propias emociones también nos permite una comprensión desde el plano mental,  sentimiento y raciocinio juegan de la mano. La empatía incluye la comprensión de las perspectivas, pensamientos, deseos y creencias ajenos. Al sentirla somos mejores leyendo a los demás, logramos captar las sutiles señales que indican lo que ellos están necesitando o deseando.

Desde que somos pequeños nuestros vínculos primarios nos acercan a la empatía, aunque ésta continua desarrollándose por el resto de nuestra vida. Es una herramienta excelente que puede acercarnos a la transformación social.

¿Qué podemos hacer para desarrollar nuestras habilidades empáticas?

Una actividad interesante es hablar con extraños. Cuando estamos esperando el autobús, cuando vemos a alguien cabizbajo, si podemos ayudar a alguien en el supermercado, todas estas pequeñas actitudes pueden contribuir a que desarrollemos más interés  por el otro, curiosidad, así como oportunidades de practicar nuestro altruismo.

Seamos cuidadosos con los prejuicios. Abracemos la diferencia e investiguemos acerca de nuestras ideas, a veces repetimos las cosas como loros sin realmente tener la información de fondo. Te invito a pensar en todas aquellas cosas que nos unen a los demás, no en las cosas que nos separan. Siempre tenemos que ser cuidadosos con los críticas, jamás tenemos toda la información de una situación como para juzgar a alguien, el contexto lo es todo y si bien existen cosas poco justificables, al menos pueden llegar a ser más comprensibles si estamos receptivos.

Vamos a “ponernos en los zapatos del otro”. Intentemos sentir, pensar, observar, como si fuéramos otra persona. Hagamos cosas distintas, escuchemos opiniones diversas, aceptemos la diferencia.

Aprendamos a escuchar. A escuchar propiamente dicho, no quedarnos perdidos en nuestro propio discurso pensando qué es lo que le tenemos que responder a la persona. Una escucha activa implica concentrarnos realmente en lo que el otro nos está compartiendo, tratando de discernir en qué estado emocional se encuentra en este momento. Tenemos que permitirnos un poquito de vulnerabilidad, mostrarnos cómo somos para poder generar un vínculo con el otro.

Juguemos con nuestra imaginación. Imaginemos cómo piensan los demás, podemos descubrir muchas cosas interesantes si jugamos a pensar como otra persona, con distintas perspectivas, con distintas fortalezas.

La empatía es fundamental en todos los ámbitos, en todas las relaciones. Es vital para que seamos más humanos, más comprensivos, más sensibles y podamos disfrutar de nuestras relaciones a un nivel más íntimo. Toma estos consejos, aplícalos en tu vida diaria y sigue viviendo una vida con sentido.

 

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Herramientas psicológicas para superar una crisis

Herramientas Psicológicas para superar una crisisCuando estás atravesando un mal momento, cuando te sientes absolutamente perdido, solo y angustiado, en medio de una crisis, debes apelar a una serie de recursos tanto internos como externos para poder liberarte.

A continuación voy a compartir contigo una serie de estrategias que tienes que tener presente a la hora de escaparte de este poderoso laberinto emocional.

Es importante que desarrolles tu capacidad de poder estar solo y a gusto contigo. Hay que darse el tiempo para descubrirse, apreciarse, aceptarse. Realizar tareas que te mantengan entretenido, al menos por breves momentos. 

Cultiva la capacidad de calmarte. Piensa qué estrategias te son útiles para relajarte, puede ser escuchar música, mirar una película, salir a caminar, bailar, cualquier actividad que permita conectarte con esa paz interior que estás buscando. Hablate a ti mismo con respeto y cariño.

Cuidado con el odio que sientes hacia ti. No tomes las críticas del exterior o ciertas situaciones de rechazo como verdades absolutas, aprende a disputar lo que el exterior te devuelve.

No tengas miedo de buscar ayuda. Apoyo familiar, de amigos, apoyo profesional, son útiles a la hora de hablar, desahogarse, distraerse o simplemente sentir contención.

Lo malo siempre termina. Si bien ahora puedes estar atravesando un momento muy complejo no quiere decir que sea eterno, siempre puedes escoger tu actitud ante lo que te sucede. Céntrate en lo que sí está funcionando en el aquí y ahora, sea lo que sea.

Abraza los cambios. Los cambios son positivos, a lo largo de la vida atravesaras distintas etapas,  creciendo, desarrollándote a nivel personal. Siéntelos como un desafío divertido.

¿Qué es lo que esta crisis te puede enseñar? Cuando transitas situaciones dolorosas muchas veces tienes que apelar a la parte más fuerte y sabia que hay en ti, te percatarás  de fortalezas que creías que no tenías.  Las crisis pueden abrirte los ojos y hacerte apreciar más la vida o a quienes te rodean. Puedes intentar extraer conocimiento, aprendizaje de estas circunstancias. 

Confía en tu capacidad. Sabes que siempre podrás contar contigo mismo. Que los cambios nazcan del amor y la paciencia hacia ti, sé tu mejor amigo y no temas ponerte en primer lugar y establecer límites con los demás para protegerte. 

Aférrate a la esperanza.

Que el buen humor sea tu aliado

Estas estrategias pueden servirte a la hora de superar un momento de angustia intenso. ¿Qué otras estrategias crees que puedes utilizar? Nos gustaría leer tu opinión.



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