Archivo | enero 2012

Una perspectiva positiva del stress postraumático

Una perspectiva positiva del stress postraumáticoEl trastorno por stress postraumático pertenece a los trastornos de ansiedad y se desencadena debido a la experimentación u observación de un hecho traumático, el cual implica una amenaza de muerte, una situación de peligro. Puede presentarse a cualquier edad ante eventos como robos, violencia, abuso sexual, encarcelamiento, guerra, cualquier situación donde estemos expuestos a eventos desagradables y que tenga el potencial de atentar contra nuestra vida.

Las causas de este trastorno no se conocen por completo, sin embargo están presentes diversos factores psicológicos, genéticos, físicos, sociales. Usualmente se presenta en personas con tendencia a catastrofizar las circunstancias, quienes tienen tendencia a ver la vida desde el polo pesimista. 

Los síntomas del trastorno pueden ser clasificados en tres categorías:

Recuerdos repetitivos del hecho. Reviviscencia de recuerdos donde el incidente sucede una y otra vez en nuestra cabeza, recuerdos angustiantes y reiterativos, pesadillas, reacciones físicas muy fuertes ante situaciones que oficien como recuerdo disparador del hecho en sí.

Evasión. Puede experimentarse una insensibilidad ante todo, como si nada le importara a la persona. Pueden demostrar menos expresividad de sus estados de ánimo, evitan personas o lugares, sensación de falta de control en su futuro, falta de interés por actividades que antes le importaban.

Excitación. Esta puede manifestarse mediante la dificultad para concentrarse, sobresaltos, respuestas desmedidas, sentirse exageradamente alerta, irritabilidad o ataques de ira, irregularidades en el sueño.

Usualmente los sentimientos de culpa están asociados si hemos sobrevivido a un accidente o un ataque y otra persona no. Además de los síntomas previamente explicitados, podemos sentir también agitación, mareos, taquicardia, dolores de cabeza.

Las situaciones traumáticas de todas maneras, pueden convertirse en portales hacia otras perspectivas, pueden convertirse en crecimiento, en fortaleza. Martin Seligman y sus colaboradores, descubrieron en su web que muchas personas quienes habían sufrido un evento traumático (pérdida de un hijo, terrorismo, abuso sexual) no necesariamente tenían un puntaje bajo en el test que evalúa el nivel de satisfacción con la vida, e incluso mostraban fortaleza, apreciación por la vida y un cambio de prioridades.

La transformación personal tiene mucho que ver con una renovada apreciación por el hecho de estar vivos, una mejora en la fortaleza personal, decidir comenzar a vivir y estar abierto a nuevas oportunidades, una mejora en las relaciones y decidir profundizar la espiritualidad. Muchas veces esa situación traumática oficia de generador de crecimiento post-traumático.

Entre los elementos que contribuyen al crecimiento post-traumático se encuentran el comprender las respuestas normales ante el trauma (creencias destrozadas sobre los demás, ellos mismos y el futuro). También es importante aplicar técnicas para reducir el nivel de ansiedad, que están relacionadas con el control de imágenes y pensamientos intrusivos. El ser honestos y compartir la historia traumática es de vital importancia. Se puede escribir una narración sobre lo sucedido, intentar considerar al trauma como un obstáculo en el camino que de todas maneras nos hace apreciar el recorrido, cómo esta situación traumática tiene la potencialidad de mejorar la apreciación por la vida. Se puede apuntar a experimentar nuevas formas de ser altruista, aceptar el crecimiento alejándose de la culpa del sobreviviente, crear una nueva identidad como sobreviviente, se puede intentar ser una persona más comprensiva y compasiva.

Cualquier situación devastadora tiene el potencial de convertirnos en mejores personas, en aquellos seres que aprenden a apreciar todas las bendiciones que disfrutamos,nos puede ayudar a poner las cosas en su sitio, a intentar no ahogarnos en un vaso de agua. Si has pasado por una situación dolorosa piensa cómo puedes crecer gracias a esto, no te quedes atrapado en la mentalidad de víctima o enredado en los juegos de la culpa, tú tienes el poder de convertir el desastre en una oportunidad para realmente vivir y ser mejor ser humano.

27077699/098165994

Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Anuncios

Aprendiendo a conducir

La vida es como un automóvil, pesados kilos de metal que tenemos que aprender a dominar porque sino tiene nefastas consecuencias. Aprendiendo a conducirSomos esos conductores que tenemos que aprender a tener dominio de las cosas inesperadas que van surgiendo, estar con los ojos bien abiertos ante las contrariedades, aprender a superar los obstáculos, ir creciendo con la experiencia.

Parece un juego tan complicado, requiere de tanta concentración y esfuerzo, pero una vez que entendemos cómo funciona el proceso, nuestro viaje se torna disfrutable y hasta podría decirse que relajado.

A lo largo de nuestro camino surgirán muchas cosas que no estarán bajo nuestro control, distintas rutas que escoger, personas que nos acompañaran, momentos donde también tendremos que aprender a convivir con nuestra soledad y reflexión.

La vida está llena de paisajes asombrosos, de tormentas temerosas, de personas maravillosas, de otras que más vale que nos alejemos, es una sinfonía de colores diversos, por eso es tan interesante. Hay días donde tendremos toda la energía y sentiremos que podemos conquistar el mundo, otros no podremos siquiera levantarnos de la cama, pero toda esta variedad es lo que hace que el trayecto tenga su magia, que sea entretenido, emocionante, dramático, intenso o simplemente bello.

Por eso es vital que te subas a tu coche decidido, expectante, alegre, y veas que sorpresas te aparecen, qué personas valen la pena retener, que obstáculos pueden convertirse en importantes aprendizajes. Y no te preocupes si atraviesas una tormenta terrible, porque siempre las nubes se quedan perdidas en el tiempo y el sol siempre, siempre reaparece, con todo el esplendor que roba pícaramente a la esperanza.

¿Quieres ser el conductor de tu propio vehículo? ¿Quieres realmente ser el dueño de tu vida? No reniegues al pasado, no culpes a las malas circunstancias, simplemente elige convertirlas en aprendizaje y continuar. Sin importar cuál camino debas atravesar, siempre debes intentar mantener tu calma y felicidad interior, las circunstancias cambian muchas veces abruptamente, pero no deben tener el poder de arrebatarte la alegría que has logrado construir. Choca, tómate tu tiempo, sacúdete el polvo y continúa, porque todavía, recuérdalo bien, todavía tienes un largo camino que recorrer.

27077699/098165994

Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

El trastorno antisocial de la personalidad

El trastorno antisocial de la personalidad

 

El trastorno antisocial de la personalidad engloba a aquellos sujetos cuyas características principales son la manipulación, la mentira, la falta de empatía, el enojo, la violencia. Usualmente quienes padecen este trastorno son personas solitarias y autónomas, justifican su agresividad colocándose en el papel de víctima, como ellos han sufrido los demás tendrán que sufrir también. Suelen no respetar las normas sociales y ven a los demás de dos maneras: como explotadores (quienes merecen sin piedad ser explotados) o como vulnerables (por lo cual colocan a los demás en el papel de víctimas).

Las creencias que estos sujetos tienen se basan en la idea de que ellos tienen que cuidar de sí mismos, que deben atacar o sino serán atacados, que deben presionar a los otros para obtener lo que justamente merecen. El problema de estos sujetos reside en que ellos sienten que los otros se niegan a aceptarlos como son y restringen su libertad. Usualmente en la distorsión antisocial no existe perspectiva del futuro alguna. El antisocial sólo piensa en términos de su propio interés, sus actos tienen como meta conseguir recompensas o evitar castigos inmediatos, sin tomar en consideración a los demás.

Llegan a la consulta usualmente por sus conductas criminales o por episodios de agresión importantes, lo habitual es que tienen una presión externa de sus allegados, familiares, empleadores, la justicia, que los está “obligando” a cambiar.

Al ser un trastorno de personalidad, es egosintónico, esto quiere decir que la persona no ve como negativo sus actitudes, están naturalizadas. Puede traer consecuencias muy graves tanto para la persona como para aquellos que se relacionan con ellos. Es por esto que es vital un tratamiento psicológico que apunte a un cambio de perspectiva en cuanto a sus relaciones sociales y una sensibilización en el ámbito de los afectos. Hay que combatir esas creencias subyacentes del tipo: “todas mis acciones son justificadas si quiero algo”, “siempre tengo la razón”, “jamás me equivoco”, “lo que piensan los demás no importa, no tiene por qué influenciar mis decisiones” “no existen consecuencias para mis actos”. El tratamiento psicológico será gradual y como meta última tendrá que el consultante respete a los demás y que cuestione su conducta.

Es vital cuidar nuestra salud mental y a pesar de que creas que los vínculos con los demás no interesan, ciertos comportamientos a lo largo del tiempo tienen importantes consecuencias. No esperes a que sea demasiado tarde y busca ayuda.

 

27077699/098165994

Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

 

Un simple paso a la vez

Un simple paso a la vezLa felicidad no necesariamente está circunscripta a las cosas grandiosas de la vida, es más, la felicidad es un constructo a diario, nacido de las cosas más simples aunque constantes.

Día a día podemos ir decorando nuestra rutina con cosas sencillas para hacer que el día realmente valga la pena, y aquí entra la imaginación de cada uno, los anhelos, los pequeños placeres, las grandes ideas. No hay límites a la hora de elegir qué es lo que te hace feliz.

Primero escoge esos pequeños detalles que te roban una sonrisa, dentro de la sutileza de la cotidianeidad se esconden hermosos tesoros que están al alcance de nuestra mano. Una taza de café, un momento con un amigo, una deliciosa ducha, cualquier detalle puede ser mágico si deseamos que así sea.

Luego claro está, se encuentran nuestros grandes ideales, esos que requieren de tiempo y paciencia, esos que se van completando sin que siquiera nos demos cuenta, cada ínfimo esfuerzo suma a la hora de concretar nuestras metas.

Una pregunta importante para hacernos es, ¿cuál es esa cosa, esa acción, que puedo comenzar hoy para mejorar mi vida? Y aquí no necesitamos recurrir a cambios radicales que cambien nuestra vida de la noche a la mañana, pequeños y sencillos pasos serán más que suficiente para acercarnos al cambio, para ejercitarnos mentalmente, para cada día estar más cercano a convertirnos en quién queremos ser.

Lo interesante de esto es que algo sencillo que puedes poner en práctica ahora mismo, todos tenemos el potencial para ser más felices, más sanos, más exitosos. Es simplemente cuestión de permitirnos descubrir el poder de esos pequeños detalles, esos detalles a los cuales ni siquiera le prestamos atención pero tienen la fuerza de cambiar toda nuestra vida, un simple paso a la vez.

 

 

 

27077699/098165994

Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Miedo a la muerte

La muerte es una parte de nuestras vidas, desde el momento que nacemos conocemos nuestro destino. Todos en algún momento Miedo a la muertepodemos sentir miedo por ese terrible instante, el asunto es que a veces ese miedo se convierte en irracional, en una fobia propiamente dicha que comienza a arruinar nuestra vida en general.

Quienes sufren esta fobia usualmente presentan también manifestaciones hipocondríacas. Estos sujetos son usualmente pesimistas, esperando siempre el peor escenario. Dedican demasiado tiempo a observarse su cuerpo, cualquier mísera molestia puede ser síntoma de una grave enfermedad. Asisten al médico con frecuencia pero tampoco quedan tranquilos por más que los doctores les indiquen que todo está bien.

El miedo a la muerte genera ansiedad y obsesiones, la persona pasa demasiado tiempo pensando en la muerte, tanto la propia como la ajena. Es muy común encontrar otros miedos asociados, como al dolor, al sufrimiento, a lo desconocido. 

 La consecuencia más importante de esta fobia es que se nos hace difícil vivir con ella, ¿cómo podremos disfrutar de la vida si todo el tiempo nos concentramos en cuando va a ser nuestro último día?

El temor a morir puede ser tan intenso que puede generar depresión e incluso intentos de autoeliminación, ya que consideran que la espera es intolerable, vivir todo el tiempo pensando que algo malo sucederá es una verdadera tortura.

Para vencer este temor es necesario un tratamiento psicológico, la meta será aprender a convivir con la realidad de que todos somos mortales, pero que esto no necesariamente implica algo negativo. De esta manera cada día tiene más valor, el tiempo nació para que aprendamos a disfrutarlo y hacer lo mejor de él, no desperdiciarlo inútilmente con fantasías que no nos conducirán a ninguna parte.

La espiritualidad puede ser tu aliada, sin importar en qué creas, entiende que hay algo más grande que nosotros, que en realidad no estamos solos y la vida siempre tiene sentido, aunque no podamos verlo siempre claramente.

Intenta huir de esos pensamientos automáticos y recurrentes acerca de la muerte, cada vez que te encuentres con estas ideaciones intenta sustituirlas por otros pensamientos o realiza una acción física para cortar ese hilo conductor cruel.

Las fobias pueden ser superadas y si no puedes hacerlo por ti mismo, siempre puedes contar con la ayuda de profesionales especializados que podrán guiarte en este proceso de liberación.

 

 

27077699/098165994

Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

Otra teoría acerca de los cambios

Otra teoría acerca de los cambios

 

Todos sabemos que cambiar es complicado, aunque no imposible. Intentemos no desalentarnos por todas esas veces que nos prometimos a nosotros dejar de hacer algo y de repente encontrándonos haciendo lo mismo de siempre. Primer paso, debemos ser dulces con nosotros mismos y tratarnos con amor y respeto.

Somos honestos cuando decimos que anhelamos el cambio, aunque a veces hay otras cosas jugando que nos complican nuestras mejores intenciones y éstas las he descripto en artículos anteriores. Hoy les traigo un enfoque nuevo para seguir aportando a esta hermosa tarea de cambiar y dejar en el olvido esas conductas, relaciones, maneras de pensar y demás, que ya no son útiles y sólo nos angustian.

Los autores Lisa Laskow Lahey y Robert Kegan nos dicen en su libro Inmunity to change (Inmunidad al cambio) nos hablan del concepto de desafíos técnicos y desafíos adaptativos.

Los desafíos técnicos aluden a aprender a volar, construir, hacer manualidades, cosas que podemos lograr aprendiendo ciertos conceptos, practicando, pero que no requiere de un cambio profundo en nuestra manera de pensar. Por otra parte, los desafíos adaptativos como serían incrementar nuestra confianza, nuestra autoestima, dejar de postergar cosas importantes, requieren de más esfuerzo y cambios en nuestra manera de pensar; se necesita cambiar los sistemas que subyacen a nuestro pensamiento los cuales nos intentan proteger, con los que estamos familiarizados.

Tomemos como ejemplo un clásico de clásicos en el mundo de las promesas, intentar bajar de peso. Las soluciones técnicas en este caso son relativamente sencillas, comer menos, ejercitarse más, comer comidas saludables. Sin embargo, esta situación así como muchas otras, no requiere únicamente de soluciones técnicas, sino que también será necesario implementar soluciones adaptativas. Lo que parece ser un simple desafío técnico en realidad cubre un abismo profundo, requiere de más soluciones y cuando intentamos cambiar de manera técnica algo que en realidad implica lo adaptativo, terminamos errando el camino.

Nosotros contamos con mecanismos defensivos que nos hacen sentir seguros, que nos ayudan a evitar el dolor, la ansiedad, el miedo. Los autores llaman a esto sistemas inmunológicos emocionales, son sistemas alertas e inteligentes que detectan cualquier amenaza e intentan inmovilizarla. Cuando nosotros inocentemente intentamos cambiar, estos sistemas se activan y es necesario que comprendamos cabalmente nuestras emociones para que el cambio suceda.

Para comenzar a percatarnos de qué exactamente es lo que estamos haciendo para sabotearnos es necesario que intentemos conectarnos con nuestras emociones, nuestras intenciones ocultas. ¿Qué es lo que realmente deseamos y qué exactamente estamos haciendo para no obtenerlo? Seamos perspicaces, enfoquémonos en lo que estamos haciendo, no en lo que deseamos hacer. Tenemos compromisos ocultos que compiten con los compromisos concientes, agendas separadas que desean mantener el status quo que nos hace sentir seguros.

Una vez que descubrimos nuestras intenciones escondidas podemos reflexionar acerca de las supuestos que inconcientemente alimentamos. Podemos asumir que, en el caso de desear ser una persona más social, si lo hacemos los demás nos van a rechazar, podremos salir heridos emocionalmente, si somos demasiado vulnerables los demás nos pasarán por encima.

Las soluciones adaptativas toman en cuenta nuestro sistema inmunológico emocional, no es el cambio en realidad el que se presenta como una amenaza, sino el sentimiento de que estamos indefensos ante un peligro aparente. Cuando somos concientes de nuestros supuestos y nuestras intenciones ocultas, podemos recurrir a nuestra creatividad, valentía y resiliencia para cambiar la perspectiva del asunto, sintiéndonos así más seguros.

El cambio puede ser muy emocionante cuando nos sentimos que estamos yendo hacia un nuevo lugar, más complejo, más interesante, pero sin embargo seguro. Esos viejos supuestos que refuerzan nuestros hábitos de siempre deben ser cuidadosamente sustituidos para poder alcanzar un cambio real.

No importa qué camino escojas para seguir avanzando hacia el ser que siempre has deseado ser, lo realmente importante es que veas la oportunidad de crecimiento como algo emocionante, que si bien te alejará de la seguridad de lo conocido, puede abrirte otras puertas, ampliar tu mente y sorprenderte de tus capacidades.

 

 

 

27077699/098165994

Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com