Seducción y llamado de atención: Rasgos histéricos

Seducción y llamado de atención: Rasgos histéricosLa histeria, las histéricas, encierran un grupo de personas o actitudes comúnmente mal denominadas. Si bien el histeriqueo del que tanto se habla hoy en día tiene que ver con la seducción, aquellos individuos (usualmente mujeres pero los hombres no están tampoco a salvo de esto) que poseen rasgos histéricos tienen en su rica personalidad algo que va más allá de la seducción y la vanidad.

Tras sus clásicas características encierran una gran necesidad de cuidado, de apoyo, de aprobación, de cariño, de que alguien satisfaga sus necesidades emocionales. Y para lograr sus objetivos hacen uso a la perfección de sus armas más poderosas.

Para llamar la atención de los demás cuidan su aspecto físico, utilizan ropa llamativa, a veces un tinte en el cabello un tanto exagerado, su conducta es a veces teatral y dramática. Como muchas veces no se animan a pedir abiertamente el cariño y el cuidado que necesitan buscan obtenerlos mediante métodos más sutiles como lo son la   seducción y la manipulación, harán lo que puedan para salirse con la suya, ya sea mediante el dulce convencimiento o la ira caprichosa. También podemos destacar que son un tanto narcisistas y tienden a tener tantas amistades que muchas veces se convierten en algo superficial, suelen darle más intensidad a las relaciones de las que tienen en realidad.

Emocionalmente inestables, se emocionan tan rápido como se aburren, buscan incesantemente la gratificación instantánea, la espera ¿qué es eso? Suelen ser muy exigentes con sus afectos y pueden caer en la dependencia emocional, algunos histéricos son más vulnerables a la angustia de separación cuando se enfrentan a rupturas amorosas.

Usualmente son personas que presentan dificultad para concentrarse, no suelen prestar atención a los detalles, sus recuerdos son globales y difusos. Son sugestionables, muchas veces cambian rápidamente de opinión si los demás los conducen a eso.

Hay una creencia inconsciente de que los demás son esenciales para su supervivencia, por eso necesita que TODOS lo amen, lo cual hace que el rechazo sea una mala palabra. Es por esto que buscará el amor y la aprobación de su entorno.

En su infancia, los pequeños histéricos pudieron haberse visto recompensados más por su encanto y carisma que por sus pensamientos o esfuerzos, es por esto que en la vida adulta continúan interpretando teatralmente sus roles, buscando la gratificación y aceptación que obtuvieron en antaño.

Para los histéricos la lógica es algo temible, aburrido, gris. Existe otra creencia que los empuja a actuar impulsivamente, si son demasiado razonables entonces pueden caer en el grupo de los insípidos, algo que estos pintorescos seres odiarán hasta el extremo.

Ellos se ven como sociales, simpáticos y agradables y usualmente son muy encantadores, pero a medida en que se llegan a conocer más a fondo podemos percibir esa exagerada exigencia de atención que en algunos casos puede llegar a aburrir.

Si bien ciertos rasgos pueden mantener su carácter positivo, no podemos olvidarnos de que cuando ciertas actitudes intentan salirse de control es hora de que intentemos dominarlas o al menos reconocerlas para que no estorben demasiado.  Es importante que juguemos a algo más divertido, en vez de seducir a los demás, te invito a seducirte a ti mismo.

27077699/098165994

Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com