Redes sociales: ¿una búsqueda de amor?

Redes sociales una busqueda de amorLas redes sociales se han convertido hoy en día en una herramienta infalible para mantenernos comunicados, compartir noticias de todas partes del mundo, debatir acerca de hechos relevantes, divertirnos, conocernos, jugar, difundir nuestro trabajo, etc. Cumplen variados roles, pero, ¿podrían llegar a cumplir un propósito más elevado todavía?

Existe un falso concepto de que las redes sociales son solamente para personas tímidas, que no tienen vida, que no saben que existe un mundo detrás de la computadora, personas que no sueñan con otra cosa más que con programas y demás. He podido comprobar que esto es simplemente un prejuicio que se ha ido incrustando de cierta manera en el inconciente colectivo, o quizás es un prejuicio nacido de la ignorancia o el malestar.  Es preferible para algunos no participar, mantenerse de lado, porque no se entiende a las redes o porque quizás lo que existe debajo es mucho más profundo de lo que se ha llegado a pensar.

Lo que estas personas ignoran, es que en las redes sociales habitan un gran número de personas exitosas con vidas plenas, que disfutan conociendo personas distintas a través de estos métodos rápidos y sencillos de comunicarse. El mundo de las máquinas ha dejado de ser el reino de los tímidos como se cree, ahora las más variadas personalidades inundan las redes en busca de algo más, de una manera distinta de enriquecer sus vidas.

En todo el mundo son conocidas las historias de personas que se han conocido a través de estos medios de comunicación, quienes han culminado entablando una gran amistad o una relación amorosa. ¿Cuál es la magia que se esconde detrás de las redes?

Dejando de lado el clásico concepto de que uno puede ser quien quiere desde la seguridad y el anonimato de un monitor, que alguien cambiara su identidad a propósito con la finalidad de atraer o ser popular, pensemos en esas personas que muy por el contrario, demuestran sin tapujos su verdadera esencia, esas personas que en realidad le resulta más facil actuar “como ellos mismos”. Entonces, si no se busca disfrazar nuestra personalidad, sino se busca luchar contra la timidez, si no se necesita ser un genio de la computación para estar interesado en esto, ¿cuál es la respuesta?

Y quizás la respuesta sea la mas antigua de todas, lo que se busca es nada más ni nada menos que AMOR. No estoy hablando específicamente del amor romántico, estoy hablando del amor desde el aprecio y admiración que los demás puedan llegar  a sentir hacia nosotros. Nos exponemos al mundo intentando demostrar quiénes somos, cómo pensamos, intentando ser transparentes, para que lo demás pueden hacerse una idea de nuestra personalidad y adorarnos por ello.

Las redes sociales son especiales para obtener atención, podemos ser seductores al extremo con tal de tener muchos seguidores o tener tres mil amigos, destacamos nuestra personalidad en busca del cariño y el aprecio de los demás. Existen diversos casos y diversas personalidades, pero básicamente, todo culmina en la misma esperanza, que nos quieran, nos acepten, que se interesen por nosotros.

¿Puede llegar a ser doloroso ser rechazado por una red social? Por supuesto, como cualquier rechazo se convertirá en una herida narcicista difícil de sanar para algunos, por eso se intentará integrarse a como de lugar y ser lo más creativo, cómico, o satírico para atraer las miradas de los otros.

La autoestima se genera desde diversas fuentes y una de ellas es a través de lo que los demás piensan de nosotros, con la tecnología avanzando, también nuestros modos de relacionarnos y de sentir evolucionan. La base de las emociones humanas y primitivas siempre será la misma, pero ahora estas nuevas herramientas hacen que vayamos un paso más allá, y nuestra eterna necesidad de amor no sólo continúa dándose en nuestro entorno “real”, sino también en nuestro entorno virtual que ahora pasa a ser tan significativo como el primero.

El amor ocupa un lugar primordial en nuestra existencia, el ser aceptado, como seres sociales que somos  es en extremo importante, hay personas que incluso estarán dispuestas a ceder sus ideologías o modos de actuar con tal de caer en gracia, otros se aferraran a quienes son pero deseando por dentro que eso sea suficiente para los demás. Es natural, no hay nada embarazoso o terrible, es simplemente un deseo que se arraiga en lo más profundo de nuestro ser y gracias a la tecnología ha encontrado una nueva manera de expresarse.