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Reflexionando acerca de los logros
Dentro de la teoría del bienestar se habla del modelo PERMA y uno de sus pilares son los logros. Las personas buscamos el
éxito, sentirnos más en poder de las situaciones, de nuestro entorno y de nuestras metas. Buscamos logros, el fin en sí mismo, a veces simplemente por diversión, otras por desafiarnos o para hacer nuestra vida más emocionante. Aquellas personas que logran lo que se proponen sienten mucha motivación, viven inspirados y su inspiración también sirve a los demás.
Y para obtener logros es importante mantenernos inspirados y motivados. Lo interesante es que la motivación es como un motor que nosotros podemos encender cuando se nos está apagando, algo que podemos reanimar para continuar en nuestro camino.
Para acercarnos a nuestras metas y mantenernos motivados al mismo tiempo es importante saber el por qué de las mismas, ¿qué es lo que estamos buscando? ¿Qué nos desafía? ¿Qué nos gustaría aprender? ¿Qué nos gustaría crear?
Me gustaría invitarlos a realizar un pequeño ejercicio para que ustedes tengan más claridad en cuanto a sus metas y cuáles son las verdaderas razones que los están empujando a alcanzarlas:
¿Sabes lo que realmente quieres alcanzar en esta vida? Para poder trazar nuestro camino es importante tener un punto de llegada, un marco de referencia y además ir midiendo nuestro progreso.
¿Lo que queremos lograr es algo realista? Nuestras metas tienen que ser alcanzables. No podemos convertirnos en millonarios de la noche a la mañana, no podemos graduarnos de inmediato cuando una carrera demora entre cuatro y cinco años, no podemos tener un hijo en dos meses, en fin, ¿se comprende la idea? Hay ciertas reglas de la naturaleza que no podemos quebrar, todo lo grande lleva su tiempo, su paciencia y su hermoso proceso que debemos respetar. Sin prisa pero sin pausa uno llega muy lejos. Si nos trazamos metas demasiado exigentes jamás las vamos a comenzar y ya nos estamos saboteando de antemano.
¿Lo que deseas es tu propio anhelo o el de alguien más? A veces vamos tras metas que en realidad no son nuestras, son impuestas por los demás o el entorno. Debemos ir tras nuestros propios logros para satisfacer nuestra propia voracidad de desafíos, no ir tras algo que no está en concordancia con quienes somos. No deberíamos seguir una carrera que nos sugieren nuestros padres si no es lo que queremos, no tenemos que cambiar de trabajo hacia uno más formal si no es nuestra vocación. Aprender a escuchar nuestra voz interior será lo mejor.
¿Tu meta está alineada con tus valores? No importa que tan maravillosa oportunidad se presente si eso implica traicionarnos a nosotros mismos. Jamás perdamos de vista quiénes somos y en qué creemos, de lo contrario obtener lo que queremos solamente será un dolor de cabeza y una fuente de angustia.
¿Puedes poner en práctica tus fortalezas en la consecución de esta meta? Conocer tus fortalezas y utilizarlas en todo lo que emprendas te generará bienestar en el camino y además hará que el proceso hacia la meta sea más significativo y positivo.
Así que sin pereza ni vergüenza reflexiona en cuál quieres que sea tu logro. Es hora de poner manos a la obra y agregar un granito de arena más en tu camino hacia el bienestar.
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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com
Las comparaciones son odiosas

Un dicho dice que las comparaciones son odiosas y estudios han demostrado que esto es muy cierto. Caemos en el error de compararnos con los demás cuando la realidad es que siempre habrá alguien mejor así como siempre habrá alguien que esté en una situación peor que la nuestra.
Dudar acerca de nosotros, creer que no somos suficientes o que nuestros logros se han quedado estancados, creernos incompetentes, quitarle mérito a lo que hemos construido, pensar que nuestra vida es un desastre o que somos unos fracasados. Una serie de pensamientos desalentadores pueden capturarnos fácilmente si caemos en esta costumbre poco agraciada de la comparación.
Sonja Lyubomirsky en su libro The how of happiness nos comparte un experimento muy interesante que ella realizó junto a sus colaboradores. El experimento consistía en resolver tarjetas con anagramas en ellas. El examinador se sentaba del otro lado de la mesa y dos personas simultáneamente tomaban la prueba. Una vez resuelto el anagrama, el examinador otorgaba otra tarjeta, además las mismas estaban numeradas. Es así que uno podía ver lo que el otro estaba haciendo, podía medir si lo estaba haciendo más rápido o más lento. El truco estaba en que quien resolvía los anagramas era un cómplice del examinador, en algunas ocasiones resolvía rápidamente los anagramas, en otras muy despacio.
Las personas más felices se mostraron satisfechas con su labor, independientemente de si habían logrado resolver los anagramas de manera veloz o lenta. Sin embargo, las personas menos felices se vieron muy frustradas cuando percibieron que su compañero les ganaba en velocidad. Esto llevó a la conclusión de que las personas felices lo son sin importar si alguien es mejor o peor que ellos.
Compararnos constantemente se convierte en algo casi obsesivo, no podemos detenernos y miles de pruebas se pasean ante nuestros ojos para demostrarnos qué tan horrible nos conducimos en la vida.
Quizás lo más sabio es aprender a compararse con uno mismo. Mira dentro de ti, ¿estás mejor que hace un año, que hace cinco? ¿Cuáles son tus preocupaciones, cómo puedes activamente trabajar en ellas?
Cada vez que tengas la tentación de compararte intenta distraerte con algo más productivo, ponte como objetivo no pensar en lo negativo más que un rato en el día, aprende a apreciarte más a ti mismo evitando quitarle valor a quién eres y lo que has logrado.
Nadie es perfecto y todos debemos lidiar con nuestras propias batallas, quítate la presión de encima, no vivas una vida para impresionar a la sociedad, vive una vida para impresionarte a ti mismo y estar satisfecho con quién eres.
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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com
¿Qué es el amor?
Las películas nos prometen el amor perfecto, personas que luchan contra viento y marea para estar juntas, una banda musical
espectacular suena de fondo mientras los amantes se disuelven en los brazos del otro. No existir sin tu alma gemela, no poder vivir, el amor es puro drama e intensidad, es incondicional. Aunque…¿se han puesto a pensar en lo peligrosa que es esta realidad que nos quieren vender?
Hoy quiero compartir con ustedes el trabajo de una eminencia en el ámbito de la Psicología Positiva, Barbara Fredrickson. Distinguida profesora de la Universidad de Carolina del Norte, quien ha realizado un trabajo excelente en el estudio de las emociones positivas. Uno de sus libros más recientes titulado Love 2.0: How Our Supreme Emotion Affects Everything We Feel, Think, Do, and Become (Amor 2.0: Cómo nuestra emoción suprema afecta todo lo que sentimos, pensamos, hacemos y en lo que nos convertimos) nos explica qué es en verdad el amor y desecha por tierra las creencias más clásicas que tenemos al respecto del mismo.
Desde el punto de vista corporal el amor es una emoción, un proceso que involucra a la mente y el cuerpo de manera dinámica, es una oleada biológica donde el cariño mutuo y el sentirse bien nos envuelve. Por unos meros micro momentos nos conectamos con el otro mediante la misma emoción compartida y mientras más alcancemos estos momentos, mejor nos sentimos, nos convertimos en seres más saludables, más felices e incluso hasta más sabios, de acuerdo a Fredrickson.
Cuando amamos aparece el fenómeno de resonancia positiva, al conectar con alguien profundamente aparece una sincronía entre ambos donde los gestos y la bioquímica comienzan a imitarse. Esta resonancia fortalece la conexión entre nuestro corazón y cerebro y nos hace cada día más saludables. Las investigaciones a lo largo del tiempo nos han demostrado que aquellas personas que están más conectadas socialmente viven más felices y más sanas.
Voy a compartirles las ideas principales del libro:
1) El amor no es exclusivo. El amor no solamente está destinado a las personas que están más cercanas a nosotros (pareja, familiares, amigos). Si únicamente brindamos amor a este círculo íntimo, nos estamos perdiendo oportunidades para mejorar nuestro bienestar. Podemos experimentar micro momentos de conexión con quien sea, incluso con un extraño. Mientras tú te sientas seguro y se dé la oportunidad para establecer el tipo correcto de conexión, puede suceder en cualquier situación y con cualquier persona.
2) Jamás des por descontado tu matrimonio. Si bien nos podemos sentir en sintonía y muy cómodos con la persona a quien hemos elegido para compartir nuestra vida, el amor es como una planta que debemos cultivar día a día. Concentremos en generar más micro momentos de conexión con el otro.
3) El contacto visual es un portal hacia el amor. Habilita la sincronía neuronal con el otro.
4) Pequeños momentos tienen un efecto a largo plazo en nuestra biología. Un simple micro momento de amor tiene un efecto muy impactante en nuestra salud y longevidad. Al hacernos más saludables, también aumenta nuestra capacidad de amar.
5) El amor y la compasión van de la mano. No necesitamos estar felices nosotros ni el otro para demostrar amor. Cuando el otro sufre nuestra empatía, bondad y apreciación nos permite conectarnos. Cuando hay dolor, la compasión es una muestra de amor.
6) Ampliar nuestra perspectiva acerca del amor mejora nuestra capacidad de amar. Cuando nos tomamos el tiempo para reflexionar acerca del amor ya estamos teniendo beneficios, ya nos estamos acercando a conectarnos con los demás de una manera más profunda.
Barbara nos dice que el amor no es romance, ni deseo sexual, no dura para siempre y tampoco es incondicional. El amor es mucho más que todo esto y tenemos que tomarlo en serio, alejado de falsas expectativas para poder conectarnos con los demás de una manera realista y saludable. Si caemos en falsas creencias, idelogías que nos quieren vender, solamente vamos tras espejos de colores y no podemos alcanzar esta experiencia honesta y poderosa. ¿Estás preparado para ampliar tu perspectiva acerca del amor?
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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com
Psicología Positiva y Logoterapia: Una vida con sentido
La Logoterapia fue diseñada por el psiquiatra vienés Viktor Frankl, se la considera la tercera escuela vienesa de psicoterapia. Su
nombre proviene de “logos”, palabra griega que equivale a “sentido”, “significado” o “propósito” y “terapia”, con todo lo que esta palabra implica.
El foco de esta corriente es el significado de la existencia humana, así como la búsqueda de sentido por parte del hombre. En esta terapia se intenta llevar a la persona a la autodeterminación, se busca solidificar el sentido individual. Integra las dimensiones bio-psico-social y espiritual, promoviendo un cambio. La logoterapia incita a la persona a ubicarse en su rol de protagonista de su historia, de su felicidad.
Dentro de las temáticas trabajadas en esta terapia encontramos al sentido de la vida, es específico para cada ser humano y concreto en cada momento de su existencia. Debemos descubrirlo por nosotros mismos. Para Frankl, la vida podría adquirir sentido mediante la realización de valores que según él son de tres tipos: creativos (que pueden realizarse mediante la acción), vivenciales (experimentar o sentir algo por algo o alguien, como por ejemplo amor), de actitud (¿cuál es la actitud que tomamos ante determinadas situaciones?)
Para otros la vida cobra sentido a través de la realización de valores orientados hacia algo más allá de uno mismo, hacia otras personas queridas, hacia el trabajo, hacia la autorrealización. Respecto a los valores existen algunos comunes al resto de la sociedad y otros individuales. La capacidad de autotrascendencia es una fuente de sentido, el hombre se realiza en el mundo y no dentro de sí mismo.
Frankl creía que la muerte puede enriquecer el sentido de nuestra vida, si viviéramos para siempre estaríamos posponiendo cada acto hasta el infinito. Al saber que nuestra vida tiene límite podemos utilizar esto como motor para aprovechar cada momento y vivirla de una manera más plena.
En la Logoterapia se ve como algo positivo que haya una cierta dosis de conflicto en nuestra existencia. La búsqueda del sentido puede surgir de una tensión interna y no de un equilibrio, la tensión se produce entre lo que ya se ha logrado y lo que aún no se ha obtenido, estimulando de esta manera a que vayamos por más desafíos. La vida no se trata de vivirla sin tensiones, sino de crearnos metas que merezcan la pena ante nuestra mirada.
La Psicología Positiva y la logoterapia tienen en común la potenciación del ser humano, en ambos abordajes predomina la conciencia (si bien el inconciente es importante no toma tanta relevancia como para el Psicoanálisis).
En la Logoterapia se habla del inconciente espiritual, instancia propia del ser humano. Frankl define la conciencia como el órgano del sentido. Por otra parte, lo espiritual no es solo una dimensión propia del ser humano, sino que Frankl la considera como la dimensión específica.
La Psicología Positiva y la Logoterapia buscan también la prevención, no solamente solucionar los problemas cuando ya están presentes, sino pensar desde la potencialidad de cada persona. Frankl creó centros de consulta juveniles, en la década del treinta. Martin Seligman coordina una Red de Psicología Positiva constituida por tres centros: el que se ocupa de la emoción positiva, el que se ocupa de la personalidad positiva y el que se interesa por las instituciones positivas.
En ambos enfoques se trabaja desde lo sano de la persona. Desde Frankl es la autotrascendencia , desde Seligman su teoría del bienestar con sus cinco pilares.
Seligman nos expresa que una vida con sentido es la que pasa a formar parte de algo más elevado que nosotros, y cuanto más elevado sea ese algo, más sentido tendrá nuestra existencia. Nuestras emociones positivas nos permiten conectarnos mejor con los demás, nos ayuda a encontrar una vocación de servicio, nos ilumina el camino hacia el significado y al propósito de nuestras vidas.
Las emociones positivas que crean significado son el amor, la compasión, la esperanza, el asombro, la gratitud, la confianza y la alegría. Brindar y recibir amor nos permite sentir importantes, eficaces. El compromiso y la compasión crean satisfacción y una sensación de logro. La esencia de encontrar significado en nuestras vidas es poder compartir con los demás, aprender a apreciar lo que los demás ven bueno en nosotros.
Aquí les comparto la entrevista realizada a Alejandro de Barbieri Sabatino, un destacado logoterapeuta de nuestro país: http://www.youtube.com/watch?v=p223CKkaJYk
Sin importar qué corriente elijamos para trabajar en nosotros, lo interesante es que podamos ser capaces de mirarnos desde otro lugar, no ver solamente la oscuridad en nuestra vida, en nosotros mismos, sino que también podamos apreciar todo eso que sí funciona y a lo cual debemos brindarle fuerza.
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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com
Incrementemos nuestro nivel de felicidad
Nuestra felicidad depende de ciertos factores, nuestra genética, el ambiente en el cual crecemos, pero sobre todo depende de
nuestra mentalidad. Nuestros pensamientos, la perspectiva con la cual interpretamos lo que nos sucede y lo que nos rodea, tienen un impacto sumamente fuerte en nosotros. Hoy hablemos de cómo podemos hacer para estimular nuestra felicidad, alcanzar un nivel más elevado de la misma para nuestro bienestar.
Tener una perspectiva del tiempo equilibrada. Ser capaces de poder mirar hacia atrás y encontrar algo positivo en el pasado, más allá de que quizás nuestro pasado no fue todo lo espectacular que hubiésemos deseado, seguramente lo que nos sucedió puede servirnos mucho para crecer o incluso aprovechar con más ahínco las cosas que sí hemos logrado hoy en día. Disfrutar el presente y perdernos el momento es vital para poder aprovechar las experiencias al máximo y no debemos olvidarnos del futuro, armar hermosas metas que nos mantengan motivados y le den un marco de esperanza a nuestros actos. Si nos estancamos únicamente en un área temporal esto puede perjudicar al resto, así que intentemos respetar y aceptar nuestro pasado, disfrutar nuestro presente y planear nuestro futuro.
El dinero no es malo a menos que nos torturemos por obtenerlo. A veces colocamos en las cosas expectativas elevadas, creemos que si tenemos una casa más grande o un auto mejor automáticamente seremos más felices, y no necesariamente es cierto. Nada de malo tiene tener una sana ambición o disfrutar de las cosas materiales, pero si esto se convierte en un instrumento de tortura, un recordatorio constante de que somos fracasados sino llegamos a nuestros estándares, no va a aportar a nuestra felicidad.
El tiempo nos hace más sabios. Con los años nuestros niveles de felicidad se elevan y pueden seguir creciendo incluso hasta muy avanzada edad. Con los años realmente nos hacemos más sabios y comenzamos a hacer lo que queremos, tenemos nuestras prioridades más claras y no nos castigamos tanto por nuestras limitaciones.
Anota cuáles son las cosas sencillas que te brindan felicidad. La felicidad usualmente se esconde en los detalles, en lo cotidiano, simplemente debemos aprender a apreciarlo. Ten en cuenta cuáles son las activades y experiencias que más satisfacción te brindan y comprométete a realizar estas actividades al menos tres veces por semana.
Despierta tus sentidos. Baila, haz ejercicio si quieres, mueve tu cuerpo, escucha la música que te agrada, que en tu hogar encuentres aromas que te fascinen, disfruta una ducha bien fría (tiene beneficios como mejorar la circulación, mejorar el estado de nuestra piel y nos brinda más energía).
Aprende a escuchar. En las conversaciones con tus amigos no seas el centro de atención, escucha lo que tienen para decirte y concéntrate en ello en lugar de estar pensando qué les tienes que responder y respeta los silencios.
No mires tanta televisión. Existen mejores maneras de estimular la imaginación, como leer un libro, dar una caminata mientras se presta atención al paisaje, aprovecha a tomar sol ya que estimula la vitamina D (excelente para evitar huesos frágiles, cáncer de próstata y esclerosis múltiple). Toma cursos, aprende algo nuevo, haz juegos de ingenio. Aventurate a descubrir otras maneras de explotar tu tiempo libre.
Despierta tus fortalezas. En lugar de quemarte los sesos intentando aprender o desarrollar algo que no te agrada, concéntrate en lo que amas y en lo que sí demuestras facilidad. Hay que potenciar lo bueno en nosotros y utilizarlo tan a menudo como podamos.
Manos a la obra, a continuar trabajando en nuestra felicidad, potenciemos nuestra mentalidad optimista y busquemos las técnicas y consejos que más se aplican a nuestro caso.
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Potenciando nuestra felicidad en la mediana edad
La felicidad está adornada por varios pilares, varias áreas de nuestra vida que son importantes y a las cuales debemos prestar
atención. A determinada edad esperamos cumplir ciertos ideales, tener estabilidad financiera, algunos desearán casarse y tener hijos, otros viajar por el mundo y disfrutar sin estar demasiado comprometidos. Sea lo que sea que planeemos a cierta edad nos pondremos a reflexionar sobre dónde estamos en el aquí y ahora. Muchas personas no están felices de su situación actual, y aquí veremos qué podemos hacer para poder entregarnos plenamente a esta aventura llamada vida.
Si no nos encontramos exactamente dónde esperábamos pensemos, ¿hay algo que podamos cambiar? ¿Existe algo que siempre deseé hacer y por falta de tiempo u oportunidades no pude? Quizás sea hora de desempolvar antiguas metas y poner manos a la obra.
¿Qué es lo realmente importante para ti? Nuestras prioridades y deseos pueden ir cambiando a lo largo del tiempo, vamos madurando y cambiando la perspectiva. Evita quedarte estancando en algo que ya no te brinda satisfacción y busca qué actividades o experiencias te nutrirían más. Nada de malo hay en cambiar de parecer, que eso no te estanque para intentar lo nuevo.
Los demás importan, como solía decir Christopher Peterson. Tener vínculos amistosos positivos tiene un impacto muy bueno en nuestro bienestar psicológico, y es muy importante para la felicidad del género femenino (los hombres por su parte encuentran mayor bienestar en su vínculo familiar). Lograr relaciones saludables nos ayuda a cuidarnos, a estar en más actividad y por supuesto a ser más felices.
Bríndate el tiempo para divertirte, lograr metas y estar en actividad es entretenido y desafiante, aunque no debemos olvidar que el tiempo libre y el disfrute son vitales para recargarnos de energía y continuar con nuestro camino de la mano de un mejor estado de ánimo.
Intenta ser espiritual, conectarte con tu esencia, con algo más allá de ti mismo. Aquí no interesa la religión, sino que puedas trabajar en tu fe y esperanza ya que estas herramientas brindan felicidad, paz y alegría.
Olvídate de tus debilidades y concéntrate en tus fortalezas. Si eres bueno en algo o te apasiona, sigue trabajando en ello en vez de intentar reparar alguna habilidad que no te convence o nunca te interesó. Al jugar con tus fortalezas te conviertes en una persona más productiva, eficaz y también más alegre.
Persevera en lo que quieres de verdad, si la situación aún no es como esperabas intenta hacer algo para modificarla con paciencia.
La felicidad puede ser alcanzada a cualquier edad, ten en cuenta que no es privilegio de algunos pocos como se cree y que para poder cultivarla debemos poner nuestro empeño, elegir lo que nos hace bien, rodearnos de personas que contribuyan a nuestro bienestar e intentar ayudar a los demás (dentro de límites saludables). Todo cambio tiene que nacer primero de nuestra aceptación y comprensión, tenemos que ser nuestros mejores amigos para poder ejecutar un cambio que no sea tan difícil de poder llevar a cabo, a la vez que el camino se haga más disfrutable, sin presiones. ¿Qué esperas para practicarla?
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Los estudios demuestran…
A lo largo del año pasado se han hecho varios estudios en el ámbito de la Psicología Positiva y se ha llegado a conclusiones muy interesantes. Aquí voy a compartir algunas de ellas:
La bondad es una recompensa en sí misma
Los niños pequeños ayudan a los demás espontáneamente y no lo hacen únicamente para complacer a sus mayores como se puede llegar a creer, hay niños quienes ya poseen sentimientos profundos de compasión por los demás. El altruismo es muy agradable y nos brinda alegría ya desde edades tempranas.
Apreciar a nuestra pareja logra sostener relaciones amorosas incluso en los malos momentos
Sentir que nuestra pareja nos aprecia nos obsequia una hermosa sensación de seguridad, la cual nos incita a también apreciar más a esa persona que nos ama. Si nos sentimos cuidados, valorados, vamos a motivarnos para darle más emoción a nuestra relación, vamos, en definitiva, a hacer sentir a nuestra pareja tan especial como nos hace sentir a nosotros.
Las personas se sienten más motivadas a cooperar que a competir
Nuestro primer impulso es el de cooperar con el resto, antes que el de competir.
Ser padres nos hace más felices, pero no en todos los casos
Si bien ser padres es una experiencia maravillosa, en algunas situaciones genera demasiado estrés en las parejas y puede disolver matrimonios si estos no estaban lo suficientemente fuertes para añadir un niño al vínculo. Aparentemente, ser padres hace más felices a los hombres que a las mujeres y ser padres solteros no implica menor felicidad.
Ser amable ayuda a nuestra popularidad
Se investigó qué hacía ser populares a los chicos de la escuela, y parece ser que el actuar de manera bondadosa con sus compañeros logró hacerlos destacarse positivamente.
Y por supuesto que muchas más investigaciones están en camino. ¿Qué les parecen estos descubrimientos?
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Felicidad a gusto del consumidor
Para alcanzar un estado más duradero de felicidad, para que ésta pueda ser más sólida que un mero momento de alegría, es necesario
que pongamos en práctica una serie de herramientas que van a ayudarnos a cumplir nuestro objetivo.
Si nosotros nos embarcamos en una práctica con la confianza de que ésta nos brindará felicidad, habrán más oportunidades de que funcione nuestro experimento. Si nos esforzamos por adoptar nuevas maneras de pensar o intentamos percibirnos de una manera más positiva nos ayudará a acercarnos a un estado de bienestar.
Cuando contamos con el apoyo de nuestro núcleo social en aquello que queremos emprender, lo hacemos con más gusto y nos brinda mayor felicidad, lo cual no quiere decir que debas desanimarte si estás rodeado de personas pesimistas.
Conocernos a nosotros mismos es vital para emprender actividades distintas. Si, por ejemplo, somos personas más extrovertidas nos gustarán realizar actividades positivas con los demás, más sociales. Si somos personas espirituales tenderemos a buscar actividades que nos conecten mejor con nuestro ser y nuestra creencia. También tenemos que tener en cuenta realizar ejercicios de optimismo de acuerdo a nuestra vida, nuestra rutina, trabajo, posibilidades.
Busca una práctica acorde a tu caso. Aquí comparto algunas ideas para que puedan comenzar a implementar el verdadero optimismo en su vida.
http://psicologiapositivauruguay.com/2012/07/01/cuales-son-las-emociones-positivas/
http://psicologiapositivauruguay.com/2010/03/03/ejercicio-carta-de-agradecimiento/
http://psicologiapositivauruguay.com/2010/03/22/el-perdon-parte-1/
http://psicologiapositivauruguay.com/2010/03/24/el-perdon-parte-2/
http://psicologiapositivauruguay.com/2012/11/04/como-actuan-y-piensan-las-personas-felices/
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Pensamiento positivo vs Psicología Positiva

El pensar en positivo fue cobrando fuerza ya desde la década del 70 y podemos observarlo hoy en día en un sinfín de manifestaciones, desde libros de autoayuda, gurúes del desarrollo personal, empresas con slogans “Destapa la felicidad” “Drink positive” (bebe positivo, un juego de palabras con think positive: piensa positivo). La ley de atracción y sus múltiples variables, donde en algunas situaciones el simplemente pensar en positivo nos traerá cosas mágicas a nuestra vida. Vamos a reflexionar sobre la diferencia que tiene este tipo de pensamiento con la corriente psicológica desde donde trabajo.
La Psicología Positiva es una ciencia, la ciencia de la felicidad, la ciencia de aquellas cosas que hacen que la vida valga la pena ser vivida, la ciencia del florecer en varios aspectos. Como ciencia tiene tras de sí el sustento científico e investigativo correspondiente. Su teoría de la felicidad ha cambiado por la teoría del bienestar, es una ciencia en plena expansión que trabaja las emociones positivas, la esperanza, el perdón, las relaciones positivas, el compromiso, el sentido con la vida, la espiritualidad, entre muchos elementos más.
El pensamiento positivo se nos muestra como algo muy importante a la hora de curar una enfermedad. La Psicología Positiva por su parte entiende que las emociones positivas, por ejemplo, tienen un fuerte nexo con la salud, aunque muchas veces este se limita a la prevención, no podrá curar una enfermedad genética por ejemplo.
El pensar en positivo nos dice que si no estamos donde queremos es porque algún pensamiento negativo nos está impidiendo alcanzar lo que deseamos. La Psicología Positiva comprende que los pensamientos y sentimientos negativos existen, son parte de nuestra vida las emociones negativas en contexto son necesarias, tiene sentido sentir miedo cuando estamos siendo realmente amenazados, tiene sentido sentir un poco de ansiedad cuando nos tenemos que enfrentar a algún evento importante para nosotros. No es necesario sentir emociones positivas todo el día, Barbara Fredrickson nos dice que lo ideal sería sentir 3 emociones positivas y una negativa, la negativa va a estar ahí en algún momento, esto es esperable y hasta saludable.
Las afirmaciones utilizadas, las que debemos repetir como loros, no van a funcionar necesariamente. No hay que forzarse a estar bien, tenemos que darnos nuestro tiempo para sufrir, para hacer el duelo correspondiente a la situación que nos genera angustia.
El verdadero optimismo, es un optimismo más bajado a tierra, donde somos capaces de evaluar con coherencia y justicia qué cosas funcionan en nuestra vida y qué no. Quizás uno de los beneficios más importantes del optimismo es la mera intención de permitirnos pensar distinto, de no siempre ver lo que nos falta, lo que no funciona. En algunas situaciones el pesimismo es necesario, en el sentido de que tenemos que entender que la vida tiene muchos vaivenes, que las cosas no siempre salen como esperamos. Tenemos que aprender a aceptar, tenemos que aprender a frustrarnos, lo cual no quiere decir que no podamos salir airosos,o al menos en paz, de nuestras batallas si aprendemos a desarrollar herramientas psicológicas para incrementar nuestro bienestar.
Lo positivo de la vida, el aprender a disputar pensamientos que son poco productivos basados en el miedo o una baja autoestima, es un tema muy complejo que requiere de mucho más que simplemente pensar en positivo. Día a día, investigación tras investigación, la Psicología Positiva intenta acercarnos a comprender la complejidad de nuestra vida y cómo ampliar nuestra perspectiva. No existen recetas mágicas para ser feliz, pero sí herramientas para construirnos y descubrirnos, estilos de pensamiento que contribuyen a tener una vida con sentido. Con paciencia, con realismo, entendiendo nuestras limitaciones, entendiendo que no somos perfectos y vamos a tener que pasar por malos momentos, podemos construir un verdadero optimismo que finalmente hará que nuestra vida florezca.
