Archivo | abril 2012

Trastorno de personalidad por dependencia

Trastorno de personalidad por dependencia

El trastorno de personalidad por dependencia nos habla de personas que tienen una conducta sumisa y dependiente en diversos contextos. Ellos se sienten incapaces de tomar las decisiones del día a día, necesitan del consejo y aprobación ajena de una manera desmedida. Es muy difícil para ellos hacer proyectos por sí mismos, siempre ceden ante el otro con tal de no estar solos.  Al sufrir una ruptura amorosa se sienten desolados y siempre les ronda un sentimiento de temor al abandono. La crítica y la desaprobación los destroza, temen al rechazo y buscan aceptación de manera continua. No confían en sí mismos y minimizan sus capacidades y fortalezas.

Van por la vida esperando que los demás tomen decisiones por ellos, son capaces de soportar cosas que les desagradan o con las cuales no están de acuerdo simplemente para agradar a los demás.

Este trastorno puede presentarse en relación a otros, como la depresión, donde se potenciaría la falta de iniciativa y la dificultad para tomar decisiones. También puede relacionarse con  la ansiedad, ya que  para su supervivencia cuentan con las otras personas, son propensos a la angustia de separación y se preocupan por sentirse potencialmente abandonados.  Al enfrentarse a nuevas responsabilidades, las cuales no se creen capaces de asumir, pueden producirse crisis de angustia. Otros problemas que pueden presentarse son las quejas somáticas,  el alcoholismo y otros abusos de sustancias.

Ellos se ven a sí mismos desvalidos e incapaces de enfrentarse al  mundo, les parece un lugar hostil y peligroso, por eso creen que la solución es que alguien los cuide y proteja. No les importa dejar de lado sus propios deseos con tal de tener a alguien a su lado feliz y contento. Al apoyarse siempre en otro, la persona limita severamente sus posibilidades de aprender a ser asertivos, resolver problemas por sí mismos y tomar decisiones. También temen ser más independientes, porque creen que si lo logran serán abandonados.

El dependiente evita el conflicto, sus opiniones no las consideran válidas, y se apega demasiado al otro, hasta el punto muchas veces de “asfixiarlo”. Las creencias subyacentes del trastorno son: “no puedo”, “nunca seré capaz de hacer eso” y “soy demasiado débil”.

El tratamiento adecuado para estos casos es la terapia cognitivo conductual, para que la persona pueda aprender a ser más independiente sin que vea esto como amenazante, que deje de lado las creencias limitantes de que no puede valerse por sí misma. Es un tratamiento psicológico intenso, pero con paciencia y esfuerzo por parte de la persona se puede salir adelante.

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Lo que se debe evitar para ser más feliz

Lo que se debe evitar para ser más felicesPara acercarnos a nuestra felicidad, a nuestras metas, siempre estamos concentrados en las cosas que tenemos que hacer, pero ¿qué sucede con esas cosas que tenemos que dejar de hacer? No basta solamente con tomar los caminos correctos, también es necesario abandonar todos aquellos patrones que finalmente nos hacen daño.

¿Cuáles son las cosas que seguimos haciendo que terminan estorbándonos? ¿qué nos está impidiendo ser felices? Quizás seguimos atados a ciertas creencias que terminan entorpeciendo toda nuestra maravillosa creación, es hora de poner manos a la obra y decididamente abandonar lo que no es funcional a nuestro verdadero deseo.

Una de las cosas fundamentales en las que todos, tarde o temprano caemos, son las excusas. “No tengo tiempo” “es demasiado difícil” “parece interesante pero no sé cómo aplicarlo” Seamos responsables de nuestras decisiones, pensemos un poco la manera en cómo nos hablamos, si ante nuevos desafíos ya comenzamos diciendo “qué difícil, qué complicado” evidentemente estamos preparando a nuestra mente para un fracaso rotundo. Proclamo que tendríamos que olvidarnos de la palabra difícil en nuestro vocabulario.

Evitemos culpar a los demás o quejarnos de nuestra mala suerte, sí las cosas malas nos suceden a absolutamente todos, a veces son realidades realmente terribles las que tenemos que afrontar, pero eso no quiere decir que no podamos resurgir victoriosos de todo ese caos. Seamos responsables de nuestra vida a partir de hoy, hay cosas que no podremos controlar, pero nuestra actitud siempre es nuestra y podemos elegir rendirnos o pensar en caminos alternativos para seguir adelante.

Otro problema es el no tener rumbo, no somos tablas de madera a la deriva de las mareas del destino, somos los creadores de nuestra vida, de nuestras oportunidades y de nuestra felicidad. Necesitamos un plan, una dirección, un propósito. Sí, quizás todavía no lo hayas encontrado, pero dedícate a hallarlo, tarde o temprano, si así lo decidimos, encontramos nuestro camino.

Te propongo que para mejorar tus habilidades en cuanto a la elección de metas, dediques un día a pensar cuáles son las áreas de tu vida que necesitan cambiar o mejorar, salud, dinero, familia, pareja, etc. De mayor a menor posiciona estas metas. Escoge las tres más importantes y decide  poner suficiente tiempo para realizarlas, intégralas en tu rutina diaria.

Y para bajar más a tierra aún el concepto, lee el modelo SMART y aplícalo para todas tus metas:

1)   Específicas: Las metas tienen que enfatizar lo que queremos que suceda. Al ser específico podemos concentrar nuestros esfuerzos de una manera más eficaz y definir claramente lo que vamos a hacer. ¿Qué es lo que vas a hacer? ¿Qué es lo importante en este momento? ¿Qué es lo que quieres lograr?

2)  Mensurables: En la medida de lo posible elijamos metas cuyo progreso pueda ser medido, por ejemplo, si queremos estudiar un libro, digamos “quiero leer 50 páginas hoy” no simplemente “quiero leer un libro”. Criterios concretos para medir nuestro  progreso nos ayudará a mantenernos enfocados, a alegrarnos cuando veamos algún pequeño avance y a sentirnos más motivados de alcanzar el siguiente paso. Así contamos con la maravillosa paz mental de que estamos haciendo algo.

3) Que se puedan conseguir: Cuando tengamos establecido nuestro objetivo, pensemos cuáles son los posibles caminos para acercarnos a esto. Pensemos qué es lo que tenemos que hacer para desarrollar las actitudes, habilidades y capacidades necesarias para lograr nuestra meta. ¿Cómo podemos hacer para que esto se cumpla en nuestra vida?

4)    Realistas: En este caso significa realizable, que poco a poco nos vayamos adaptando a lo que queremos hacer, que sean cosas que nos saquen un poco de la zona de comodidad, esa zona donde nos sentimos seguros y estamos familiarizados con lo que sucede, donde quizás hasta podamos sentirnos en cierto control. Será necesario ir un pasito más allá, colocar “la barra” lo suficientemente alta para que nos tengamos que esforzar, pero no tan alta que sea imposible de alcanzar.

5)  Que se cumplan dentro de un tiempo específico: Escoge un tiempo adecuado para lograr tu meta, adelgazar diez kilos en seis meses, mejorar tus ingresos en un año. El tiempo que elijas tendrá que ser realista y alcanzable.

Evita perder el tiempo jugando con internet, o la televisión, por supuesto que puedes dedicar ratos al ocio y es más, esto es necesario, simplemente ten en consideración que el tiempo también necesita ser productivo, un pequeño paso a la vez. Cuando rompemos las cadenas de la inercia, cosas emocionantes comienzan a suceder, conozcamos gente nueva, démosle rienda suelta a nuestras ideas, estemos dispuestos a siempre aprender algo nuevo.

La procrastinación hace las cosas complicadas, el eterno postergar puede convertirse en algo que termina siendo un gigantesco estorbo para nuestra energía psíquica. Trabaja en tu objetivo, enumera las cosas que tienes que completar en el día, recuerda de ordenar tus asuntos pendientes en orden de importancia.

Ya conoces lo que tienes que hacer, lo que tienes que evitar también, no esperes más y aventúrate a ser el escritor de esta maravillosa historia llamada vida.

  

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Vive la buena vida

¿Qué es una buena vida? Creo que esta definición es algo muy personal, tener una buena vida irá variando en cada persona, de acuerdo Vive la buena vidaa sus valores y creencias. Aunque creo que todos debemos estar más o menos de acuerdo en que existen ciertas áreas a las cuales debemos tener en cuenta, como lo espiritual, lo material, la salud psíquica y física, el amor, la diversión, la pasión. ¿Qué tal nos está yendo en estos planos? ¿Estamos disfrutando de una vida plena, con nuevos desafíos, con entusiasmo? ¿Estamos viviendo una vida como la habíamos soñado o simplemente estamos sobreviviendo?

Para mejorar nuestra autoestima y por lo tanto para brindarnos más energía para alcanzar nuestras metas, es importante que seamos seres productivos. Y con esto no me refiero que a tengamos que descubrir la pólvora, sino simplemente a hacer pequeños pasos que nos lleven a pequeños logros para que podamos sentirnos más orgullosos de nosotros. Puede ser algo tan sencillo como ordenar nuestra habitación o tan complejo como hacer una llamada telefónica que puede abrirte una gran oportunidad, no importa lo que decidas, simplemente produce y disfruta del proceso.

Por supuesto que para que una vida sea interesante, tiene que haber gente en ella para que podamos compartir. Los demás no lo son todo, solamente contribuyen a tu felicidad y tu a la de ellos. Jamás descuides a tus amigos, a tu familia, a tu pareja,  a aquellas personas con las que puedes contar, a quienes soportan tu carácter, a quienes te aman por ser simplemente quien eres.

El conocimiento siempre es bienvenido y es útil tanto para ti como para los demás, cuando conocemos cosas las podemos compartir con el mundo, podemos utilizar esta sabiduría tanto para el beneficio propio como ajeno. Así que no huyas de los libros, del arte, nutrirán tu espíritu.

Vive tu vida intensamente, pasea, pasa tiempo con amistades, conoce gente nueva, únete a grupos de interés, ve al cine, al teatro, a la ópera, descubre cada día las maravillas que el mundo tiene para ofrecerte. El movimiento genera energía, energía que te brindará bienestar.

Así que reflexiona sobre las decisiones que has tomado, sobre las oportunidades que día a día dejas pasar por miedos, piensa en todas esas personas de las cuales te has alejado por soberbia o rencor, la vida se hizo para vivirla. ¿Qué estás esperando?

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

EL CLUB DE LOS OPTIMISTAS PRESENTA: El poder de la esperanza

El club de los optimistas: El Poder de la Esperanza

Para aquellos que no están familiarizados aún con la propuesta, les cuento que El Club de los Optimistas es un espacio donde compartir y conocernos. Es una charla que no pierde la magia de la intimidad, donde con las herramientas de la cotidianeidad y un cambio de perspectiva, poco a poco podemos ir cambiando nuestra rutina, nuestros pensamientos, acercarnos más a esa extraña palabra denominada felicidad. Charlas nacidas desde el eje de la Psicología Positiva y el desarrollo personal, charlas distintas para nutrir el alma. Compartamos un café, conozcamos nuestra historia, emprendamos juntos este hermoso camino llamado vida.

El sábado 14 de abril a las 16.30 en nuestro hogar el Café Tribunales, voy a estar charlando sobre el Poder de la esperanza. ¿Cómo una palabra puede encerrar tanta fuerza? ¿Cómo utilizar esta emoción positiva a nuestro favor? ¿Tiene sentido la esperanza? ¿Cuáles son los beneficios de la misma?

En el centro del Centro… encuentra tu centro 

¡Los esperamos!

Inversión: $100

RESERVA TU LUGAR LLAMANDO AL 2903 3542

Café Tribunales: Plaza Cagancha s/n – San José 1133 – Centro

 

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Trastorno de ansiedad generalizada

Trastorno de ansiedad generalizada

La ansiedad por sí misma encierra diversos sentimientos como la preocupación, los nervios, la inquietud, el miedo. Suele ser un sistema de alarma que nos está intentando alertar de un peligro y nos brinda la fuerza necesaria para responder ante determinadas situaciones. Sin embargo, la ansiedad puede llegar a salirse de control y comenzar a molestar en la rutina, llenando al sujeto de miedo y perturbación.

Así es el caso del trastorno de ansiedad generalizada, el cual se caracteriza por una preocupación y tensión  constantes acerca de todo, trabajo, familia, salud, diversas situaciones. Si bien no existe nada específico que desencadene esta preocupación, la persona no puede evitar sentirla y sentirla desproporcionadamente. Esto afecta la calidad de vida en general y dificulta la realización de tareas cotidianas. El trastorno usualmente comienza en la infancia o adolescencia, aunque no es extraño tampoco que despierte en la adultez.

Entre los síntomas que la persona puede padecer encontramos dolores de cabeza frecuentes, preocupación extrema en diversas áreas vitales, insomnio, irritabilidad, tensión muscular, falta de concentración,  sudoración, entre otros. La ansiedad es generalizada y persistente, actuando sobre una amplia gama de actividades y acontecimientos.

Este trastorno lleva a la persona a preocuparse de manera crónica, se anticipan catástrofes, ya sea a nivel económico, de salud, familiar, laboral. A veces el sencillo hecho de enfrentar el día a día genera ansiedad.

En el tratamiento será necesaria la medicación, los ansíolitocos y antidepresivos con efecto ansiolítico son los más apropiados. La terapia cognitivo conductual también ha mostrado ser efectiva así como las técnicas de reducción de stress, y en menor grado los cambios en la alimentación contribuyen a una mejoría (quitando de la dieta estimulantes como la cafeína).

Ya no permitas que la ansiedad domine tu vida, sé tú tu propio dueño.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com