Archivo | enero 6, 2012

Otra teoría acerca de los cambios

Otra teoría acerca de los cambios

 

Todos sabemos que cambiar es complicado, aunque no imposible. Intentemos no desalentarnos por todas esas veces que nos prometimos a nosotros dejar de hacer algo y de repente encontrándonos haciendo lo mismo de siempre. Primer paso, debemos ser dulces con nosotros mismos y tratarnos con amor y respeto.

Somos honestos cuando decimos que anhelamos el cambio, aunque a veces hay otras cosas jugando que nos complican nuestras mejores intenciones y éstas las he descripto en artículos anteriores. Hoy les traigo un enfoque nuevo para seguir aportando a esta hermosa tarea de cambiar y dejar en el olvido esas conductas, relaciones, maneras de pensar y demás, que ya no son útiles y sólo nos angustian.

Los autores Lisa Laskow Lahey y Robert Kegan nos dicen en su libro Inmunity to change (Inmunidad al cambio) nos hablan del concepto de desafíos técnicos y desafíos adaptativos.

Los desafíos técnicos aluden a aprender a volar, construir, hacer manualidades, cosas que podemos lograr aprendiendo ciertos conceptos, practicando, pero que no requiere de un cambio profundo en nuestra manera de pensar. Por otra parte, los desafíos adaptativos como serían incrementar nuestra confianza, nuestra autoestima, dejar de postergar cosas importantes, requieren de más esfuerzo y cambios en nuestra manera de pensar; se necesita cambiar los sistemas que subyacen a nuestro pensamiento los cuales nos intentan proteger, con los que estamos familiarizados.

Tomemos como ejemplo un clásico de clásicos en el mundo de las promesas, intentar bajar de peso. Las soluciones técnicas en este caso son relativamente sencillas, comer menos, ejercitarse más, comer comidas saludables. Sin embargo, esta situación así como muchas otras, no requiere únicamente de soluciones técnicas, sino que también será necesario implementar soluciones adaptativas. Lo que parece ser un simple desafío técnico en realidad cubre un abismo profundo, requiere de más soluciones y cuando intentamos cambiar de manera técnica algo que en realidad implica lo adaptativo, terminamos errando el camino.

Nosotros contamos con mecanismos defensivos que nos hacen sentir seguros, que nos ayudan a evitar el dolor, la ansiedad, el miedo. Los autores llaman a esto sistemas inmunológicos emocionales, son sistemas alertas e inteligentes que detectan cualquier amenaza e intentan inmovilizarla. Cuando nosotros inocentemente intentamos cambiar, estos sistemas se activan y es necesario que comprendamos cabalmente nuestras emociones para que el cambio suceda.

Para comenzar a percatarnos de qué exactamente es lo que estamos haciendo para sabotearnos es necesario que intentemos conectarnos con nuestras emociones, nuestras intenciones ocultas. ¿Qué es lo que realmente deseamos y qué exactamente estamos haciendo para no obtenerlo? Seamos perspicaces, enfoquémonos en lo que estamos haciendo, no en lo que deseamos hacer. Tenemos compromisos ocultos que compiten con los compromisos concientes, agendas separadas que desean mantener el status quo que nos hace sentir seguros.

Una vez que descubrimos nuestras intenciones escondidas podemos reflexionar acerca de las supuestos que inconcientemente alimentamos. Podemos asumir que, en el caso de desear ser una persona más social, si lo hacemos los demás nos van a rechazar, podremos salir heridos emocionalmente, si somos demasiado vulnerables los demás nos pasarán por encima.

Las soluciones adaptativas toman en cuenta nuestro sistema inmunológico emocional, no es el cambio en realidad el que se presenta como una amenaza, sino el sentimiento de que estamos indefensos ante un peligro aparente. Cuando somos concientes de nuestros supuestos y nuestras intenciones ocultas, podemos recurrir a nuestra creatividad, valentía y resiliencia para cambiar la perspectiva del asunto, sintiéndonos así más seguros.

El cambio puede ser muy emocionante cuando nos sentimos que estamos yendo hacia un nuevo lugar, más complejo, más interesante, pero sin embargo seguro. Esos viejos supuestos que refuerzan nuestros hábitos de siempre deben ser cuidadosamente sustituidos para poder alcanzar un cambio real.

No importa qué camino escojas para seguir avanzando hacia el ser que siempre has deseado ser, lo realmente importante es que veas la oportunidad de crecimiento como algo emocionante, que si bien te alejará de la seguridad de lo conocido, puede abrirte otras puertas, ampliar tu mente y sorprenderte de tus capacidades.

 

 

 

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Lic. en Psicología Mariana Alvez marianaalvezg@gmail.com