Archivo | febrero 2011

Formación de identidad

Formación de identidad

La palabra identidad proviene del latín identĭtas y hace referencia al conjunto de rasgos propios de un individuo o de una comunidad, los cuales caracterizan al sujeto o a la colectividad frente a los otros. El término también alude a la conciencia que la persona posee de si misma y que la convierte en alguien distinta a los demás.

Podemos considerarla como una necesidad básica del ser humano, busca incesantemente responder a la clásica pregunta que todos tarde o temprano nos hacemos, ¿quiénes somos? Es una respuesta que casi nunca es satisfecha por completo, ya que nuestra identidad es algo que evoluciona con el tiempo y es influenciada por los cambios de nuestra historia vital.

Nuestra identidad no escapa a la fuerza que ejerce el concepto que tenemos acerca del mundo que nos rodea, concepto que se mueve de acuerdo a la época y el lugar en donde habitamos.

Buscamos encontrar un sentimiento interno de unidad a la vez que queremos marcar bien la diferencia con el resto de las personas. Buscamos la autorrealización, el ir más allá,  el sentirnos importantes.

La baja tolerancia a la frustración así como la resistencia al cambio hace que el sentimiento de identidad tambalee, los cambios son percibidos como una amenaza, generando dolor por la necesidad de seguridad.

La identidad se va formando gracias a la identificación del sujeto con aquellas personas que son relevantes en su vida. El sujeto logra captar su YO como una instancia organizada que logra diferenciarse de su ambiente, teniendo la capacidad de mantener la continuidad y seguir siendo la misma en la sucesión de cambios.

Ciertos autores consideran que  el sentimiento de identidad está vinculado al desarrollo psicosexual y destacan dos aspectos:

* la semejanza consigo mismo

* diferencias con los otros que surgen al compararse con el resto de las personas

Otros autores nos dicen que el sentimiento de identidad está determinado por las sensaciones y que la imagen corporal es la base.

También se vincula el sentimiento de identidad con la unidad del individuo en el tiempo.

Más allá de las distintas posturas teóricas la identidad es un tema que atrapa y que constituye uno de los pilares de interés para la psicología, el saber quiénes somos, cuál es nuestro propósito, cómo diferenciarnos y ser especiales, es un tema que despierta nuestra curiosidad.

En este breve post les entregué sólo una ínfima visión de este tema tan amplio, no dejen de buscar las respuestas aunque éstas permanezcan siendo un enigma, lo que importa es el recorrido, el proceso y no el final.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

El romance: ingrediente vital para el amor

El romance: Ingrediente vital para el amorEl romance es un componente vital de la pareja que nunca debe dejarse de lado. Y cuando hablamos de romance no necesariamente estamos hablando de largas caminatas por la playa o una cena a la luz de las velas, el romance puede esconderse detrás de los actos mas mundanos.

El hecho de que le preguntemos al otro cómo le fue en su día o demostremos interés si lo notamos cansado o de mal humor, enviar un mensaje de texto con un simple “te amo” cuando el otro menos lo espere, que nos demos el tiempo para que nuestro compañero nos cuente qué es lo que le preocupa o lo apasiona, lavar la vajilla juntos, recostarse en la cama y charlar, todas estas son pequeñas oportunidades que se nos presentan para hacerle saber a nuestra alma gemela que estamos ahí, que pueden contar con nosotros, que nos importa.

Cuando uno de los dos está de mal humor tenemos dos opciones, o dejarlo tranquilo hasta que se le pase o hablarlo. Pero nunca hables del problema a menos que la otra persona esté dispuesta a hacerlo, un exceso de preocupación o tu insistencia por saber qué ocurre pueden resultar contraproducentes. Debemos escuchar al otro sin prejuicios y sintiendo empatía, siempre y cuando nuestro interlocutor esté preparado para compartir. Respetar los tiempos ajenos se convierte en un elemento fundamental. No es necesario que ofrezcamos consejos si estos a veces suelen ser poco bienvenidos, nuestro trabajo es meramente escuchar al otro quejarse, y lo saben, hay gente que necesita quejarse por horas para sentirse mejor.

Tampoco asumas que si tu pareja se siente mal está relacionado con algo que has dicho o hecho, mejor deja que sea el otro quien regule la situación, de esta manera obtendrán resultados más satisfactorios para ambos.

Es importante que nuestro amado sienta que puede contar con nosotros incondicionalmente, que estamos ahí para cuando nos necesite del modo en que nos necesite.  Debe sentir que somos su aliado, no su enemigo, que respetamos sus diferencias aunque no siempre estemos de acuerdo en todo. Una de las maneras de mantener vivo el romance, es saber que esa persona siempre esta ahí para nosotros contra viento y marea.

Si se sienten distantes, no culpen al otro, ambos son responsables de la pareja y en vez de jugar al  juego de las culpas, lo mejor que pueden hacer es atacar al problema de raíz y sentarse a conversar, ¿por qué creen que ahora están más distantes, alguien hizo algo sin querer para herir al otro, hay situaciones ajenas que mantienen la cabeza ocupada, que es lo qué están sintiendo?

El siguiente ejercicio puede ayudarlos a discernir cuáles son las causas de que ya no se sientan tan unidos como antes. Cada uno responda las preguntas por separado y luego compartan sus conclusiones.

1) He estado muy estresado e irritable

A) Definitivamente

B) Quizás

C) Un poco

2) No me he expresado demasiado

A) Definitivamente

B) Quizás

C) Un poco

3) He estado demasiado sensible

A) Definitivamente

B) Quizás

C) Un poco

4) He sido demasiado crítico

A) Definitivamente

B) Quizás

C) Un poco

5) No he compartido demasiado mis pensamientos y sentimientos

A) Definitivamente

B) Quizás

C) Un poco

6) He estado deprimido

A) Definitivamente

B) Quizás

C) Un poco

7) He estado demasiado irritable

A) Definitivamente

B) Quizás

C) Un poco

8 ) No he sido muy afectuoso

A) Definitivamente

B) Quizás

C) Un poco

9) No he sabido escucharte

A) Definitivamente

B) Quizás

C) Un poco

10)  Me siento como la víctima de la situación

A) Definitivamente

B) Quizás

C) Un poco

 

 

Mi aporte a esta situación ha sido:

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¿Cómo puedo mejorar esto en el futuro?

_________________________________________________________________

 

¿Qué puede hacer mi compañero para evitar esta situación en el futuro?

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El equilibro de poder en una pareja es vital, si bien no existe la perfección, pueden intentar  que el poder se distribuya de la manera más justa posible entre ustedes, lo que implica que no siempre se hará lo que uno de los dos desee, intenten ceder y pensar desde el punto de vista del otro, cuando respetamos al otro al menos dejamos que exprese su punto de vista aunque quizás no podamos compartirlo.

Siempre deben sentirse un equipo, más allá de sus diferencias, como pareja han logrado construir un espacio en común y deben aprender a protegerlo y a disfrutarlo.


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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

La aceptación ajena

Somos seres que vivimos en comunidad y en cierta medida es inevitable buscar queLa aceptación ajena los demás nos acepten, sin embargo, llega un punto en que este deseo se nos escapa de las manos e incluso lo que opinan los otros pasa a ser tan relevante que comienza a ejercer su influencia sobre las cosas que hacemos, sobre lo qué decidimos, sobre cómo actuamos.

Imagínate todo el tiempo medir tus acciones, medir tus palabras, bajo el velo de los ideales de los demás, es una tarea titánica pretender que la gente te acepte todo el tiempo ya que al ser todos tan distintos, con nuestras propias características e ideologías, es inevitable que tarde o temprano hagamos algo que no será aprobado por alguien. Es ahí cuando entra la frustración, pensamos que no somos lo suficientemente buenos para los otros, que seguramente hicimos algo terrible para que nos desprecien y en algunos casos extremos hasta podemos creer que no nos merecemos que nos amen. Ten en cuenta que en la mayoría de las ocasiones este no es el caso, simplemente alguien no concuerda contigo o es incapaz de ver lo maravilloso que eres.

En esta búsqueda sucederá que muchas veces aceptarás hacer cosas que realmente no deseas hacer, tratarás de moldear tu personalidad de acuerdo a la ocasión para ser agradado por los otros, cualquier comentario un poco negativo puede significar para ti un rechazo. Todas estas acciones te conducirán a un despreciable desenlace: hará que te pierdas a ti mismo en el proceso.

¿Por qué buscamos con tantas ansias la aceptación ajena? Porque necesitamos que nos demuestren que somos valiosos e importantes, cuando decidimos que sean los demás quienes juzguen nuestros actos, cuando decidimos que primero vale la opinión externa antes que la nuestra.  Quienes más proclives están a caer en este camino son aquellos quienes no han logrado aún fortalecer su autoestima.

Así que uno de nuestros pilares para escapar de este círculo vicioso radica en trabajar para potenciar nuestra autoestima. Entre las maneras que tenemos de lograr este propósito encontramos que es muy útil comenzar a reconocer nuestras fortalezas en el amplio sentido de la palabra, es vital que sepamos aplaudir nuestros logros y no minimizarlos jamás.

No pierdas el tiempo intentando agradar a los demás, para variar, comienza haciendo aquello que te agrada a ti. Atrevete a derrotar esos pensamientos negativos que te paralizan y comienza a conocerte a ti mismo, a quitar esos prejuicios que has ido formulando contra tu propia persona y comprender que existe mucho más en ti de lo que crees. Si vas a medir quién eres, intenta ser lo más objetivo posible, no lo hagas desde una visión pesimista limitante ni lo hagas basándote en lo que los demás pretenden que tú creas sobre ti mismo.

Invierte tu tiempo en descubrirte a ti mismo, a prepararte para lo que deseas hacer, a sentirte cada día un poco más seguro simplemente haciendo las cosas que te conducen a este camino. Por ejemplo, si sientes que no estás preparado para determinada tarea busca las herramientas para preparte de a poco, la inseguridad rápidamente puede ser olvidada si realizamos actos que denoten seguridad de nuestra parte.

Una de las maneras más prácticas de fortalecer nuestra autoestima es demostrarnos a nosotros mismos de que somos capaces de superar desafíos. La clave radica en primero pensar en metas alcanzables pero lo suficientemente difíciles como para que tengamos que poner esfuerzo de nuestra parte. Cada logro obtenido cuenta y nos hace sentir mucho mejor a la hora de evaluarnos.

Debemos tener confianza en nosotros y tener mucho cuidado a la hora de asumir lo que los demás piensan o sienten por nosotros. Si vemos el mundo desde la perspectiva del pesimismo, podemos sin quererlo convencernos de que los demás no nos quieren, o nos ignoran o no somos importantes para nadie cuando muchas veces estas valoraciones nuestras se alejan demasiado de la realidad.

Recuerda primero estar de acuerdo contigo mismo y vivir tu vida en concordancia a tus propios ideales, quienes te quieren te aceptaran por quién eres, con todos tus defectos o virtudes, quienes no te aceptan no lo harán por más que busques convertirte en otra persona, es una batalla perdida de antemano que no vale la pena. Todos los días trabaja en ti mismo, piensa en aquello que te enriquece como persona, nútrete, cuídate, amate, respétate. Sabes que tú puedes hacerlo.

 

 

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com

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La verdadera autoestima en los niños

La verdadera autoestima en los niños

Martin Seligman en su libro The Optimistic Child (El niño optimista) nos habla del error más común de todos en el terreno de la autoestima, el celebrar todas las cosas que hace el niño aunque no le hayan salido bien y el intentar evitar el fracaso por todos los medios posibles.

No hay que enfocarse tanto en lo que el niño siente, sino en lo que el niño hace. Se le debe ayudar para que pueda tener relativo control de algunas situaciones, que se convierta en una persona persistente, debe ir más allá de la frustración y el aburrimiento y debe tener oportunidades para realizar desafíos.

Los sentimientos son el resultado de nuestros actos, la felicidad es el efecto secundario de lograr trabajar exitosamente, superar la frustración, el aburrimiento y el involucrarnos en esos desafíos de la vida que nos hacen crecer como personas o nos permiten explotar nuestro potencial.

Más importante que el contribuir en que nuestros niños se sientan bien todo el tiempo, es enseñarles habilidades para poder lidiar con los vaivenes de la vida.

Trabajar en la autoestima de los niños implica cambiar el pesimismo por una manera más optimista de ver la vida y por dejar de lado el sentimiento de indefensión (sentir que no tienes el control sobre nada y que no puedes cambiar nada) por uno de control.

No es necesario evitar las emociones negativas, estas existen y son parte de la vida además de que muchas veces tienen el propósito de defendernos del peligro, la pérdida y la agresión ajena. Por supuesto que éstas dejan de ser adaptativas cuando se salen de control, pero en su medida necesaria no tienen por qué ser un problema.

Dar cabida a aquellas situaciones  donde las habilidades del pequeño son utilizadas al máximo en aquellos desafíos que casi se les escapan de las manos. Tienen que ser actividades en la medida justa, lo suficientemente desafiantes para no caer en el aburrimiento pero que no sean imposibles para ellos.

Para derrotar el sentimiento de indefensión nada mejor que la perseverancia. Cualquier situación a la cual se deba enfrentar tendrá varios pasos, cada paso será más o menos difícil de vencer. El niño tiene que aprender a no darse por vencido, a intentar una y otra vez ir un paso más allá para lograr su meta. Los fracasos generan tristeza pero la manera de combatir este sentimiento es sencillamente actuando e intentando cambiar la situación en la que ahora se encuentra. Si se da por vencido y abandona la situación está actuando desde la indefensión y es algo peligroso porque este sentimiento conduce a una personalidad depresiva. Para que el niño aprenda a tener control en su vida es necesario que fracase, que se sienta mal, pero que no se de por vencido hasta lograr lo que quiere. Si evitamos que esto suceda les estamos dando la oportunidad de que aprendan las habilidades para ser personas optimistas y fuertes en el futuro.

Así que debemos armarnos de valor y permitir que nuestros niños se caigan, que comprendan que el mundo no es perfecto y que las cosas no siempre saldrán como quieren, lo cual no quita que ellos siempre tienen el poder de desarrollar las aptitudes que le permitirán ser adultos plenos y felices.

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com